19.OCT24 | PostaPorteña 2435

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Programa El Cernidor 14.10.2024

Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

Palabras de Amodio, palabras del Diputado Testa (Cabildo Abierto) por el procesamiento de Ferreira en Canelones. Odone y las jubilaciones. El IRPF de la dictadura y el IRPF de Astori. Los abusos del FA en Ciudad de La Costa. El Partido Coalición Republicana en el 2030. Presentación del Libro Computadora en Maldonado el 8 de noviembre. La intendencia pidiéndole plata al Poder Ejecutivo.

https://www.youtube.com/live/0ZVSoiEAdFE?si=kPn-rHCN8fJKoo4t

Cernidor número 147, correspondiente al día 14 de octubre de 2024. (transcripción intervención apertura programa de Amodio)

Cumplidos los objetivos que motivaron mi ausencia en los programas pasados, y cumplidos esos objetivos en su casi totalidad, estamos listos para emprender el regreso y estar presente el jueves próximo.

En los audios pasados he tratado de aportarles, a quienes todavía desconocen la historia real del MLN, las causas verdaderas de la debacle creada en la interna del movimiento tras la fuga del mes de septiembre de 1971.

Dicha fuga trasladó a la interna del MLN las diferencias muy profundas creadas dentro del Penal entre quienes, movidos por experiencias ajenas a las de nuestro país y motivados por el deseo de adquirir un protagonismo que la realidad les negaba, intentaron convertir al MLN en una guerrilla rural sin que existieran la mínimas condiciones materiales y humanas y quienes manteníamos una posición netamente posibilista, más acorde con nuestra realidad.

La guerrilla Tatú, el segundo frente o como quisiera llamarse tuvo como punto de partida dos simples frases que aparecieron en dos documentos del MLN, el documento 1, de mayo de 1967 y las 30 preguntas a un tupamaro, de abril de 1968.

En esas dos frases, se dejaba abierta la posibilidad de que en el interior del país se realizaran acciones que sirvieran para rebajar la represión que necesariamente se desataría en Montevideo, la selva de cemento, llamada a ser el centro de las operaciones de una organización que nunca se había planteado la lucha contra las FF.AA., pese a considerarlas el brazo armado de la oligarquía y que había comprobado cómo, la propaganda armada, basada en acciones de denuncia de la corrupción del sistema financiero y político le había dado los mejores frutos, tanto en lo material como en lo político.

Todas las bases sobre las que se intentó montar el segundo frente o la guerrilla Tatú se demostraron falsas: el latifundio no proveía de la comida necesaria, no había entre sus integrantes quienes pudieran aprovechar las escasas posibilidades reales existentes, se intentó montar un andamiaje en el interior que para sustentarse requería el apoyo fundamental de los militantes fichados que eran sus colaboradores y que esa misma condición de fichados les impedía actuar en las ciudades y que les permitió a las FF.AA. desmantelar las tatuceras cercanas a las ciudades por el simple mecanismo de seguir sus movimientos.

Ninguno de sus objetivos pudo lograrse. Ninguno de los grupos procesó acción alguna ni se politizó al peonaje. Solo se cosecharon penurias y enfermedades.

 A todo esto hay que agregar que los mismos militantes del interior, en los documentos internos que manejaban eran conscientes del escaso nivel organizativo que tenían, documentos que fueron ignorados por quienes eran sus dirigentes, en una muestra de voluntarismo y tozudez dignos de mejores causas.

La lectura de varias páginas de la supuesta biografía de Sendic escrita por Samuel Blixen son la prueba de qué lado estuvo la razón. En varios escritos se han recogido las palabras de Huidobro, Rosencof, del mismo Blixen, palabras que intentan adjudicar a la columna 15 las causas del fracaso del segundo frente, por haberles negado los recursos necesarios, como si la columna 15 fuera el ejecutivo y dejando de lado que el ejecutivo, formado entonces por E Huidobro, Candán Grajales, Rosencof y Engler, fueron todos, partidarios de la instalación del segundo frente y a ellos les corresponde también las causas de su fracaso.

El jueves próximo, ya presente en Montevideo, pondremos el cierre a este documento interno del MLN que los presuntos historiadores han dejado de lado o no han sabido valorar en sus justos términos.

