14.ENE25 | PostaPorteña 2453

CRÍTICA DE LA AMALGAMA MILICA

Por Ricardo

 

A Marcelo :

Hablás con tantos implícitos que, lo poco que tenés razón, se te mezcla con lo falso y terminás haciendo un entrevero de cables que, te lleva a confundir la dialéctica con el agujero del mate, o mejor dicho la energía de la rebeldía humana con su, enemigo de siempre, el Estado.  Por eso, le pedís autocrítica a la “generación del 68” (como vos la llamás), por promover el militarismo e imperialismo ruso, cuando en realidad dicha generación, hizo todo lo contrario a lo que vos decís: se opuso a todo el capitalismo y a todos los imperialismos y militarismos. La revuelta del 68 contrapuso el amor humano y la fraternidad entre los pueblos, al militarismo del capital y el terrorismo de los Estados.

Si, es verdad, lo militar es la estrategia de los enemigos, es decir del Estado profundo, para liquidar la lucha humana contra el capital y el poder. Llevar a la sociedad a la guerra entre ejércitos y Estados es la mejor forma que tienen, los del PLAN (que coincidimos que es el mismo en los 60 que ahora) de ganar. Más precisamente, durante toda la historia, el poder del Estado Mundial (digamos para vos, qué considerás que la dictadura no es la misma, “los del Plan”) se hace más monopólico, cuanto menos la gente se ocupe de sus intereses y mas se ocupe de la guerra, a la que llaman, los ejércitos, los Estados nacionales y los Imperios. Por eso, desde que el mundo es mundo, la clase dominante, ante la resistencia y la consecuente rebelión social, utiliza la estrategia de “transformar la guerra de clases en guerra interburguesa”

Por la misma razón, los revolucionarios de todas las generaciones, llamaron a oponer a las guerras entre ejércitos, la guerra de clases por la Revolución Social.  Frente a las guerras imperialistas fomentadas por la plutocracia mundial, los revolucionarios contrapusieron, en todas partes, en todas las épocas: la lucha por la revolución social, la destrucción de la sociedad de clases. Así frente a la llamada “primera” guerra mundial el derrotismo revolucionario destruye los ejércitos de todo Europa (Francia, Alemania, Inglaterra, Bélgica, Rusia, Polonia, Hungría…) enarbolando la consigna “el enemigo está en tu propio país”, “es tu propio Estado” … e imponiendo la lucha por la revolución social. ¡Fue la reemergencia de la revolución en fuerza, lo que paralizó todas las guerras (¡y las paces!) de los Generales!

La “generación del 68” (como vos la llamás)…no se caracterizó, en absoluto por la escopetita, el militarismo y el alineamiento con un imperio contra el otro, sino que, peleó contra toda la dictadura global que compartían y comparten los imperios, rechazando el mensaje militarista de esos mismos imperios (grandes y chicos). Dicha lucha, contra la guerra en todas partes (¡contra los sacrificios de guerra occidente/oriente que pedían todos los Estados”!) se contrapuso simultáneamente a los planes de austeridad del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, las Internacionales “socialistas” y “comunistas”, los gobiernos, soberanos o no, de cada país. Fue una extraordinaria pelea de la humanidad, para destruir el sistema capitalista mundial (solo comparable con la lucha de los años 1917/1919) que recorrió el planeta entero, y que, hizo temblar al poder mismo de la Dictadura global (¡que ya lo era!) del capitalismo mundial.  Fue la rebelión de la imaginación al poder, del “hacer el amor y no la guerra”, como escribíamos en las paredes de los liceos o el IAVA, contra el Estado global.

Al desconocer, esa importantísima lucha de clases internacional y agregarle la visión hollywoodiana e interimperialista de que, la contradicción era entre imperios, o peor, como titulaba las Selecciones del Reader’s Digest “entre la libertad y el comunismo” te permitís amigablemente, insistir en la amalgama milica que justifica el terrorismo de Estado: “la culpa la tiene el subversivo”. ¡Cuando, como bien, debés saber, toda resistencia humana era “subversiva” para el poder!

