11.MAR25 | PostaPorteña 2464

El Comisario Político del Batallón Florida (2)

Por TatoLópez

 

LAS VIRUTAS DE LA CARPINTERÍA

 “El pasado no existe. Si el pasado está presente perturbando, entonces es presente - Martin Heidegger-

La locura del Bebe Concurrimos a la reunión en la “carpintería” a los fondos del local en la calle Cebollatí. Un misterio bárbaro, a ello nos tenía acostumbrado el aparato y por lo visto a los tupas nos gustaba, no le poníamos freno. Cuando llegué había compañeros conocidos y otros no. Éramos más de treinta, después me indicaron que habíamos asistido cuarenta. Por lo visto se habían realizado otras reuniones, y “cosas antes conversadas” Estaban por la dirección los “históricos” Marenales, el Ñato Huidobro y Manera Lluveras. Y por los “no históricos” Tambero Zabalza y Pepe Mujica. Los cinco “afirmaron que él Bebe estaba loco” dieron argumentos que no convencían “que pasaba caminando o meando” mezclado con problemas políticos confusos. ¡Vaya, antes los argumentos de crítica eran políticos, ahora se transformaban en personales! Quedé asombrado cuando sentí tales argumentos, miré alrededor y unos rostros eran de interés y otros de desconcierto, como el mío. Nadie, que yo escuchara, les manifestó apoyo, se esperaba que expresaran algo más que convenciera. Había silencio y tensión en el ambiente. Las discrepancias políticas con él Bebe eran confusas. Se habló algo de una cierta “reforma de la constitución” escrita por él Bebe, sin entrar en detalles. El tema central era la locura del Bebe. Llamaba la atención la vehemencia de los acusadores totalmente subjetivos, de carácter personal, lo contrario a cómo debían hacerse las críticas a cualquier compañero. Además, no, proponían ninguna solución, en cuanto a cómo se salía de la encrucijada. No dijeron si se habían reunido antes, lo cual era obvio, porque los convocantes eran miembros de la dirección o coordinador provisorio.

