En los tiempos del imperialismo el mercado "libre" es una entelequia.
29/8/24 mpr21
España ha prohibido la venta de Talgo a una empresa húngara por razones de "seguridad nacional". Estados Unidos prohibió TikTok por el mismo motivo. China prohibió Google y YouTube. Rusia prohíbe Meta/Facebook, a la que considera como una organización "extremista".
Son sólo algunos ejemplos, pero se podrían poner muchos más. La prensa está empeñada en señalar con el dedo a países, como China, pero las prohibiciones de TikTok proceden de países como Bélgica, Canadá, Dinamarca, Noriega, Nueva Zelanda, Reino Unido, Taiwán...
Durovera conocido en todo el mundo por su negativa a cooperar con la policía, y ésa es una de las razones del éxito de Telegram. El objetivo de su detención es obligarle a llegar a un acuerdo de colaboración, es decir, a convertir Telegram en un apéndice de la policía.
El dueño de la red social llegó a Paris procedente de Bakú, donde coincidió con la visita a Putin, a la que nos referimos en otra entrada. Algunas fuentes afirmaron que ambos se entrevistaron en la residencia del Presidente azerbaiyano Ilham Aliyev, durante la cena, pero no hubo confirmación oficial. El lunes el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo que no se habían reunido.
No obstante, algunas fuentes sostienen que la inteligencia estadounidense está convencida de que Durov tiene un acuerdo con el Kremlin, lo que ha dado lugar a una ola de aspavientos histéricos parecida a la de TikTok. Menudean las invocaciones acerca de la "seguridad nacional", que es algo que sirve para cualquier cosa, como antiguamente lo fue el "terrorismo".
Además, algunas de las comunicaciones de los departamentos militares rusos (y ucranianos) pasan por Telegram, por lo que Durov podría entregar el acceso a los movimientos del ejército ruso.
Una característica de Telegram es que el historial de los canales habituales se almacena en servidores en la nube, mientras que los que están protegidos por cifrado de extremo a extremo no se almacenan en ningún lugar, excepto en la memoria del terminal que utilice el usuario. Si un usuario conversa desde un móvil, no podrá seguir la misma conversación desde un ordenador.
Para que un tercero pueda acceder a los canales de comunicación cifrados, es necesario no sólo conocer los números de teléfono a los que están vinculadas las cuentas, sino también acceder al propio dispositivo. Mientras tanto, la información del usuario seguirá siendo confidencial.
La detención de Durov no tiene precedentes, salvo la de la directora financiera de Huwei, Meng Wanzhou, en Canadá en 2018. Pero antes de Durov, ningún propietario de una red social había sido condenado por no hacer el papel censor que corresponde a los jueces y la policía.
Uno de los casos más famosos fue la detención de Alexander Vinnik en 2022 mientras estaba de vacaciones en Grecia, seguido de su extradición a Estados Unidos. Vinnik fue un operador ruso de criptomoneda de 2011 a 2017 que se confesó culpable de lavado de dinero negro.
Los caciques de los grandes monopolios tecnológicos y los especuladores en criptomoneda se han puesto nerviosos. La criptomoneda ton asociada a Telegram ha colapsado, lo que podría arrastrar al resto. Cuando se anunció la detención de Durov, cayó un 23 por cien.
La presión de las grandes potencias capitalistas sobre los monopolios tecnológicos arrecia. La represión política y el control social requieren transparencia, es decir, acabar con el derecho a la intimidad de las personas. A veces los Estados tienen problemas para identificar y catalogar a ciertas categorías de ciudadanos.
Por lo tanto, no es sólo la libertad de expresión. Necesitan controlar las plataformas digitales. El número total de usuarios de Telegram es de casi mil millones de personas, una octava parte de la población mundial. Ningún Estado puede ignorar una plataforma tan vasta de comunicación y para ello presentan a las redes sociales como si fueran Sodoma y Gomorra: fraudes, blanqueo de capitales, tráfico de drogas, pedofilia...
Los dueños de las plataformas de criptomoneda tienen una espada de Damocles sobre sus cabezas. Se enfrentan a entre 10 y 20 años de prisión si no colaboran con Estados Unidos y transmiten la información necesaria.
Ni siquiera el mercado de criptomonedas escapa a los principios más elementales del capitalismo monopolista de Estado. El neoliberalismo es un fantasma que no ha existido nunca.
Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv
Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso
Plan Cacao, plan Satán segunda parte las diferencias de Amodio con Sendic, el editorial del diario El País de hoy sobre el libro COMPUTADORA. Orsi y su posición sobre Venezuela. Plan de gobierno del FA.
https://www.youtube.com/live/E2ohUmFK6mI?si=p23T7pU0De18qmY5
Cernidor 134, correspondiente al día 26 de agosto de 2024
(Transcripción intervención apertura programa de Amodio)
Apenas llegado a Punta Carretas, Sendic pidió una reunión para discutir y analizar el Plan Cacao. A esa reunión concurre él, Mansilla, Candán, Huidobro, Manera, Marenales, Efraín Martínez Platero y Amodio, es decir, el nuevo C1 o equipo de Dirección de los presos en el Penal. Cuál fue el planteo de Sendic? Que el Cacao es un plan que se aparta de la línea del MLN, es impopular y debe abandonarse de inmediato y encarar un plan de acciones que reconquiste el apoyo y prestigios pedidos.
Todavía no sabíamos las dificultades que el Plan Cacao había creado a la nueva Dirección. La posición de Sendic fue compartida por Candán, Martínez Platero, Mansilla y Amodio, discrepando Manera, Marenales y Huidobro quienes no adjudican importancia a los posibles saldos negativos inmediatos.
Sendic hizo recaer sobre mí el peso de su crítica, precisamente por haber integrado el equipo de Dirección que había descartado el uso de explosivos.
Fui el único que votó en contra, le dije bastante caliente, poniendo de testigos a los allí presentes Manera, Marenales y Huidobro, quienes confirmaron mis dichos. Y fui el único que apoyó tu planteo en la reunión para darle una respuesta a Fleitas e hiciste mal en no convocarme cuando viniste y quisiera conocer las razones por que no lo hiciste.
Sendic me dijo que no lo hizo porque yo había declarado en el juzgado que no era miembro de la Dirección, que era un enlace y que por eso no quiso convocarme, para no comprometerme. Sendic estaba molesto porque opinaba que solo debíamos dar el nombre y argumentar que, al estar en guerra, debíamos acogernos al pacto de Ginebra.
La explicación de Sendic me calentó más, y propuse que se discutiera la forma en que el Plan Satán había sido conducido y las razones por la cuales se había pedido el canje por todos los presos, habiendo dejado de lado no solo el acuerdo anterior sino que también la opinión del C1, que era la representación de los presos en Punta Carretas. Yo hice responsable a Sendic, pero Candán, Efraín Martínez Platero y Mansilla admitieron su responsabilidad en la decisión.
Comenzó entonces una discusión en la surgieron reproches sobre cuestiones anteriores, que poco a poco se fue caldeando. Cuando el timbre anunció el fin del recreo, se decidió continuar la reunión por la tarde.
Ya en la planchada, Zabalza me entregó el libro de Mario Puzzo, El Padrino, que se había convertido en la lectura preferida por buena parte de los presos. Poco después, se produjo una requisa por la guardia.
Zabalza había guardado en el libro una carta que había llegado por fuera de lo establecido, en que se hacía mención a la entrada al Penal de una pistola desarmada, escondida en los paquetes de los familiares.
Uno de los guardias encontró la carta y preguntó de quien era el libro. Contesté que era mío y entonces me hizo responsable de la nota. Acabada la requisa, se me comunicó una sanción por parte de las autoridades del Penal que consistió en cinco días de permanencia en la celda, por lo que no pude participar en la reunión de la tarde.
El C1, en mi ausencia, me sancionó con ocho días de suspensión de militancia, por no haber sabido defender los elementos de la Organización. Se sabía que la nota era de Zabalza, que yo ignoraba que la nota estaba dentro del libro. El argumento para sancionarme fue que debí apoderarme de la nota y destruirla.
Fue Candán quien me comunicó la sanción del C1 y que la misma comenzaba a contarse a partir del día posterior a los cinco días en que estaba sancionado por las autoridades. Le dije a Candán que renunciaba al C1 y que se comunicara a la Dirección en el exterior del Penal y poniendo a esta de lo sucedido, para que se adoptara una resolución definitiva, ya que consideraba que la sanción impuesta por mis compañeros era injusta. Esto no se aprobó y transcurrido el tiempo estipulado me reintegré al C1.
Fue este un eslabón más de la cadena de enfrentamientos que desde mi incorporación al Ejecutivo en octubre de 1968 mantuve con Sendic y que se irá agudizando en el futuro, fundamentalmente desde enero de 1971, cuando empieza a discutirse el Plan Tatú, el Segundo Frente.