Es como decir que, la culpa de la esclavitud (antigua y actual) es de las razas inferiores y de los “negros que no quieren trabajar” y/o que, el genocidio realizado por el Estado de Israel al exterminar niños en la Banda de Gaza, lo tienen bien merecido, porque sus padres son “terroristas” y así, se está previniendo el terrorismo futuro. La única garantía de paz, proclama el supremacismo judaico, es exterminar a todos los niños de los territorios que seguiremos ocupando. Ya no hay niños que, serán mañana subversivos; si se puede hay que matarlos antes que agarren un arma, como imponía en toda América el PLAN genocida de McNamara y Kissinger.

Pero, acaso los pueblos oprimidos y genocidados ¿tienen otra opción que la resistencia y la pelea, con todos los medios a su alcance? ¿Qué es los que proponen los enemigos de la escopetita?

La “no violencia” de Gandhi, nunca impidió la violencia de Estado, la tortura y la masacre, sino que, a veces la facilitó, provocando que, miles de seres se tiraran a cuerpo perdido contra los fusiles de los opresores/colonizadores (“cuanto más muertos mejor” ¡dicen las religiones de la sumisión y el sacrificio!) …  Recordemos que, cuando fue criticado por ello, el propio Gandhi, respondió: “Cuando solo existe la elección entre cobardía y violencia, yo aconsejo la violencia. Mi hijo mayor, una vez, me preguntó qué debería haber hecho él si hubiese estado presente cuando fui asaltado, casi fatalmente, en 1908: si debería haber salido corriendo y verme morir o si debería haber usado su fuerza física para defenderme. Le dije que era su deber el defenderme, incluso usando la violencia. Por esa misma razón, yo mismo participé en la Guerra de los boers, en la llamada Rebelión zulú y en la Primera Guerra Mundial. E, igualmente, defiendo el entrenamiento con armas para aquellos que creen en el método violento. Preferiría que India recurriese a las armas para defender su honor antes que, cobardemente, convertirse o continuar siendo un testigo indefenso de su propia deshonra”. Luego de lo cual explica que la no-violencia es infinitamente superior a la violencia, como estrategia para imponer un “reconocimiento de nuestra fuerza” y en última instancia hacer pedazos a la colonización inglesa.

O sea que la “no violencia” de Gandhi se reconoce como una estrategia de fuerza y no de resignación, sacrificio y solo de ideas, como vos quisieras Marcelo. La verdadera estrategia de la “no violencia”  que no se somete, es la del sabotaje, huelga activa y acción directa, como la huelga de la sal, con la que el proletariado en India había comenzado a destruir el poder opresivo en todo el continente.

La teoría judía, cristiana, islámica del sacrificio es, todo lo contrario. Por eso llama a la sumisión al poder del Estado y en general actúa disolviendo la resistencia social o llevándolo al callejón sin salida del democratismo. Eso suena mucho más parecido a lo que vos decís, Marcelo, pues implica sacrificar la vida misma, en nombre de las ideas. ¿Qué idea? ¿ del más allá’?, ¿de dios y el diablo? ¿El oprimido debiera dejarse reprimir, torturar, desaparecer…para preservar su idea? En la prosaica realidad, ello significa, someterse al despotismo y la tiranía, subyugarse, siempre en nombre de la idea.

