¿De cuántas infamias se compone un éxito? -Honore De Balzac-
Dentro de la panoplia de refranes de los múltiples alter egos que constituían a Eleuterio Fernández Huidobro(EFH) , uno en particular, lo caracterizaba, para descalificar a sus contertulios eventuales: ” para no despertar sospechas en un cuarto lleno y en penumbras, hay que situarse bajo la única luz existente”, cierto que dicho refrán, era usado como una verdad impúdica para intimidar a un estereotipo de interlocutores estructurados dentro del sistema político normalizado, para confundirlos, exponía algún escándalo que ponía al descubierto, viejas conspiraciones u omisiones éticas olvidables para los mismos, y luego del shock provocado, se explayaba histriónicamente, sobre los propósitos que lo convocaban, descentrando el debate, importando poco lo que se pretendía debatir con antelación. Un sincretismo maravilloso entre Lenin y Bukosky, su actuación más memorable, se remite a una granada que coloco sobre la mesa, ante el moderador del programa, y su interlocutor, un senil y diarreico Omar De Feo (1) Aunque era lo suficientemente versátil, cuando se dirigiría a la corporación militar, refiriéndose a ellos, siempre histriónicamente, de “combatiente a combatiente”, entonces, cambiaba el tenor.
Hace más de un mes que vengo haciendo el seguimiento de dos artículos de José Legaspi en Extramuros, en particular el último que promete una segunda parte: "Crónica y ascenso de Cabildo Abierto, una creación del Dr. Frankenstein uruguayo”. Creo reconocer en qué dirección va el autor, y su fundamentación es rigurosa para constituir una hipótesis respetable, sin embargo, sin que entre en colisión con lo expuesto, es posible que sostengamos una diferente percepción de la política. EFH fue el político por excelencia, de una inteligencia descollante, sólo superada por su amoralidad.
El contubernio del Batallón Florida, no habría tenido condiciones de posibilidad para redireccionar una parte de la historia política contemporánea sin su presencia, no comparto la representación de monstruos en la política, Manini Ríos, fue el demiurgo de EFH y de sus acólitos del Batallón Florida, politizaron a una promoción de oficiales, induciendo(en los más ignorantes) la creencia de que podían definir cambios del poder dentro de su misma institución corporativa, estratificada y ultra vertical, honrando el concepto de Derrida de que” la política es el sucio juego de la discriminación entre amigos y enemigos”
EFH, fue antes que nada, un prodigioso prestidigitador de la política, lector puntual y persistente, de todos los acontecimientos de rupturas, conspiraciones, guerrillas e insurrecciones, que lo llevaron a materializar en los documentos del MLN su impronta literaria, que por desgracia, culminaron en operaciones trágicas, cómo el llamado “plan CACAO y Verano Caliente” fueron adoptados por sus lecturas entusiastas sobre la guerra de Liberación de la Argelia colonial, expresando taxativamente “cada barrio, debe de ser una Casba(2), llegando a la megalomanía de redactar en el proyecto del documento cinco ” Podemos afirmar que somos indestructibles”, dicho documento es incautado por Inteligencia y enlace, y “discutido” por el enemigo, antes que en la base del MLN.
Será la última “perla” del comisario político, cuando aún abrigaba la esperanza de un atajo rápido hacia el poder, los próximos modificarán sus pretensiones, ante la atenta observancia del Capitán Calcagno en el Batallón Florida, cambiando su exposición de motivos, por cómo destruir las ínfulas de ser indestructible
En cuanto al “Dr. Frankenstein” de Legaspi, no hay dudas probables de autorías ,”Pepe Flores”, además de no haber pertenecido nunca a la Dirección ( extremo que lo favorecía para seguir sorteando el “tacho”),llegó al Batallón Florida en un estado moral ruinoso, y no podía superar un examen de un cabo de Intendencia, para lograr inteligir el retorcido “Gran Juego” pergeñado por EFH, que de hecho, lo salvó su inclusión en el olvido, confiando en su inescrupulosidad y astucia, y en que no tenía nada para perder y EFH lo incorporó al equipo “interdisciplinario” con la oficialidad del Florida, sobre ilícitos económicos para detener a Jorge Batlle…
“El Gran Juego “(3)
Quizás,-y esto, hasta ahora no sea más que una presunción—EFH, haya intentado reeditar imaginarios de novelas mal digeridas para darle algún barniz estético, al derrumbe de sí mismo y de su entorno, una caricatura literaria de la operación de “inteligencia activa” similar a la que ejecuta Leopold Trepper, para salvar la red de espionaje anti nazi, desmantelada por la contra inteligencia alemana, ejecutando un plan que simulaba “ haberse dado vuelta” y estar alimentando de información contaminada al Centro de Moscú, con mensajes criptografiados que ya se habían incluido como posibilidad por los burócratas de la Inteligencia de la KGB, pero a esto, no se accede por osmosis literaria, EFH, no tenía ningún respaldo logístico, ni autoridad, ni una red organizada de agentes subordinados a un mando estable, solo un archipiélago de islas pequeñas y fragmentados que no estaban a su alcance, que desconfiaban de contactos orgánicos para dar su localización en un eje de abscisas y coordenadas, entonces cuando este juego empieza a naufragar, por su propia sobrevivencia, debe de hacer las paces con su enemigo para redimirse, y para eso, tiene que trabajar junto a él, y se vuelve tu compañero, lógica irreductible a cualquier coartada posibilista En consecuencia, no daba ninguna garantía, ni para una tregua efímera, obteniendo una negativa rotunda de la breve dirección del MLN de julio del 72 ( acrecentada por el error a la cual la indujo EFH) y de las condiciones que se pretendía imponerles en ese contubernio.
