22.JUL24 | PostaPorteña 2418

Uruguay - La estrategia burguesa está llena de pactos…y urnas

Por TendenciaMilitantesClasistas

 

Este 2024 no es la excepción.

LA REFORMA JUBILATORIA DEBE CAER!

 

 Las revoluciones fracasan cuando se entrega el poder al “nuevo gobierno” (Ricardo Flores Magón)

UNA SALIDA SIN SALIDA PARA LA CLASE TRABAJADORA

En el año 1984 los golpistas que se sintieron desplazados son los protagonistas de esa salida transada en el Pacto del Club Naval y sellado en la Conapro. De ahí en más, el discurso va acompañado de los decretos inalterables de los dictadores y nuevas leyes para mantener su impunidad-inmunidad. Los privilegios de los explotadores de siempre serán proclamados. En el proceso posterior a 1985, apropiados de la comunicación y la educación van a volver hegemónica una historia oficial y a jerarquizar una dictadura de clase democráticamente tutelada. Retomaron el rol principal los civiles de la dictadura. Una alternativa forjada en esa herida del horror del terrorismo de Estado. Obtuvieron como era de esperar ciertos niveles de consenso. Eso les aseguró su permanencia. No necesitaban ya imponerse por las armas. Las urnas "legalizaron" su accionar. Las mayorías defenderían la salida negociada. Las cárceles quedarán vacías de presas y presos políticos y se llenarán de presos sociales. Los represores serán absueltos. Se hizo políticamente correcto pasar la página. Bajo elecciones se administró el modelo capitalista a conveniencia de los antiguos poderosos y los emergentes del proceso dictatorial. Se resistió, pero se limpió la cara a la democracia y desapareció en pocos años la propuesta de revolución social. 1985, en esta penillanura, no marcó el juicio a la Dictadura. Imponiéndose reformas democráticas que poco movieron el reloj hacia la justicia social. Se descartó aquello que los derechos de la clase oprimida se conquistan, se arrancan con luchas autónomas, no se negocian ni se piden. El silencio amparó y ampara a los represores y a los que dieron las órdenes. Revivió la democracia burguesa, apoyada por los grupos económicos que avalaron el Terrorismo de Estado.

 PASARON RECOLECCIONES DE FIRMAS UNA Y OTRA VEZ

Pasaron Plebiscitos y Referéndum, cuyos resultados, cuando fueron favorables a los de abajo, fueron desconocidos según la conveniencia de los gobernantes de turno. Se consagraron más pactos para seguir oprimiendo y explotando a la clase trabajadora. Si en la mira, solo están las urnas, el camino conducirá a la derrota. La historia nos dice que los mecanismos legales de la burguesía no están concebidos para proteger los derechos de las grandes mayorías. Ponemos la mira y la práctica, en organizar espacios independientes. Auto educarnos en aquello de que este sistema no se humaniza se lo destruye. Difícil tarea, cuando año a año, se pone al movimiento popular tras la estrategia electoral delegando todas las decisiones en manos de quienes legislan. Todo se desarrolla en la estrategia del sistema. Es decir, votar, obedecer y esperar cambios mesiánicos desde arriba. Necesitan nuestro disciplinamiento, nuestra obediencia. Ante cada recorte o saqueo la propuesta ha sido los referéndums, los plebiscitos. La premisa ha sido que las recolecciones de firmas organizan, que suman militancia. Respetando esas ideas y el sacrificio con el que se llevan adelante estas campañas, nos parece fundamental priorizar los métodos históricos de lucha autónoma de la clase oprimida. En este marco de nuevo plebiscito contra la reforma de la Seguridad Social, recordamos que hemos salido a la calle contra las AFAPS, desde que se instaló la comisión de expertos, hace tres años. Hemos tomado postura (hace mucho) contra los impuestos al salario, contra la privatización, la precarización de los trabajos, contra el robo de aguinaldos a los jubilados, contra el trabajo hasta morir. HEMOS propuesto dirimir en la calle la lucha y para eso necesitamos organizarnos, ser críticos y pelear en todos los espacios la independencia política de la clase. Necesitamos repensar el presente de este capitalismo genocida. Necesitamos recurrir a los saberes y experiencias que nos preceden. Necesitamos reformular nuestras prácticas. La espera después de las urnas, desacumuló siempre. Logradas las firmas que habilitan el plebiscito y pasadas las elecciones internas de los partidos políticos, se oficializa un nuevo pacto para defender la retrógrada reforma de la Seguridad Social. Hemos planteado insistentemente la necesidad de fortalecer un frente clasista contra toda la ofensiva de patrones, multinacionales y gobiernos. Creemos que es esencial, tratar de transformar esa idea de que solo queda el camino a las urnas. Volver a creer que hay que revivir huelgas, revueltas, boicots. Necesitamos más reflexión y acción, para derrotar en la calle las leyes represivas de los opresores. Ante la dictadura del capital, ante el recorte de libertades, la respuesta debe ser más solidaridad de clase. Volver a fortalecer la histórica consigna de la mano tendida a los y las que luchan y el puño contra el opresor.