¿De adónde sale esa idea trucha de que, si los explotados no asumen la protesta violenta se matará y torturará menos? Para mí, esa es la idea del infiltrado y milico, que recomienda el sacrificio y someterse a los represores. En Uruguay fue precisamente así. Quienes lograron destruir la fuerza de la protesta social, fueron quienes llevaron la misma al terreno pacifista, al terreno del frentismo y las elecciones, los milicos de derecha y de izquierda (¡no es una casualidad que todos los partidos políticos dependieran de los milicos…, basta con mirar el nombre de las calles en nuestro país!) y luego terminaron apoyando “críticamente” (¡claro para disimular!) a esos mismos milicos, cuando la dictadura dio, lo que llamaron “golpe de Estado”. ¡Habíamos quedado que eso era lo del Hipócrita! Por sobretodas las cosas, no olvidemos, que, esa consigna que llama al pacifismo y la resignación, está incluida, en la preparación milica desde antes. El qué es tira y milico, aunque lleve en el bolsillo un carnecito del Partido “comunista” o sea un subordinado de Huidobro (¡use o no la escopetita!), es justamente el que se opone a la acción directa de la gente, el que “sabotea el sabotaje social”, el electoralista/ el burócrata. ¡Y, por supuesto, el que te llama a no denunciar al sindicalista de la CNT, que saboteaba la generalización de la huelga, en nombre de las normas de clandestinidad, del aparato y la “Orga”!

Pero volvamos a “tu línea” Marcelo. Al echarle la culpa al torturado de lo que hace el torturador, te guste o no, justificás históricamente el maltrato de la población originaria de América por las potencias Europeas, reprimidas por no aceptaban el brillo del dinero venido de Europa (¡aunque el oro y la plata, que constituían su materia física, venía de América!) y el “intercambio cultural” propuesto por el judeocristianismo que llevó adelante la colonización. Es ese confusionismo entre la lucha revolucionaria de la “generación del 68”, con la potencia militar del Imperio Ruso y sus agentes latinoamericanos, el que te lleva a “explicar” /justificar la tortura, como hacen los milicos. En realidad, la organización en fuerza del movimiento revolucionario de la población mundial en los años 60 y principios del 70 combatió, por todos los medios posibles, ese alineamiento interimperialista, enfrentando en los 5 continentes tanto a la dictadura occidental como a la oriental, tanto a los yanquis como a los rusos, tanto a la derecha como a la izquierda… Fue la acción deliberada de los aparatos imperialistas, con sus ejércitos, partidos políticos, sindicatos y servicios de inteligencia de ambos lados, lo que llevará a la derrota de los pueblos en la década del 70, a la destrucción de la fuerza de resistencia.

La liquidación del cuestionamiento en fuerza, del capitalismo global, condujo a la repolarización interimperialista. Es decir, que fue la derrota de la lucha social global contra el capitalismo mundial (“el proletariado pasa al fondo de la escena social”), el que fortifica la guerra imperialista. O, mejor dicho, fue el fracaso de la tentativa de la revolución social (como fuerza y potencia de la población conteniendo el despotismo), lo que permitió, la reemergencia de la guerra imperialista permanente como sigue existiendo hoy.

América Latina y Uruguay fueron, más de lo mismo. La generación del 68 se caracterizó precisamente por rechazar el modelo occidental y cristiano de sociedad, como el del supuesto y mentiroso “socialismo” / “comunismo” de Rusia y de los países de Europa Oriental, enfrentando en la práctica, tanto a los milicos de la republicana y metropolitana, como a los del sindicalismo o de los agentes (PC y PS) de Moscú y/o de Checoslovaquia. Internacionalmente. Lo propio de la generación del 68…fue contraponer al militarismo y estatismo de todas las fuerzas del Dinero y el Estado mundial, la revolución contra el trabajo asalariado y la ganancia capitalista. La lucha de dicha generación, no solo protestaba contra los yanquis y franceses con sus invasiones a Vietnam y el resto del planeta, sino también contra el FLN vietnamita digitado desde Moscú, o contra los PC y sus sindicatos en el mundo que, saboteaban y reprimían las luchas obreras y estudiantes en todo el mundo[1]…: como en el famoso mayo francés, o en Hungría, o en Polonia en las décadas del 50 al 70.

