25.FEB25 | PostaPorteña 2461

EL Cernidor : 4° parte del relato de Aníbal de Lucia

Por AMODIO

 

Programa El Cernidor Lunes 20.2.2025

 

Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

Continuamos con la cuarta parte de las declaraciones de Aníbal de Lucia. Libro + secretos del PCU. Tinta brava patino.

https://youtu.be/NgM5NPX0Na0?si=K3QBcjxCDjYUexZi

Cernidor 174, correspondiente al día 20 de febrero de 2025

Continúan declaraciones de Aníbal de Lucia Grajales a Clara Aldrighi

¿Por qué razón cree que asesinaron a Whitelaw y Rosario Barredo junto a Michelini y Gutiérrez Ruiz?

Porque seguían vinculados entre ellos. Cuando se divide la organización ?nes de 1974, cuando ellos, los “renunciantes” -Mansilla, Whitelaw, Amir y Alemañy- rompen con el MLN y forman Nuevo Tiempo, como esos contactos los llevaban ellos, siguieron manteniéndolos.

¿Nuevo Tiempo comienza o perfilarse en el simposio de Viña?

No, no surge en Viña. Allí surge un proceso, visto desde ahora, que es el marxismo leninismo, el proletariado, el partido, todo eso que el MLN nunca tuvo.

Excepto con la "Microfracción"

Sí, pero quedó en la "micro”. Todo eso que había sido la discusión de 1965 con el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) uruguayo. En eso se enganchan estos compañeros, como el Negro Mansilla, que viene de una experiencia con él Bebe [Sendic] y la columna del interior, que era lo menos ideológico que había. Era un “masomenismo” más profundo que el del Pepe Mujica. Van haciendo un proceso dentro de la “orga”.

Efraín [Martínez Platero] se separa de todo eso. Cuando vuelve de Europa a Buenos Aires, encuentra una cosa que no se corresponde con sus ideas. Pide la baja, me la pide a mí, en un boliche. En esos momentos él y Mansilla son los dos principales.

Efraín, que era del ejecutivo de Almería, y Mansilla, con Mitrione, que también era del ejecutivo. Son la fachada del MLN. Los superstar. Cuando el Flaco Efraín pide la baja, adentro ya el viejo Cultelli estaba conspirando. Nos decía a nosotros los “Jóvenes Turcos”, que no se ni lo que eran. Yo no sabía cómo venía la mano, ni me importaba lo que quería decir. También nos decía que éramos los samuráis. Yo me quedaba contento. Con el tiempo supe que eran mercenarios, alquilados. Pero en esa época me caían bien.

Cuando pide la baja Efraín, Cultelli andaba con toda una tendencia con el Ruben Sassano, que es la parte principal de la Tendencia Proletaria: él y Cultelli. Se juntan con otros compañeros que eran del puerto, del Partido Comunista, y estaban en la Argentina. Ahí se forma la Tendencia Proletaria.

¿Se sumaron algunos cañeros?

No a la Tendencia Proletaria. Cuando se hace la reunión de la Tendencia Proletaria, a mediados de 1974, me invitan a mí. Fue antes del comité central famoso de ?nes de 1974 [8 a 10 de octubre] donde el Turco [Kimal] Amir dice que lo amenazaron de muerte, y es mentira.

Me invitan a la reunión de la Tendencia Proletaria. Yo no tenía la menor idea. Era contra los cuatro "renunciantes”, que todavía no habían renunciado. La Tendencia Proletaria ya estaba conspirando.

Pero ya había habido movimientos en la dirección, porque Whitelaw había renunciado a logística en la comisión militar, y después los demás renuncian a los cargos que tenían dentro de la dirección [el 12 de julio de 1974]. Por discrepancias.

¿Hablaban de renunciar al MLN y a la lucha armada?

No.

¿Renunciaron o los cargos de la dirección, pero no al MLN?

Claro. Yo soy el jefe militar, el de logística y el de inteligencia porque todos ellos renuncian. Sólo quedó Mansilla, con las relaciones políticas.