ANTE EL NUEVO PACTO DE LOS DE ARRIBA, HEMOS RESUELTO SUMARNOS A DESAFIARLOS TAMBIÉN EN LAS URNAS

 Ante el pacto de los opresores una avalancha que tenga el después en la mira. Pensando ya que hacer el día siguiente. Ninguna espera. Ninguna expectativa de que vayan a respetar si se gana el plebiscito. Ni blancos ni colorados ni frentistas, hicieron nada contra las AFAPS. Nada que esperar de ellos. Nada. Todos los que se sucedieron en la administración del estado, le abrieron las puertas al nefasto modelo agrosojero, a las multinacionales celulósicas, a los asesinos del acuífero. Entonces nada de esperar ante un nuevo gobierno. Como dijera Silvia Federeci “Si las elecciones pudieran cambiar algo, la política sería ilegal”. Gobierne quien gobierne van a cumplir con el pago de la Deuda externa, con el FMI, con el BID, con la OMS y le harán reverencia a israelíes y mandamás del mundo. Esos que siembran guerras, genocidios y hambrunas. Por eso afirmamos que si se gana el plebiscito de la seguridad social el que gane lo va a tratar de tergiversar, o directamente desconocer, como ya pasó con el plebiscito del agua de 2004. Apoyar el plebiscito, contra todo el pacto entreguista implica prepararnos para luchar. Es empujar el pronunciamiento de la gente como el mejor escenario posible para nuestra línea de acción directa. Sobre todo, prepararnos para seguir la pelea sea cual sea el resultado electoral. ¡Ningún respeto a los mandatos del capital! ¡La reforma jubilatoria debe caer! El combate en todos los terrenos a la principal reforma impulsada por el gobierno, que expropia los aportes de toda la clase trabajadora en favor del capital financiero; debe estar en el centro de un Plan de Lucha del Movimiento Obrero y popular, y no la apuesta nefasta de la burocracia sindical y social de poner nuevamente a las organizaciones de la clase al servicio del triunfo electoral del progresismo. Hay que defender la independencia política como una trinchera. ¡Hay tanto por hacer en nuestros espacios, en nuestras cabezas y en las calles! Desafiemos eso de que dentro de la ley todo y fuera de ley nada, porque esa ley la escribieron los opresores para sostener sus robos. Rompamos los disciplinamientos y el control social. Forjemos luchas basados en lo legítimo, no en la legalidad burguesa. Así como afirmamos que si el hambre es ley la expropiación es justicia, si la injusticia es ley del capital la rebelión es legítima; reafirmamos que la respuesta que define, es la que dan las clases explotadas y oprimidas con sus luchas autónomas y con sus métodos históricos.

