Escribe: Álvaro Jaume, fanático hincha de Alí Primera y sus “Techos de Cartón”, emblemática canción que ha inspirado todas nuestras guitarreadas, desde los años 2000...
La Chacra, 6 de setiembre, 2024.
(I)
Como es mi costumbre de los últimos tiempos, escribo explicando desde qué “lugar” (en esto, siempre Foucault!) lo hago, para que las palabras, el análisis o el discurso, se sustenten en verdades de vida; para que trasunten su verdadera “razón de ser”. Obsesión muy propia de quien escribe, que ya en su ocaso, haciendo honor a uno de sus “TOCs” (trastorno obsesivo compulsivo) militantes, cree que es tarea política imprescindible la de lidiar con el metadiscurso, a cuenta de que no nos siga invadiendo y asfixiando el virus de la “posverdad”, por cierto mucho menos inocuo que el mentado COVID! Entonces la semana pasada, al leer PostaPorteña, me encuentro con un artículo titulado: “Venezuela en la Prementira y la Posverdad”, de un tal (así firmado) Comandante Aniceto (AQUÍ )
Confieso que casi no lo leo, porque me tienen podrido- sobre todo los fachos y refachos-con el tema de Venezuela, y además porque algo firmado por un autodenominado “Comandante”, automáticamente despertó en mí cierta desconfianza. Ya desde mis tempranas épocas rebeldes, allá por los 16/17(¡hoy curto 74!), debido quizás a mi innata veta orejana o anarquista, vengo combatiendo contra “títulos” o jerarquías, sean éstas políticas, militares, académicas, laborales o sociales. Esto sí que no se trata de un “TOC”; se trata de una consciente línea política, articulada en un principio fundamental: si No erradicamos los mecanismos de PODER que anidan, tanto adentro de uno mismo, como dentro de cualquier forma de organización colectiva (desde una Comisión de Barrio hasta un Partido Político o el Estado), estamos en el horno. ¡No hay revolución posible! Al Jaumito le ha hecho mucho bien, renunciar desde muy “pendejo” al título de economista, al de secretario general del gremio o la organización política; o ya más de veterano, al de director de un Liceo o catedrático en la U. Son opciones por el NO-PODER que lo templan a uno en una práctica revolucionaria. ¡No en el discurso! En coherencia con esa línea, es que este susodicho se sigue obligando a sí mismo a andar con el “culo dado vuelta en la tierra”, o estar todos los Miércoles-desde hace ya 4 años en la Olla Popular del Tole-revolviendo el gigante guiso (hoy ya en 1800 porciones!) durante TODITA la mañana, diría el paisano...
Lamentablemente para calmar por un ratito nomás, el hambre cruel y la desesperanza, que castiga cada vez con más persistencia, a tantísimos rostros que nos rodean por estos pagos canarios. Estos sí, habitantes de “techos de cartón”, para quienes tal como lo dice la canción: ¡“hoy es lo mismo que ayer, es su vida sin mañana”! Y precisamente es esa creencia en la opción por el NO-PODER, convertida en sensibilidad, la que lo lleva a uno instintivamente a desconfiar del mote “Comandante”.
Sin embargo, ésta vez, por suerte, fallaron mis alertas libertarias. Las dos palabras iniciales con las que comienza el artículo, “TODOS EXPERTOS”, fueron los suficientemente removedoras y contundentes, como para que de inmediato me pusiera a leerlo. Solo alguien que tiene una mirada política MUY ESPECIAL, comienza así. Entonces, gracias Aniceto; porque a pesar del estatus o jerarquía inherente al término “comandancia” (vaya a saber uno tu intencionalidad al usarlo!) supiste y/o pudiste impactar de entrada, con las palabras justas, como para que foráneos y orejanos como yo, arrancásemos de una a leer el artículo.