Programa El Cernidor 17.10.2024

Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

Palabras de Amodio y las historias del MLN. Aclaración del Dip. Testa sobre audio que él le envió al Presidente de la República. Respuesta de la Fiscalía de la Nación a nuestro pedido de información pública. Los desastre de esta elección.

https://www.youtube.com/live/dSzNQbd5TCk?si=LRQJUKht0wXTqL_q

Cernidor 148, correspondiente al día 17 de octubre de 2024. (transcripción intervención apertura programa de Amodio)

Tras la lectura del documento Bases estratégicas para la implantación de la guerrilla en el interior, también llamada segundo frente o guerrilla Tatú, solo me restan algunas consideraciones.

La primera, quienes han dado validez a la historia oficial del MLN, han dicho que las diferencias entre Sendic y Amodio fueron de carácter personal. Eso es una falacia más, con lo que se pretende evitar dar la discusión en torno a los planteos que cada cual defendió en su momento. Pese a que los resultados están a la vista, no habría que hacer mayores consideraciones, pero creo necesario hacer otro aporte, esta vez no de uno de los contrarios al Plan Tatú, sino de unos de los aliados de Sendic y que colaboró con sus aportes a la debacle del año 1972. Me refiero a Eleuterio Fernández Huidobro, el llamado mariscal de las derrotas.

Dice el nombrado en el libro Memorias de insurgencia, de la historiadora Clara Aldrighi Cavani, grado 5 de la UDELAR, autoproclamada integrante del MLN, en la página 80.

Cuando se prepara en 1971 el plan de resistencia a un golpe de Estado, con la coordinación entre el aparato armado del Partido Comunista, los Tupamaros, los militares legalistas y la dirección del Frente Amplio, en el cual iba a jugar un papel fundamental la clase obrera con su huelga general, se elabora un plan militar. No lo hicimos nosotros, sino militares de carrera, que al MLN le encargaron una serie de tareas. Era un excelente plan, y había que empezar a estudiarlo.

Lo primero que hay que decir es que la huelga general sería a través de la CNT, a la que Huidobro no menciona, seguramente porque no es necesario. Con mencionar al Partido Comunista, alcanza.

Dentro del mismo, por ejemplo, mi grupo de base del Collar tenía que detener el avance de las tropas que vinieran por la ruta Interbalnearia, provenientes de la guarnición militar de Minas, de los Batallones de Infantería 11 y 12.

Recibo esa orden. Mi grupo era muy bueno desde el punto de vista militar guerrillero. Tenía capacidad. Elegimos el lugar donde haríamos la emboscada, con la ?nalidad de retardar la llegada de esas tropas a Montevideo, donde en plena huelga general se estarían tomando los cuarteles insurrectos.

El integrante del MLN que participó en esas reuniones, fue Engler. De las palabras de Huidobro se puede pensar que las tereas asignadas al grupo que él integraba las recibió directamente de los organizadores del plan. Pero tiene que haber recibido la responsabilidad de organizar lo encomendado por parte de Engler. Así que no recibió orden alguna, porque en el MLN no se daban órdenes.  Dice que su grupo era muy bueno desde el punto de vista militar guerrillero, aunque no aclara por qué, ya que a continuación da una serie de elementos que desmienten lo dicho.

En primer lugar nos preguntamos: ¿cuál es el armamento del grupo? Éramos seis. Una subametralladora, un AR-15 y unas pistolitas de la marina. Teníamos municiones más o menos para un tiroteo de tres minutos. Armas largas, dos. Las demás cortas. Te parabas en la carretera: por ahí van a venir los camiones con 400 milicos y nosotros los vamos a tener que detener... Era evidente que necesitábamos otro armamento.

Aquí ya comienza a desmentirse. Llama la atención el diminutivo que emplea para referirse a las pistolas de la marina. Las llama pistolitas a las Colt 45. La subametralladora y el AR 15 son armas largas y luego dice que armas largas tenían dos. Para mí tenían cuatro, lo que no hace al fondo de la cuestión, pero siendo tan meticuloso, me llama la atención.

Entonces nos propusimos volar el puente del arroyo Pando. Nos pusimos en contacto con el laboratorio de explosivos. Mandaron un explosivista para calcular las cantidades necesarias para volar ese puente y otros. Eran tantas las toneladas de explosivos que necesitábamos para hacerle solamente algo a los puentes, que trabajando toda la organización en el laboratorio no hubiera alcanzado.

