PARA PERMITIRNOS QUE NUESTRO DERECHO SE SUSTENTE, EN: ...“LA CAUSA DE LOS PUEBLOS NO ADMITE LA MENOR DEMORA", EL ‘PROGRAMA DEL FA’ ES UN “FALSO POSITIVO” QUE VUELVE A ‘DISEÑAR’ POBRES ‘ZURCIDOS’ – Capítulo – II
La República Oriental del Uruguay firmó la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático el 18 de agosto de 1994. Extraemos parte de los conceptos compartidos con todos los países firmantes:
...“El Cambio Climático está transformando la naturaleza de la inseguridad de agua del planeta.
Mientras la amenaza que representa el aumento de las temperaturas está actualmente establecida en la agenda internacional, se ha prestado una atención insuficiente a las consecuencias para los productores agrícolas vulnerables de los países en desarrollo. En la convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático adoptado en 1992 se advirtió a los gobiernos que dónde existe el riesgo de un daño grave e irreversible, la falta de una completa seguridad científica no debe de justificar un aplazamiento de la acción.”
...”Pocas veces fue tan peligroso ignorar una advertencia.”
Después de esta significativa sentencia agrega el documento:
...“El Calentamiento Globaltransformará los patrones hidrológicos que determinan la disponibilidad del agua. Los resultados de la aplicación de modelos destacan efectos complejos que dependen de los microclimas. Pero la abrumadora importancia de las pruebas se puede resumir en un simple hecho: ...”muchas de las áreas con más estrés de agua del mundo dispondrán de menos agua y los flujos de agua serán menos predecibles y estarán sujetos a eventos más extremos.”
EXPLORANDO LOS CONOCIMIENTOS CIENTÍFICOS AVANZAREMOS, ¡SEGURO!
Desde fines del siglo XVIII, se posicionaron diversas teorías sobre los Cambios Climáticos sucedidos en la Tierra. Los más connotados fueron: el matemático francés, Joseph Alphonse Adhemar (1797-1862); el científico escocés, James Croll (1821-1890); y, el astrofísico yugoslavo, Milutín Milankovitch (1879-1958).
Los aportes conjuntados dan explicación y definen los fundamentos más objetivos científicamente de, ¿porque?, suceden los Cambios Climáticos, en nuestro Planeta.
Irrumpe un “gran maestro olvidado” el astrofísico, Milutin Milankovitch (1829/1958), nacido vecino a la ciudad de Osjek, en Croacia (ex Yugoslavia). Quién nos enseñó en el año 1941, con su obra “Kanon der Erdbestrahlung und seine Anwendung auf das Eiszeitproblem”, fundamentando las tesis: matemáticas, astronómicas, geofísicas, y geológicas, para explicar los Cambios Climáticos secuenciales sucedidos en la Tierra.
Según sus fundamentos teóricos los Cambios Climáticos son procesos periódicos cíclicos porque se repiten regularmente en el espacio y en el tiempo, y que, por tal razón, ¡son demostrables! y ¡predecibles!
Para fundamentarlo se apoyó empíricamente en los incipientes conocimientos (para su época), de las estratigrafías sedimentarias depositadas secuencialmente por la Naturaleza, como testigos, sobre todo el Planeta. Éstos presentes físicos, permiten sacar las mejores lecturas del pasado lejano, en las distancias/tiempos, para predecir con mucha efectividad los ciclos que se repetirán de futuro como materia/energía.
Actualmente a ésta subdisciplina de la estratigrafía se le llama científicamente como cicloestratigrafía porque se aplica en los análisis y reconocimientos de las diferentes sucesiones sedimentarias, las que, se han depositado secuencialmente, en: ...”las grandes formaciones rocosas; los lechos lacustres; o, marinos, y en capas sedimentarias.”
En el año 1976 los investigadores Shackleton, Hays, e Imbrie, participaron en el Proyecto Internacional CLIMAP para extraer en dos sondeos muestras del fondo marino del Océano Índico. Estas muestras/testigos permitieron datar con gran exactitud los Cambios Climáticos producidos en los últimos 500.000 años y poder así reconocer los períodos climáticos.
