KGOSNI 404- editorial
Si López Obrador mintió a sus anchas y con descaro durante 6 años, diciendo una cosa y haciendo otra, hoy la presidente Sheinbaum no se queda atrás: Es la “demócrata” impuesta con descomunal fraude electoral, “guerrillera” financiada por el narco. ¿La “socialista” con ayuda neoliberal de BlackRock?
La de “izquierda” que se alinea a la ultraderecha en la Agenda 2030 de la ONU, confundida con ultraizquierda.La “ecologista” contra animales en extinción que afecten al Tren “Maya”, que permite las estelas químicas, Chemtrails y que importará maíz transgénico
¡Es la “humanista”! que promueve las vacunas tóxicas que han matado a millones de personas en el mundo. Es la “del pueblo” donde sólo ella habla.
¿La “feminista” mangoneada por un macho y besando la mano de otro? La “sencilla” que se va a vivir a un palacio y estrena ropa de sastre todos los días. La humilde que no reconoce la herencia maldita de la llamada 4T (la cuarta transformación de AMLO)
Es la “científica” que no sabe que el CO2 no es contaminante ni causa calentamiento global. Es la “presidenta con A”, “académica”, “doctora”, que no sabe cómo funciona el idioma español ni la biología. La “patriota” del himno que recibe militares de Estados Unidos para capacitar al Ejército.
Y podríamos seguir... pero se presentan como santos para enganchar al pueblo “bueno”. Y ante esto, qué duro es evidenciar lo ya evidente.
Nunca en México tuvimos semejantes niveles de corrupción; de deuda; de inseguridad y sanguinario terror; de nepotismo; de enriquecimiento ilícito; de prepotencia y cinismo. Y el derrumbe de las estructuras y sistemas sociales de gobierno.
Sobre todo, la evidencia de un sistema de partidos y su congreso de monólogos y de sordos, que no funciona como forma de hacer política para la organización de un país. Es la evidencia del fracaso de la república como modelo de Estado, en todo el mundo y durante toda su historia, los resultados están a la vista.
Todo ha sido una oligarquía que le saca la vuelta a la democracia.
PRENSA POPULAR DEL TOTONACAPAN Y LA HUASTECA 1° enero 2025. Papantla, Ver. México
Espert, a Áxel:
"Salí urgente de tu nube de gas comunista"
¿Usted cree que Espert ignora las peculiaridades económicas y sociales que definen a una sociedad como comunista (comunista, no PC, ¡ojo!)?
¿O piensa que el pelado está convencido de que el peronismo las representa?
¡Dos veces NO!: él y todos los políticos patronales fomentan la confusión y el entrevero, que es el ámbito donde les resulta más fácil embaucar al pueblo.
Esto no son solo palabras. Hace poco más de un año, casi la totalidad de los trabajadores votaron por sus más feroces enemigos: el peronismo y la derecha psicótica.
Con eso lograron que la miseria se extienda y consolide. Pero no hay que esperar que los palos los hagan reflexionar: los palos caen desde hace décadas, y nada.
La única salida es aglutinar y organizar las conciencias dispersas y crear un polo que sea un referente para todos los que propugnan una postura de clase o no son enemigos de ella.
Y esto, no pensando en las elecciones, sino en el hoy.
Juan del Sur 28/12/24
Más allá de aciertos y errores de los periodistas que estaban al frente de esos espacios, el cierre masivo de espacios periodísticos que hemos vivido en los últimos días es triste y preocupante.
Es también la confirmación de una tendencia que ya lleva demasiado tiempo arrastrándose: el periodismo, en Uruguay, es hoy un ejército que se bate en retirada. El problema es que no existe una democracia que pueda funcionar sin una ciudadanía informada. Y -aunque hay quienes piensan lo contrario- en esa tarea el periodismo sigue manteniendo un rol clave.
La preocupación por las últimas bajadas de cortina se acrecienta cuando se exhiben los planes que de ahora en más seguirán las empresas que optaron por estos cierres.