 OPINIONES EN MINORÍA DE MILITANTES DE LA TENDENCIA

PORQUE NO LLAMAMOS A VOTAR AL PLEBISCITO REFERIDO A LA SEGURIDAD SOCIAL

La Corte Electoral ha confirmado que se llevará adelante el plebiscito referido a la seguridad social, ante esto queremos hacer las siguientes puntualizaciones. La reforma jubilatoria consiste en una nueva profundización de los niveles de explotación de la clase obrera. Con las medidas que incluye dicha reforma se busca disminuir el gasto del estado en seguridad social para destinar el ahorro a subsidiar aún más al capital. El discurso del gobierno y también del Frente Amplio es que el sistema jubilatorio está desfinanciado, lo cual lo haría insostenible en el tiempo, por lo cual la reforma es inevitable y la misma debe consistir si o si en recargar aún más sobre los trabajadores el sostén del sistema. En primera instancia, con respecto a la desfinanciación del sistema jubilatorio, es claro que el factor determinante es que el sistema se sostiene casi exclusivamente con los impuestos sobre los salarios, ya que los aportes patronales se han ido disminuyendo constantemente por parte de todos los gobiernos, blancos, colorados y frenteamplistas. Otro factor es que los aportes de los trabajadores de mayores salarios son desviados a generar ganancias para el sistema financiero mediante el negociado de las AFAPs. Pero el factor más determinante es que todos los gobiernos han llevado adelante políticas que han mantenido a la gran mayoría de los salarios en niveles cada vez más bajos, por lo cual lo que expropia el estado con los impuestos a los mismos también tiene un tope limitado. Esta desfinanciación del sistema hace que el mismo se sostenga con aportes crecientes de Rentas Generales, es decir del presupuesto central del estado. Justamente este es el elemento de análisis más importante, ya que el presupuesto general del estado también se sostiene casi exclusivamente con los impuestos que se les imponen a los trabajadores, fundamentalmente el impuesto a los sueldos IRPF y el impuesto al consumo popular IVA. De esta manera el sistema jubilatorio, como todo el funcionamiento del estado, se sostiene gracias a la expropiación de los salarios de los trabajadores que lleva adelante el estado. La reforma jubilatoria es parte de todo un paquete que conforma la estructura de la recaudación y gasto del estado, que implica constantemente un aumento de la carga sobre los trabajadores para subsidiar a los parásitos capitalistas. Este proceso es inseparable de la política de rebaja y congelamiento salarial que se viene dando hace décadas y que mantiene a la gran mayoría de nuestra clase con salarios que no alcanzan para cubrir las necesidades más elementales, es inseparable de la política de privatización de servicios públicos como la salud y la educación, del recorte sistemático en el gasto en servicios sociales, toda una política de conjunto que vienen llevando adelante todos los gobiernos, el actual y también los del FA, por supuesto con el insustituible apoyo de los aparatos burocráticos que hegemonizan al movimiento obrero y popular y aseguran la paz social al gobierno de turno. Los impulsores del plebiscito no plantean en ningún momento el cuestionamiento a esta situación de conjunto, ni siquiera de la forma más limitada que implicaría reclamar el aumento de los aportes patronales al BPS.

