Durante demasiado tiempo los uruguayos hemos tenido que aguantarnos la fábula -una fábula es un relato protagonizado por animales o cosas a las que se les atribuyen características humanas aun sabiendo que ello es una ficción imposible- del Mujica filósofo, pensador y referente, del Mujica Premio Nobel, del Mujica Kusturica Rock Star y del Mujica de la larga noche. Hemos tenido que soportar sus ínfulas de sabelotodo-héroe-más-allá-del-bien-y-el-mal, sus desplantes, sus guarangadas y sus ordinarieces. Hemos debido tolerar sus tomaduras de pelo a propios y ajenos tanto como sus frases cargadas de ignorancia disfrazadas de sabiduría trascendente. Nos hemos visto obligados a hacer oídos sordos a sus palabras necias y a los aplausos de ignorantes, repetidos y amplificados por los serviles medios que lo ensalzan. Hemos debido padecer sus manipulaciones y los resultados y derivaciones de su nefasta incidencia, de sus mentiras y de sus siniestras intenciones chavistas –que no bolivarianas- de hacer de América Latina un narcoestado marihuanero y cocainómano.
Estamos sufriendo –y por mucho tiempo más lo haremos- las consecuencias de su deliberado propósito de inculcar antivalores y lograr un pueblo analfabeto y motochorro. Nos hemos visto obligados a tratar de digerir, con un titánico e infructuoso esfuerzo, que nos roben, esquilmen, expropien, hagan negocios, se enriquezcan a ojos vistas, viajen por todo el mundo en primera, (sobre todo a Venezuela llevando patos y aires frescos), mientras le mienten a la gente que es “por el bienestar del pueblo”. Hemos debido resignarnos a muchísimas cosas más, hasta a su falta de higiene y decoro paseada por el mundo entero, mocos incluidos. Pero por sobre todo, nos hemos visto sometidos a la vergüenza de que alrededor del mundo nos identifiquen con él, con su “filosofía de vida” y con su herencia. Y con sus definiciones de “vagos y atorrantes” que según él somos los uruguayos. Se ha puesto a prueba nuestro temple y estoicidad, (la capacidad de permanecer impasible ante la desgracia e infortunio), cuando alrededor del mundo festejaban sus chantadas y ocurrencias como si fuera Gardener, el héroe de “Desde el Jardín”, cuyas banalidades y disparates sin fundamento se tomaban por máximas de la sabiduría. Pero no hay mal que dure cien años ni populismo que dure quince, de modo que todo se acaba. Hasta la imagen cuidadosamente construida del personaje del Pepe. Una imagen que empezó con “el diputado de la motoneta” que los medios –cholula e ingenuamente- contribuyeron a crear haciéndose funcionales a esta suerte de “Chuky” de la política creado por Lucía Topolansky a punto de partida de un rapiñero común devenido en revolucionario por conveniencia, imagen apuntalada luego por ejércitos de amanuenses y mercenarios publicistas, cineastas, periodistas y escritores que le fueron dando forma a “el presidente más pobre del mundo”. Pero como dicen los publicistas, un candidato o un político no se pueden vender como un jabón: los políticos hablan. Y tarde o temprano muestran la hilacha. Enceguecidos por su soberbia, convencidos de su grandeza y de su inalcanzable superioridad, seguros de que sus prácticas demagógicas seguirán rindiendo frutos, (la demagogia consiste en decir cosas que se sabe no son ciertas a gente que se cree que son idiotas), terminan por dejar salir en palabras lo que verdadera e íntimamente piensan y sienten. Lo que han pensado siempre: que al que piensa distinto hay que eliminarlo y que los únicos que realmente cuentan son ellos.
Son ya demasiadas las veces que el personaje del Pepe se ha ido de boca. Empujando la línea de la paciencia y la ignorancia que ha pretendido instalar en la gente ha sobrepasado los límites hasta del sentido común. Hasta que finalmente, primero el mundo, que repudia sus palabras y actitudes, y de a poco los uruguayos que empiezan a sacudirse la modorra de esta hipnosis populista, se dan cuenta que el personaje se desbarranca, Y se dan cuenta que no era un viejito sabio y bueno de tintes chamánicos, ni un bienintencionado revolucionario con una historia heroica, ni el presidente más honesto y pobre del mundo, ni ninguna de las otras facetas de que lo quisieron adornar sino un tipo incapaz de saltar de su propia sombra, un rapiñero que se robó los sueños de todo un país, un totalitario que añora la chaqueta de Chávez y los negocios de los K más que los abrazos de Lula. Un bufón que nos tuvo a cuentos sesenta años y que –final e irreversiblemente- se cae.