Un delirio que llevó a EFH, a construir una torre alta y frágil de barajas usadas, pero guardándose un mazo para tiempos mejores, transfiriendo algo de la perversidad de Fouché ”A veces promueve las conspiraciones, a veces las frena, a veces las crea artificialmente, a veces las descubre con estrépito (y advierte al mismo tiempo a los implicados de que se pongan a salvo); siempre juega un doble, triple, cuádruple juego, y engañar y confundir por todos lados, en todas las mesas, se convierte poco a poco en su pasión”
Intentando transitar de una presunción a una hipótesis, tomaré como referencia casi imprescindible sobre otras (salvo algunas ratificaciones posteriores a la edición de 2017) del libro “¡AY DE LOS VENCIDOS¡” Testimonio político de un Tupamaro de Manuel Marx Menéndez (4), Marxito, que suma a su indiscutida conducta moral ,como militante comprometido, la virtud que debe ser reconocida como una historia, y no poder, objetar su rigor, ,aunque en verdad, habría que leer el libro completo, sin perjuicio de una mirada diferente. Porque se compone con datos duros, y verdades fácticas, donde se presentan decenas de testimonios directos. Partiendo de una selección arbitraria sin secuencia de historicidad, y valiéndome sólo de referencias personales del autor cuando no usa jurisprudencia de otros testimonios, sino de su presencia directa en los acontecimientos, intentaré demostrar que la intencionalidad urgente de EFH y de su camarilla, luego de su libertad, tuvo, entre otros berretines lúdicos, el de apropiarse de la historia oficial del MLN ,sin más trámite que forjar evidencia empírica creada por el mismo, o por adláteres de baja estofa, que les dio estatuto de investigadores
En la página 105 del libro de marras, el autor cita, un párrafo sobre la frustrada rendición incondicional, que EFH intenta travestir dándole estatuto de negociación: … “En La Tregua Armada, Fernández Huidobro pretendió explicar las diversas “negociaciones” entre los tupamaros y los militares: “[...] A mediados de 1972, por el 26 de junio, el Batallón Florida era indudablemente, la vanguardia en la lucha contra el MLN. No es exagerado decir que fue la unidad decisiva en la derrota del MLN, en Montevideo. Y, lo más importante, ello fue así por decisión de su cuerpo de capitanes y tenientes, quienes operaron en coordinación con otros de su grado en otras unidades, pasando por encima de sus mandos respectivos y, por supuesto, muy lejos de los generales”. El relato trasluce admiración por la “oficialidad joven” : “[...] Y para ganar la guerra, entre otras cosas, comenzaron a torturar en dependencias del cementerio del Buceo, para luego, oficializando la tortura, hacerlo en la azotea misma del batallón (precisión del autor) (A fines de junio ‘el Florida’ estaba lleno de presos, sigue EFH)…” Los golpes más espectaculares contra el MLN, en especial la captura de la cárcel del Pueblo, fueron logrados por este equipo. Contaban, eso sí, con una carta de triunfo: Héctor Amodio Pérez, el traidor, a quien, sin desmedro de usar, despreciaban” p. 223 Eleuterio FERNÁNDEZ HUIDOBRO, La Tregua Armada, Montevideo, Tae Editorial 1987, p. 105.
