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La muerte de Juan Manuel Medina

 

El suicidio de un trabajador

Ariel Pennisi Tiempo argentino 06/09/2024

Qué clase de sociedad es ésta, en la que se encuentra en el seno de varios millones de almas la más profunda soledad; en la que uno puede tener el deseo inexorable de matarse sin que ninguno de nosotros pueda presentirlo? Karl Marx

En una reseña sobre el informe de un archivista de la policía parisina(Jacques Peuchet) que compila casos de suicidio, Marx inscribe el suicidio como parte de los síntomas de “la lucha social general”. Entre la diversidad de casos revisados, hay un porcentaje importante de trabajadores despedidos o caídos en la miseria, a los que el joven Marx exime de todo juicio, prefiriendo enfocarse en la siempre incierta relación entre el modo en que somos desconocidos para nosotros mismos y el modo que unas condiciones sociales, políticas y anímicas nos arrastran a un destino quizás inesperado.

El 9 de agosto Juan Manuel Medina se suicidó a los 46 años. El trabajador despedido de Air Liquide estrelló una avioneta (Cessna 152) contra las instalaciones de la sucursal rosarina de la empresa que lo había despedido recientemente por reducción de personal. El dramatismo del hecho no logró perforar las noticias más allá del raid provinciano de la semana y algunas notas escuetas en medios nacionales. Tampoco volvió tendencia en redes sociales.

Un trabajador que se dirigió al Aeroclub de Rosario del cual era socio para tomar un pequeño avión y, haciendo uso de un saber hacer, como es volar una aeronave, apuntó a la empresa que lo había empleado por 14 años y se jugó todo lo que le quedaba de vida en un gesto que no le habla solo a una patronal en tiempos de despidos, sino al conjunto de la sociedad.

La Fiscalía Regional 2 de Rosario confirma la acción premeditada, es decir, el suicidio. También se sabe, por la Junta de Seguridad en el Transporte, que el conductor procuró dirigir el impacto al sector de carga de tubos de oxígeno. Medina se había vuelto a afiliar al club de vuelo exclusivamente para este último acto de su vida, al servicio del cual dispuso de su licencia y su experiencia de vuelo.       

La columna de hormigón que componía la estructura del galpón ubicado en Perón al 7600 (jurisdicción de Alvear) fue la superficie de impacto, a pocos metros del depósito de tanques de oxígeno. ¿Tenía intenciones el conductor de hacer estallar en mil pedazos las instalaciones llamando la atención de la ciudad y del país entero? Dada su experticia, ¿decidió durante el eterno último segundo de su descenso acotar las dimensiones del golpe? De seguro no fue un “accidente” como se insistió en el portal de TN, ni “una desgracia con suerte” como se afirma miserablemente en una nota del diario rosarino La Capital (30/8). Ni un accidente ni un accidente dentro de otro.

Es que una circunstancia desoladora como la que tuvo lugar sólo puede ser pensada en situación, por eso no sabemos, por eso hay que insistir. Toda mirada “general”, todo enunciado que se exima a sí mismo del salpicadero, camina por la cornisa de la canalla. Para los excesivamente cuerdos se tratará de un desequilibrado que no aceptó el realismo económico del momento, para los amantes del heroísmo nihilista conocimos a un nuevo personaje de comic. Pero mejor no satisfacer aspiraciones estéticas ni morales de baja estofa.

Fabio Basteiro, apenas retirado de la actividad aeronáutica que lo encontró como trabajador, luego sindicalista con los cargos más altos e incluso como legislador porteño, se pregunta en una entrevista para Radio Rebelde por la contención que cualquier trabajador o trabajadora necesita en momentos aciagos como el actual, incluso propone interrogarnos por la salud mental de los trabajadores bajo este estado de amenaza permanente. ¿Dónde estaba el sindicato? De hecho, ¿existe un sindicato petroquímico o se trata de una fachada, una simulación más en tiempos de algoritmos y puros fantasmas?