” Aunque como narra Néstor sirvió para que el Pepe escalara y cuando se dijo que hablara en el Platense, otros no quisieron, como dice Peralta comenzó la carrera del Presidente, explotando la confianza de los compañeros para construir un personaje tenebroso que no tuvo ningún empacho de olvidar el pasado revolucionario y asimilarse al capitalismo, pág. 391 Entrevista a Néstor Peralta Larrosa realizada el 27 de octubre de 2011 por el autor. Del Bebe no se sabía nada. Circulaba el rumor, que nadie se hacían cargo, que “lo tenían secuestrado los seis puntos”. Todo parecía “un serruche de patas”. Yo manifesté: “Él Bebe no está acá presente, tal vez, por lo que argumentan los compañeros de que está loco. Cuando en la clandestinidad nos hacíamos críticas en los grupos, el compañero criticado estaba presente y se podía defender. Incluso, en las reuniones estábamos armados e igual nos hacíamos las críticas. Él Bebe no está acá, por lo que propongo que se haga otra reunión con él presente”. En apariencia la actitud contra él Bebe era una lucha por el poder sin mencionar las razones de fondo. Nadie me escuchó, había varias reuniones a la vez, hablando con el que está al lado. Decidí irme. Cuando me retiraba, Arturo (Dubra) p.392 se paró enfrente, me puso la mano en el pecho y expresó - “Mirá Marxito que hay un pacto de silencio y no se comenta lo que hablamos acá”. Le retiré la mano de mi pecho. “Salí, salí” le contesté, y me retiré desconcertado. Con estos hechos la inocencia en mí desapareció, me volví una persona políticamente desconfiada. Aunque, funcionó el silencio, no lo hablé con nadie. ¡A qué extremos que se podía llegar en la lucha por el poder interno! Entre compañeros que pretendían ser revolucionarios y construir una sociedad mejor. Por ese camino evidentemente no. Cuando entrevisté a Néstor en 2011 le pregunté ¿cuál había sido su reacción? reveló: “[...] A su vez, empezaron con las reuniones en la “Carpintería”. Me invitaron para que fuera a unas reuniones, que eran súper secretas, que no tenía que decirle nada a nadie, que lo que se hablara ahí era confidencial, bla, bla, bla. Y lo único que tratábamos en esas reuniones, primero, yo conocía a montones de personas pero había muchas personas que eran desconocidas, entonces ¿cómo puede ser posible de que se tenga confianza? Porque yo podía tener confianza con muchos pero en lo que no conocías...alguno... que era esposa de un compañero ¿qué tenía que ver? Estaba la mujer de Cámpora, yo por qué voy a confiar en la mujer de Cámpora, que capaz que es una gran señora, ex señora de Cámpora. Me llevaba la sorpresa de que por un lado estaban acusados de la CIA y estaban en esas reuniones, Mirza, la mujer, y había gente totalmente desconocida, no sabían ni quién era él Bebe. Y el tema principal era él Bebe. La dirección, la dirección no sé, la dirección histórica, los históricos, menos él Bebe. Hablaba Zabalza, ninguno dejó de hablar, los cuatro, Jorge Manera, que todo el mundo como que olvida, yo lo aprecio mucho a él, todo lo que vos quieras, pero estaba allí y también era uno...de los acusadores de que él Bebe estaba loco y había que romper con él, Zabalza que estaba en la misma posición, el viejo Julio Marenales y el Ñato”. Manuel: -¿Y el Pepe Mujica? Néstor: - Y el Pepe Mujica. A mí me quedaron grabadas las cosas que decían...El Pepe dijo una frase que a mí me quedó grabada y que ahora la han repetido, han repetido con otra gente: ‘Él Bebe es un bluf que nosotros inventamos y que él se lo creyó’. Si él Bebe no era para ellos un líder, no era un revolucionario, no era nada, era un bluf, una mentira, lo habíamos inventado nosotros, se había hecho famoso y él se lo había creído...Me dijeron que el flaco Agazzi lo dice también del Bebe eso, ahora. Es decir, ha prendido en alguna gente”. Manuel: - Sí se quería denigrar a una figura ¿Por algo, no? Néstor: - ‘Claro, por el poder’. Porque él Bebe era un tipo capaz de organizar una Orga p.393 No es que él fuera organizador pero él captaba la gente. Manuel: - ¿Vos leíste el libro de Perdomo que habla del Comité Central y acusa que lo querían entregar al Bebe? p. 394 Néstor: Leí pero no me acuerdo de eso. Manuel: - Lo que nunca quedó... esa acusación de que él Bebe estaba loco. Néstor: - Para mí...que dije mi teoría, porque yo, por un lado escuchaba, los argumentos del viejo Manera eran que él Bebe estaba tan loco “que se quería operar él mismo la cara”. Y me pareció, ‘bueno si es así que quiere operarse de la cara, qué locura que tiene’. Lo que decía Zabalza no me acuerdo pero era...apoyaba todo lo que decían allí, el Ñato decía que él Bebe estaba loco y como argumento decía ‘que no quedaba un minuto quieto, que iba a mear a cada rato, que se pasaba caminando’. Lo más extraño cuando el Ñato decía eso él estaba trillando (caminar ida y vuelta) todos teníamos esa manía, hasta yo digo ‘la mierda, no estaré loco’. Eso de moverse continuamente, uno se movía continuamente, incluso, el gordo Machado decía que había que estar en movimiento y eso es una teoría del Bebe. Continuamente en movimiento para estar en buena forma.  Manuel: - ¿Y vos comprobaste que eso no era así, porque vos estuviste después con él Bebe, no?   Néstor: - Yo te quiero decir que la única que vez que participé, fue...porque me llegaron a plantear, me llegaron a hacer dudar ?... podía ser cierto de que el individuo estuviera mal, entonces yo digo: ‘Pido la palabra: Bueno si es necesario romper con el compañero se rompe y punto, y entonces el viejo Julio Marenales me saltó’, ‘Noooo, no entendés nada, no entendés nada que si echamos al Bebe, él Bebe se lleva la Orga’. ¿Entonces qué, qué era? había que romper ¿cómo...cómo tenía que ser? ¿Cómo...? que desapareciera físicamente, que desapareciera ¿cómo? no sé, no entiendo porque no lo decían, yo pienso...yo esto lo voy a decir acá y me quemaré para toda la vida pero bueno...yo pienso que ellos querían encontrar un voluntario que le hiciera la boleta’. Manuel: - Y no lo encontraron…Néstor: - Y no lo encontraron. Aparte yo me retiro de ahí y no vuelvo nunca más, me partieron el corazón, me fui llorando, porque para mí lo que el viejo este estaba diciendo era eso ``.393 I.e. Orga, Organización. P.394 I.e. Referencia al libro de Ricardo Perdomo donde narra una reunión del Comité Central del MLN después de la liberación de los presos políticos de 1985: “[...]