La guerra, en determinado momento, comienza a tener términos industriales. Por ejemplo, ¿cuántos “miguelitos” necesitábamos para por lo menos pinchar los camiones?

Un auto lo paras con “miguelitos”, pero un convoy de camiones militares exige que riegues kilómetros de carretera. Precisás a todos los metalúrgicos del Uruguay fabricando “miguelitos”... Es decir, no podés hacer la guerra sin la clase obrera movilizada para eso.

Ya le salió el Lenin que Huidobro creía que llevaba dentro. Pero nadie dijo que la movilización de las bases dependía del MLN.

Continúa. Al mismo tiempo había que resolver los problemas que planteaba una insurrección popular. ¿Cómo armas un ejército popular? ¿Qué le contestas a las masas insurreccionadas que resisten el golpe de Estado, cuando 15.000 compañeros te piden armas? ¿De dónde las sacás? ¿Y cómo se manejan? Ya no son los grupitos del MLN. Eso demostraba palmariamente que en el orden del día de las tareas militares del MLN y de todo uruguayo, estaba planteada esta envergadura de cuestiones militares. Le dabas una respuesta a todo esto o mejor no hacías nada.

Parece que Huidobro no tienen en cuenta a los militares, que se supone deberían tener armas y gente para manejarlas. Cuando dice que en el orden del día de las tareas militares del MLN y de todo uruguayo, estaba planteada esta envergadura de cuestiones militares, es porque en su pensamiento, en sus desvaríos esos sí, militaristas, soñaba con conducir un ejército. Ese era su sueño, aunque haya sido incapaz de dirigir un simple grupo de acción.

Había que prepararse aceleradamente. Pero la mentalidad dominante era: “Nosotros a los milicos los vamos a liquidar". Con armas cortas.

No es cierto que aquello fuera una deformación militar. Era una chiquilinada que se llamaba militarismo, pero que no le llegaba a la suela de los zapatos de cualquier alférez salido de la Escuela Militar. Asaltar bancos no es militar ni es nada: lo hace también una banda de delincuentes.

Estos párrafos dicen a las claras la hipocresía de Huidobro, Está tratando de adjudicarle a la Dirección posterior a la caída de Almería la “chiquilinada” de haber participado en esas reuniones, cuando él mismo, porque lo vivimos juntos en Punta Carretas, habló del peso político que el MLN había alcanzado.

Lo que es real de todo su relato, es que el MLN no estaba en condiciones de participar en unos enfrentamientos de la envergadura que se estaba planteando, y eso me lleva a la última consideración: ¿Qué cambió entre octubre/noviembre de 1971 y el 1 de enero de 1972, fecha en la que Sendic por sí y ante sí declara la guerra a los ricos para empezar a procesar las acciones del segundo frente? No había cambiado nada. Es más, estaba peor, porque entre noviembre y enero habían caído varios integrantes y se habían recuperado por las FF.AA. una importante cantidad de armas.

Si era tan consciente de la situación, debió influir en Sendic para detenerlo en su desvarío, pero no lo hizo. Es más, hizo todo lo contrario, porque como dice en el mismo libro, página 78, nos fuimos a la base para demostrar que nuestros planes eran viables.

Ni la señora Aldrighi Cavani ni ninguno de los llamados historiadores han mencionado estos hechos, como si ellos carecieran de importancia. Luego proclaman que su labor es la única válida, porque se basa en documentos fiables.

Es que las declaraciones de E Huidobro en un libro de una grado 5 de la UDELAR no merecen confianza o sencillamente se la comieron? Leyeron y no entendieron? O no leyeron a su colega?

Otra consideración necesaria es la siguiente: se dijo, por parte de los divulgadores de la historia oficial que la columna 15 negó armas y materiales a quienes pretendían montar un segundo frente. La columna 15 dependía del Ejecutivo, para todo, y siguiendo las directivas del Ejecutivo proporcionó todo lo que se le pidió. Armas y militantes. Armas y militantes que fueron cayendo de manera continua, porque el plan era inviable, de todas, todas.

Acudan al inventario de las armas caídas en el Caraguatá y pregúntense que utilidad se les dio a esas armas.