Sobre la clausura de Santo y Seña, Canal 4 dijo en un comunicado que "ha decidido orientar su producción y realización de contenidos hacia formatos de entretenimiento y concursos de reality".
En el caso de la radio El Espectador, los dueños de la empresa Magnolio decidieron saltar olímpicos por sobre su historia centenaria y transformarla en una radio cien por ciento dedicada al deporte y al periodismo deportivo. La programación entera.
En otra época, decisiones y argumentos de este tipo serían una mancha ante la opinión pública. Ahora se anuncian sin pudor. Se suman a un panorama informativo tapizado por debates políticos de cuarta, una cadena sin fin de homicidios narcos, abusos sexuales infantiles, gente pobre que muere al incendiarse su casa, récords de ausentismo escolar, postulantes a maestros que no saben leer, buenos vecinos que colocan trampas mortales en la vereda y hasta empresarios que prenden fuego la casa de un competidor porque sospechan que les hizo "magia negra".
Ignorancia, incultura, miseria, corrupción, clientelismo, ineficiencia estatal. El Uruguay de hoy.
¿Para qué necesitaríamos más y mejor periodismo?
Los programas de entretenimiento y sobre fútbol no tienen nada de malo. El problema comienza cuando su proliferación se lleva puesta una función esencial de los medios de comunicación, que es mantener a la ciudadanía informada sobre la realidad y, si es posible, también contribuir a elevar el nivel del debate y de la educación ciudadana.
Tenemos demasiados temas graves sobre la mesa.
Y cada vez menos espacios para informarnos sobre ellos y poder discutir cómo solucionarlos.
Leonardo Haberkorn blog 16/12/24
El cristianismo no abole las fiestas paganas, las desbroza de elementos confusionarios, las dilucida, penetrando en su significado último
Juan Manuel de Prada ABC 27 dic. 2024
Al parecer, cada vez hay más gente que, no contenta con la conversión de las fiestas navideñas en una carnavalada consumista, no soporta que se les dirija un exultante « ¡Feliz Navidad!» porque lo consideran una violación de su conciencia y una grave falta de respeto. Y, en el colmo del patetismo, proponen como alternativa chusca un « ¡Feliz solsticio de invierno!», dicho para más inri con completa seriedad (lo que, sin duda, lo vuelve aún más chusco).
Resulta, en verdad, un empeño ridículo, pues la Navidad, por su propia definición, es una fiesta cristiana que conmemora la Encarnación de Dios. De modo que quien no crea en Dios o no crea en su Encarnación tendría que conformarse con no celebrar la fiesta, aprovechando el asueto para el honesto (o deshonesto) esparcimiento. Pero no, señor; en lugar de desentenderse de la Navidad pretenden 'resignificarla' volviendo grotescamente al paganismo, o a la parodia birriosa de paganismo que sus caletres arrasados por un batiburrillo de tópicos imaginan. Este empeño desquiciado de rehabilitar el paganismo está metido en el ADN del mundo moderno y ha propiciado algunos de los momentos más grimosos e hilarantes de la Historia humana. Pensemos, por citar un antecedente 'ilustre', en la creación del calendario napoleónico, que con la excusa de adaptar la medida del tiempo al sistema métrico decimal pretendía suprimir los domingos, borrar de la memoria humana la devoción a los santos, etcétera. O pensemos, por citar un ejemplo más contemporáneo, en la suplantación de las ceremonias asociadas a los sacramentos por bufonadas que producen alipori, como esas bodas civiles en las que la pareja contrayente, nostálgica o envidiosa del rito religioso, solicita al concejal o alguacil que oficia el casamiento que no se limite a leer los artículos preceptivos del Código Civil, sino que los aderece de juramentos plagiados de la liturgia católica, lectura de poemitas cursis, musiquita de órgano y hasta homilías laicas, para que el casorio no quede desangelado y pobretón. Diríase que la religión, al ser expulsada de nuestra vida, hubiese dejado un hondón en el alma expoliada que se necesitase amueblar con burdos sucedáneos. Y diríase también que, entre los negadores epilépticos de la religión, existiese un fondo de nostalgia u orfandad que los impulsa a imitar grotescamente aquello que aborrecen.