Air Liquide es una multinacional de origen francés que tiene más de 68 mil empleados en todo el mundo y reside en nuestro país desde la década del 30. Sus responsables no se pronunciaron. Como ocurrió con Mercado Libre tras el suicidio de uno de sus trabajadores en Brasil (donde obligaron a los demás a seguir trabajando), o con el intento de suicidio de un trabajador de Amazone en Seattle, o incluso, en abril de este año, con una trabajadora del Ministerio de Salud de la nación… se impone la indiferencia, el cálculo y, finalmente, cierto desprecio por la vida. Valga el documental “Retiros (in)voluntarios” sobre los 19 suicidios de trabajadores de France Telecom por los que tres CEOs fueron condenados.

En una atmósfera de escándalo fácil, donde el escrache en redes está a la orden del día; en un contexto signado por el griterío y la completa ausencia de densidad de la lengua y los discursos, no conocimos pronunciamientos ni políticos, ni sindicales, ni periodísticos a la altura de una herida profunda como es el suicidio de un trabajador despedido. La época dominada por las lógicas facciosas, donde cada quien piensa en su molino y solo su molino, no se caracteriza, claro, por la abundancia de actores sociales y políticos que tomen la posta de un hecho complejo, difícil de “capitalizar”, más árido, tal vez, de lo que pueden soportar las nuevas plataformas…

Se escucha a Basteiro (autor junto a Roberto Reinoso de Por qué fracasó la revolución de los aviones) elocuente: “Lo que preocupa, duele y enoja es la falta de respuesta a estos interrogantes, hasta por curiosidad, o incluso por audacia o valentía para avanzar en alguna respuesta de forma más saludable… recorrer, dialogar, construirnos en esa respuesta.” ¿Qué modelos sindicales sobreviven hoy con capacidad sostenerse en la hermandad de la clase y, desde ahí, interpelar al conjunto de la sociedad? ¿Con qué recursos organizativos y sensibles contamos ante un hecho como este? Ya no alcanza con una erosionada capacidad de sorpresa o con la indignación refleja, porque todo lo que circula como fría información se mantiene lejos de la posibilidad de actuar.

En una situación inédita del país por la velocidad de la pérdida de empleo y la destrucción de la actividad económica y del consumo (conservando un alto costo de vida) a la que curiosamente llaman “baja de la inflación”, la fragilidad creciente de las vidas debería estar en el centro de nuestras ocupaciones, de nuestras organizaciones y redes de amistad y solidaridad.

Escuchamos con Fabio Basteiro la mítica canción de Chico Buarque, Construção (1971), dedicada a un trabajador que “Se sentó a descansar como si fuese sábado,
Comió frijoles con arroz como si fuese un príncipe, Bebió y sollozó como si fuese un náufrago, Danzó y se rio como si oyese música, Y tropezó en el cielo con su paso alcohólico,
Y flotó por el aire cual si fuese un pájaro, Y terminó en el suelo como un bulto mórbido,
Y agonizó en medio del paseo público, Murió a contramano entorpeciendo el tránsito…” Esa poética que por entonces excedía las condiciones de un Brasil en sus años de plomo, hoy nos falta, casi tanto como el sentido de la urgencia. ¿Dónde está? ¿Dónde estamos?

El Hidrógeno Verde, oscuro y turbio

Ante el incumplimiento por el Poder Ejecutivo de la sentencia del Poder Judicial, se ha presentado el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Han pasado más de seis meses de la firma del Memorando de Entendimiento entre el Poder Ejecutivo y la empresa HIF. En ese lapso, con el fin de ejercer nuestro derecho agotamos el proceso de acceso a la información pública de la ley 18.381 y nos presentamos al Poder Judicial.

El Poder judicial en su sentencia amparó nuestro derecho a conocer los documentos, pero el Poder Ejecutivo no ha cumplido con esa sentencia.

Entendemos que el accionar del Poder Ejecutivo lesiona el derecho a la libertad de pensamiento y expresión, dado que ese derecho comprende, para poder ser ejercido con responsabilidad, la libertad de buscar, recibir y difundir información e ideas. 

La no presentación por parte del Poder Ejecutivo de los documentos solicitados, impide su análisis y difusión a fin de que la sociedad civil pueda participar del debate público informada y responsablemente. Lesiona además el derecho a la participación en temas ambientales y viola el Acuerdo de Escazú, que es ley en nuestro país (Ley 19.773).

Así, nos hemos visto obligados a presentar una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que la tiene a estudio. Es inconveniente y lamentable que en Uruguay tengamos que llegar a esta instancia cuando tanto se habla de transparencia.