Eduardo Portela en facebook
Alvaro Alfonso facebook
Esta señora que pone fotos de banderitas por todo el país de su fuerza política, el clásico autobombo, utilizó estas imágenes vestidos de presos que fueron publicadas por primera vez en el libro de mi autoría, JUGANDO A LAS ESCONDIDAS-CONVERSACIONES SECRETAS ENTRE TUPAMAROS Y MILITARES en el año 2004. De los dos lados me putearon, pese a eso la publicación tuvo 7 ediciones, claro que la Cámara del Libro nunca lo registró. Esas fotos para obtenerlas me llevo un lindo trabajo durante año y medio, fueron decenas de consultas hasta que finalmente llegamos al que las tenía en su poder. Al principio no me las quería dar con un argumento que mirando el tiempo transcurrido parece que tenía razón. "Si le doy las fotos usted los convierte en héroes nacionales". Finalmente, por el real interés periodístico jugué el último partido, luego de terminar el libro JUGANDO A LAS ESCONDIDAS. Fui nuevamente a su casa, tras los saludos de rigor, le puse el manuscrito arriba de la mesa y le dije: 'Puede que tenga razón pero el libro está pronto y la tapa son las fotos de los llamados rehenes vestidos de presos. Me las tiene que dar´. Finalmente aceptó. El señor Engler, también uso su foto para una peliculita que hizo para darse bombo y tampoco se le ocurrió escribirme, tenía mi correo, para decirme voy a usar la foto. Claramente no se lo iba a negar, es más las terminé donando al archivo de la memoria. Pero esta señora, ya que usa las fotitos que otros consiguen para idolatrar a estos personajes, podría, tal vez, ser tan amable, y prestarme el expediente de los chats con un señor jerarca policial sobre el traslado de los narcos a cárcel central, que el Ministerio del Interior, de la pasada administración nos negó. Entonces, le podremos informar a la ciudadanía en general, tal vez, si Morabito antes de irse por la puerta de la cárcel central tomó el té a la inglesa o no.
La semana pasada, la ex diputada Susana Pereira publicó en su Facebook parte de la foto de estos cuatro personales La imagen fue acompañada de un texto que decía: 53 años después, cuatro de los nueve rehenes que aún nos acompañan, se encuentran y nos demuestran que no los vencieron. Salú viejos queridos!!!
Apenas 24 palabras, poco más de 100 letritas, pero que encierran tantas mentiras que causan indignación. Y más indignación causa los comentarios de los que, ignorantes de la realidad, festejan esas 24 palabras y las mentiras que encierran.
En primer lugar, hay que preguntarse qué hace en la foto Jorge Manera, el primero a la derecha de la foto, que renunció al MLN en junio de 1988. En su carta renuncia dijo: “ Estamos construyendo un gran estrado, sobre una base de palos podridos. Seguimos agregando andamios y telones ostentosos, sin preocuparnos por consolidar ideológicamente la base. Hoy nos deslumbramos con nuestro propio brillo visto desde el exterior, que es el reflejo de una imagen construida por otros y quizás ahora refrendada por nosotros mismos, cometiendo una irresponsabilidad histórica que un día nos costará cara. Entre otras cosas se constatan: vanidad, autobombo, caudillismo, protagonismo, afán de lucimiento y predominio En algún caso, arribismo neto. Como forma de promoción se exageran errores de otros compañeros; para escalar, se pisotea a otros. A ese nivel escasean el compañerismo y la relación fraterna, primando la mutua desconfianza: Más que las razones, decide el peso o el apabullamiento verbal. Los caudillos o aspirantes a serlo aceptan adulones y en ciertos casos se dejan influenciar por estos”
Manera es otro más que se suma a la larga lista de personajes que se desmienten a sí mismos, como en vida hiciera otro de los rehenes, Julio Marenales, que acabó desmintiendo varias de las acusaciones que se me hicieron.
Los dos primeros por la izquierda de la foto, Engler y Rosencof, son responsables directos de la muerte de Pascasio Báez, porque formaban parte de la Dirección que decidió su ejecución. El primero, Engler, participó en la decisión y si hubiera tenido un gramo de ética, habría sido el ejecutor material, pero hizo que otro cargara con esa responsabilidad. Luego permitieron que Píriz Budes fuera acusado del crimen, especialmente por otro rehén, Jorge Zabalza, que dejó de lado la acusación cuando Engler se convirtió en su suegro. Pero a su suegro lo perdonó, como corresponde.
Engler acusó a Antonio Mas Mas de ser el responsable de la muerte de Mitrione, muerte ordenada por el mismo Engler, en acuerdo con la entonces dirección del MLN, Lucas Mansilla, Samuel Blixen y Marx Menéndez. La prisión de Mas Mas fue especialmente dura, como consecuencia de los crímenes que le adjudicaron sus propios compañeros.