Volvamos unos minutos más a la turbulenta reunión del Comité Central del MLN, llegamos justo para escuchar a Marenales, cuando responde a la acusación de Raúl Sendic, de que también él, Marenales, quiso entregarlo. ‘Mentiras!!’ dijo Marenales. ‘Yo lo único que propuse, fue que se simulara un enfrentamiento para que no supiera que era una entrega!!’ Con esta confesión a más de uno se le pararon los pelos de punta. ¿Quiénes no habían estado en la ‘cocinada’ del Batallón? La brillante propuesta de Marenales, estaba dirigida a aliviar la indignidad de la entrega, que, como él mismo confiesa, se trata de armar otro teatro en plena calle” (sic). Ricardo PERDOMO, Yo soy Rufo...y no me entrego, Suecia, Estocolmo, Centro de Estudios Tierra, 1999, p. 112. O En Cero a la Izquierda, 396 no queda claro si Leicht escribe lo que le narró Zabalza, o si son opiniones de él. Leicht expresa que en las mateadas p.397 “Sendic sostenía que el MLN había cumplido una etapa histórica, que había sido un movimiento esencialmente guerrillero y que ahora, para el desarrollo de la política de legalidad, había que desplegar otros instrumentos; el Movimiento por la Tierra y contra la Pobreza, con mayor grado de definición militante, y en el Frente Grande, una idea diferente a la del Frente Amplio, que buscaba adhesiones más allá de la izquierda. Sus cuatro puntos básicos eran el no pago de la deuda externa, la nacionalización de la banca, la reforma agraria y un incremento sustancial de salarios y jubilaciones, como forma de incentivar el mercado interno” p. 398 Cero a la izquierda-entrevista de Federico Leicht a Jorge Zabalza