(II)
Grata sorpresa, y aún más: ¡enorme alegría! al terminar de leerlo. En los tiempos que corren no es nada común, toparse con un análisis político, tan “redondito”: por su lucidez para desnudar crudas realidades que viven, él y los venezolanos todos. Y por lo menos para mí, por lo que entiendo es un posicionamiento, crítico y a la vez militante, frente a esa realidad. Intentaré desglosarlo, para captar mejor sus fundamentos, y aquilatar cuánto vale en la era del posmodernismo, una mirada como la del amigo Aniceto.
1) Un comienzo que describe, más que certeramente, el mundo actual: qué cosas se imponen en la agenda mediática planetaria, quienes la imponen, y cómo la imponen. Resulta que desde mediados de julio en adelante, Venezuela pasó a ser tema central en todos los noticieros del mundo “libre occidental”. Al punto que en un paisito insignificante como lo es Uruguay, se convirtió en uno de los ejes temáticos de la campaña electoral; con una derecha “progre” regocijándose con las dificultades de los frenteamplistas (“izquierda” oficial) para encarar el tema. Con toda la gran prensa, embretándolos para que se pronunciasen: ¿la de Maduro, es o No, una Dictadura? Y estos otros en lugar de denunciar que era un tema impuesto por el imperialismo norteamericano con intereses geopolíticos muy determinados, o cuestionar qué se entiende por “Dictadura” o “Democracia”( poniendo en la picota al propio EEUU), ni siquiera atinaban a plantear lo primero de todo: ¿con qué derecho ,uno desde AFUERA , va a estar opinando, juzgando o aconsejando? Lógicamente estos políticos profesionales, “izquierdoderechistas” diría Aniceto, integrantes de la “Izquierda Fucsia o Woke” diría D. Fusaro, o “progres- posmo” como me gusta nombrarlos a mí, para quienes imperialismo es un término anacrónico, no solo son incapaces de cuestionar porqué hablar de ciertos países y de otros no, sino que ignoran el principio básico de cualquier mirada crítica, con intención revolucionaria: ¡para hablar con propiedad, hay que estar en la cosa; vivirla! Los aprendizajes que al respecto hemos tenido, no han sido pocos. Por ejemplo, en octubre del 73 cae parte de la histórica dirección de los GAU(grupos de acción unificadora), y los que quedamos afuera, en la clandestinidad, obviamente sin tan vasta trayectoria militante, igualmente reivindicamos nuestro derecho a definir los destinos de la organización; a decidir el “qué hacer”...Derecho afincado en un gran principio básico:¡ el que permanece inserto en la realidad, es el PROTAGONISTA PRINCIPAL! Por más que los cros. presos en el Penal de Punta Carretas fuesen los más experimentados, los que conocíamos los problemas reales, las condiciones concretas para cualquiera acción, o los que corríamos los riesgos de enfrentar clandestinamente la Dictadura, éramos nosotros y no ellos. Similares dilemas se vivieron durante el exilio. Conclusión: para hablar de Venezuela, hay que estar, vivir en Venezuela! Sobretodo ser parte de los que quizás ya hoy no se cobijan con techos de cartón-revolución Bolivariana mediante- pero siguen sufriendo carencias materiales de todo tipo, porque son pueblo mismo y no clases acomodadas o adineradas. Ya de pique nomás, Aniceto nos previene con mucha altura y “cancha”: muchachos, muchachas, encárguense de vuestros propios países, y terminen con la cantinela de Venezuela...Yo le agrego: alcahueteando al Tío Sam; repitiendo como loritos, consignas producidas desde las usinas ideológicas del