Engler, en el año 2015, escribió un libro titulado El mensaje humano de Sendic, en el que hace un panegírico de la figura de Sendic, una hagiografía, dijo El País. Sendic había organizado el Movimiento por la Tierra, sobre la base de unas pequeñas chacras que unos italianos le habían donado y Engler fue uno de sus grandes colaboradores.
Muerto Sendic, Mujica y sus seguidores, incluso aplicando la violencia, se hicieron con esas chacras. La paradoja es que el prólogo del libro está escrito por el mismo Mujica, ejemplo de la hipocresía con que este oscuro personaje se ha comportado. Por lo visto, a Engler le falla la memoria y ya que es un experto en la enfermedad de Alzheimer, bueno sería que se aplicara el tratamiento.
Rosencof puso en poder de las FF.AA. toda la información acerca de las relaciones internacionales del MLN, incluyendo las negociaciones con el embajador inglés en Santiago de Chile, para beneficiar a Allende en su conflicto con Argentina por el Canal de Beagle, así como las relaciones con Fidel Castro. Manera, no solo aprobó la ejecución, según confesó ante las FF.AA., sino que participó directamente en su enterramiento y proporcionó a las FF.AA. toda la información acerca de quienes participaron en la ejecución y el enterramiento, quienes la aprobaron y quiénes no.
Rosencof y Manera ya estaban derrotados en junio de 1972, porque ambos participaron de la delegación de presos del MLN que aceptaron plantear la rendición incondicional. Hasta el día de hoy, Rosencof, orgulloso de esa negociación, pretende ser el padre de la propuesta.
Los 4 son responsables de la debacle del MLN a partir del Abuso, porque los 4 apoyaron los planes causantes de la debacle, presentados por Fernández Huidobro y Sendic: el segundo frente, la declaración de guerra a las FF.AA., la toma de Montevideo, el plan Hipólito.
Mujica, a decir de sus captores, entregó a todo el Cerro y Paso de la Arena, luego que el capitán Calcagno lo invitara con unas grapas, y él solito metió la cabeza en el tacho, para simular haber sido torturado. No se salvó ni la que ya era entonces su compañera, Lucía Topolansky, a la que acusó del intento de asesinato de 5 coroneles, quizás para vengarse de que ella fuera quien condujo a los del Florida hasta Instrucciones y la Vía, para detenerlo.
Acusó al Goyo Pérez Lutz de la muerte de Artigas Álvarez y el intento de asesinato del coronel Trabal. En este último caso se apuntó el tanto de haberlo impedido, para no quedar mal con el mismo Trabal, que por entonces formaba parte de los milicos compañeros, con los que iban a acabar con la corrupción. Mujica, junto a Rosencof y Manera, le montaron un teatrito a Efraín Martínez Platero, simulando estar siendo torturados, para que convenciera a Sendic y fuera al Florida a discutir con los mandos.
Mujica recibió una trompada de Sendic, la noche que Sendic preguntó, dirigiéndose a E Fernández Huidobro, Julio Marenales, Manera, Rosencof y al mismo Mujica, quién de ustedes me entregó. Tuvo que aceptar que el mismo Sendic le rompiera la plantación de flores en su chacra, porque era partidario de que se sembraran alimentos.
Los cuatro, junto al difunto Fernández Huidobro, proporcionaron a las FF.AA. información valiosa para su destrucción y luego culparon a otros. Los cuatro sancionaron a Lucía Topolansky por hacer lo mismo que hicieron ellos. Si al Ñato no se lo hubiera llevado la cirrosis alcohólica, seguramente formaría parte de la foto, aunque en 1978, a 4 años de su condición de rehén, todavía estaba dando información a sus supuestos torturadores.
Lo que se pretende es seguir ocultando la verdad y nuestra obligación es todo lo contrario, y en ese sentido van nuestros aportes. Todo esto está documentado y tenemos las declaraciones en nuestro poder. En El Cernidor hemos leído las declaraciones de Rosencof y Mujica. Nosotros también podemos decir que nos desmientan, si se atreven
Amodio en Facebook
El 27 de febrero de 2025, falleció el compañero Poroncho y Amodio larga su “reflexión con un mensaje, de: fui y soy bueno, los malos fueron "los otros" yo solamente ordené "ortivas' para clasificarlos y ponerlos en fila para la máquina, por eso 'aporté... ME SOLTARON, ME DIERON PLATA, DOCUMENTOS FALSOS Y 'ABRACITOS' SIN TORTURAS, por eso el Poroncho lo mandó a... ¡LA MIERDA,...gracias Poroncho!
La Yoka