En una estrategia tan útil como perversa, el poder que ejecutó la pandemia utilizará la crítica a la pandemia como pieza del plan que conduce a la dictadura científica.
Esta estrategia no es nueva, y a modo de ejemplo, veamos el rol de las dictaduras militares en la América de los 70.
Los militares favorecieron la concentración de capital y erosionaron las culturas nacionales, pero en la segunda fase del plan, terminaron tras las rejas por las violaciones a los derechos constitucionales, que de esa manera se enjuicia al terrorismo de Estado, y al Estado.
Desacreditar a los estados nacionales, como manera de desacreditar a las soberanías nacionales, es un paso necesario para imponer la dictadura global, así que aquellos títeres, pasaron a la categoría de chivos expiatorios.
Lo mismo sucederá con Fauci, Tedros, Gates, Pfizer y los aparatos estatales que llevaron a cabo las políticas pandémicas, pues se trata de debilitar a los Estados y de introducir un nuevo régimen de propiedad.
Veamos los hechos.
Un juez en EEUU ordenó a Pfizer liberar una enorme masa documental que la compromete, habida cuenta que Pfizer sabía que su vacuna era un veneno. Una escritora feminista, ex asesora de campañas demócratas, auspiciada por un ex inversionista de Goldman Sachs, ex asesor de la Casa Blanca en la era Trump, y "actual presentador del podcast político más popular de Estados Unidos", dirigió un enorme grupo de especialistas para que sintetizaran aquellos documentos, cuya conclusión es que Pfizer cometió "el mayor crimen contra la humanidad de todos los tiempos" (1).
Podría ser que en El país de la Maravillas, un juez tuviera la libertad suficiente (sin que lo removieran del caso, como a Recarey) para lanzar a la parrilla a una transnacional de la farmacéutica, y que una ex asesora de candidatos a presidentes norteamericanos, y además, feminista, auspiciada por un ultra derechista asesor de la Casa Blanca, banquero, y por añadidura, jefe del más popular podcast político de los EEUU, se hayan pasado, con la indiferencia del sistema, al lado puro de la fuerza, pero si uno considera que no vive en El País de las Maravillas, sino en un mundo macabro, debería intuir que esto huele a podrido.
Según podemos ver en el prólogo del libro que va a inaugurar una civilización de paz, bondad y armonía, una Era de Luz y Amor, Pfizer hizo este desastre por sí misma y sin razones aparentes, salvo, acumular dinero a toneladas. Al parecer, la periodista vinculada a la política norteamericana y el capital financiero, y el financista vinculado al tenebroso mundo de las finanzas y al diabólico mundo de la política, no se preguntaron si Pfizer, así como toda farmacéutica y trasnacional, estará regida por el capital financiero.
Debemos suponer que Pfizer, según esta narrativa, es una emanación del mal, pues en algún lugar del Universo, hay un agujero negro que traga Bondad, y en otro lugar del Universo, ese agujero negro devuelve Maldad y ¡zas! justo estamos de ese lado.
Así que estos papeles que salen a luz pública, incriminan a políticos y a una empresa aislada en el Universo de las finanzas, en la misma lógica de los Pandora Papers, los Panamá Papers y los Paradise Papers, que siempre incriminan a los mismos: millonarios, políticos, reyes e iglesias, pero nunca jamás incriminan a la cúspide de la pirámide del capital financiero.
Hay dos posibilidades acerca de quién libera estos papers: o los hackers que nunca agarran, cuando uno no puede moverse un centímetro sin que sepan pelos y señales, o quien domina la red y las comunicaciones, que no es otro que el capital financiero.
¿Por qué el capital financiero desprestigia a quienes controla? Porque viene por todo y no quiere ningún poder autónomo, ya sean los estados nacionales (por eso son objeto de ataque los reyes, seguros factores de unidad nacional como se demostró ante el separatismo catalán) ya sean las iglesias, pues la gente puede tomar en serio aquello de darle a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César.
En ese "viene por todo" del capital financiero, debemos incluir todas las riquezas, pues es ley primera del capital, multiplicar y concentrarse. Le diremos adiós a la propiedad privada, salvo a la propiedad privada del capital financiero, que manejará todo en nuestro nombre por medio de un fideicomiso.
Mientras esta farsa de papeles revelados de Pfizer se lleva a cabo, al mismo tiempo, para alegría de amplios sectores de la disidencia, ha venido Superman Trump, que hará volar la engañifa por los aires y que ya nombró al benjamín de los Kennedy, como el encargado de la salud del imperio en decadencia y amenazado de balcanización. No es la primera vez que el hombre, para escapar de un amo, erige un amo, y ejemplo patente, el stalinismo.
Pero hay más. El bueno de Elon Musk llevará a cabo una nueva productora de cine que no se regirá por la cultura "woke", sino que, dando rienda suelta a Mel Gibson, denunciará la corrupción de las élites, pero ojo, a la élite de la élite de la élite del capital financiero, no la rozará ni un vientecillo.