Mientras, Montevideo debió sustituir los militantes que fueron enviados al interior de forma incontrolada, por integrantes de la llamada columna 70, de forma también incontrolada.

Así se escribió la historia, esa historia que los historiadores todavía no han descubierto

VIVIENDAS DIGNAS

 

Uruguay; Plataforma social sobre problemas y propuestas para la efectivización del derecho a la vivienda adecuada y digna

Nosotras, organizaciones sociales que luchamos por la efectivización del derecho a la vivienda adecuada y digna para todas las personas, cualesquiera sean sus recursos económicos, levantamos ante las ciudadanas y ciudadanos uruguayos, y en particular ante los partidos políticos que se postulan en las próximas elecciones, las siguientes consideraciones, estructuradas a partir de un enriquecedor diálogo y de nuestro conocimiento colectivo, junto con la Universidad de la República.
El derecho a la vivienda está reconocido por nuestra Constitución en su artículo 45 y por el artículo 1° de la Ley de Vivienda, N° 13.728 de 1968, así como por el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, ratificado por el Estado uruguayo. Asimismo, este derecho aparece refrendado en numerosas resoluciones de organismos internacionales. El mismo constituye un pilar fundamental para la calidad de vida de los habitantes del país, porque es en el espacio doméstico y el hábitat correspondiente, donde se produce y reproduce cotidianamente la vida de las personas. Se trata de uno de los principales problemas de nuestra sociedad, con repercusión directa sobre otros derechos humanos básicos como la salud, la educación o el trabajo. Es una componente fundamental del derecho a la ciudad y, a su vez, un aspecto central del mismo es el derecho de acceso al suelo residencial. Afecta a toda la población, y fundamentalmente a los sectores más pobres, y dentro de ellos, particularmente, a mujeres, niñas, niños y adolescentes.
Pese a que tenemos una sólida Ley de Vivienda desde hace más de cincuenta años, el problema se mantiene aproximadamente en términos cuantitativos similares que cuando esa ley se votó y eso es lo que nos lleva a unir nuestras voces para hacer conocer nuestras preocupaciones y propuestas y reclamar que sean tenidas en cuenta.
De nuestras reflexiones e intercambios, surge la existencia de los siguientes
Problemas:
-Dificultad, y para muchas personas imposibilidad, de acceder a una vivienda adecuada y digna, por los altos precios; falta de acceso a préstamos para obtener un terreno, construir o comprar; a garantías para alquilar, o a los servicios complementarios para un hábitat apropiado y por procesos de tramitación ante el Estado muy prolongados. Todo esto se agrava y profundiza por la mercantilización de la vivienda, la informalidad laboral y la pérdida de salario real. Como consecuencia: se habita en viviendas precarias, concentradas o dispersas; en pensiones transitorias que devienen permanentes; en condiciones de hacinamiento; falta de servicios indispensables; gente viviendo en la calle o en zonas inundables y/o contaminadas; endeudamiento de los hogares, o afectación excesiva de su ingreso para costear la vivienda.
-Mercado habitacional dominado por la especulación inmobiliaria, y su carácter de negocio, que acentúa las desigualdades de acceso.
-Escasez de recursos destinados a la vivienda de interés social: desde hace más de tres décadas están en el orden del medio por ciento o menos del Producto Bruto Interno, o sea, de los bienes y servicios que produce nuestra economía.
-Inexistencia de soluciones específicas para situaciones de carencias de sectores de población históricamente excluidos/discriminados, como la de los hogares monoparentales a cargo de mujeres; víctimas de violencia doméstica, de género y generacional; personas adultas mayores, entre otras, ante la insuficiencia de las soluciones que provee el BPS; jóvenes; personas en situación de discapacidad; migrantes; personas que recuperan la libertad, y otros grupos en situación de exclusión social.