De los documentos que ahora se ocultan, se ha dicho que son "inocuos" y que no se han asumido en ellos "compromisos por parte del Estado". No se comprende la cerrada negativa a que esos documentos sean públicos, conservando la confidencialidad únicamente para lo que pudieran ser datos personales o secretos técnicos y comerciales de la empresa.

En el afán de ocultamiento se ha llegado a declarar por Resolución del Poder Ejecutivo IE605 del 2 de mayo de 2024 que, además de los documentos solicitados, todo lo tratado entre el Poder Ejecutivo y la empresa HIF es de carácter confidencial.

No tenemos que ir muy lejos en la historia para encontrar una frase muy adecuada a esta circunstancia que dijo nuestro Presidente:

"Si no mostrás los documentos, es obvio que algo raro hay."

11 de setiembre de 2024

Movimiento por un Uruguay Sustentable (MOVUS)

Contactos de prensa Raúl Viñas 099 648 685, Ana Filippini 098 407 572, Fernando Moyano 099 142 105

 

Programa El Cernidor 5 .09. 2024

Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

Como algunas personas de Izquierda, atacan el Libro COMPUTADORA y nuestras respuestas

https://www.youtube.com/live/MBddSffz-UM?si=8k7h7V5dCC_KDAV6

 

Programa El Cernidor 7 .09. 2024

 

Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

Hoy hace 8 años de la revocación del procesamiento a Amodio Pérez. Los desastres de las 2 sentencias y lo ambiguo del Juez Charles. Jugando a las escondidas como eran los interrogatorios según el Coronel Trabal . Marenales argumento que cayeron por su rápido crecimiento, y explica como hablaban en los interrogatorios. Los vaticinios de los militares en el año 1965 sobre la guerrilla los Nostradamus Uruguayos. Los maya oro que favoreció Orsi en Canelones con la Agencia de Promoción a la Inversión en Canelones entérese de los beneficios con las contraprestaciones.

https://www.youtube.com/live/IGA6wo6DERA?si=61rHV6ZrlN2t1a7_

Cernidor 137

Correspondiente al día 9 de septiembre de 2024.(Transcripción intervención apertura programa de Amodio)

Hoy también estamos de aniversario. Hoy se cumplen 8 años del día que el juez Luis Charles firmó el auto por el que anulaba mi procesamiento. Recuerdo que estaba en la casa de Jorge Marius, en la calle Ramón Anador, cuando me llamaron desde la OSLA, para avisarme que llevarían el auto para que lo firmara. Poco después llegó la funcionaria Jessie Torres, le firmé el cedulón, nos dimos un abrazo y comencé a llamar a mis familiares y allegados.

Ahora bien, si el auto de procesamiento está plagado de falsedades y contradicciones, lo mismo y todavía más puede decirse del auto que lo tira abajo.

Si alguien algún día se decidiera a escribir un cagarandum acerca del funcionamiento de la Justicia, tanto el procesamiento como el auto que lo anula ocuparán un lugar destacado.

Veamos lo que dice el Juez Luis Charles en fojas 1817 y siguientes y que figuran en mi sumario: En lo que hace a los hechos, emerge en forma prístina que Héctor Amodio Pérez integró el Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros, y fue detenido en dos oportunidades por su condición de tal. Ello no obstante, en determinado momento a efectos de obtener un beneficio para sí y para la que entonces era su pareja -Alicia Rey-, pasó a prestar abierta colaboración a las autoridades militares, para ordenar e interpretar documentación incautada, pero también en tareas de campo, saliendo a la calle a “marcar” personas y lugares que integraban la organización a efectos de su detención.

No fueron dos sino tres las detenciones. Charles y quienes le llevaron la mano para redactar el auto, olvidan intencionadamente, que el MLN me había condenado a muerte por la caída de la Cárcel del Pueblo, lo que ya había sido desmentido por el mismo MLN por boca de Julio Marenales el 28 de agosto del 2009, es decir, 6 años y once meses antes.

Continúa: Fue así que tuvo activa participación en la aprehensión de varios integrantes del movimiento, así como también en la dirección de los interrogatorios a los mismos, con la finalidad de obtener información que podría resultar útil a los fines de la ilícita represión.

