17.JUL24 | PostaPorteña 2417

Uruguay, libro : "Computadora, la caída de la red clandestina del PCU"

Por posta

 

Álvaro Alfonso lanzo su nuevo libro "Computadora, la caída de la red clandestina del PCU"

 

El prestigioso escritor uruguayo revela en un nuevo libro como las autoridades del Partido Comunista, lista 1001, colaboraron gustosamente con la dictadura. A mediados de la década de 1970 varios dirigentes comunistas entregaron a los militares datos de sus afiliados para salvar su propio pellejo. Se hace referencia a varios ficheros que los cabecillas del Partido entregaron a la inteligencia militar a cambio de salvar su propia seguridad. Alfonso revela que la cúpula del Partido Comunista colaboró plácidamente con la dictadura entregando a sus propios compañeros para que los dirigentes pudieran salir de Uruguay y exiliarse.

Prólogo

A través de este trabajo ponemos en manos del lector un nuevo capítulo del pasado reciente en Uruguay. No lo protagonizó la CIA (EE.UU.), ni el KGB (URSS), ni siquiera el MOSSAD (Israel), tampoco el MI6 (Inglaterra).

Sus protagonistas fueron unos pocos oficiales de la Armada uruguaya, integrantes de su Servicio de Inteligencia, que contaron con el apoyo de ex miembros del Partido Comunista en el Uruguay (PCU), del Partido Socialista Revolucionario (PSR), del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros (MLN-T) y de los Grupos de Acción Unificadora (GAU), los que ya no creían en el sueño de muchos jóvenes de esa época: encontrar el hombre nuevo.

 El equipo que desbarató la red clandestina del PCU a finales de la década de los años 70 fue bautizado con el nombre de Computadora. El objetivo de este libro es poner la verdad de los hechos de la historia reciente -y presente- sin tapujos, engaños, mentiras y reservas.

Los lectores chocarán con sorpresas a través de relatos que los desconcertarán, realizados por dos de sus protagonistas, y así podremos conocer hechos y conflictos que tuvieron lugar durante la Dictadura Cívico-Militar entre los años 1973 y 1985.

 El protagonista principal tiene nombre y apellido, da la cara públicamente, no utiliza seudónimo y menos se esconde en las trincheras de las fuentes. Desnuda con paciencia los hechos que vivió en prisión; lo hace en forma coloquial, precisa y documentada. Asume sus errores y sin temor, entra a escena sin tapujos. Se llama Fleming Julio Gallo Sconamiglio.

Otro de los actores de primera línea es Roberto Patrone Belderrain, miembro del Aparato Armado del PCU, que lamentablemente falleció mientras el autor recababa la información para este libro. Empero, Patrone dejó su marca con el testimonio de su trabajo en Computadora.

El relato de Gallo, Patrone y otros integrantes directos del PCU desde que fueron reclutados cuando eran niños y adolescentes, hace papilla la heroicidad y la categoría de semidioses con que fueron retratados públicamente después de la Dictadura, los integrantes de esa colectividad, solo por la condición de ser afiliados al Partido y le muestra al lector las delaciones de la propia dirección comunista, que puso a sus militantes en manos de la represión, lo que hará retorcer la historia que le han contado.

¡Las torturas existieron! ¿Quién las puede negar? Oficiales de las Fuerzas Armadas y la Policía lo han admitido en conversaciones privadas con el autor. Defienden su accionar por el siguiente motivo: Estaban en juego vidas humanas de camaradas y necesitábamos la información, sí o sí.

Pero, también aseguran que hubo casos que ni siquiera tuvieron la necesidad de levantar la voz para que los presos contaran todo lo que sabían. ¿Quién puede negar que tuvimos 12 años de Dictadura y 32 desaparecidos en Uruguay?

Pero tampoco podemos soslayar las causas que llevaron a estos efectos; no solo mostremos hechos puntuales, debemos interpelar la historia. Por ejemplo, ¡la psicología también jugó su partido!

Tras la caída final de la totalidad del fichero comunista en el año 1976, el 8 de mayo de 1974, en un inmueble donde fue detenido el líder histórico del PCU, Rodney Arismendi, un porcentaje ya había sido capturado por el Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA). A partir de esa acción de las Fuerzas Conjuntas (militares y policiales) los militantes comunistas quedaron a merced de la represión.

En los operativos llevados a cabo de ahí en adelante, los oficiales a cargo, desde el vehículo se comunicaban por radio con la central de OCOA. Le daban al operador el nombre y apellido del detenido. Minutos después, del otro lado de la línea el prisionero podía escuchar detalles de su vida.

Viste, te entregaron, qué sentido tiene que te hagas amasijar; contá todo lo que sabés, era la frase permanente que utilizaban los militares. En Computadora se analizó caso por caso a los detenidos. Los reclutados salían como informantes y los que se limitaban a delatar no colaboraban más ni hacían otro acuerdo que confesar todo.

Estaban quebrados y derrotados anímicamente producto del abandono de la dirección comunista a sus cuadros y militantes. El supuesto delator no buscaba otra cosa que evitar que el PCU se enterara de su debilidad y continuar con su condición de militante en el futuro. En este punto está la piedra angular que distorsiona la historia con el relato que ha trasmitido el PCU.

En relación a la Armada, por orden del entonces comandante en jefe, vicealmirante Hugo León Márquez, a principios de 1979, se suspendieron las detenciones por la presión de la campaña desatada a nivel internacional contra la Armada y su persona.