De acuerdo a lo resuelto en las reuniones en que no estuve presente, se decidió, a propuesta del mismo Sendic, sugerir al Ejecutivo que se iniciaran acciones simpáticas a nivel popular, siendo así que se realizan robos de alimentos que se reparten en cantegriles, hoy llamados asentamientos, se allanan domicilios de patrones que mantienen conflictos con sus personales y se comienza con la emisión de proclamas del MLN en lugares públicos.
A esto se le llamó operación remonte y su fundamentación fue redactada por Huidobro, con el mismo ardor con que antes había defendido el Plan Cacao. Sin embargo, en la concreción de los robos de alimentos, se dieron presos y algún muerto y este plan fue abandonado a finales de 1970.
A mediados de noviembre se vislumbra la concreción del Frente Amplio y se plantea por parte de Sendic que se distribuya públicamente una proclama de apoyo crítico, proclama que él elabora.
Continuaremos en el próximo programa.
Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv
Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso
Relatos de la historia del MLN por Amodio Pérez. Entrevista a Seregni por semanario Búsqueda en el año 2000. El dolor de algunos frentistas por el libro Computadora.
https://youtu.be/HWyY8rarFnk?si=qxGEF4rCPpALxQhP
Cernidor 135 Correspondiente al día 29 de agosto de 2024.
(Transcripción intervención apertura programa de Amodio)
Dentro de dos días se cumplirán 52 años de la detención de Raúl Sendic en una casa de la calle Sarandí 225, por personal del FUSNA, se ha dicho. Fue detenido herido, luego de un tiroteo, 4 días después de haber participado en una reunión en el Florida.
La rendición de Sendic estuvo planteada en las primeras negociaciones de la tregua iniciada el 15 de junio de 1972, que fuera abortada por la contrapropuesta planteada por el MLN el 7 de julio.
Ante la negativa de la rendición incondicional, los presos del MLN Mauricio Rosencof, E.F. Huidobro, Adolfo Wassen, José Mujica y Julio Marenales se dedicaron a desmantelar los ya escasos apoyos que Sendic mantenía, facilitando las detenciones de esos apoyos y llegando a planificar una detención honrosa, entre comillas, planteada por el mismo Marenales, tal como fuera reconocido en la llamada “noche triste”, en la reunión en la carpintería que el mismo Marenales regentaba, en la que Sendic, dirigiéndose a Rosencof, Huidobro, Mujica y Marenales les preguntó quién de ustedes me entregó y le pegó a Mujica una trompada histórica.
Lo cierto es que todavía hoy no se conocen con exactitud todos los detalles que contribuyeron a la detención de Sendic y existen versiones diferentes que no permiten una conclusión definitiva. Quien estuvo al frente del operativo en la calle Sarandí y que según versiones la salvó la vida, se ha negado a hablar sobre esos momentos, que es uno más de la cadena de ocultaciones sobre el pasado reciente.
En el programa pasado dijimos que a mediados de noviembre, año 1970, se vislumbraba la concreción del Frente Amplio y se planteó por parte de Sendic que se distribuyera públicamente una proclama de apoyo crítico, proclama que él elaboró.
Según el mismo Sendic, Los objetivos eran: apoyar antes que nadie dicho frente para que si se concreta no quedar aislados de esa masa que veía las elecciones como una real alternativa.
Con el apoyo del MLN-T el Frente Amplio sabrá que sus simpatizantes lo apoyarán, con lo que se podrá crear una fuerza legal que represente al MLN-T en dicho frente.
Y si el frente no se concretara, el MLN-T aparecerá como el abanderado de la unidad popular.
El planteo de Sendic causó un gran desconcierto entre los presos, a esas alturas unos 200, solo en Punta Carretas. Habíamos resuelto empuñar las armas porque no creíamos en la llamada democracia burguesa y nada menos que quien había sido el primer clandestino por llevar adelante un robo de armas en julio de 1963 nos proponía apoyar a un grupo que aceptaba abiertamente participar en esa democracia burguesa.
Las discusiones fueron muchas, pero poco a poco, quienes creíamos que el planteo era un planteo oportunista, que desmentía lo declarado en los principios básicos que nos habían llevado a considerar que la lucha armada era el único camino, fuimos quedando en minoría.
Como dijo Zabalza en la página 118 de su libro La experiencia tupamara, salvo la reticencia de algún compañero y de Héctor Amodio Pérez, por enorme mayoría la asamblea resolvió apoyar críticamente la creación del FA.