Dos precisiones: en esta versión se está afirmando que él Bebe sostiene ideas políticas, más allá de si son compartibles o no. La aparición de Sendic fue el 6 de diciembre de 1986, en el estadio Franzini y en las mateadas desde esa fecha en adelante, allí sí, argumentó los temas que fundamentan el Frente Grande, Por la Tierra y contra la Pobreza y la creación del Movimiento por la Tierra. Continúa Leicht: “[...] El gran abrazo se había terminado, las diferencias y los roces iniciales dieron paso a relaciones ’patológicas’ entre los rehenes. Cuando Sendic lanzó la iniciativa de reforma constitucional y la envió al Parlamento por cuenta propia, se acabaron los rumores. Para la dirección era tiempo de oficializar la locura de su viejo líder. Para eso, en junio de 1985, convocaron a una reunión -a espaldas de Sendic- en la que participaron unos 30 militantes, y en la que Zabalza, que desde los cuarteles arrastraba la relación más áspera con el ausente, planteó el tema; había que contener al Bebe. En eso coincidían todos, más allá de los subjetivismos, ¿pero cómo? Todos los presentes coincidieron en la preocupación por la iniciativa inconsulta de la reforma constitucional, ridiculizada por los parlamentarios Juan Raúl Ferreira y Jorge Batlle, a quienes se le había presentado el proyecto” p.399 El texto pretende –según Leicht- afirmar que a raíz de las diferencias sobre la reforma constitucional y el envío de ella al Parlamento: “para la dirección era tiempo de oficializar la locura de su viejo líder”. El planteo central de la reunión de la Carpintería no fue discutir ideas políticas de la dirección (coordinador o ejecutivo provisorio...) ni las ideas políticas que impulsaba él Bebe. Quedó en evidencia que ocurría era una grotesca lucha por el poder, entre los cinco de la dirección y él Bebe. Según Leicht, Zabalza advirtió: “[...] planteó el tema había que contener al Bebe. En eso coincidían todos, más allá de los subjetivismos, pero Entrevista realizada a Néstor Peralta Larrosa, el 27 de octubre de 2011 por el autor, pág. 396 Federico LEICHT, Cero a la izquierda, una biografía de Jorge ZABALZA, Montevideo, Letraeñe Ediciones, 2008, p. 160 I.e. Mateadas: convocatorias a la población del MLN, en general, en espacios públicos abiertos, los domingos por la mañana: Allí el MLN que intentaba reorganizarse se relacionaba con la población, 398 Federico Leicht, op. cit., p. 160. 399 Ibíd. Para afirmar estas ideas, en torno al ignominioso hecho narrado, transcribo expresiones, de puño y letra de Jorge Zabalza de su último libro, al cual considero el material más maduro, y que ameritan, seguir considerándolo un compañero, a pesar que aún la herida abierta no ha cerrado en muchos tupamaros, es un esfuerzo de reconocimiento de errores cometidos: “[...]

En mayo de 1985, a pocas semanas de la amnistía, en el local de la calle Cebollatí donde comenzaban a funcionar los proto organismos de la reorganización, ocurrió el episodio que el Negro Leonel Vidal bautizó ‘la noche triste’. Fue una reunión de círculo de mayor confianza, en ella los otros cinco miembros del Ejecutivo Provisorio planteamos e intentamos probar que Raúl Sendic no era capaz de controlar sus actos. De hecho, una conspiración para desprestigiarlo. Ninguno de los cinco que hicimos la convocatoria éramos niñitos de pecho, que cada cual haya tenido sus motivaciones políticas y personales puede ser, pero todos nosotros fuimos responsables del método que estábamos aplicando. Si estábamos tan seguros de la justeza de nuestros argumentos... ¿por qué no seguimos una línea más honesta y leal?, ¿por qué preferimos la acusación solapada al cotejo frontal y abierto de las diferentes visiones? Temerosos del predicamento de Raúl Sendic, optamos por levantar un cerco de secreto y misterio, limitando la participación a unos cuarenta elegidos. La maniobra para desalojar a Raúl Sendic sólo podía ser efectiva en los rincones más oscuros de la proto organización. Nuestra actitud no tiene justificación ética ni moral y fue muy burda, contradecía los propósitos de reconstruir un MLN-T abierto y democrático. ¿Por qué, entonces, caímos por esa pendiente?” p. 404

Los móviles de las reuniones de la Carpintería nunca fueron aclarados y conspiraron en la reorganización del MLN; es más, se profundizó nuestra desconfianza, queríamos autocrítica por lo que nos habían enseñados en el pasado los dirigentes históricos, ser franco, leal, honesto y autocrítico con pleno reconocimiento de errores. Y post 85, legales, se forjaba todo lo contrario. Generaron mayor dispersión y confusión. ¿Era lo que buscaban? Los que no se habían incorporado y se enteraban de tales “conspiraciones”, se retiran definitivamente, fue el caso de Néstor p. 405 Otra hipótesis: que no se discutiera el desastre ocurrido en 1972, ningún tipo de autocrítica, puesto que la reorganización sólo sería posible mediante una profunda autocrítica y contra ella se atentaba, para no asumir los “dirigentes” las responsabilidades. Autocrítica que representará el reconocimiento de los errores generales y los específicos. En una organización centralizada todos los dirigentes están involucrados y es de orden determinar la responsabilidad de cada uno, lo contrario es hacer un “paquete” en el cual los errores son de todos