-Políticas de vivienda que carecen de integralidad y materialidad desde un abordaje interinstitucional, y de una concepción de los ámbitos productivos y reproductivos desde perspectivas de género y generacionales y que incorporen las dimensiones del cuidado. No hay diálogo con otras políticas que hacen a los mismos problemas.
-Segregación residencial, determinada por el precio del acceso al suelo, que divide a las ciudades en enclaves para personas de alto ingreso, con acceso a los bienes y servicios de la ciudad, y enclaves para pobres, que carecen de ellos, en ambos casos aislados (por voluntad propia o ajena) de los barrios y la población circundante. La segregación lleva a procesos de Gentrificación por expulsión de población de menores recursos y formación de nuevos asentamientos irregulares o densificación de los existentes, que agregan a la precariedad de las viviendas la escasez de transporte, de servicios comunitarios y de infraestructura.
-Stock habitacional carente de mantenimiento y mejoramiento, lo que hace que el déficit cualitativo sea tan importante como el cuantitativo.
-Ausencia de políticas que garanticen el acceso al suelo con servicios estructurales de calidad, a la población que no puede hacerlo a través del mercado.
-Inadecuación de las respuestas habitacionales a las condicionantes ambientales de cada territorio.
Para superar estos problemas, planteamos las siguientes:


Propuestas:
-Elaboración participativa de las políticas habitacionales y en particular del Plan Quinquenal de Vivienda 2025, en coordinación con las políticas urbanas y territoriales, convocando el ámbito multiactoral ya establecido en la Ley de Vivienda (art. 76): la Comisión Asesora de Vivienda (COAVI), incluyendo a nuestras organizaciones, tomando en consideración sus recomendaciones, y asegurando la participación de los destinatarios en la ejecución y seguimiento de los distintos programas.
-Aumento sustantivo de la inversión pública en vivienda social; los recursos anuales del Fondo Nacional de Vivienda (FNV) deben ser llevados como mínimo a un monto igual al 2% de la masa salarial del país (los salarios de todos los trabajadores, públicos y privados), tal como se estableció en 1968 en la Ley de Vivienda. Esto debe hacerse mediante la asignación de recursos específicos y permanentes para el FNV. Para lograr esto, que implicaría aproximadamente duplicar los recursos actuales, se podría incrementar los impuestos a la riqueza; restituir el aporte patronal privado del 1% sobre las remuneraciones pagadas, derogado en 1992, así como redireccionar otros impuestos que no estén dedicados a políticas sociales.
-Generar un fuerte impulso a la solución de las carencias extremas de vivienda (precariedad concentrada en asentamientos y dispersa en las ciudades) de manera de resolverlos en una década y volver a los niveles históricos de los primeros años de producción de vivienda social del Plan de Vivienda (cooperativas; MEVIR; viviendas para adultos mayores -ampliando el perfil de destinatarios-; autoconstrucción con apoyo técnico; compra de vivienda usada; mejoramiento del stock urbano y rural; ampliación y conexión de servicios, así como apoyar otras formas de acceso con colectivos organizados)
-En la atención a la precariedad realizar un enfoque integral interinstitucional que aborde también los aspectos de salud, trabajo, educación, e integración social.