OBJETIVOS DEL PLEBISCITO

 Nos parece importante detenernos en analizar cuáles son los objetivos que se persiguen con la propuesta de plebiscito. En primer lugar, cabe preguntarse si se busca generar un cambio importante en el sistema jubilatorio. La respuesta es que los cambios que se impulsan, mantener la edad de retiro en 60 años, igualar jubilación mínima al salario mínimo y eliminar las AFAPs no cambian radicalmente al mismo. Con esta propuesta de plebiscito el hecho de que el sistema jubilatorio es mantenido casi exclusivamente en base a los impuestos a los trabajadores no se toca, por lo cual no se toca en esencia los beneficios que reciben los capitalistas, exonerados de todo tipo de impuestos. En lo que respecta al tope a la edad de retiro sería volver a la situación que ya estaba vigente antes de la reforma, que no era para nada la mejor para los trabajadores. En lo que refiere a las jubilaciones mínimas, el pegarlas al salario mínimo sin decir nada respecto a que el mismo debería asegurar el mantenimiento de las necesidades más elementales de los trabajadores y sus familias, es continuar aceptando el mantenimiento de salarios y jubilaciones de miseria para enormes masas de nuestra clase. En la propuesta de plebiscito nada se dice tampoco del cambio de la forma de cálculo de las jubilaciones que tenderá a generar rebajas generalizadas de las mismas. El cambio más profundo que se plantea es la eliminación de las AFAPs, sin embargo, aun lográndose eso no hay dudas de que este o el próximo gobierno encontrarán las vías para que el negocio del sistema financiero siga su curso bajo otras formas también en lo referido al sistema jubilatorio. Los antecedentes de otros plebiscitos o referéndums como el del agua o el de las empresas públicas son claros antecedentes de esto. Es importante también discutir el planteo de que la recolección de firmas y la campaña hacia el plebiscito llevarían a un desarrollo de la organización y conciencia de los trabajadores. Con el antecedente reciente del referéndum por la LUC quedó muy claro que quien capitaliza este proceso es la burocracia sindical y los sectores que intentan presentarse como la izquierda del FA a nivel político, por lo cual, lo que se refuerza en estos procesos son las posiciones de conciliación de clases, fortaleciendo las expectativas en el sistema democrático burgués. La campaña por la recolección de firmas tuvo como cara visible a Abdala, las corrientes que participaron más activamente de esta campaña ni siquiera firmaban su propaganda como tales sino como PIT CNT reforzando ante las masas la idea de la homogeneidad de esa central sindical. En momentos en que lo que se necesita es separar aguas, marcar claramente que existen alternativas al modelo sindical que impone la burocracia, este tipo de políticas apunta en el sentido contrario, alimentando la idea de que somos todos lo mismo.

“UNIDAD EN LA DIVERSIDAD” CON LA BUROCRACIA FRENTEAMPLISTA QUE LE ASEGURA PAZ SOCIAL AL GOBIERNO

La imagen de todo el secretariado del PIT CNT, en el lanzamiento de la campaña de recolección de firmas, con la presencia de los dirigentes de todas las corrientes, incluso los de las que se pretenden presentar como la alternativa dentro del movimiento obrero, encolumnados detrás de Abdala bajo la consigna de “unidad en la diversidad”, es profundamente ilustrativa del proceso que se sigue dando. Lo que es presentado como un triunfo del clasismo, o incluso como una crisis de la burocracia no es más que una nueva muestra del mantenimiento, y del reforzamiento incluso, de la hegemonía que el reformismo y el oportunismo mantienen en el movimiento obrero. Con una nueva propuesta de plebiscito se recorre un camino que presenta muchas similitudes con lo que se dio con la LUC hace poco tiempo, el desvío de toda la indignación y de toda la tendencia a la lucha por parte de los trabajadores frente a las políticas antipopulares del gobierno de coalición, hacia el terreno de la institucionalidad burguesa, hacia el camino de las urnas, el camino de ser el ala izquierda del Frente Amplio, hacia un camino dominado completamente por el enemigo de clase. Con esta línea política, los sectores que se presentan como alternativa, cierran filas con esa misma burocracia sindical que le hace los mandados al gobierno, por lo cual terminan actuando en contra del más que necesario proceso de toma de conciencia de los trabajadores acerca de la necesidad imperiosa de sacudirse de encima no solo a las direcciones burocráticas, sino que también a todo este modelo de sindicalismo en su conjunto. Es imperioso que el clasismo logre unir fuerzas para trabajar hacia el objetivo de que los trabajadores logren superar el dominio del reformismo, dejando de lado la política de la conciliación, de la negociación, del respeto irrestricto de la institucionalidad burguesa.

Creemos que la medida de impulsar el plebiscito que llevan adelante todos los sectores que integran la dirección del PIT CNT “unidos en la diversidad”, bajo la línea política de la burocracia, no es un paso en el sentido del desarrollo de esa alternativa tan necesaria para el desarrollo de la organización y la lucha de los trabajadores.

 Julio 2024

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