No voy a reproducir los comentarios del autor, sobre la obscenidad falaz de EFH en esta parrafada, hay que leer el libro, pretende recurrir en otro campo que incluí en la primer entrega, AQUÍ sobre la estructura y disposición estratégica de su discurso ficcionado:” Una vez tomadas las precauciones de indagar sobre qué quiere este libro de nosotros y qué se nos está contando con lo que se nos cuenta, solo debemos seguir la recomendación de Ferdinand de Saussure : “Lo importante no es encontrar la verdad, sino saber situarla”
Lo que pretende de nosotros, además de las conclusiones de Marxito, es seguir haciendo caudal en el género literario de la novela negra y de espionaje, darle entidad al inicio del “gran juego”, donde él, será el Gran Jefe de la Orquesta Roja, para conjurar la traición de Kent, el traidor de la red
Para lograr ese propósito, arremete contra Amodio, el traidor, con los recurrentes epítetos descalificadores ad hominem que siempre caracterizaron al histriónico comisario político del Batallón.
El recurso es una afirmación performativa, lo que en derecho se califica “ falacia ad ignorantiam”, que descentran sus propios fracasos megalómanos y cobardes, deviniendo en paladín del salvataje del MLN, que estuvo permeado desde su formación, por dos corrientes siempre en litigio, aunque encuadradas dentro de la misma concepción ,que se caracterizó de forma algo reduccionista, como “foquismo”, entre la COLUMNA 15 y la Columna del Interior, léase de manera reduccionista, entre Héctor Amodio Pérez y Raúl Sendic. Mientras EFH, parafraseando a Stefan Zweig sobre Fouché “él mira y espera, porque sabe que sólo cuando los apasionados se hayan aniquilado mutuamente empezará el tiempo de los pacientes y los astutos”, porque lo irónico para ambos, es que caerán en desgracia, verbigracia del comisario político, casi con más de una década de diferencia, por muy diferentes motivos.
Cada vez es más frecuente que se opine por seguidismo, “sin haber leído la mitad de la biblia”, eso tiene un remedio, leer los evangelios, aunque más no sea, para callar con rigor En política (en consecuencia donde se manifiestan las tensiones de poder), glosando a Jacques Derrida. “La mentira no es algo que se oponga a la verdad, sino que se sitúa en su finalidad… lo decisivo es el perjuicio que ocasiona en el otro, sin el cual no existe la mentira… lo relevante en la mentira no es nunca su contenido, sino la intencionalidad del que miente”
Para que exista una causal de traición de tal magnitud, el engaño debe de sorprender la confianza otorgada, y el Negro Amodio, había perdido la confianza de la dirección, desde diciembre de 1971, materializándose en marzo de ese año su separación del comando de Montevideo, por no estar de acuerdo con el PLAN 72, ni con el Tatú, quedando con la única responsabilidad de la segunda fuga estando preso, a pedido de la base.
En las acciones preparatorias, dos semanas antes del 14 de abril (PLAN HIPÓLITO) el responsable del grupo de acción de la columna 15 que yo integraba, Pedrito Ríos (Aquino) transmite la información de que el Negro Amodio, fue separado preventivamente del funcionamiento orgánico, por haber perdido la confianza en los planes inmediatos, planteando su deseo de irse a Chile, decisión que quedaba en suspenso, por el riesgo de que promoviera una fracción en la “columna guacha”
Coinciden estas afirmaciones con que, en marzo de 1972, se produce un cambio de facto en la dirección, ingresando él Bebe Sendic y EFH
En el libro Amazonas 1440, Chichi Cámpora, afirma que la baja de Amodio, estaba decidida desde antes de la fuga, pero que no se concretó por la debacle del 14 de abril.
Ahora bien, ¿de qué información era poseedor Héctor Amodio Pérez, del conocimiento general de los propósitos del PLAN 72, pero ignorando la instrumentación secuencial del mismo, para ser causante de la debacle de la organización que EFH, había caracterizado como indestructible ‘? ¿Qué podría agregar para darle un final agonístico?
Héctor Amodio Pérez, desde su primer aparición pública, afirma su colaboración y negociación con el enemigo,(resulta una tautología seguir afirmando) pero luego de tener acceso personal a las declaraciones de los dirigentes detenidos, no era mucho lo que se podría agregar, sin perjuicio de su voluntad, por aquello de que “deseo no preña” ,el expediente de Arquímedes Píriz Budes, Adolfo Wassen, Manera Lluveras, Mauricio Rosencof y el propio EFH, que conminaba a los compañeros más jóvenes, sobre los que tenía ascendencia , a colaborar en la primera “tregua”(que fue un eufemismo canalla”)que se prolongó entre el 15 de junio al 7 de julio de 1972.