-Abreviar al máximo el proceso de trámites y de toma de decisiones, para poder empezar a actuar rápidamente. En las soluciones a adoptar, priorizar la utilización de insumos nacionales y el trabajo local. Revisar y ajustar la normativa existente para mejorarla: por ejemplo, incrementar los niveles de habitabilidad, eliminando limitaciones e inconvenientes.
-Asimismo, fortalecer el apoyo técnico en todos los programas que sea necesario.
-Generalizar a todo el país las soluciones de saneamiento seguro (por colector o sistemas alternativos en pequeñas localidades), lo que implica cubrir los costos para la construcción de las infraestructuras y posteriormente para su mantenimiento. En todos los casos, debe tenerse en cuenta que la vivienda se construya en ambientes saludables.
-Exoneración de todos los impuestos que gravan la vivienda social, particularmente del IVA, y que significan un recorte de los recursos aplicados. No se deben aplicar subsidios ni exoneraciones a la producción especulativa con recursos del Fondo Nacional de Vivienda ni financiar con los mismos proyectos que no son de vivienda social. Debe revisarse el sistema de “vivienda promovida”, ya que la renuncia fiscal que se hace no beneficia a los destinatarios esperados, y derogar la disposición por la cual se estableció al monoambiente como una forma de vivienda adecuada.
-Readecuación de la normativa actual para alentar innovaciones y permitir y financiar el desarrollo de experiencias que hoy no están directamente contempladas, como las iniciativas de vivienda colaborativa; mejoramiento de stock; otras formas de propiedad y/o uso con tenencia segura, y garantía crediticia. Además, incorporar al diseño de las políticas, los nuevos usos y necesidades, como las formas de organización para la cohabitación y los cuidados, considerando la diversidad de hogares, situaciones, arreglos familiares y momentos del ciclo de vida y contemplando el problema de los cuidados y la posibilidad de usos mixtos, en particular el habitacional y el productivo.
-Revisar la regulación y contralor existentes en materia de habitación en pensiones y garantizar el ejercicio de derechos de quienes allí habitan.
-Asegurar el acceso al suelo residencial, mediante la oferta pública (Carteras de Tierras) y una gestión del stock adecuada con una visión de ciudad integrada, diversa y democrática, ocupando y densificando las zonas consolidadas y garantizando la conectividad, servicios y equipamientos adecuados. Para ello el Estado deberá reapropiarse de las plusvalías generadas por los proyectos de revitalización y promoción de ciertos sectores de la ciudad y asignar los terrenos con criterios incluyentes.
-Establecer la declaración de vacancia y consiguiente pasaje al patrimonio público de los inmuebles abandonados, sin perjuicio de poner en práctica otros mecanismos que ya existen.
-Diversificar, en la adjudicación de suelo de propiedad pública, las modalidades de tenencia, de manera de fortalecer la seguridad de la misma y minimizar el aspecto mercantil. Para ello, utilizar el derecho de uso y goce, derecho de superficie, propiedad estatal con derecho de uso,
-Crear un parque de vivienda pública social para alquilar y complementariamente establecer la regulación del mercado de arrendamiento de viviendas privadas de interés social al que se reserve el apoyo del Estado con subsidios o créditos preferenciales.

-Derogar las leyes y otras disposiciones que criminalizan la pobreza y hacen que la ocupación por falta de vivienda sea un delito, en particular la ley 18.116, de 2007 y la “Ley de Faltas”, N° 19.120, de 2013, en lo relativo a la ocupación de espacios públicos. En lugar de eso, debe haber políticas sociales integrales para dar solución a quienes están en situación de calle.

-Fomentar la utilización de recursos sin ánimo de lucro en la producción habitacional, como la producción social o estatal; el trabajo de personas en centros de reclusión, que aporta también formación, y otros recursos análogos.
-Crear un Observatorio de la Vivienda y el Hábitat, con financiamiento público e independencia de actuación, encargado de monitorear las acciones vinculadas a la vivienda y el hábitat y las políticas urbanas, sin perjuicio de la evaluación y monitoreo que realicen los propios organismos responsables.

Organizaciones sociales firmantes:

ADASU – ANONG – CCU – CEDA-FEUU – CIEDUR – Ciudad abierta – Colectivo Habitadas Colectivo Somos Barrio – Comisión Derecho a la Ciudad – Coordinadora de Alojamientos Colaborativos (Coviviendo Angirú – Coop. Angà Irü – Carpe Diem – Mujeres con Historias) COVIPRO – Familias Presentes – FECOVI – Federación PVS – FEUU – FUCVAM – IPRU -ITAC Miles de Ciudades – Mundo Afro – NITEP – Olla Popular Juan Ramón Gómez – SUNCA – octubre 2024

 Sobre nota de A Bruno

http://www.postaportenia.com.ar/notas/13716/uru-la-paradoja-del-escorpi%C3%B3n-y-el-plebiscito-de-la-seguridad-social/

Los únicos escorpiones que llevan a cuestas los movimientos sociales tratando de atravesar el rio de los despojos de riqueza nacional, de territorio, del agua, de la calidad de vida, de años de vida son los "tecnócratas" al servicio de la gran banca internacional.

Sistemáticamente este personaje termina en el estribillo de que habrá que subir los impuestos, como si fuera clarísimo que los impuestos hay que subírselos a las clases desposeídas y a los trabajadores. No mi amigo, los impuestos habría que subírselos a los que están explotando la riqueza nacional sin pagar nada. Solamente con las renuncias fiscales que se le otorgan a la "inversión extranjera" se puede pagar toda la seguridad social y sobraría dinero.