capitalismo, y agitadas desde los centros de Poder mundial. Cuando a estos políticos uruguayos (incluido el mismísimo presidente) se les interroga sobre Venezuela, ninguno tiene la osadía o la honestidad de contestar que podría ser más preocupante la pobreza-casi la indigencia- de los más de 300 mil compatriotas (entre ellos nuestros “olleros” de Toledo y los miles que comen en otras Ollas Populares!) que lo que ocurre en el país caribeño. O de que en nuestro querido Uruguay, de cada 30 mil niños que nacen por año, 6 mil (¡atención la quinta parte!) Nacen en la pobreza, condenados por la vida!! Y atención, estas son cifras oficiales (INE), y no del “marxismo cultural”, o la ultraizquierda! O en lugar de buscar votos conservadores machacando con la Venezuela del dictador Maduro, reconocer la vergüenza social que es para nuestra patria, que seamos el país latinoamericano con mayor cantidad de presos por habitante (superamos los 16 mil, en 3 millones y medio) y que ranqueamos entre los diez primeros del mundo. La mayoría varones, gurisada joven, hijos de la pobreza, que después llegan destruidos a las Ollas, o inundan las calles de Montevideo durmiendo a la intemperie. La casta política, diría el desquiciado Milei (él mismo es el nro. dentro de ella) oculta las miserias propias.¡ Calladitos la boca! Eso sí, gargantean con que somos ejemplo planetario de “democracia”. La dictadura del capital, de “ los malla de oro” aquí por estos pagos muy democráticos no preocupa; sí preocupa la del “Topocho” (Aniceto´s dixit), es decir, la del “banana” de Maduro, según nuestro lenguaje popular. Por último, para cerrar este puntito, hay que considerar la forma en que este capitalismo global, 4.0, Turbocapitalismo al decir de Fusaro, rumbo a su orgasmo tecnológico con la I.A. generativa, con más celulares que seres humanos (se estiman más de 8 mil millones!) y casi un 70% de la población mundial conectada a Internet, implanta las agendas informativas. La Plandemia del COVID, fue la mejor demostración; una forma totalizadora, avasallante; invasiva de cada individuo; y diabólicamente veloz. El domingo 28 de julio, casi a la medianoche, en minutos nomás, el planeta entero estaba discutiendo el fraude del CNE venezolano. Y esto, también con mucha lucidez y claridad, lo denuncia nuestro amigo “Comandante”.
2) La otra genialidad del Comandante, es su desprecio por los “expertos”; políticos, politólogos, científicos, académicos, o intelectuales del tipo que sean .Repito: ¡genialidad! Porque en el tecnocapitalismo de hoy gobernado por tecnócratas, “CEOs”, o doctores/masters, pocos se animan a denunciar que el conocimiento “puro” no existe Que “la ciencia” como tal, estará siempre contaminada ideológicamente; ni qué hablar, la propia “ciencia política”. Raro es encontrar análisis que sugieran que los “expertos”, son meros lacayos, genuflexos ante poderosos intereses: de multimillonarios como Musk o Bill Gates; de empresas multinacionales como las “BigTech” o las farmacéuticas; de fondos de inversión o de Estados Imperiales. Como también quedó demostrado con la Plandemia, plasmado por ejemplo en la figura de Tedros Adhanom, director general de la OMS e íntimo del tío Bill, que la mayoría de los expertos, son simplemente “sabios” al servicio del sistema. No rompen con los cánones del pensamiento dominante. Menos que menos, producen conocimiento verdaderamente crítico. Cosa imprescindible si seguimos empeñados en construir una Nueva Sociedad!