En el Río de la Plata, la lucha de resistencia contra el PLAN de la élite global, del Bilderberg y el Fondo Monetario Internacional, se expresó no solo contra Rockefeller, la Coca Cola, la Ford, la Pan América y las innumerables agencias bancarias que habían instalado en el país, sino luchando a brazo partido contra los sindicalistas y los Partidos electoralistas (todos), reprimían la acción directa del proletariado. En concreto, los estudiantes de secundaria, los obreros de los frigoríficos, los funcionarios públicos, los cañeros, los estudiantes en general… pelearon a brazo partido, contra quienes impedían la generalización de la lucha, milicos oficiales o sindicales. Frente a las acciones más notables de terrorismo de Estado de los yanquis en Asia o rusas en Europa del Este se organizaban protestas masivas desde los centros de estudio y se apedreaban y protestaba frente a representaciones imperiales no sólo yanquis sino contra la mismísima embajadas de los países del Pacto de Varsovia ante las ocupación y otras “ayudas militares” rusas:  Hungría, Alemania del Este, Checoslovaquia, Polonia… Decenas de publicaciones denunciaban la importancia cualitativa y cuantitativa de los campos de concentración rusos (y de Europa del Este) así como al imperialismo estalinista, dejando al desnudo las masacres efectuadas por el campo antifascista de la guerra cuyo, broche de oro, fueron las “bombas atómicas” y no tan atómicas, contra la población civil de Japón y Alemania y los incontrolados de la resistencia española, griega, italiana…

No Marcelo, la amalgama milica que responsabiliza del terrorismo de Estado a quienes desaparecieron, torturaron y aprisionaron…es parte del PLAN mismo. Te cerrás a lo evidente. Si el PLAN es el mismo, es porque, las dictaduras son iguales. Ni la generación del 68, ni la actual resistencia humana contra la dictadura del capital financiero, puede reducirse o confundirse con la guerra imperialista que opone hoy (por ejemplo) Rusia a la OTAN, o, el terrorismo islámico al democratismo anglosajón…Olvidás que ambos polos de todas las guerras del capital fueron creados por la misma plutocracia y en muchos casos por la misma secta judaica y/o jesuita y/o francmasona y/ o las grandes familias Rothschild/Rockefeller/JP Morgan…

Decís “el primero que salga con escopetitas, será un tira, un traidor o un imbécil, pues llevará la lucha al terreno donde invariablemente vence el enemigo”. Dicha frase parece correcta solo porque, el terreno del enemigo es el militar, es el enfrentamiento entre aparato y aparato, como quiere el foquismo y el militarismo. Si es verdad que, esa concepción fue importante en el Uruguay como también lo fue en el Cono Sur, pero, desde mi punto de vista, no fue más dañina y destructiva de la fuerza social cuestionadora del sistema que el frentismo, el electoralismo, el pacifismo…

Por supuesto Marcelo que, esta afirmación corre por mi cuenta, y sé que ello, nunca será aceptado por el frenteamplismo, ni por los partidos y sindicatos que los constituyen que, justamente destruyeron la fuerza de la resistencia de las masas, favoreciendo no solo la ilusión democrática y electoralista, sino el militarismo y el, aparatismo mismo (la Orga como aparato disciplinado y militarizado como verdadero ejército) como “segunda opción”.  El propio Fidel Castro multiplicaba las declaraciones a favor, de la castración del movimiento social de masas impulsando esas alternativas estatistas. Claro qué, dentro de esa ideología, Fidel pregonaba por el electoralismo y el frentismo pro ruso y secundariamente el guerrillerismo, del cual renegaría después, condecorando a Arismendi en vez de a Sendic que vivía los peores momentos de tortura y ostracismo en un pozo inmundo.

