Un libro de Pablo Cohen. Una gran oportunidad para un joven prometedor.
Una herramienta indispensable-- para LA CONSTRUCCIÓN DEL MITO. Antes de que desaparezca.
Los intereses en juego van mucho más allá de las personas "indomables" y de su movimiento:
-- Nos dice Cohen que Mujica es "de izquierda, democrático y popular..." y luego agrega "republicano".
Lo compara con Batlle y Ordoñez. Sí claro... de aquél viejo republicanismo de principios del siglo XX.
¿Quién va a sacar a Batlle de la tumba para preguntarle?
Republicanismo de un tipo algo diferente. De cuando la clase obrera no pesaba tanto organizada.
-- El mito es popular, sin duda. Muy popular.
Como lo es todo lo que signifique de simpatía y de atractivo para la pereza social antiobrera.
Ésa que no reconoce los derechos de quienes trabajan con sus manos e intelecto y sacrificio diario. La que no reconoce a los creadores de toda riqueza material y cultural de la sociedad en el capitalismo.
Aunque eso afecte a muchos trabajadores que no se reconocen a sí mismos, y así encontraron un "jefe" que les dio "pa adelante". Y desprecian toda organización de su propia clase.
Ni aprecian lo que significa su propio trabajo material, social, y comunitario.
Y que creen ser parte del "hacé la tuya", de "clase media".
Ahí pega fuerte el mujiquismo. Cae simpático.
-- En otra entrevista radial a Mujica -misma radio, qué novedad!!- había afirmado, que "de su dinero", 'construyó' una escuela, que le había costado medio millón de dólares.
¿Quién la habrá pagado? Siempre creí que es el pueblo el que pone el dinero para los privilegios de políticos. Y que algunos, se dan el gusto de donar y quedar bien. Son generosos. Claro otros lo embolsan. Son peores. Pero el dinero es del pueblo, y generado por el trabajo social.
-- Escribir -oportunamente- el mito, comentándolo, es importante para el escritor.
Y para la finalidad.
El mito ya se hizo, sin duda alguna. Más popular, atractivo y simpático, reelaborando el pasado, recontando la historia. Eludiendo o ninguneando a otros protagonistas muchos más importantes.
-- La construcción de Mujica mito, antes como figura política, fue una larga tarea. Con mucho esfuerzo militante, y financiero.
Luego de la desindustrialización del país en los 1990, con debilitamiento del protagonismo obrero independiente, en lo social y en lo político. Y luego del derrumbe de la URSS, por supuesto.
-- Hoy 2024, es cuando las derechas internacionales con patas en cada país, y con guerras en muchos frentes, arremeten y logran reinstalar su discurso de odio y destrucción de todo lo público. En Argentina hace un año que gobiernan, por ej. y arrasan, y reinstalan el odio.
-- Los explotadores necesitan hacer crecer el protagonismo acolchonador uruguayo.
Y también su proyección internacional, contra el gobierno de Venezuela y Nicaragua. Quizá haya deudas por ahí. Almagro sabrá. Todavía pesa mucho el movimiento obrero y social uruguayo. Encaró el SI AL BPS sin autorización del mito. Un crimen contra el "diálogo".
-- Acolchonar con frases del tipo "te digo una cosa y te digo la otra".
Hay que justificar el "negociar", el "diálogo social", para repartir con los explotadores.
-- Acrecentar lo que anunció el virulento ataque al SI AL BPS desde la chacra. (Por la misma radio, no?).
-- Para debilitar, o que no haya control social alguno.
Debilitar o anular la influencia de sindicatos.
O sin sindicatos obreros, por ejemplo en la educación.
-- Sin que intervengan organizaciones sociales molestas, que defiendan la salud, la educación, las jubilaciones dignas, el quite de privilegios a castas políticas y militares, que defiendan la cultura de una educación pública laica, gratuita, y obligatoria...
El NO control social.
Que NO haya fuerza ni oportunidad para espantar "inversores".
-- El mito ya está.
Ahora el libro... y tertulias en radio y tv. Y homenajes y presentaciones.
Y alcahuetes propagandistas disfrazados de "analistas", sesudos, internacionales, charlatanes que engrandecerán "su proyección internacional". Para ser un gurú de la colaboración de clases. Y ó de la sumisión colonial tranquila.
Domada. Desde aquélla rebeldía, a la colaboración.
Pero, la lucha de clases, sigue. Más allá del mito, del libro, de los homenajes.
MR 13.12. 24