Se constató científicamente a partir de las reacciones isotópicas del oxígeno (18O) contenido en la caparazones de los foraminíferos bentónicos extraídos como muestras de los ‘fondos oceánicos’ los que combinan el oxígeno disuelto en el agua circundante con carbono y calcio para formar sus caparazones, incorporando la proporción entre 18O y 16O dependiendo de la temperatura.
Cuando estos organismos mueren se depositan en el lecho marino preservando un registro del clima global. Así se pudieron medir con gran exactitud y comprobar las variaciones de los climas en los Cambios Climáticos.
Milankovitch con sus estudios matemáticos, astronómicos, geofísicos, y geológicos resolvió (en su época) los problemas de las perturbaciones climáticas cíclicas que se sucedieron con los Cambios Climáticos. Aplicando métodos geofísicos enunció la Ley de la Insolación Terrestre, y, con fundamentaciones geológicas dio explicaciones y respuestas científicas a las Glaciaciones sucedidas.
Fundamentó a escalas planetarias las variaciones de los patrones orbitales Tierra-Luna-Tierra-Sol los que se derivan en distintos ciclos con un espectro muy amplio de secuencias, las que van desde la “Banda de Frecuencias del Calendario”, dónde se suceden: ...”ciclos mareales semidiurnos, ciclo lunar, ciclo anual, y otros, hasta la “Banda Galáctica” definiendo el ciclo de rotación de la Galaxia Vía Láctea.
En la parte media de estas bandas secuenciales está definida la “Banda de Milankovitch” que posiciona los ciclos asociados a los elementos orbitales de la Tierra en el Sistema Solar analizados en períodos de cientos de miles de años, y para ello, se apoyó en la cicloestratigrafía, (frío-calor) para definir, la: ...”la oblicuidad de los ejes, geográfico y magnético (precesiones y nutaciones de los equinoccios), están determinados por los “corrimientos” orbitales solares cíclicos, oscilando desde círculos a elipses en períodos de tiempos de ±100.000 años solares cada uno, determinando la excentricidad periódica de la órbita terrestre y los Cambios Climáticos.”
Como conclusiones de estos importantísimos estudios fundamentó la Teoría del Cambio Climático, o, “Teoría de Milankovitch” la que postula un control orbital sobre los cambios climáticos de carácter periódico, los que se han producido a lo largo de la historia de la Tierra, en frecuencias orbitales de decenas a cientos de miles de años con vaivenes cíclicos secuenciales entre los congelamientos glaciales, con calores extremos.
Esta teoría se reconoce como la “Teoría Astronómica” del Cambio Climático que pronostica que los cambios producidos por la combinación de los elementos orbitales, de: ...”nutación, precesión, oblicuidad, y excentricidad de las órbitas con la cantidad de radiación solar recibida en una latitud/lugar en una época del año, son la causa de las grandes variaciones climáticas de la Tierra.”
Fundamentó las variaciones orbitales del Sistema Solar en sus interrelaciones de la Tierra con el Sol, definiendo las oscilaciones cíclicas. Con los extensos y precisos estudios pudo calcular manualmente (1920) las orbitas cíclicas de la Tierra descubriendo que ellas oscilan consecutivamente entre un círculo cuasi perfecto, hasta una elipse pronunciada.
Constató que cuando la Tierra orbita alrededor del Sol en forma de circunferencia lo hace con una distancia constante a su centro de ±149.000 millones de kilómetros, recibiendo la misma cantidad de luminosidad solar durante todo el año. En cambio, cuando la órbita se hace sobre una elipse el punto más cercano entre la Tierra y el Sol es de ±146.000 millones de kilómetros, al que, denominó perihelio, y cuando está más lejos a ±151.000 millones de kilómetros le llamó, afelio.
La excentricidad orbital de un cuerpo celeste es un parámetro que cuantifica la manera en que su órbita alrededor de otro cuerpo se desvía de una circunferencia perfecta. Así, un valor de 0 corresponde a una órbita circular, los valores entre 0 y 1 corresponden a órbitas elípticas, 1 es una órbita parabólica(órbita de escape), y con más de 1, órbitas hiperbólicas (rupturistas).