¿Cómo es posible Marcelo que veas en la escopetita el “terreno del enemigo”, y no lo veas en la democracia, el frentismo con las fuerzas imperiales y hasta el electoralismo

Es esa, concesión fundamental al Estado democrático, lo que me confirma, que estás sumergido en la confusión milica entre la energía de la vida y el agujero del (mate) vacío, o mejor dicho entre la fuerza de la revuelta y el (agujero) vacío de toda fuerza independiente del Estado. El “terreno en donde invariablemente vence el enemigo” es el vacío de cualquier fuerza humana de contraponerse al Estado y al capital. Eso sí, fortifica a los milicos del mundo (a la militarización de toda la vida), y a la guerra entre fracciones del capital imperialista mundial. En cambio la resistencia a aceptar la austeridad (el ajuste de cinturones de Pacheco Areco, la congelación de salarios, el aumento de la explotación) es ¡Todo lo contrario!, es fuerza humana contraponiéndose a la milicada, al capital y a todos los estados: por lo tanto desarme de la guerra imperialista al mismo tiempo.

No me extraña que esa confusión/amalgama se centra obsesivamente en la “escopetita”, exactamente como cuando el milico allana tu casa. La “escopetita” es lo que LE permite probar que quien la agarra, comete el delito supremo de las gentes: el cuestionamiento del monopolio de la violencia en el Estado, es decir, en la clase social explotadora y dominante. Frente a la resistencia contra los Estados, que invariantemente están con la guerra indispensable a toda sociedad de dominación, no prueba en absoluto que el que la usa está al servicio de dicha dictadura. Al contrario, la forma por excelencia en que, la revuelta social, con y sin escopetitas, destruye la guerra imperialista, es cuando los humanos se sublevan contra los designios de “su propio” Estado, contra su propia potencia imperialista y, por ese medio, contra el capital y el Estado Mundial. Objetivamente el nivel más alto de esa fuerza revolucionaria no es nunca, el olvidarse de la escopetita, sino el del frente de guerra, la ruptura humana contra la autoridad y la opresión, cuando los soldados con sus escopetitas, no obedecen más a sus jefes, y empiezan a apuntar contra ellos, cuando la soldadesca (tropa) se rebela contra los oficiales que les mandan a tirar, cuando hasta los milicos rasos, renunciando a la obediencia tiran contra los oficiales y destruyen los ejércitos y fuerzas represivas.

En realidad ese es el único terreno realmente humano, realmente revolucionario. Es en el único terreno en donde se podrá destruir el sujeto mismo de la tortura, domesticación, explotación y opresión: el Estado.

La “escopetita” es como el “virus” de la Plandemia. Solo sirve como para darte miedo y acusarte de ser contagioso/terrorista, como todos los otros FAKE, es solo  el relato. Los del PLAN saben perfectamente que es puro relato, paralizante, acusador... “La escopetita”, que como todas las armas son esenciales a la opresión, al menos cuando se apuntan contra los opresores, abandonan el “terreno del enemigo”. Me duele mucho que un verdadero resistente acepte el pretexto y el relato acusatorio de los opresores que, implantan el terrorismo contra la población.

La amalgama milica es el fake, por excelencia, que escondeel terreno del enemigo, y busca someter y castrara la humanidad. No es el tira o agente del imperio quien agarra la escopetita en plena resistencia humana contra cualquier dictadura, sino al contrario quienes se contraponen a él en nombre del pacifismo, el legalismo, el electoralista. Como decía Ricardo Flores Magón “predicar la paz es un crimen”, El pacifismo siempre fue una manipulación milica: todas las organizaciones pacifistas del liberalismo, del socialismo, del “comunismo” y hasta del “anarquismo” terminaron movilizando y adhiriendo a las guerras imperialistas…Fue la famosa “traición de 1914” de todas las “organizaciones políticas y sindicales de la clase obrera” al proletariado y a la humanidad.