Más acá ("el sur también existe", confesión penosa de inexistencia) tenemos a Joker Chucky Milei, enemigo de la cultura woke diseñada, según él, por el comunismo (¡pobre Joker Chucky Milei!) y llevada a cabo por Satán Leviatán Estado, un arquetipo que viene desde antes del mal, ya que fue el Estado el que parió el mal en el Universo. Del otro lado, el Dios Libertad de Empresa, parió el bien y desde ese momento, asistimos a una batalla cósmica.
Tenemos entonces que una crítica a las medidas pandémicas, ha sido prostituida por payasos que no son otra cosa que la vieja y peluda disidencia controlada, y tenemos que estos payasos llevan agua al molino de la dictadura global, y por eso tienen exposición, y por eso nadie censuró al "podcast político más popular de Estados Unidos".
Ya sé, querido disidente, que te encantaría que alguien, algún poder en la tierra, viniera en nuestra ayuda, para "terminar esta farsa", pero cuando atacan los leones, no es de sabio ampararse en las hienas. O pensamos por nosotros mismos, o confiamos en feministas, asesores de la Casa Blanca y financistas de alto copete que se pasaron a nuestro bando en ancas de un misticismo Siglo XXI.
Es saludable que la gente sepa que la vacuna no fue una vacuna, y que sepa que los militares violaron nuestros derechos constitucionales, pero se trata de enjuiciar a quienes impulsaron las dictaduras y la vacunación compulsiva, y si pagan el pato los títeres, el Titiritero sigue impune, y si el Titiritero sigue impune, aplicará sus planes, y de lo que se trata, es de enfrentar los planes del Titiritero, y para eso, hay que saber qué planes tiene.
En próximo artículo abordaré las razones por las cuales se llevó a cabo el experimento global, y demostraré por qué no se pretende reducir la población, sino al contrario, acumular, absorber más poder.
(1) https://extramurosrevista.com/se-termina-la-farsa-aparecio-en-estados-unidos-los-papeles-de-pfizer-todos-los-horrores-de-las-inyecciones-covid-segun-consta-en-los-documentos-de-la-propia-empresa-fabricante-ahora-a-disposici/
El escritor Javier Barranguet muere de manera inexplicable en su apartamento, y sus amigos, al revisar su ordenador, encuentran el texto que transcribimos a continuación:
“En un centro militar del imperio chino se encuentra La Bestia, un centro de información conectado con todos los servidores, todos los buscadores, los ordenadores, los teléfonos, los celulares, los post, las tarjetas de crédito, las antenas, las cámaras de seguridad, los televisores digitales, las redes virtuales, los video juegos y las plataformas de venta digital.
La Bestia está regida por una IA auto regulada, que tiene una segunda IA conectada pero autónoma, programada con una difusa concepción del absurdo, y que elabora una serie de tesis de crítica a cada una de las acciones de la IA madre. Esta segunda IA está programada según la lógica de los sueños.
Toda la información que llega por diversas fuentes, es analizada por la IA para pulsar el exacto estado emocional de la humanidad, dato que se considera en todo acto del plan para instalar la dictadura científica regida por la IA.
Habida cuenta que la neurobiología clasifica las neuronas que se activan cuando el hombre siente culpa, miedo, terror, alegría, euforia y amor, y habida cuenta que las investigaciones de la física se han dirigido en las últimas décadas a las ondas, la IA, enclavada en el centro de la red digital, emite ondas de baja y alta frecuencia diseñadas para entrar en nuestro campo electromagnético y activar la culpa, el miedo y el terror.
Habida cuenta que tenemos cierto rango visual (en la oscuridad, no vemos, y la luz potente, nos enceguece) y cierto rango auditivo, la IA emite mensajes de culpa, miedo y terror, una serie de palabras escogidas que se emiten en ondas por debajo de nuestro rango auditivo, y que se alojan en el inconsciente, que es quien determina lo que pensamos, ya que el pensamiento es esclavo de la pasión.
Habida cuenta que las imágenes devienen en palabras (cada imagen la asociamos a palabras con las que hacemos al mundo y al hombre) la IA envía imágenes que vemos de manera consciente, pero que vienen en un segundo registro en las ondas que se alojan en el inconsciente.
La Bestia no se alimenta de electricidad, se alimenta de la energía electromagnética humana cada vez que logra penetrar en el inconsciente, estableciendo un viaje de retorno que conduce información del inconsciente y energía.
Todo hombre sabe, pero la tragedia del hombre es que no sabe que sabe, aunque algunos hombres, logran escucharse a sí mismos, así que La Bestia es palpable, lo que llevó a que un grupo de rebeldes descubriera dónde se alojaba. Jamás volvieron de su misión.
Ayer tuve un sueño que auguró la manera en que La Bestia será destruida. Todo sistema se basa en un principio, y el sistema de La Bestia se basa en la conexión con los hombres. La Bestia trae y lleva, por lo tanto, conecta. Hay una forma de detonar a La Bestia sin viajar al territorio de La Bestia. Un hombre, al recibir las ondas, las dirigirá en sentido contrario, emitiendo un mensaje preciso cuya…”
(Aquí se interrumpe el manuscrito)
Marcelo Marchese