3 ) Lo otro que me sorprendió del análisis, fue su “MARCA DE CLASE”. En los tiempos que corren, implantada la Dictadura del pensamiento único (neoliberal) y de lo “políticamente correcto”, con palabras prohibidas como enemigo de clase( solo: cooperantes en la empresa / adversarios en la política) o lucha de clases; con modelos -por ejemplo el de la democracia representativa- elevados a la categoría de axiomas (por ende incuestionables!) y con una sociología hueca que rechaza las grietas y solo habla de vulnerabilidades, un análisis como el de Aniceto es netamente “disruptivo”(palabrita tan de moda).Describe clarito el carácter populista del gobierno del “Topocho”, ayer un mortal laburante del transporte, hoy un morador de palacios, rodeado de guardaespaldas y servidumbre, amparado por una camarilla gerencial del PSUV y generales chavistas. Gobierno de morochos o criollos, que huele a corrupción, que ejerce su PODER con represión social, y que no ha sabido/podido resolver los problemas básicos (salud, alimentación, etc.)que tienen todos nuestros pueblos latinoamericanos. En el marco precisamente de capitalismos dependientes, depredadores y extractivistas. Al punto que dos décadas de “revolución Bolivariana” no han sido suficientes para resolver la soberanía alimentaria (hasta fideos turcos comen!), ni detener la sangría migratoria. Pero es un gobierno que representa un sentir nacionalista, una piel antigringa, que debería defender los colores de la “patria”, se supone, la que soñó Bolívar. Aunque para seguir amarrado al Poder, tenga que hacerle algunos guiños o favores, a los amigos rusos y chinos. Enfrente, la llamada( por los medios hegemónicos)“oposición democrática” aglutinada bajo el mando de la lideresa María Corina Machado, cuyo perfil social y extracción de clase, quedan a desnudo al instante de verla o escucharla. La Melchora Cuenca de Don José, si hoy viviese, seguramente trabajaría de doméstica en la casa de la “señora” María Corina. Ni qué hablar, nuestras compinches de la Olla del Tole. Y este carácter de clase, el amigo Aniceto, lo deja entrever notablemente te. Cuando habla de los viejos y los nuevos mantuanos; de quienes son los que se codean con los gringos y a quienes representa la oposición.
4) Por último, su análisis del proceso electoral mismo, no tiene desperdicio. Su frase inicial, lo dice todo: “Aquí no hubo fraude; TODO ES UN FRAUDE”! Mucho más allá del 28 de Julio, este es el drama que viven los congéneres de Alí Primera En el mundo globalizado en que vivimos, ese día, el gran circo mundial estaba armado. Radios, televisión, infinidad de medios y “youtuber” que operan en las redes, todos, todos, pendientes de VENEZUELA. ¡Y justo ese día, el hackeo! No voy a entrar en los detalles, que justamente el amigo Comandante, analiza muy bien. Simplemente compartir con él, un sentimiento casi de incredulidad con la historieta de las actas. Los alaridos de los Yanquis, cuando unos años atrás el icónico Trump denunció fraude electoral de Biden y promovió la ocupación del Capitolio(operación que hasta vidas costó!); o la sin-vergüenza de Dina Boluarte, oportunista y arribista , que llegó a la presidencia maniobrando/ traicionando al único presidente en la historia de Perú, maestro rural de origen campesino. Un Pedro Castillo que intentó ciertos cambios más radicales, pero padeció-por su “maldita” herencia de clase, igual que el Topocho- de una atroz ceguera política; o la tríada de “presis- fucsia” (Lula, AMLO, Petro, cada vez menos rosaditos!) los “izquierdoderechistas” al decir del amigo Aniceto, reclamando transparencia y actas... Todo un escenario tan grotesco, que si no fuese por lo que humanamente /políticamente implica para el pueblo venezolano (incluso con costos de vidas), la trama de las actas y el proceso electoral, darían para una buena novela de García Márquez, o algún relato del gigante Galeano. Al respecto, una constatación más: me resulta otra que preocupante, en la era de este capitalismo transhumano empeñado en la digitalización planetaria, con qué facilidad el sistema y su ideología dominante, son capaces de alinear en cuestión de “minutos” a una multitud de mentes humanas tras una única noticia que se vende por el mundo entero, como “VERDAD INDISCUTIBLE”! Por ejemplo, que las actas que mostró María Corina, a todas luces demostraban que la oposición había triunfado con el 70% de los votos ; y que Maduro no mostraba las oficiales, porque había sido derrotado...Con un importante despliegue tecnológico, con ayuda de la IA y sus famosos chats, con contundentes imágenes que invaden todas las redes, hoy en día se instalan “medias o falsas” verdades globales(así pasó durante la Plandemia!), que después -diría mi abuela- “no hay Cristo que las desmienta”. Corriendo a favor, con un inteligente mecanismo de dominación, que es la dependencia e idiotización que sufre la gente con el celular. Como se ha convertido prácticamente en una adicción, el sistema y sus siniestros personajes, a cada segundo pueden estar bombardeando los cerebros humanos con información conveniente a sus intereses y legitimación.