Nada más alejado de la realidad, hay errores colectivos e individuales, de no ser así hay complicidad y encubrimiento de errores. He aquí, un hecho por el cual se prolongó la etapa de la confusión, un conjunto de dirigentes involucrados en los hechos del pasado fueron contrarios p.404 Jorge ZABALZA, La experiencia tupamara. Pensando en futuras insurgencias, Montevideo, s/editorial: zurdatupa@gmail.com, 2015, pp. 214-215. P. 405 N.B: Néstor Peralta Larrosa un gran compañero, lo conocí en 1969 en el sector militar y era uno de los puntales, cayó preso en 1970, se escapó en la fuga en 1971, volvió a ser detenido en 1972, pasó por el cuartel de Flores enfrentando permanentemente, a los torturadores. Trasladado al penal de Libertad, ubicado en el segundo piso fue un pilar de la resistencia carcelaria. Fue liberado en 1985. Cualquier tipo de autocrítica del MLN. Se selló abruptamente una etapa, abandonando las ideas revolucionarias. Muerto Sendic, nació una organización reformista, más a la derecha que las reformistas ya conocidas (PC, PS.) Se cultivó la convivencia con los militares derechistas (nacida en los cuarteles en 1972), alianza que ha posibilitado el no esclarecimiento y ocultamiento de las violaciones a los derechos humanos de lesa humanidad en el Uruguay, el enterrar las ideas de cambio revolucionarias y promover un mundo conservador y retrógrado maquillado con ideas de una “nueva izquierda. 406 En el pasado se embanderan con valores morales revolucionarios, cuando debieron ponerlos a prueba claudicaron. En los grupos orgánicos, de base no se hablaba el tema, corrían rumores, algunos compañeros señalaban la lucha por el poder interno. Las palabras de Néstor Peralta son elocuentes valorando la perspectiva de la reorganización del MLN: “[...] Yo empecé a ver que esto no nos llevaba a ningún lado” p.408 La reorganización estuvo acompañada de cierto autoritarismo, mucha soberbia, sin encarar los temas profundos y sin ser autocríticos ¿Íbamos a proceder de la misma forma en el futuro? Muchas, muchísimas interrogantes teníamos.

Primó el aparato, nosotros queríamos ver “la organización política”. Aunque la forma de actuar de un “histórico”, en Conventuales manifestaba todo lo contrario al expresar a un militante de base preso por más de 10 años: “y a mí qué me importa”. ¿Qué habrá pensado el gaucho Torena ante el exabrupto? Todo ello denotaba el deterioro interno, con responsabilidad en los “dirigentes históricos”. Vacilaron cuando salimos en la fuga de Punta Carretas dejando hacer a una dirección que hizo agua por todos lados derrumbándose al ser detenidos, anímica e ideológicamente. Dejar hacer, en las direcciones se paga caro. En esa forma fuimos a la confrontación militar con el enemigo Ser débil con las desviaciones no sirve. Nada de ello, se quiso analizar post 1985, se insistía con “el gran abrazo”. ¿Cuál? ¿Con quién? Páginas 181 a 188 -ay de los Vencidos-

Quizás me haya extendido excesivamente sobre el texto de Marx Menéndez, pero no es para nada usual, compilar, organizar, sacar conclusiones sobrias y para lograr un material con valor histórico, que trascienda anécdotas a se quede en la transferencia oral.

De este libro, nos separan ocho años, donde se produjeron cambios decisivos de mucha mayor entidad que los expuestos por el autor para evaluar la venalidad del proceder de esta camarilla que valiéndose del soporte místico del pasado, la mentira perpetuada en el tiempo, se volvió solo en una costumbre que es dable pensar que la farsa, siguió una hoja de ruta, macerada en los cuarteles, y facilitada por algunas contingencias que los favorecieron.