Nada de lo que dice Charles está probado, como surge del mismo sumario. Pero el juez dice una cosa que tampoco es verdad y que responde solo a su manera de pensar: dice que mi colaboración fue para obtener información que podría resultar útil a los fines de la ilícita represión. Ilícita?, año 1972?

En todo caso serían igual de ilícitas a las que el mismo Charles toleró siendo Juez, cuando amparó a un comisario que amasijo a un sospechoso, sin que al indignado Charles se le moviera un pelo. No procesó al comisario, cosa que tuvo que hacer por la apelación de la fiscal Guianze.

Continúa Charles. Lo referido surge no solamente de las declaraciones de algunos de los militares que prestaron testimonio, sino también de sus propios ex-compañeros, algunos de los cuales lo reconocieron al momento de sus detenciones o en los centros de torturas. Pero también surge de su propia declaración (fs. 1475): “yo estaba clandestino desde 1967, se me había involucrado en multitud de acciones en algunas participé y en otras no. A mí no me interrogaron sobre esos hechos”. Y más adelante agrega irónicamente: “...éste señor (Orosman Pereyra) participó en los interrogatorios como participaron todos, el que comandaba los operativos era yo con personal a mi cargo, yo interrogaba, yo me convertí en el jefe militar del cuartel según sé. Yo admito lo que hice pero no que se me adjudiquen cosas que no hice”. (fs. 1479).

Tanto la jueza Julia Staricco como el juez Luis Charles sacan de contexto un comentario hecho con total ironía y lo convierten en una aseveración. Creo que son dos muestras que a falta de pruebas, hay que inventarlas.

Y como prueba del mal humor con que Luis Charles se vio obligado a desestimar mi procesamiento por razones legales, pero que eso le produjo un gran disgusto, dice lo siguiente:

En tal sentido se recabaron valiosas declaraciones de militares y ex-compañeros que ratifican que Amodio Pérez fue un felón, que en las circunstancias en las que estaba no dudó en ponerse del lado de los carceleros militares para colaborar con los mismos, aportando información en busca de beneficios para sí. Todo como la manifestación propia de una personalidad egocéntrica, orgullosa, resentida y dolida con sus ex-compañeros tal como destacan todos los que a ese respecto se manifestaron.

Después de leer este párrafo, estoy seguro que quien guió la mano de Luis Charles fue el Ñato, que seguramente dijo todo eso de mí, mirándose al espejo.

Luego de escribir todo lo anterior, en la resolución, punto X, Charles dice X) En fin; la revocación de la decisión de enjuiciamiento es sin perjuicio de la valoración que deberá hacerse de las declaraciones realizadas por Héctor Amodio Pérez, así como las de todos los demás declarantes, en cuanto corresponda, para aclarar los hechos investigados en autos.

O sea, sobre las acusaciones que se me hicieron, nada estaba aclarado el 9 de septiembre de 2016. El Juez Luis Charles borró con este párrafo todo lo que escribió antes, con evidente mal humor.

Ya conocen lo que pasó después: La fiscal Stella Llorente presentó una apelación que estaba condenada al fracaso, pero ella siguió las órdenes de su entonces jefe, Jorge Díaz, el mismo que me pidió disculpas porque por un error de su subrogante, su íntimo amigo y correligionario, Carlos Negro, me impidió viajar a España a resolver algunos de los problemas que mi procesamiento había provocado en la empresa familiar.

No puedo dejar de recordar que la esposa del fiscal Carlos Negro, Lourdes Mariela Solari fue contratada como adscripta, el 17 de febrero de 2017. Entonces se dijo que el cargo era de especial confianza y que fue contratada por 143 mil pesos mensuales.

También se dijo que la Sra. Solari se ha desempeñado en la atención directa de personas en situaciones de extrema vulnerabilidad, realizando trabajo familiar, atención institucional, ejerciendo asimismo la dirección y coordinación de políticas públicas, programas y proyectos en organizaciones gubernamentales, no gubernamentales e internacionales.

No sabemos cuántas personas estaban en su misma situación profesional, pro sí sabemos que los cargos de especial confianza no se pueden discutir.

El nuevo Código se puso en funcionamiento en noviembre del mismo 2017, diez meses después de las contrataciones del ex fiscal General.


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