 El verdadero terreno del enemigono está dado, por las lanzas tacuara, la escopeta…o cualquier otra arma, sino por la guerra entre aparatos la guerra entre ejércitos, es decir por la obediencia y la sumisión. Por el lavado de cerebro democrático que se impone a las masas convenciendolas de su impotencia y la imposición de la alternativa electoral y/o aparatista (electoralismo, foquismo, militarismo…). Dicho dogma, castra la contraposición social y la potencia de la lucha de la mujer y el hombre de la calle sometiendo a los humanos al estatismo.

El terreno del enemigo no está dado por la escopetita, sino por la liquidación de la contraposición entre clases y proyectos sociales y su transformación en la falsa oposición entre ejércitos, entre aparatos autoritarios y verticales…, que tienen el mismo objetivo de verticalizar la sociedad, asegurando la dominación, opresión y explotación de los humanos. La guerra entre Estados requiere de un nivel sumamente elevado de domesticación para que maten y opriman sin ningún sentimiento humano, ni piedad con las víctimas. Solo destruyendo lo humano que puede quedar en un milico, gendarme o soldado, se alcanzan los verdaderos objetivos de la represión, de la guerra…y se logra que se pueda exterminar una población como hicieron los imperios judeo cristianos con las “razas inferiores” desde hace miles de años. Esa es la verdadera religión de los opresores: el militarismo y el aparatismo, la sumisión y el sacrificio.  Es eso lo que lleva a la tortura, la masacre y la reproducción ampliada de laopresión.

Claro que sí analizás la historia en función de los aparatos y estructuras formales en vez del antagonismo entre humanidad y dictadura…podés tragarte todos los fakes sobre la pandemia o la función del Estado (¿no será que cuanto más soberano sea el Estado más opresor es, porque le arranca al pueblo toda su soberanía!)

Si, es verdad que, en la historia todo parece entreverarse, que el caos creado por el pacifismo de los generales, con el que, el capitalismo dirige el mundo, penetra todas las estructuras. Si, es verdad que las estructuras de la resistencia siempre estuvieron infiltradas por todo tipo de prejuicios (y también por agentes de ejércitos y potencias imperiales) que, en vez de fortificar la misma, debilitan la resistencia humana, llevando a la guerra de aparatos, al foquismo castristaa la guerra entre imperialismos   (yanquis, rusos, israelíes, cubanos,chinos, ingleses…). Pero la “generación del 68” también criticó hasta en sus fundamentos esa concepción militarista y foquista, contraponiéndole, no solo, la confraternización revolucionaria a la represión y guerra entre aparato y potencias imperialistas en todos los continentes, sino que opuso el amor a la guerra. Destruyó tabúes y bombardeó el edificio totalitario religioso/represivo de las relaciones corporales entre los seres humanos, entre los pueblos y culturas, desenterrando la fraternidad cultural y universal, la libertad de los cuerpos, enfrentando el monopolio de la cosmovisión autoritaria occidental y cristiana y el dogma sacrificial omnipresente, redescubriendo el placer, la armonía con la naturaleza, la naturopatía, la fitoterapia, el ayurveda, el yoga, el tantra, los orgasmos de la historia…y todo tipo de cultura ancestral (no capitalista/no autoritaria/no estatista)  Desde Pekín a New York, desde la Rishikesh a Londres, desde Bolonia a París, desde Montevideo al DF de México, desde Woodstock al Cordobazo la generación del 68 desafió al dogmatismo judeocristiano, así como, a su engendro el “marxismo leninismo”, tan capitalista, castrante y despótico como la Iglesia Católica Apostólica y Romana.

Ricardo

 


[1] Ver Ngo Van “Viet-nam 1920-1945, révolution et contre-révolution sous la domination coloniale” (Revolución y contrerevolución bajo la dominación coloniale” Libro sumamente útil, para no confundir la revolución con la contrarrevolución, es decir contra amalgama milica de la escopetita con el militarismo del “otro” imperialismo.

  Nota de Posta , esta nota es una respuesta a la nota de Marcelo Marchese AUTOCRÍTICA ¿DÓNDE ESTÁS? que se puede leer AQUÍ

 

 


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