Dentro del Sistema Galáctico Vía Láctea observamos la particularidad que se representa con su eje/agujero negro, el que se constituye por la oblicuidad de la eclíptica, como el foco de la órbita axial cuando sus brazos barren hacia el espacio cósmico (afelio) con fuerza centrífuga – expeledora, (ida), sobre una órbita elipsoidal hacia el Cenit y el Nadir, a una distancia vectorial variable sincrónica, de ±29.586 a.l. (años luz), y cuando regresa barriendo en órbita apsial, hacia el plano de la eclíptica como cuerpo de la Galaxia (perihelio) con fuerza centrípeta–atractora, (vuelta) en dirección a los puntos Aries y Libra a una distancia vectorial variable sincrónica de ±25.300 a.l..
Las variaciones de la oblicuidad de los ejes de rotaciones y las excentricidades de sus órbitas eclípticas en el Sistema Solar, se deben a las Precesiones y Nutaciones que se cumplen en la Vía Láctea.
Describió que los tiempos horarios en sus desplazamientos orbitales son iguales para las dos orbitas, pero, para las trayectorias orbitales los tiempos no son iguales porque las distancias recorridas tienen una diferencia de ±5 millones de kilómetros, entre ellas, de ±2 millones de kilómetros más lejos, y ±3 millones de kms. más cerca del centro del Sol. Demostró dos dimensiones espaciales distintas de los espacios/tiempos de la rotación de la Tierra.
Estas diferencias de distancias hacen cíclicamente las distintas estaciones climáticas y sus respectivas variaciones de temperaturas, porque cuando la Tierra está cerca del Sol se calienta, y cuando está lejos se enfría.
Para el hemisferio norte, la Tierra está más lejos en el mes de enero a una distancia de ±5 millones de kilómetros, lo contrario de lo que sucede en el mes de julio cuando está más cerca. La luz solar es un ±7% más débil durante el invierno del hemisferio norte que la que recibe el hemisferio sur, por lo que podemos deducir que la variación de irradiación solar puede llegar a ser un ±30% más alta en el sur, y más baja para el norte.
Navegamos en el Universo adentro de un único conjunto de unidades distintas y diferentes que dimensionan las distancias/lugares; espacios/tiempos, materias/energías que nos contienen, las cuáles, ¡aún!, no hemos ordenado para asumirlas como ¡propias!
Al día de hoy, solamente tenemos una mínima noción de cómo se parametrizan los espacios/tiempos en el Universo. Lo concebimos, como: ...”inmensamente grande, inabarcable, sin comienzos, ni fines,”
Desconociendo otro elemento de posicionamiento, tampoco decimos que es infinito. Partimos del Universo auto repitiéndose materialmente en los “van, y vienen” sobre orbitas cerradas conformando ciclos que ‘contienen’ en sus memorias como claves y esencias las constantes empíricasde los “hechos sucedidos”, los que deberán repetirse secuencialmente, por ¡afuera del ser!
Las secuencias se leen, dimensionándolas en los espacios/tiempos diferentes con las distancias/tiempos concordantes:
De acuerdo a la Tabla Geológica dónde se registran las cinco grandes etapas, o eras geológicas, las que nos permiten ubicar/parametrizar los tiempos en que sucedieron los eventos geológicos, y habitaron/vivieron sobre el Planeta el total de los seres vivos, las que, se sub dividen, en: períodos y épocas, los que por los “rastros y vestigios” (estratos rocosos y fósiles), que aún se ‘encuentran’ y nos proporcionan las valiosas informaciones geológicas/climáticas de como funcionó la Tierra y la vida y de sus evoluciones/extinciones cíclicas.
Esta realidad que nos está formateando el Universo y la Naturaleza por afuera ¡del ser!, no está prevista, ni mencionada, ni ‘prendidita’ con palillos en el Programa del FA – Frente Amplio, por lo que debemos ‘atender’ en cumplimiento el mandato de las Naciones Unidas: ...”Cambiar los estilos de vidas, ¡adaptándonos! a los graves sucesos/efectos del Cambio Climático.”
Enrique Osano