Luego del regreso a Uruguay de Amodio, a propósito de su primer libro, intercambiamos algunos artículos, publicados en este medio, y en Surda se (Junio de 1976). Titulados “Palabras de Amodio, Luces y Sombras”, en uno de ellos, le planteó la fisura sobre su consideración sobre el deslinde de responsabilidades en la entrega de la cárcel del pueblo, en virtud de la ascendencia que tenía sobre el Mojarra Rodolfo Wolf, aunque no comparto su explicación, el intercambio que tuvo Marxito con el Nepo Wassen, es exactamente igual a lo relatado según su respuesta: “Un día necesité ir a la enfermería (relata Marxito), y en momentos en que esperaba la consulta médica quedé parado junto a Nepo enfrente a la garita de los timones. Entonces, le pregunté: -“Nepo, en el sector A, hay compañeros que dicen que la cárcel del pueblo la entregó Amodio, otros que fuiste vos y otros el Mojarra, ¿cómo es realmente la cosa?”. La respuesta de Nepo fue contundente: -“Mirá Marxito, no sé pero creo que si los milicos no pudieron rayarme sería capaz que ahora lo logran los compañeros. Te voy a contar como fue... Primero, Amodio me confundió. Luego yo me convencí que los milicos con los datos que tenían iban a llegar a la cárcel del pueblo e iban a matar a todos incluidos los niños. Pedí para hablar con Wolf que era el que la conocía y lo convencí para que me diera la dirección. Fuimos con los milicos y Amodio, yo entré y hablé con los compañeros” Pág. 118 –“Ay de los vencidos”- Manuel Marx Menéndez.
En la pág. 226 de su libro, Marx Menéndez, hace una caracterización muy original y ajustada a los hechos, de lo que fue el MLN hasta principios de los 70´s: “Se construyó una Organización con civiles o ciudadanos armados, aprendiendo y experimentando con muchos errores. No nos dimos cuenta que hubo un error inicial, desde el nacimiento: subordinar todas las formas de lucha a la lucha armada. Nunca salimos de la etapa preparatoria para la lucha armada.” No obstante, esa observación, hasta fines del 70, no sufríamos del “efecto Dunning-Kruger” que se arraiga en pensar que sabíamos mucho más de lo que ignorábamos
Éramos conscientes de nuestro diletantismo, la discusión política era más frecuente que las operaciones, teníamos un raquítico, pero respetado reglamento interno, repasábamos el “verso”, en caso de un accidente o caída, se cambiaban los automáticos de reenganche, las alarmas y entendíamos por los más “veteranos”, del porqué de la compartimentación, y sabíamos que era inocua, si no se asumía a conciencia. Me reintegre a un grupo de acción de la columna 15, luego de salir en libertad en marzo de 1971, y tanto el reglamento interno como la compartimentación, era más mancillada entonces, que un edicto municipal para el uso ponderado del mingitorio en el Estadio Luis TRÓCCOLI, se hacían ,a veces dos “acciones” semanales, que visto a la distancia, delataban en que planes andábamos, talabarterías, casas de camping, fábricas de baterías que resultaba menos riesgoso hablar de los propósitos del COLLAR y del TATÚ, y hacer una “vaquita” y ese efecto era multiplicador de riesgos, pues debíamos transferir a un grupo de acción en formación en el cual reproducíamos, las mismos directivas, se llamaba foguear a los grupos, de esos fogueos ,resultaban a veces, bastantes quemaduras al pedo. ”Apretar” a la descampada algún vehículo, dejar en custodia su chofer , ejecutar “la operación”, usar un transbordo legal, hacer el recorrido para reagruparse .a cambio de un botín de unas decenas de linternas, unas carpas Coleman y algunos equipos para lluvia, se convertían en un trabajo taylorista que tenía un umbral de riesgos parecido a una operación seria.