¿Hasta que abandonó de?nitivamente el MLN a fines de 1974, Mansilla gestionaba las relaciones con el PRT, el MIR y demás organizaciones armadas?

Con todas. Deben haber seguido los vínculos políticos de Mansilla con alguna gente del MIR. Ellos eran muy cercanos al MIR, se vinculaban con Andrés Pascal y el hermano de Miguel Enríquez, Edgardo.

¿En 1974 el MLN estaba embarcado en operaciones militares?

Ya habíamos hecho los secuestros.

¿Apoyaron alguna toma de cuartel?

No, nada. Yo estuve en las reuniones de autocrítica del PRT.

Mansilla, Alemañy, Amir y Whitelaw ¿cuándo comenzaron a editar el periódico Nuevo Tiempo?

Cuando renuncian a la dirección. Cuando pasa eso, yo voy a la reunión de la Tendencia Proletaria y digo: -“Esto es una maniobra de división, con esto no estoy". Los de la Tendencia acusaban a la dirección de Mansilla, Amir y demás de desviación pequeño burguesa.

¿La Tendencia Proletaria proponía la formación de un partido marxista leninista similar al PRT?

Sí. Ahí se les acercan compañeros medios del PRT, del Regional Buenos Aires. Pero no [Mario Roberto] Santucho, que se veía mucho más conmigo, porque yo iba a las reuniones del Buró del PRT. Se veía más conmigo que con Mansilla. Iba a mi casa.

La gente de Nuevo Tiempo empieza a tomar distancia del PRT, pero no de la Junta de Coordinación Revolucionaria. Es un proceso lento, en 1974. En ese contexto, cuando la Tendencia Proletaria me viene a buscar y digo que no, Efraín [Martínez Platero] me pide la baja. Le dije que iba a informar. Ahí agarro las relaciones internacionales, que las tenía el Flaco Efraín. Se hace el comité central, el de la crisis, a ?nes de 1974. Efraín no va. El Beto Falero tampoco, porque está en la Tendencia Proletaria, pero de callado.

Fuimos los cuatro "renunciantes", yo, [Julio] Roccatagliata, los quince del comité central del MLN. La mujer de Efraín -la “Gorda Sonia”- todo el Regional Buenos Aires, con este pibe [Carlos] Pouso, marido de una Whitelaw; “Prudencio” Alemañy, Kimal Amir, Cultelli. Los “peludos”: “Seu Pedro” -Antonio Bandera- que había venido de Cuba para Buenos Aires. Me parece que el Cholo |Walter] González. Había cuatro “peludos”, que son los que quedan en la dirección.

Se termina el comité central pero los “renunciantes” no rompen con el MLN ahí. La ruptura la manifiestan a los tres o cuatro días. Viene el “Negro Marcelo, Mansilla, me pide una reunión y me dice: “Mira, nos vamos del MLN” «textual- "porque con el MLN no se puede construir el partido”. Me acuerdo que lo dijo en la calle Mendoza a una cuadra de Cabildo.

Le dije: “Si te vas porque no podés construir el partido, no lo vas a construir¬ porque te llevas más de la mitad de la gente”. Fuimos nosotros los que grabamos todo lo dicho en ese comité central, durante la reunión. No fue la cana, como se dice en algún libro. La grabación se la mandamos los que estábamos ahí a los compañeros de Cuba y a otros lados. Fue un acuerdo entre todos.

¿Por qué llevaron armas a la reunión del comité central?

No fuimos con armas. Las había por un problema de autodefensa, por si llegaba la cana. Nada más. No hubo amenazas. Yo he visto discusiones más duras de las que hubo en ese comité central. Lo que pasa es que el Negro Mansilla y los demás se ve que ya habían resuelto irse, pero no lo dijeron allí

Después me piden una reunión a mí y Mansilla me dice: “Nos vamos". Se ve que ya tenían las líneas tendidas para Cuba, porque también se dividió la “orga” allá, entre “renunciantes” y los otros. Efraín [Martínez Platero] nunca adhirió a los “`renunciantes”. Él había pedido la baja.

