Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv
Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso
Tercera parte del relato de Aníbal de Lucia. Más sobre Conexión Ganadera. El Estado Islámico en Uruguay? La contaminación de las playas de Montevideo.
https://youtu.be/f5Ieb74VPn0?si=4io198qa2R71nM9J
Cernidor 173, correspondiente al día 17 de febrero de 2025.
Continúan declaraciones de Aníbal de Lucia Grajales a Clara Aldrighi
¿Cuántas personas participaron en Viña?
Serían 30 compañeros.
¿Tan pocos representando a Uruguay y a los centenares de uruguayos exiliados en Cuba, Chile y Argentina, donde podían reunirse libremente para opinar, discutir y participar?
Sí.
¿Los documentos de Viña fueron el fruto de la elaboración colectiva del conjunto del MLN o de los 30 participantes?
No, fundamentalmente los elabora el “Negro” Mansilla. Cultelli aporta y creo que Kimal Amir debe aportar.
¿Qué vínculos mantenía el MLN de Chile con otras organizaciones revolucionarias no americanas?
Con todos estábamos. Por ejemplo, Willy [Whitelaw] estaba conectado con los vascos, con la ETA.
Más allá del apoyo político ¿colaboraban concretamente?
De eso había de todo. Lo que pasa es que todavía funcionábamos compartimentadamente y en el ejecutivo se hablaba en líneas generales. Pero me acuerdo que Willy [Whitelaw] andaba con un vasco rubio, alto. que vino dos o tres veces a almorzar. Era un compañero de la ETA que venía por la experiencia nuestra y yo no sé si no se le dieron cosas para documentación falsa. para enseñarle, si se le ayudó.
¿Existían vínculos con el gobierno de Libia?
Sí, con el libio sí. Estuvieron ahí varios días el Flaco Efraín [Martínez Platero] y el Beto Falero.
¿Se activaron en Libia cursos militares para el MLN, como ocurrió con los Montoneros?
No, con nosotros no. Militarmente en Cuba, nada más.
¿Para qué buscaron el vínculo con Libia?
Lo arregló el Flaco Efraín Martínez Platero. Puede ser que haya hecho algún convenio para hacer cursos después, que nunca se hicieron.
¿Por qué visitaron Argelia? ¿Pensaban comprar armas?
Lo que pasa es que en esa época Argelia era una cosa nueva. En 1968 leíamos Argelia Año Ocho. Era el libro de la guerrilla. “La batalla de Argelia” era famosa. Como leíamos de [Menahem] Begin Rebelión en Tierra Santa, que era un manual de guerra de guerrillas descomunal. Argelia en 1973 era Argelia, no lo que es ahora. Estaban peleando los vietnamitas. Vinculado por los cubanos alguien estuvo en Vietnam. Además, el hermano del Flaco Efraín [Martínez Platero] vivió en Argelia. El médico.
En Argelia se instaló un grupo de médicos uruguayos vinculados al MLN. Habían estado juntos en Chile, en la mina de El Teniente. El golpe los sorprendió allí. Posteriormente unos ocho se fueron para Argelia. Entre ellos Mario NAVILLAT.
Sí. Estaban Ernesto San Julián e lriondo, que después se fueron para España. Otro grupo de médicos fue para Cuba. Por ejemplo, Ricardo Elena.
Centenares de uruguayos permanecieron en Chile hasta el golpe de setiembre. ¿Quién viajó periódicamente desde Argentina para atenderlos?
Nos turnábamos. Yo fui dos veces después del golpe para verme con el MIR. Venía el Pollo [Edgardo] Enríquez, el hermano menor del más famoso, Miguel. Venía a Buenos Aires y yo a veces iba a Chile. Otras veces fue el Turco Kimal] Amir a llevar plata, después del golpe.
En Buenos Aires ¿qué tareas desempeñaban las mujeres integradas al MLN?
Las compañeras tenían distintos grados de militancia. Una de ellas, gran personaje, bancaba a los secuestrados en los boliches. Por ejemplo, el de Swissair, que se complicó. Ella estuvo tres horas en un boliche con el presidente de Swissair, al que habíamos secuestrado. ¡Había que estar tres horas!
¿El secuestrado no trató de llamar la atención?
Bueno, ella tenía una pistola. Si el tipo no se la bancaba no le iba a ir bien. Se complicó la entrega de la plata y eso. Después de las tres horas le dimos el visto bueno para largarlo. Ella aguantó al tipo porque no llegaba la guita. En la cárcel del pueblo donde estuvo el de Swissair, también hubo gente del MLN cuidándolo. Capaz que estuvo Floreal García, tendría que revisar las fechas.
¿Cuántos días lo retuvieron?
El de Swissair como 20 días, creo. Había pasado lo de [Oberdan] Sallustro, que lo habían “limpiado” los del PRT [10 de abril de 1972]. A partir de ahí se les aclararon las ideas. A partir de ahí empezaron a pagar. Los “perros” eran de terror...
¿En qué otros secuestros participó el MLN en 1973?
Los secuestros fueron tres: el gerente de Swissair Argentina, por el que pagaron cinco millones de dólares; otro que no me acuerdo, y el último es [Víctor] Samuelson, con 15 millones 600 mil dólares. Según decían, era hijo natural de Rockefeller. Era un yanqui presidente de la petrolera argentina. Lo hace la Junta de Coordinación Revolucionaria. Los datos llegaban por el lado del ERP. La vigilancia la hacíamos nosotros y ellos.