Existían grupos de acción en formación (GAF), que, a su vez, atendían comandos de apoyo a los tupamaros (CAT), y nos chocábamos con comandos y subcomandos, unas cuadras después de despedirnos, trillando con otro grupo. Dos anécdotas elocuentes, no llega en hora, una compañera para llevarla compartimentada a un local, sin embargo, se presenta luego y la interpelamos como conocía el sitio, respondió de manera muy natural, que en la reunión anterior, había hecho equis cuadras por tal calle, e hizo equis giros, paso dos veces por la misma placita que reconoció por el pedregullo y el chirrido de las hamacas, e identificó el zócalo de mármol del local que estaba quebrado. Otra más patética. a fines de invierno de 1972, tuvimos que evacuar por las cloacas el único cantón que quedaba porque llegaron los milicos en un camello…motivos...? la hija mayor de la pareja de veteranos que daban cobertura, estaba conectada con un CAT de la columna 70 y la habían “cantado”, esa, era la “maravilla organizativa”, que había aportado, el brillante Ruso Rosencof, estábamos más crecidos “que sorete en kerosene”, con ese cuadro, era más probable entonces, salir airoso de una gresca en la salida de un baile en el Sudamérica, que tomar por asalto el poder.
“Estos osados virajes, este descarado pasarse al otro bando a plena luz del día, esta huida al lado del vencedor, son el secreto de Fouché en la lucha. “ - Fouché -Stefan Zweig -
Luego de la segunda semana de julio, con el atentado al coronel Artigas Álvarez, hasta finales de julio, ”se corta el recreo” para el Comisario Político del Batallón y su red de mensajeros .El General Cristi comienza a dudar de la eficiencia de su red de contactos, quiere a Sendic y no le importan los intermediarios para llegar a la dirección extramuros del MLN, aunque el S-2, fuera a sacar partido de estos ejercicios de campo donde desnudaron como operaba el MLN para funcionar, y golpear luego.
EFH siente que su castillo de barajas usadas, empieza a tambalear y los díscolos extra e intramuros puedan reagruparse, acaricia su mazo de cartas de reserva y capear el temporal, con el resto de la dirección que se aferra a las “negociaciones” ,no tiene dificultades, sólo hay que darle un tratamiento especial a Julio Marenales, sobre el que tiene influencia, pero en el sentido moral, es duro, aunque su razonamiento político es limitado y abstruso, por esa condición y su oficio de picapedrero, se ganó el mote irónico de “marmolito”, en la época del Coordinador.
La actitud de Julio Marenales, es de una incongruencia notable, por un lado, cohonesta la maniobra funesta de EFH en esta farsa, y por otro lado, ironiza sobre su cobardía en 2010: “EFH le suministra información dosificada, debe de darle la misma, con el cuidado que se prodiga para alimentar a un post lactante, cargando la cucharita a la mitad y haciendo el “avioncito”, para que digiera y que no regurgite y entre en cólera. Otro “suicidio político” que cometió Huidobro fue salir a la calle a convencer a los compañeros que se debían rendir, que estaba todo perdido “terminar con esto”. Así lo expresó Marenales en 2010 a Sergio Márquez Sacchino pág.265 Cuando los compañeros le contestaron “que no se rendían”, “que no se entregaban, el “dirigente histórico Huidobro” y el Ruso Rosencof comenzaron a llorar, no por los compañeros que “iban a caer” como lo describe Huidobro en su libro pág. 266 sino porque se desmoronaban los acuerdos con los “PERUANISTAS”
Julio Marenales es desconcertante en su actitud, se dejó usar como el único referente moral de la camarilla, para terminar con reconcomio unánime contra todos, como da cuenta el testimonio del recientemente fallecido,”Poroncho” Cocco Pérez, en el libro de Marxito ... En 2015, Marenales en su retiro en su “cantón” de Salto manifestó a Poroncho: “que en 1972 “el Ñato se quebró”, el Ñato batió un tipo, creo que era un médico (...) batió a un tipo sí y el único que lo pudo haber batido era el Ñato. Y para Marenales el Ñato se quebró, se pasó con el enemigo; el Ñato habla pestes de la Tronca, de Mujica, y Mujica también. Que de eso él (Marenales) dice no tener responsabilidad ninguna. Dijo que no, nada (...) no lo banca, por supuesto a Bonomi, tiene discrepancias, por supuesto con el Frente Amplio, tiene discrepancias, por supuesto con el MLN y el MPP. (...) es una persona discrepante, totalmente discrepante” (sic).