Pero este traspillado empeño paródico alcanza cimas de alipori insuperables con la Navidad, que no desdeña la sustitución en las felicitaciones postales del motivo iconográfico religioso por garabatos horteras o jeroglíficos; y que alcanza su penoso paroxismo en esa invocación del «solsticio de invierno», acompañada con una matraca irrisoria que nos recuerda que el cristianismo 'recicló' las antiguas fiestas paganas para celebrar la Navidad, como si el cristianismo fuese una urraca necesitada de robar en nidos ajenos. Pero el cristianismo no 'recicló' nada, sino que reconoció en las festividades paganas, como en el arte, la literatura o la filosofía pagana, 'semillas del Logos', barruntos balbucientes de la verdad revelada que convenía preservar, completar y vivificar, mediante una expresión más cabal (que era, precisamente, la que brindaba la Encarnación de Dios). El cristianismo no abole las fiestas paganas, las desbroza de elementos confusionarios, las dilucida, penetrando en su significado último, que la mentalidad pagana no podía penetrar, porque disociaba mitología (dirigida al corazón) y sabiduría moral (dirigida a la cabeza): de este modo, cuando la mitología se hipertrofiaba, la sabiduría moral se oscurecía y afloraban los vicios más depravados; y cuando la mitología se agostaba afloraba un puritanismo yerto y senequista. La Encarnación de Dios superó esa disociación, de tal modo que corazón y cabeza militasen en el mismo bando: la mitología se purificó y liberó de hojarascas imaginativas a través del dogma; y la sabiduría moral se purificó y liberó de puritanismos fanáticos aceptando la debilidad humana y volviéndose caridad ardiente. Así, el solsticio de invierno dejó de ser una invitación al panteísmo, la idolatría o los impuros cultos saturnales para convertirse en imagen de un Dios encarnado que expulsa las tinieblas y vivifica la historia humana, brindando su luz y calor –su Redención– a la Creación entera y en especial al hombre. En el paso del paganismo al cristianismo hay una continuidad natural, que es la misma que se da entre el niño y el adulto.
En la vuelta del cristianismo al paganismo, por el contrario, no hay más que odio a lo que uno es, como en la pataleta del viejo que se disfraza de joven para parecerlo, logrando tan sólo dar asco o hacer el ridículo. Qué es lo que logran esas pobres gentes empeñadas en felicitar el solsticio de invierno, inspiradas por un odio que necesita expresarse solapadamente, avergonzado –o tal vez demasiado orgulloso– de mostrar su verdadera naturaleza. ¿Por qué les ofenderá tanto la Navidad? ¿Por qué necesitan desprestigiarla y falsificarla grotescamente, si sólo la consideran una superstición trasnochada? A mí me ocurre lo mismo con la quiromancia o los amuletos, y no se me ocurre pretender falsificarlos, de tal modo que los quiromantes cambien sus cartas por estampas de santos, o que los amuletos los rocíe con el hisopo el obispo de la diócesis; pues en verdad considero la quiromancia y los amuletos supersticiones trasnochadas y, por lo tanto, inofensivas. Si la Navidad les ofende tanto... ¿no será por qué íntimamente, allá en los hondones de su alma expoliada, la sienten vigente y verdadera?
Ponsonbyland Calling
Ponsonbyland es un documental que rastrea el hito fundacional de dos Estados-nación que aparentemente no tienen nada en común, Uruguay y Bélgica, a través del pronunciamiento de un remoto y desconocido nombre... Lord Ponsonby.
El año pasado ganamos gracias a la ayuda de muchos colaboradores una campaña de crowdfunding a través de la plataforma Kickstarter y con ella pudimos costear los gastos de desarrollo del proyecto: https://www.youtube.com/watch?v=-_UkAxFtPuE&t=16s
En este momento nos encontramos en plena etapa de finalización de la película y abrimos nuevamente la posibilidad de que todos los que quieran apoyar y sumarse a nuestra comunidad tengan su lugar.
CUENTA BROU: 00126615800002
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