Zabalza evita decir que fui el único que no voté a favor del apoyo, y a continuación dice, confirmando mi opinión acerca de la oportunidad del planteo, que… Una vez logrado el apoyo de los presos, Sendic se dio a la tarea de intentar que UTAA, la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas, algunos de cuyos integrantes formaban parte de los presos aceptaran ser el brazo legal del MLN dentro de Frente, lo que no se consiguió.
Esa negativa de UTAA será la causa de la formación del 26 de marzo, ya en abril de 1971.
Esa proclama de apoyo fue enviada al Ejecutivo, quien la dio a publicidad sin discutirla internamente, lo que provocó, dado lo complicado del tema, muchos problemas internos. El novel Ejecutivo todavía estaba bajo la influencia de los viejos dirigentes y recibieron la nota como si fuera de cumplimiento obligatorio.
Los mayores problemas fueron planteados por los antiguos miembros de las columnas 5 y 25, que en octubre de 1969, tras la acción de Pando y a consecuencia de las negociaciones para la liberación de Pellegrini Giampietro, habían dado muestras de la existencia de un grupo cuyas bases se encontraban en esas columnas, ambas bajo la responsabilidad de Huidobro. El Ejecutivo me había dado la responsabilidad de negociar con el directorio de SEUSA, editores de La Mañana y El Diario, la liberación de Pellegrini. Me puse en contacto con miembros de la familia Manini Ríos, quienes aceptaron la propuesta para el canje: la publicación de una página en La Mañana y en El Diario acerca de los sucesos en Pando, elaborada por el MLN y la donación de 1.000.000 de pesos para la escuela de Villa García y otro millón para la policlínica del sindicato del Frigonal, en el Cerro.
La página la elaboramos Blixen y yo, en el apartamento 1 de Felipe Sanguinetti casi Asilo.
El problema estuvo en que no sabíamos dónde estaba secuestrado Pellegrini. Lo que sabíamos fue que estaba en un lugar bajo la responsabilidad de Huidobro, que estaba preso tras lo de Pando. A través de Huidobro supimos con quién teníamos que contactar, que eran miembros del comando de la columna 5. Fueron Héctor Franco y Sofía Faget, quienes en la primera reunión que tuvimos se negaron a aceptar la negociación. Las razones fueron que habiendo sido levantada la huelga bancaria tras el secuestro de Pellegrini, éste debía pagar las consecuencias.
Durante unos cuantos días negocié la entrega del secuestrado hasta que conseguí que me llevaran al local donde se encontraba, para comunicarle la negociación en trámite. Años después sabré que esa casa estaba en la calle Caonabó 255, y había sido alquilada por Héctor Juambeltz Rodríguez.
En la entrevista con Pellegrini recibí por parte de éste quejas por el maltrato sicológico sufrido, por lo que le prometí que tomaríamos medidas en ese sentido. Finalmente no se tomaron esas medidas ni tampoco mi propuesta de expulsión de quienes habían violado las normas de funcionamiento. Una vez trasladado a un local más seguro, se resolvió sancionar a Los dos miembros del comando, disolver las columnas 5 y 25 y sus componentes distribuirlos por las demás columnas, por lo que poco tiempo después el problema de la división interna se hizo general.
En esa casa de la calle Caonabó será que pude ver a un viejo conocido del Partido Socialista, Saúl Feldman.
Publicada la página en La Mañana, el diario fue clausurado y la edición incautada. No pudo ser publicada en la edición de El Diario de la noche y tanto la escuela como la policlínica rechazaron la donación del dinero que habíamos acordado.
Ya en diciembre de 1970 será el mismo Rosencof quien informará acerca de la expulsión de todos aquellos a quienes se les comprobara una actitud divisionista.
La izquierda se ha convertido en enemiga de la propia existencia de España y de la unidad de la clase obrera
Juan Manuel de Prada ABC 30/8/24
Leemos, como remate de las vacaciones, ‘Una crítica marxista al derecho de autodeterminación’ (Almuzara), un lúcido ensayo de Santiago Armesilla que indaga en la paradójica sumisión de la izquierda a la idea nefasta de autodeterminación, de raigambre protestante, liberal y romántica.