Yo seguí vinculado con todos, con la Tendencia Proletaria, los “renunciantes” y Efraín.

Martínez Platero y usted estaban en una posición “tercerista"`.

Sí, pero yo dentro del MLN, el no.Ahí van los cuatro “peludos”, los cañeros, a la dirección. Ahí se termina el MLN, porque la Tendencia Proletaria dura pocos meses: van todos en cana en abril y mayo de 1975]. Caen Cultelli y muchos más.

¿A qué corriente pertenecían los cinco tupamaros ejecutados en Soca en diciembre de 1974, Floreal García, María de los Ángeles Corbo, Mirtha Hernández, Graciela Estefanell y Héctor Brum?

No eran de la Tendencia Proletaria. Creo que no.

En varios documentos redactados en 1974 y 1975, la Tendencia Proletaria y el mismo MLN acusaron a los cuatro “renunciantes” de haberse apropiado de parte del dinero de los secuestros de 1973. En concreto, de 1.200.000 dólares destinados al MIR.

Puede ser, pero sólo chirolas: 50.000 dólares, no más. Se hablaba de un millón, pero eso es falso. Hablé con él [Mansilla] en Uruguay y me dijo que no. En esa época habría 50.000 o 70.000 dólares, no más. Si se quedó él, sería para la gente de Nuevo Tiempo.

¿En los años sucesivos usted siguió participando en las reuniones de la UAL? ¿Se veía con los exiliados de los GAU?

Yo no tenía vínculos con los GAU. Me reunía con aquella mujer que hizo el testamento de Herrera, Raquel Cabrera. En Buenos Aires trabajó con nosotros, los tupas. Porque estaba vinculada con Erro. Creo que era su secretaria. Me dijo que inventó el testamento.

En las reuniones de la UAL a las que fui iban Erro y su gente -como [Juan José] Chenlo, Michelini, Mansilla, Amir y creo que alguien más. Por 1975.

¿Qué ocurrió en 1975?

Nació mi hijo. Yo quedé colgado, más bien enganchado con los “peludos” solamente. Me veía con Whitelaw cada quince días. Y con los cubanos.

¿Por qué razón se veía con los cubanos?

Porque yo seguí vinculado a los cubanos. Porque les tenía mucho respeto, y ellos me respetaban a mí. Les dije: Me abro el día que les saque el clavo ese que tienen de 400 tipos en la isla. Mientras, sigo siendo responsable de todo eso”. Y seguí vinculado hasta que me fui en 1979. Los cubanos pasaban por mi casa cuando necesitaban algo. Tenían una “alarma”, venían con un auto y nos veíamos.

Pero la salida de los tupamaros de Cuba fue gestionada por los mismos residentes en la isla desde fines de 1976.

Sí. Pero eso fue otra cosa. No la conozco. '

¿Los Montoneros y el PRT se vinculaban con los cubanos en Argentina?

Sí, claro. Yo tuve una reunión, esa que cuenta en el libro [Alfonso] Lessa, en la que Efraín [Martínez Platero] da una charla de una hora y media sobre la región. Estábamos en la “casa de protocolo” de los cubanos. Todos estaban vinculados a los cubanos.

Me refiero a Buenos Aires, después del golpe de 1976.

Presumo que lo siguieron haciendo los Montos y Erpios.

Los tupamaros que quedaron en Argentina luego de la división del MLN ¿qué actividades militantes realizaban?

Estarían vinculados a la gente de Europa, que quería volver. Yo me veía con Juan Bentín [Félix Maidana Bentín]. Sé que había un muchacho, Gallo [Eduardo Gallo Castro], “peludo”, desaparecido en Argentina; había un Roque, de la época de 1967, que vivía con nosotros en Marquetalia, “peludo”, que está en la foto de una marcha cañera. Vivía en Brasil, no sé si cayó preso, se había ido y dejado todo. Trabajaba de “peludo” en Brasil, creo que Bentín lo había visto.