AMÍLCAR

 

EL SILENCIO DE LOS CORDEROS

 

Por Frei Betto 17 de octubre de 2024 | Fuente: Cubadebate

 

« ¿Dónde estaba la izquierda cuando, después de la desaparición del socialismo en el este europeo, los Estados Unidos invadieron Irak, Kuwait, Somalia, Bosnia, Sudán, Afganistán, Yugoslavia, Yemen, Kazajstán, Libia y Siria? Y ahora la Casa Blanca sostiene las guerras de Ucrania y de Israel contra el pueblo palestino».

No me refiero aquí al célebre filme (1991) dirigido por Jonathan Demme y protagonizado por Jodie Foster y Anthony Hopkins. Me refiero a todos los que, dotados de conciencia crítica, no sabemos cómo actuar ante el vertiginoso ascenso de la política de derecha, el agravamiento de la destrucción ambiental (incendios en todo Brasil y desertificación en la Amazonia y el Cerrado), el genocidio del pueblo palestino por el gobierno de Israel, la connivencia de políticos electos por los votos de la izquierda con las fullerías de la derecha.

Movidos por un dogma político de carácter religioso -el determinismo histórico-, creímos que el futuro sería inexorablemente de la sociedad poscapitalista.  La historia supuestamente estaba grávida de ese futuro, bastaría con que nosotros, los progresistas, hiciéramos el papel de parteros. Y, de repente, los hechos se abatieron sobre nuestras utopías: 70 años de socialismo en la Unión Soviética se evaporaron sin que se disparara un tiro; el Muro de Berlín precipitó el advenimiento del capitalismo en el este, que fue acogido como una buena nueva; los Estados Unidos, como la Roma de los césares, pasaron a detentar la hegemonía ideológica y económica mundial.

¿Quién de la izquierda se dio cuenta de la gravedad de la cuestión climática? Fue necesario que Chico Mendes pagara con la vida, en 1988, su grito de alerta. Y no le prestamos oído cuando advirtió que “la ecología sin lucha de clases es jardinería”. Tan colonizados estamos que nuestra inercia demuestra que, en realidad, también creemos que la protección ambiental perjudica nuestros proyectos desarrollistas. ¿Cómo dejar de explotar las reservas de petróleo?

¿Cómo evitar la construcción de hidroeléctricas, aunque signifique contaminación de las aguas y devastación de las aldeas indígenas? ¿Cómo no satisfacer las demandas de financiamiento y exoneración de impuestos del agronegocio, que garantiza la riqueza de nuestras exportaciones?

Hoy me pregunto si aún existe la izquierda. Según Norberto Bobbio, son de izquierda quienes se indignan con la desigualdad social y se empeñan en erradicarla. En Europa son raros, y quien más se destaca como un hombre de izquierda, ni europeo es, porque nació en Argentina: el papa Francisco. Como Juan el Bautista, una voz que clama en el desierto…

¿Dónde estaba la izquierda cuando, después de la desaparición del socialismo en el este europeo, los Estados Unidos invadieron Irak, Kuwait, Somalia, Bosnia, Sudán, Afganistán, Yugoslavia, Yemen, Kazajstán, Libia y Siria? Y ahora la Casa Blanca sostiene las guerras de Ucrania y de Israel contra el pueblo palestino.

Vale recordar que sucesivos gobiernos norteamericanos han intervenido abiertamente en al menos 81 elecciones -y en algunas de forma encubierta- de otras naciones entre 1946 y 2000.

Hoy la derecha posee un arma poderosa: las redes digitales. Controla los big techs, moviliza sus algoritmos y robots. Y descubrió cómo manipular multitudes en función del mercado y de sus propuestas políticas. Basta leer Las redes del caos: cómo las redes sociales reprogramaron nuestra mente y nuestro mundo, de Max Fisher.

¿Cuál es el antídoto para ese inmenso poder que nos hace cambiar lo real por lo virtual? Todos los días perdemos horas colgados de nuestros celulares, viendo el mundo picoteado, realimentando nuestras burbujas, mirando por el ojo de las cerraduras electrónicas. Somos incapaces de levantarnos de la silla para participar en una reunión del movimiento social, una asamblea sindical, un evento partidista. Y dejamos que las calles las ocupe la derecha, porque hemos perdido la capacidad de movilización.

El fuego devora nuestros biomas, el aire contaminado invade nuestros pulmones, los políticos hacen promesas, y con nuestro silencio, la conmiseración nos hace pensar que somos inocentes corderos…


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