Es resaltable la pobreza de análisis de Don Julio en su ocaso, le indigna una “cantada” a un médico, pero pasa por alto, o pone en el mismo rasero su perversidad liquidacionista con toda la organización
Extraído de la Tregua Armada de EFH, resaltando que durante este relato, los propios camaradas castrenses en el Florida, matan en la tortura a Juan Fachinelli, (el canario Enrique) y el capitán Calcagno, participa en uno de los “vuelos de la muerte contra el PVP.”” Acto seguido expuso que “[...] los milicos querían negociar, que habían planteado la rendición incondicional y que él estaba saliendo a hacer de nexo entre los militares y la Organización; que cuando salían del cuartel Florida el capitán Calcagno le dijo: Ñatito, tomá esta granada, nos andan buscando los fachos, no quieren que progresen las negociaciones, si nos encuentran tenemos que pelear juntos”. Además, agregó que “había Oficiales nacionalistas que estaban disconformes de cómo se llevaba la lucha contra los tupamaros, que contrastamos, desde otro rincón del país cómo se vivieron las “negociaciones”, en el cuartel de Paysandú, Octavo de Infantería.”
A continuación, tomaré brevemente, dos testimonios que reproduce Marx Menéndez en su libro (Zabalza y Ricardo Perdomo), que demuestran de manera elocuente que nunca existieron treguas creíbles, ni siquiera negociaciones-solo hubo una clara intencionalidad de EFH y sus adláteres, por intereses rigurosamente personales con la vana intencionalidad de una ventana para su salida personal, a expensas de poner en la mira a los compañeros sobrevivientes dispuestos a resistir en la clandestinidad y entregar a Raúl Sendic, según la aspiración del General Cristi.
A finales de agosto de 1972 en el bar Simbombo, en Gral. Flores e Industria ,hacemos junto a Walter Arteche(Marquitos),un contacto inesperado al que se presentó él Bebe, previamente de constatar por una compañera que conocíamos que no había indicios de peligro , pidió una grapa y nos dijo lacónicamente” los clandestinos que están sin contactos e infraestructura propia, deben de salir del país o enterrarse, la dirección en cana, está trabajando con el enemigo, eludan contactos viejos ,pueden estar envenenados”, sin más, terminó su grapa, se paró y se fue.
Luego de 1985 recién lo volví a ver, luego de la reunión en la carpintería, le recordé el episodio, y sobriamente me dijo que lamentablemente no pudo transferir esa información de manera más amplia, por la difícil situación que él se encontraba en particular, y que temía ser peor el remedio que la enfermedad por saber que era con él la cosa…
Según Jorge Zabalza “[...] Raúl Sendic se jugó el pellejo en tres oportunidades ingresando al Florida para mantener entrevistas con Fernández Huidobro, Marenales y Mujica, quienes ciertamente no evaluaban el riesgo de que a Sendic le tendieran una trampa, o bien confiaban mucho en la palabra de los militares. Lo cierto es que Sendic aceptó entrar a negociar lo que consideraba innegociable a la mismísima boca del lobo. Finalmente, viendo que los militares no respetaban la tregua, Sendic rompió el contacto con el Florida”. Pág. 248 En otra ocasión el capitán Francisco Silvera, integrante del Servicio de Información y Defensa (SID) quiso “sermonear” a Zabalza: “Vea, nosotros sabemos que usted tiene estrecha relación con su líder, Sendic; lo que nosotros queremos es contactarlo para negociar la paz de todos los uruguayos” - le dijo”. La respuesta oportuna de Zabalza no se hizo “[...] Está muy bien. No creo que haya problemas ¿por qué no poner un anuncio en El Día que diga “Trabal (249) quiere hablar con Sendic”.?– “No se haga el vivo, Zabalza, sabe bien que sus condiciones pueden cambiar abruptamente, ¿no?” -amenazó el militar recibiendo una respuesta que lo dejó descolocado. – “Bueno, la otra oportunidad es que me dejen libre, yo empiezo a dar vueltas en ómnibus por Montevideo y en una de esas puedo hacer algún contacto y ahí sí plantearle a Sendic lo que usted me ofrece” indicó Zabalza irónico”. (/250) Calientes con los negociados económicos, que iban a hacer algo...” Hay de los vencidos-pág. 120“[...]
Aunque resulte abusivo para el autor, voy a citar en un pasaje algo extenso, una entrevista que le hace a un ex detenido, Ricardo Vescovi, en el cual se puede transferir lo ominoso que se vivió durante el amancebamiento en que se vivieron, los llamados llamados “ilícitos económicos” y el clima endogámico en que se producía ese sincretismo mancomunado entre torturados y torturadores, que marca el ocaso del delirio peruanista de EFH, y de alguna manera, afirmar de que no existió un pacto secreto .Los militares impusieron toda su agenda, desde el Pacto del Club Naval, la impunidad, y guardan hasta ahora, los archivos que los ponen a resguardo para chantajear, en tanto le amenacen los intereses corporativos, y por supuesto, están más a sus anchas, en la medida que el chantaje siga operando.