Dicha presión llego a través de campañas en organismos internacionales, el Congreso de los EE.UU. y los insistentes reclamos de la URSS a través del PCU, de parte de aquellos dirigentes que disfrutaban el cómodo exilio, además de las entidades vinculadas a la lucha contra la violación a los derechos humanos.

A partir de entonces canceló la represión directa y dejó solo parte de la información activa, que ya se practicaba en Computadora. Cabe plantear una interrogante en la que todos o la gran mayoría daríamos la misma respuesta: ¿Quién puede juzgar a un ser humano en esas circunstancias rodeado en una sala a merced de su enemigo?

 

El Cernidor por el canal El Pulsómetro TV 11 de julio 2024

Lunes y Jueves 19.30 hs https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

Los fiscales y sus reclamos. La venta del libro "Computadora"

https://youtu.be/-gwSBzBRNUw?si=HmnC2_OudJhJppdJ

Cernidor 122

Correspondiente al día 11 de julio de 2024

Ayer nos fueron entregados los ejemplares del libro Computadora. Este libro es la culminación de un proyecto que empezó gestarse hace dos o tres años, que consistió en formar una editorial.

Este libro es el primero que hemos realizado y esperamos que no sea el último. Como ya les hemos adelantado, es una larga entrevista en la que se recogen las opiniones y testimonios de ex miembros del Partido Comunista que habiendo sido delatados por otros miembros del mismo Partido situados en la estructura interna del Partido en puestos de Dirección Intermedia resolvieron contribuir con las FF.AA., en este caso concreto con el FUSNA, el grupo de Fusileros Navales, constituidos como tal grupo luego del asalto del MLN al local del CIM, el Centro de Instrucción de la Marina.

No fue ese el único motivo que los protagonistas del libro tuvieron para colaborar con el FUSNA. A ese lógico resentimiento hay que unir el desengaño acerca de los objetivos políticos del Partido al que se afiliaron en su adolescencia y a la forma en que la Dirección máxima del Partido utilizó a sus militantes de base, mientras esos miembros de la Dirección gozaban de un status económico que los ponía a salvo de las dificultades que sufrían quienes eran sus compañeros de lucha. Compañeros de lucha entre comillas.

A eso hay que sumar el desencanto vivido por ellos mismos ante el conocimiento directo de la realidad del régimen económico, político y social que se proponían implantar en este país, algo similar al sufrido por los integrantes del MLN que residieron en Cuba.

Los testimonios desmienten otra falsa historia que se ha implantado en este país, como es la supuesta heroicidad de los militantes comunistas, cuya conducta se ha exaltado para tratar de desmerecer la conducta adoptada por miembros de otras organizaciones, que puestos en la disyuntiva de salvar la vida propia y la de sus seres queridos, no dudaron en la elección.

Algunos los considerarán traidores, porque han dado su nombre o han sido conocidos por las versiones de las organizaciones que integraron. Me atrevo a asegurar que casi la totalidad de quienes se han arrogado el papel de acusadores han hecho lo mismo que los supuestos traidores. La única diferencia es que sus nombres no se han publicado.

No quiero terminar sin agradecer a quienes con la compra anticipada nos han ayudado a solventar el gasto de esta primera edición y también a la empresa Mastergraf, por su profesionalidad.

El Cernidor por el canal El Pulsómetro TV 15 de julio 2024

Lunes y Jueves 19.30 hs https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

Primeras repercusiones sobre el libro "Computadora". Las irregularidades en las AFAP y en el BPS durante los gobiernos del FA y lo que todavía queda en la actualidad.

https://youtu.be/o11SM6lpziw?si=_HRMZ99sb9NLmNgo

Cernidor 123

Correspondiente al día 15 de julio de 2024.

La cita “ladran, Sancho, señal que cabalgamos”, se le atribuye a Cervantes, más concretamente en el Quijote. Se popularizó y es utilizada, generalmente, para indicar que algo continúa a pesar de las críticas o los inconvenientes que se pueden presentar.

Según ha publicado Clarín, lo cierto es que en ninguna de las versiones del Quijote se hace alguna referencia o mención a la frase. Algunos estudiosos afirman que la primera expresión similar que se pudo encontrar en textos fue en una obra del poeta alemán Johann Wolfgang von Goethe en su poema “Ladran”, publicado en 1808, que dice:

En busca de fortuna y de placeres   Más siempre atrás nos ladran, Ladran con fuerza…

Quisieran los perros del potrero  Por siempre acompañarnos 

Pero sus estridentes ladridos  Sólo son señal de que cabalgamos.

Hace referencia a que si se opina acerca de lo que uno hace, es porque se está haciendo o diciendo algo importante y que da que hablar.

Además, a esta expresión se la compara con frase griega que dice: "La persona de éxito, que no mira hacia atrás, sino que busca su meta, siempre tiene gran cantidad de enemigos que, como perros, le siguen y ladran para descomponerle la figura, o acaso para que caiga, o incluso cese en su búsqueda".

Nosotros, por tanto, podríamos utilizarla, vistas algunas reacciones provocadas por la aparición del libro Computadora, no porque nos consideremos personas de éxito, sino porque aunque nos ladren, no nos afectan los ladridos ni lograrán que abandonemos la búsqueda de la verdad.

Al decir nosotros, incluyo a Fleming Gallo, cuyo testimonio constituye la base del libro y que nos ha enviado un nuevo aporte


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