Para Armesilla –que se define como «materialista político», discípulo de Marx y Gustavo Bueno–, la idea de autodeterminación es «un cuento de fantasía», al estilo de las irracionales quimeras urdidas por el Barón de Münchhausen: «Ningún sujeto puede autodeterminarse –escribe, con gran sentido común–, como tampoco ningún territorio, población o Estado, sin codeterminarse con sus homólogos, sin re-conocerse entre sí», por la sencilla razón de que nadie «puede ser causa de sí mismo». Así pues, el llamado «derecho de autodeterminación» no es para él otra cosa sino la concesión de un «privilegio de secesión»; y quien concede dicho privilegio lo hace porque cree –a veces con mentalidad cortoplacista– que lo beneficia. Con frecuencia –añade Armesilla–, «se trata de una herramienta geopolítica utilizada para debilitar el poder de los Estados enemigos por aquellos otros Estados que lo fomentan cínicamente como forma excelsa de democracia, de defensa de la libertad o de los derechos humanos».
Armesilla explora la filiación filosófica de la autodeterminación, que encuentra en el nominalismo, el protestantismo y la Ilustración inglesa y francesa, hasta su primera plasmación en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos (1776). Luego esta idea, por influencia inglesa y francesa, se infiltraría en el caletre de los llamados ‘libertadores’ iberoamericanos y, en general, sería durante todo el siglo XIX bandera del liberalismo político y del nacionalismo romántico. Con el proceso de descolonización asiático y africano, el «derecho de autodeterminación» se convertiría en un derecho jurídicamente vinculante, refrendado en diversas resoluciones de la ONU.
Pero, ¿cómo se explica que una idea con una genealogía política semejante haya sido abrazada por la izquierda? Marx arremetió sin ambages contra la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789), considerando «enigmático que un pueblo que comienza […] a fundar una comunidad política proclame solemnemente la legitimidad del hombre egoísta, disociado de sus semejantes y de la comunidad, que lance esta proclama en un momento en que sólo la más heroica abnegación puede salvar a la nación». Y Engels criticó vehementemente a los federalistas alemanes, a quienes consideraba un impedimento para la actividad revolucionaria, que requería una república centralista y unitaria.
Sería Lenin quien impondría en la URSS un modelo federal y autodeterminista que, a la larga, la llevaría al colapso. ¿Cómo se explica este error cenital? Lenin necesitaba sumar a su causa a las ‘naciones oprimidas’ por los zares de Rusia, en su lucha contra la burguesía; y desobedeció las tesis marxistas sobre el modelo de Estado, para ganárselas y convertirlas en ‘repúblicas soviéticas’, sin reparar en que el autodeterminismo significaba la ruptura de la unidad de la clase obrera y con ella la destrucción de su capacidad de acción para elevarse a la condición de clase nacional. Posteriormente, este error de Lenin –nos explica Armesilla– formaría un cóctel letal con la confusa idea de ‘nación’ de Stalin (un zurriburri de elementos étnicos, culturales y políticos). Y así sobrevendría posteriormente el desmembramiento de la URSS (y el de otros muchos países de su órbita que habían seguido su ejemplo, como Etiopía, Yugoslavia o Checoslovaquia).
El error, sin embargo, sería trasplantado por los soviéticos a la América hispánica, donde para contrarrestar el influjo del enemigo anglosajón, fomentaron el indigenismo (que tanto ha contribuido a alimentar la Leyenda Negra). Y en España, la sumisión ideológica del PCE al Komintern daría pábulo a un error por completo extraño a nuestra tradición política. Incluso tras la caída de la URSS en 1991, el PCE siguió defendiendo tales quimeras, según dejó escrito Carrillo: «Nosotros concebimos esta nueva democracia como un Estado multinacional, proclamando sin reservas los derechos nacionales de Cataluña, Euzkadi y Galicia, integrados en él no por coacción y la imposición del poder central, sino por su libre y voluntaria decisión. Los comunistas mantenemos firmemente el principio de autodeterminación de los pueblos y el derecho de Cataluña, Euzkadi y Galicia, a desarrollar y enriquecer su cultura, su lengua y sus libertades nacionales». Quimeras que se integrarían sin rebozo en el catecismo de las diversas izquierdas indefinidas o caniches surgidas por fragmentación o mero transformismo del viejuno PCE. Así, a juicio del lúcido comunista Armesilla, la izquierda se ha convertido en el tonto útil tanto del separatismo como del proyecto mefítico de la ‘Europa de las regiones’. Así, la izquierda se ha convertido en enemiga de la propia existencia de España y de la unidad de la clase obrera, incapacitándola para cualquier acción conjunta.
«¿Qué clase de socialismo o comunismo es ese –se pregunta– que privatiza una parte de la nación política, privando al resto de los trabajadores de España de la capacidad de ejercer su soberanía?». A Armesilla ya sólo le falta renegar de los conceptos liberales de ‘nación política’ y ‘soberanía’ para entender la única solución a este problema, que se halla en el pensamiento tradicional español.