Todo el berrinche, simulando indignación, por parte de la corporación de DD.HH, se llamó rápido a silencio, aunque en relación de las lacónicas declaraciones públicas de Jorge “el perro” Vázquez sobre porque no se abrían los archivos que llevaron a renunciar a Azucena Berrutti., respondió “porque se deshace el Frente Amplio”, y no pasó nada...
Cita de Vescovi: “El 25 de agosto de 1972, David (Cámpora) se instala con un equipo de quince compañeros y en una sala especial del “Florida”, para empezar la investigación de los “ilícitos económicos”. Recuerda el día exacto “porque es fecha patria y tocaban el Himno en el patio del cuartel y recuerda aquella impresión de irrealidad que tenía, de estar sentado allí, en el mismo cuartel en que le habían dado la máquina, con los mismos milicos que le habían dado la máquina trabajando en común.
Los ilícitos fueron dos meses de intenso trabajo que permitieron desovillar gran parte de la rosca oligárquica uruguaya: había elementos para procesar y condenar desde banqueros y cambistas, industriales y financieros, hasta compañías de seguros; la lista incluía a connotados políticos de la oligarquía; la compañía ‘Paycueros’, ‘Suprodan’, El Banco Mercantil” p. 255 ¿Cómo puede llamarse tal actitud desde el punto de vista revolucionario? No se me ocurre un término más apropiado y bastante moderado que “la entrega de los materiales del MLN T o disponer del conocimiento y la intelectualidad de los compañeros en una infame tarea”. Se puede argumentar que fue “de buena fe” para “demostrarles a los “PERUANISTAS como los usaban”, como lo examina Huidobro en La Tregua Armada: “[...] que los delincuentes eran los ricos que con maniobras económicas se enriquecían y desde los gobiernos hambreaban a la población”. Lo cierto fue que los militares con sus “oficiales nacionalistas”, “embaucaron” a varios dirigentes históricos y no históricos del MLN T y estos les aportaron el conocimiento y la información de la Organización. Fue lastimoso, asimismo, lo sucedido en el Regimiento de Artillería 5to. dirigido por otro de los “negociadores” el Teniente Coronel Washington Varela. Al respecto conozcamos el testimonio de un preso político que estaba recluido en ese cuartel, Ricardo Vescovi pág. 256“[...]
Empezaron a traer presos (...) se sale al patio a caminar de a poquito, se para parcialmente la tortura, a veces empezaba de vuelta pero hay un afloje bastante grande de las condiciones generales p. 257 Al mismo tiempo (empiezan algunas visitas de niños o algo así, es la primera vez que nos blanquean p. 258 En ese mismo momento se dan las discusiones entre los presos y la sorpresa es el discurso. Y entonces para eso ponen al Lechón, a Lopardo Telechea, que nos explica las conversaciones diciendo que se negocia entre los presos (y los militares). Pero en ese momento que se vio todo eso, se vio, a la vez, que todos los presos iban a salir (en libertad) en menos de dos años a prorrata del máximo que tenía más, que era el más pesado de todos, que era Más Más (Antonio) y todos los demás presos iban a salir en prorrata de lo que hicieron”. Página 256 a 259-Ay de los vencidos
Pregunta: - ¿El Lechón decía eso? Ricardo: “Sí. Habló como portavoz, él nos transmitía lo que se había hablado y lo que no se había negociado, el Lechón decía ‘se habló esto y esto otro’. Él decía que lo que más se había encargado (él) era del proyecto de reforma agraria”. Pregunta: - ¿El otro día, vos hablaste de Domínguez? Ricardo: “El JotaJota Domínguez fue el primero que anunció esas conversaciones y fue mucho más entusiasta después de haber visto a Huidobro. Huidobro -decía- ahora trabajamos con ellos (los militares), hacemos comandos conjuntos, hasta ponemos locales a disposición y hacemos operaciones conjuntas’ (...) lo de comando que es lo más que me chocó allá (Regimiento Artillería No 5) (...) Tanto es así que cuando Lopardo Telechea trae el documento de reforma agraria era muy importante, no era un papel (...) Pero ahora se (acataba) la discusión con los militares como proyecto de país. Entonces, tan es así, que a ese documento se le había agregado una cosa que decía post fascio, pero se decía en broma, que era post facho, que ya se había pasado el período fascista. (...) Caía otro y también le daban (torturas) y nosotros decíamos ‘como le van a dar a este’. Había una discusión entre presos, pero al mismo tiempo seguía el ritmo del cuartel (...) y de vez en cuando había contacto con estos ilustres como Wassen, como Wolf, como Marenales, como Maneras y algunos otros (...) que andaban por ahí. Claro, a cada uno le pedían que hiciera (expusiera) un curso”. Y si en ese momento se ponían a hablar de fuga... la línea oficial de los tupamaros era oponerse a la fuga”. Pág. 261
De acuerdo al testimonio, y en consonancia a otros que se presentan ,dentro de las contingencias que se relatan, sería plausible pensar que gran parte de los presos, había sido cooptado para un “proyecto político” demencial, sin ningún anclaje de historicidad, ni soporte en lo real, y aquello de que nada debilita más, que las mentiras de la esperanza, una parte importante de los compañeros, que sí sabían los umbrales cotidianos de riesgo, y un futuro de largos años de verdugueo, ”compro” el relato peruanista, y contribuyo a colaborar, pues la dirección lo homologaba.