Yo hice las negociaciones por Samuelson. En el secuestro participó un compañero, [Enrique] Lucas, que después lo mataron en Bolivia. También a su compañera [Graciela Rutila Artes] la mataron. La conoció en Argentina. Lucas estuvo mismo en el secuestro de Samuelson, y creo que Floreal García y esos compañeros que mataron en Soca estuvieron cuidándolo en la “cárcel del pueblo”. Las tratativas las hice yo. Pero el dinero no me lo dieron a mí. Lo arreglamos en una ruta por allí para afuera, que lo tiraran.
¿El MLN participó en la operación y proporcionó la cárcel?
No sé, el local capaz que era del PRT. Había compañeros nuestros, eso sí. Creo que la gurisa de [Enrique] Lucas también participó cuidándolo. Me parece que ella era la hija de un mayor boliviano que estuvo cuando agarraron al Che y que después se pasó para la Junta de Coordinación Revolucionaria. Iba a las reuniones de la Junta por el ELN. No sé qué fue de él. También iba a las reuniones del Buró del PRT por el ELN. Yo me lo encontraba ahí. Yo iba como tupa y a veces venia algún chileno. Porque yo iba todas las semanas a las reuniones. El viejo boliviano no participó en el operativo de Samuelson. Era un mayor del ejército boliviano, de unos 40 años y pico.
¿Los argentinos escondían a los secuestrados en sus casas?
No, en berretines. Nosotros, el MLN, llevamos la técnica de los "berretines" a Argentina. Ellos los construían, pero la experiencia era la nuestra. En Cuba había una casa inmensa que estaba llena de berretines”. Allí hacías cursos; había un compañero que trabajaba en seguridad, que estaba haciendo el análisis de todos los compañeros del MLN.
¿Enseñaron al MIR a construirlos en Chile?
Sí, fueron compañeros que hacían “berretines” en Uruguay.
¿Existía una separación tajante entre este pequeño grupo organizado que se trasladó a Argentina en el primer semestre de 1973, y la masa de los exiliados en Chile, Argentina y Cuba, distanciados de toda actividad política en los campamentos y colonias de trabajo o en la periferia del MLN en Buenos Aires?
No creo que hubiera una división tan neta. El drama es que había gente que se planteaba que íbamos a invadir Uruguay. Yo les decía que invadiéramos hasta la mitad, por el costado, que después la cosa era rajar. Porque nos corrían a todos. Porque yo no sabía mucho de guerra, pero no te podías plantear una invasión sin nada atrás. Sin nada. Porque teníamos 400 compañeros en Cuba que no eran cuadros militares, eran compañeros que habían seguido en la lucha, pero no quiere decir que tuvieran experiencia militar.
No es que estuviera dividido en dos sectores el MLN de afuera, los 50 de Argentina y todo el resto. Era la derrota y después organizar eso para que siguiera funcionando. Claro, los tipos que teníamos más experiencia, la teníamos de muchos años.
Efraín [Martínez Platero] entró conmigo al MLN en 1965. Mansilla tenía experiencia del interior de Uruguay. Entró en 1967, pero era la mano derecha, el “fantasma” del Bebe [Sendic]. Whitelaw era un compañero viejo, entró en 1968. Había un grupo que después de la derrota eran los sobrevivientes. Estaba el Flaco [Raúl] Bidegain. Estuvo en Chile y luego fue a Cuba.
¿Walter Machado se ocupaba de la inteligencia del MLN en Chile, a partir de 1972?
Desde 1975 fue periodista de IPS en Roma.Sí, el Petiso Machado. Estaba en seguridad. Era un tipo de con?anza de los cubanos. Había sido de Prensa Latina.
En Argentina ¿cómo obtenían las armas?
En Argentina no llegó a haber armas. Hubo un DC-3 lleno de armas que tenía que llegar a Buenos Aires. Pero no llegó. Se quedaron con la plata, eso sí. Se llevaron la plata y no entregaron las armas. Era un contrato entre los Montos, el PRT y nosotros. Venían como cuatro millones de dólares en armas. Armas de contrabando, no sé si eran americanas o argentinas, que las sacaban para afuera y las traían de vuelta.
¿En Buenos Aires mantenían vínculos con otras organizaciones uruguayas como la OPR 33, que en 75 daría origen al PVP?
Vinculadas con nosotros. no. Por lo menos conmigo no, con la parte militar. Yo tenía mucho contacto con Michelini y con Erro. A Erro lo veía todas las semanas. Pobre viejo, lo llevaba a almorzar y él pedía lo más barato. “Don Enrique” -le decía- pida algo mejor, que capaz que es la última vez que comemos”. Nada, tallarines.
Yo vivía en Flores, cerca de la casa del viejo Erro. Después la compró el PRT, sin saber. En una, un compañero que mataron, el Gringo [Domingo] Mena, me da el teléfono de la casa. “¡Loco -le digo- este es el teléfono mío, de antes. Es mi casal”.
Ahí paraba el Flaco [Juan Manuel] Carrizo, Santucho, todos, era un incendio. Quedaba cerca de Avellaneda.
¿Por qué me fui de esa casa? El viejo Erro me llama un día. -“¿De dónde está llamando? le pregunto. Del hotel. Ah, bueno, nos vemos mañana. Agarrá la ropa y nos vamos, le digo a mi mujer. ¡Me fui y nunca más volví! Viví en los muebles hasta que conseguí un apartamento. ¡Y resulta que aquel lo compra el PRT! Por esa época nos juntábamos en un apartamento de la calle Córdoba con Erro, Michelini, Mansilla, Kimal Amir y yo, porque se estaba formando la Unión Artiguista de Liberación (UAL).