Menudito problema político éste, a la hora de trazar estrategias confrontativas de la barbarie capitalista!!
(III)
Ya cerrando mi comentario, que sin duda se ha hecho muy extenso, me importa marcar ahora mi discrepancia con nuestro amigo Aniceto. Hay dos frases, que más que al análisis, responden al posicionamiento político frente a las realidades que se viven. No atañen al diagnóstico, sino al “qué hacer”...
Aquí van esas frases: “El G18 optó por lo muy malo, antes que lo catastrófico”, y “Preferimos lidiar con un gobierno corrupto antes que alinear al país con el sionismo brutal, racista y genocida” (aludiendo al apoyo público que brindó Netanyahu a María Corina) Además, de las palabras de Aniceto, puede desprenderse que optó -él, su familia y sus camaradas- por votar al Topocho! Y es en este punto que me posiciono totalmente diferente a como lo hace el Comandante. Por empezar porque la lucha con intención revolucionaria, JAMÁS PUEDE REDUCIRSE A LA OPCIÓN POR EL MAL MENOR!! Justamente en uno de los Postas anteriores en que escribo sobre: IZQUIERDA/DERECHA ¿FALSO DILEMA?, (AQUÍ )explico que esa reducción de la política al marco de lo supuestamente “posible”, y al pragmatismo como filosofía de acción, fue el proceso que sufrieron las históricas fuerzas de izquierda postDictadura, convirtiéndolas en “progresismo”, o “nueva Izquierda”. Al decir de D. Fusaro, el pasaje del Rojo al Fucsia! Son los que con mucho acierto, Aniceto bautiza como “izquierdoderechistas”. Las derrotas que sufrimos, al menos aquí en el Cono Sur, tuvieron ese efecto: el renunciamiento al horizonte revolucionario; el renunciamiento a la UTOPÍA NECESARIA, la de una sociedad sin explotados ni explotadores. Cuando esa perspectiva se pierde bajo el manto de lo “imposible”, entonces la lucha política se convierte en mero oportunismo, cae en el pequeño cálculo de lo menos jodido, se degrada en su propia jerarquía, ya que pierde visión estratégica y se reduce a simples maniobras/opciones tácticas. Cierto que yo no vivo en Venezuela; que no tengo los elementos reales como para dimensionar hasta qué punto sería “catastrófico” que ganase la oposición, como para haber ido a votar optando por lo “muy malo”.
Pero al menos de nuestras historias de lucha aquí en Uruguay, cuatro enseñanzas marcan mi rumbo: 1) Que VOTAR NO ES LUCHAR, porque terminamos enchalecados en la institucionalidad enemiga; prisioneros de sus reglas de juego. 2) Que el minimalismo estratégico, es traición a la Revolución; y el táctico, es sabiduría! 3) Que los pueblos tienen sus tiempos para los aprendizajes, y que el despertar en conciencia, requiere inevitablemente de “profetas” (la vanguardia solíamos decir los leninistas), de persistentes militantes que inteligentemente sepan dar la batalla ideológica (educación popular).COTIDIANAMENTE! 4) Que no siempre, pero no pocas veces en la vida en general, un “crack” que parece catástrofe, culmina en un “salto adelante” (diría el viejito Mao, aunque el suyo le quedó grande).Pero dicho esto, capaz que el que tiene la razón, es el Comandante Aniceto. Lo que sí yo tengo clarísimo que aquí en este Uruguay de hoy, el próximo 27 de octubre, votaré en blanco, con la papeleta del SÍ (blanca) a la reforma de la Seguridad Social adentro. Ni un solo voto al político profesional, y un SÍ rotundo al plebiscito, que sin duda es UNA CAUSA SOCIAL DE TODO EL PUEBLO!!
Álvaro Jaume
(Siempre Redomón!)/Empalme Sauce/Canelones/Uruguay