¿En qué fecha partió definitivamente de Argentina?

En 1979, por ACNUR. Mi hermano estaba conmigo en Argentina los dos trabajábamos en un estudio de ingeniería con documento falso. Él se fue en 1981. Cuando resolvimos irnos de Buenos Aires con mi mujer, que no quedaba ni el loro del MLN, fui a ACNUR y me dijeron: “Seguí con los falsos hasta que te vayas”. Me fue a buscar a casa el Comisionado de la Argentina en el auto oficial. Nos llevaron al aeropuerto, nos encajaron en el avión. Recién ahí me dieron el documento de ACNUR con mi nombre. Llegué a Suecia con mi nombre.

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 Comentario de AMODIO : En las últimas horas se han podido conocer tres declaraciones de gran importancia.

Una, la del exfiscal de Corte y futuro prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz, que dijo que "los uruguayos tenemos que hacer una gran autocrítica" a la hora de evaluar los delitos. Puntualmente, haciendo referencia a la investigación por la caída de Conexión Ganadera, Díaz expresó que "Fiscalía está actuando en forma absolutamente lenta en este tema".

Otra, la de Carlos Negro, futuro ministro del Interior, que dijo que "la guerra contra el narcotráfico está perdida"

El exfiscal aseguró que el "control" del narcotráfico lo que "puede llevar es a una disminución de la criminalidad", o sea, "mostrarles a los delincuentes más violentos que matar no es gratis".

La tercera, a la que los medios le han dado menor trascendencia, es la de Jhon Pérez, Presidente de la Suprema Corte de Justicia, que dijo: “A veces es difícil” detectar “la mentira si está muy bien organizada”

Creo que las tres tienen un rasgo en común: los tres tienen razón, pero hay grandes diferencias entre ellos.

Me explico: Jorge Díaz fue el impulsor del nuevo Código Penal que convirtió a los fiscales, a través de las instrucciones generales que él mismo creó, en subastadores de penas.

Extraña que hable de autocrítica quien intervino en el caso Feldman, legalizó la fortuna de Balcedo y no mencione para nada las actuaciones de la fiscalía en los casos de Charles Carrera, la fuga de Morabito, los encuentros entre Morabito y Valencia en jefatura, en los que intervino como intermediaria su compañera de partido, la diputada Susana Pereyra, a la sazón la esposa del ministro del interior, Eduardo Bonomi.

Creo que Carlos Negro tiene razón, porque es una constatación a nivel mundial. Pero él integra un partido que nada hizo para evitar la penetración del narcotráfico y decir hoy que la violencia es un problema cultural, cuando su partido es responsable de la degradación de la educación, suena a broma. Con esto no quiero decir que quienes lo critican desde la oposición tengan razón, porque tampoco hicieron nada por la labor.

En cuanto al presidente de la Suprema Corte, hay dos hechos que avalan sus palabras: la fama de Mujica a nivel mundial es a mi juicio un ejemplo de mentira bien organizada. Lo mismo puede decirse de las declaraciones de los uruguayos ante la justicia argentina por las causas de los juicios a las juntas, donde hay un patrón argumental que se cumple al pie de la letra.

Es el mismo esquema usado en nuestro país, pero como aquí se cuenta con la aquiescencia de la Fiscalía especializada, que opina que las víctimas no mienten, una serie de supuestas víctimas se juntan y deciden iniciar una denuncia contra determinados militares, en base a hechos que se dicen sucedieron hace 40 o 50 años, con testimonios contradictorios o simplemente falsos y que acaban con procesamientos viciados desde el inicio.

Un ejemplo de mentira mal organizada es la historia oficial del MLN, tejida durante 40 años que en mucho menos tiempo yo, contando con la ayuda de muy pocos, desmonté en un par de años.

Otro rasgo en común es que los tres ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.


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