01.FEB25 | PostaPorteña 2456

Un nuevo sistema monetario aún más esclavo que el actual está a punto entrar en escena:

Por Pepe Luengo

 

 SÍ, ME REFIERO A LAS MONEDAS DIGITALES

DE LOS BANCOS CENTRALES (CBDC)

 

Pepe Luengo2 blog spot 30 ene, 2025

 

El hombre, en su todavía corta evolución, sigue siendo un ser violento, agresivo, codicioso, cruel y competitivo. Evidentemente, ha construido la sociedad en estos términos, la cual está profundamente enferma. Y en una sociedad enferma no hay nada saludable.

En un mundo en el que el 1% de la población posee más riqueza que el 95%, donde cada día mueren 24.000 niños de pobreza y enfermedades evitables, y donde el 62,5% de la población mundial (5.000 millones) vive con menos de 10 dólares al día, hay una cosa clara: algo estamos haciendo rematadamente mal. Y tanto si somos conscientes como si no, la causa de esta ignominia es la sangre enfermiza que corre por las venas de la sociedad destruyéndolo todo, el dinero.

El dinero y el sistema financiero son el invento más lucrativo de unos cuantos “tíos listos” para engañar y esclavizar a miles de millones de tontos. Esta gran estafa es la que ha creado una brecha insalvable entre ricos y pobres, la que mantiene esclavizada a la humanidad de por vida y, en definitiva, el origen de todos nuestros males. Pero parece que nadie es consciente de esta realidad.

La historia de la humanidad no es más que una larga lucha entre los “tíos listos” -ansiosos por apoderarse del mundo- y la gente corriente que, esencialmente, sólo aspira a tener una vida sencilla en libertad.

La esclavización total de un individuo, de un grupo de individuos o de todo un pueblo no puede tener lugar mientras disponga de los recursos necesarios para satisfacer sus necesidades. Evidentemente, siendo algunos recursos más importantes que otros, quienes buscan esclavizar a sus semejantes tienen como prioridad monopolizar esos recursos. Y el principal recurso monopolizado ha sido, curiosamente, un recurso ficticio, el dinero.

El gran hallazgo de los “tíos listos” fue cuando descubrieron que a través del dinero era muchísimo más fácil robar. De por sí, el dinero les facilitó mucho las cosas a la hora de absorber los bienes y las riquezas de los demás, convirtiéndolo en un “bien” altamente codiciado.

Lo primero que inventaron fueron los préstamos que, con unos intereses más o menos exorbitantes, les permitió enriquecerse sin hacer otra cosa que prestar dinero.

Con los años, el sistema bancario moderno ha llevado esta estafa al refinamiento extremo. Cuando un particular pide un préstamo a un banco, el banquero lo único que hace es abrir una línea de crédito y anotar esa cantidad allí. Cantidad, por cierto, que no está respaldada por nada. Por lo tanto, básicamente le presta humo, sólo una cifra anotada en una computadora, nada más. Esta es la magia de la banca moderna.

Pero la parte más interesante de esta magia, es ver la capacidad del banco para transformar ese humo en bienes tangibles: basta con que el prestatario no pueda pagar los intereses, para que el banquero se apodere de la casa, local o negocio de la persona que pidió el préstamo.

Por si no tuvieran suficiente con el robo descarado a través de los préstamos, en 1972 comenzaron a desarrollar los “derivados financieros”. Con la emisión de productos “derivados”, es decir, emisión de deuda que deriva de otra deuda y así sucesivamente, han inundado el mercado de dinero, amparado en activos irreales que verdaderamente no valen nada: papelitos respaldados por otros papelitos. Y así hasta que el sistema reviente, que reventará, no lo dudes.

Pero los “tíos listos” son insaciables por naturaleza. Por eso, una vez acaparado todo el dinero, su siguiente paso será someter, controlar y esclavizar definitivamente a toda la humanidad, de modo que cada individuo pueda ser manejado como una marioneta. Y lo harán, como lo han hecho siempre, a través del dinero.

El actual sistema monetario está a punto de colapsar y ser sustituido por uno nuevo: las CBDC (monedas digitales de los bancos centrales)

Sin embargo, circula el rumor de que parece que las monedas digitales emitidas por los bancos centrales no acaban de arrancar y que todos los proyectos piloto para implementar las CBDC “han fracasado” o están estancados (mentiruscos gordos ataos con piedras, que diría José Mota).

No seamos ingenuos. Esto es una estrategia muy sibilina para que la gente vaya haciéndose a la idea de que tarde o temprano las CBDC sustituirán al actual sistema monetario. De por sí, todos los gobiernos ya han puesto en marcha toda la propaganda, argumentando que son una herramienta para hacer nuestra vida más fácil y acabar con la economía sumergida y el fraude fiscal. Sin embargo, se olvidan de mencionar que también aumentan su capacidad de rastrear, controlar, castigar y, por supuesto, esclavizar a la población.

Con las CBDC se eliminará la privacidad que ahora tenemos con el dinero físico. Los gobiernos tendrán un control sin precedentes sobre nuestro dinero y sabrán exactamente dónde, cómo y cuándo lo gastamos. Al tratarse de un sistema monetario completamente programable, podrán no autorizar pagos en determinadas zonas, con lo que la movilidad de los ciudadanos podrá ser restringida a través de las CBDC. También pueden limitar su periodo de validez para evitar el ahorro y, por tanto, la independencia y libertad que proporciona la solvencia económica. En fin, que las posibilidades son infinitas, especialmente si se aseguran que no haya una alternativa como, por ejemplo, Bitcoin.

Todos los políticos, sean conscientes o no, están jugando un papel crucial a la hora de implementar este nuevo sistema monetario. De hecho, los gobiernos de todo el mundo ya están aprobando obedientemente todos los cambios necesarios para imponer la inteligencia artificial y la esclavitud digital a sus ciudadanos.

Algunos ingenuos han depositado su confianza en Donald Trump creyendo que nos salvaría del globalismo. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, ya que su verdadero objetivo es construir (ha destinado 500.000 millones de dólares) la infraestructura de centros de datos para una red de control, una identificación digital y un sistema financiero completamente digital como son las CBDC.

Las CBDC son el sistema monetario más esclavo jamás concebido por el hombre. Personalmente, no me cabe la menor duda de que no tardando mucho será una realidad. Y será una realidad, porque nuestro sistema “democrático”, anclado en la ignorancia y la sumisión de la mayoría, no contempla ninguna alternativa para revocar nada que acepte esa mayoría. Y, por desgracia, mucho me temo que esa inmensa mayoría lo aceptará, al igual que aceptó todas las vejaciones habidas y por haber durante la falsa pandemia. 


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