Hasta un orden jerárquico de prelación se había instalado entre ellos ,hasta pregoneros entusiastas o farsantes, que transmitían por intermediarios, las conclusiones de la dirección, en verdad que esos meses forjaron la derrota ideológica de una organización que era incapaz de reconocerse a sí misma, y se promovieron contumaces, culpas posteriores, mediante una traición multicausal, donde el enemigo aprendió muchísimo de ese sincretismo de “trabajo de campo” combinado, con labor de inteligencia y contrainteligencia, dispensado por el factótum excluyente EFH. Este es el pacto de silencio que se autoimpusieron todos los involucrados en esas manipulaciones
El autor relata el cambio operado dentro de los detenidos, luego de setiembre de 1972, cuando los compañeros comienzan a agruparse en el Penal de Libertad, vertiginosamente se organiza la vida política y un aluvión de preguntas y ausencia de respuestas, por parte de la “dirección histórica”, como la posibilidad de comunicación inter celdas era muy limitada, Marxito aprovecha un instante para interpelar a EFH En el medio del pasillo“…..había otro guardia y el que venía conmigo se puso a charlar con él. Me adelanté por el ala izquierda del piso, abrí la ventana del Ñato y mientras le daba un libro le dije: -“Ñato, te tengo que preguntar algo rápido antes de que venga el milico. Un compañero me ha dicho y yo estoy preocupado, que el que empezó las negociaciones de la rendición incondicional, en el cuartel Florida, fue un planteo tuyo a los militares. Contesta sí o no, entre compañeros viejos no se precisa más”. En realidad, no quería creer que esta posibilidad fuera cierta, ya eran demasiado los golpes para sumar uno más. El Ñato me miraba y no hablaba. Lo había sorprendido. No opinó ni que sí ni que no. Ni “esos son todas mentiras”, “quieren ensuciar”, eso era lo que yo quería escuchar. Nada. El milico se aproximó “apúrese recluso”. Cerré la ventanilla. Terminé la tarea de los libros y me fui para mi celda. No lo Podía creer. ¿Entonces era cierto? ¿Por qué no contestó? ( continúa)
notas
1) Omar De Feo Scala, fue un viejo periodista radiotelevisivo y muy oficialista
2) La Casba, era el barrio colonial argelino, donde el Frente de Liberación Nacional FLN F, tenía su reducto y retaguardia en la guerra de liberación, contra el aparato represivo colonial.
3) Gilles Perrault investigó durante tres años a la red soviética de espionaje en la Segunda Guerra Mundial que fue decisiva para la derrota de los nazis. Consultando su libro incluso con Leopold Trepper, El Gran Jefe de La Orquesta y autor de El Gran Juego.
4) Testimonio inédito de Manuel "Marxito" Menéndez, quien estuvo como clandestino, fue miembro de columnas militares, participó en secuestros y fugó de Punta Carretas en el operativo denominado “el abuso”. Integraba el Comité Ejecutivo de Emergencia del MLN-Tupamaros cuando fue detenido. En estas memorias políticas el autor ofrece una visión descarnada, crítica y no oficial acerca de la historia del MLN-Tupamaros, revelando hechos y puntos de vista que contradicen la versión oficial de esta organización acerca de su lucha y pensamiento político. (continúa)