En la medida que Zabalza recorría su último tramo de agonía, expuso muchas cosas más sobre la inescrupulosidad sobre la camarilla, y de cómo se hicieron sin ningún reparo de una vergonzosa acumulación originaria de capital, más ordinaria que los operadores financieros de la burguesía.

Creo reconocer que la caracterización de poder procesar una autocrítica, como sostiene el autor y Néstor Peralta, se había convertido en “un puente demasiado lejos”, luego de tantas falsedades, defendidas con muchas más capas, para tratar de esconder “el pecado original”, aunque Zabalza, cuando afirma que actuó “como un cornudo” con EFH, encierra una enorme honestidad autocrítica, no es que me engañó, sino que yo deje engañarme, estando todos los elementos de la felonía, frente a mi vista.

En tanto, el comisario político del batallón Florida, cuyo desiderátum era ser el “Gran Jefe” del Gran Juego, tenía todas las cualidades para lograrlo, solo le faltaba definir a cual causa serviría, fue velado en el Ministerio de Defensa con un discurso emocionado y póstumo, de Manini Ríos. Reivindicando como el mejor Ministro de Defensa que tuvo este triste país, y desde su mirada, le asistía razón, y a confesión de partes, relevo de pruebas.

A diferencia de otros angurrientos de apologías, como “el presidente más pobre del mundo”, el comisario político del Batallón Florida, se aferraba al poder, por razones más similares a Fouché, “Éste es el secreto último del poder de Joseph Fouché: que sin duda siempre quiere el poder, incluso el máximo de poder, pero, al contrario que a la mayoría, le basta con la conciencia del poder mismo; no necesita sus signos externos y su vestimenta. Fouché es ambicioso en la máxima medida, en una medida superlativa, pero no ansía la fama; ambiciona sin vanidad.”(5)

                                         EL MONSTRUO ESTÁ EN PRIMERA PLANA (6)

  Mediante la repetición, cada mentira se convierte en un hecho irreversible   sobre el que se construyen otras mentiras.”   ? John Le Carré-

Luego de casi 40 años, en abril de 2013 el ex tupamaro Héctor Amodio Pérez resolvió salir del ostracismo, y regresar a Uruguay a presentar su primer libro ”Palabras de Amodio”, con el mismo pasaporte yuto que le suministro las FFAA luego de ser su liberado el 13 de octubre del 1973, y dentro de la abulia previsible de esta sociedad, causó un revuelo de diferentes linajes y direcciones. Mi primer reacción fue”, para qué carajo regresa el negro?” para que se va a exponer así…? pero lo que causó sorpresa en muchos, causó paranoia en otros, después de todo, “un traidor debe de saber ser traidor ,y un héroe, debe de saber ser un héroe”. Pero Amodio, no pretendía ser un héroe, pero tampoco, seguir siendo instrumental a la caricatura del traidor monopsonico. Durante décadas se instalaron hábitos descalificadores como “más traidor que Amodio” ,estigma con el cual es atormentante vivir, y lo hizo sin tapar una urdimbre de mentiras, con otro escudo de mentiras, como lo planteamos supra, Amodio colaboro y negoció su salida del país, pero su carácter era de “cesante”, pues ya no tenía militancia en el MLN, resultaba totalmente inoperante para participar en alguno de los planes del  “Gran Juego” del "Jefe” el comisario político del Batallón Florida, y como todo héroe astuto y decidido, necesita un traidor, un Kent que hubiera desmantelado su “Orquesta Roja”.

Durante su primer coartada de “La tregua armada”,  EFH siempre que se encuentra ante una dificultad narrativa, aparece el negro Amodio para resolver su incontinencia verbal, de hecho, el plan para el gran juego, es una necesidad que surge de su traición, pierde la relación de los hechos, la entrega de la cárcel del pueblo, que luego de no poder mostrar evidencia empírica(aunque creo que tuvo alguna responsabilidad como interpósita persona) no lo vuelve a mencionar, convirtiendo en el causante de toda la desgracia de su “organización indestructible”, apela una y otra vez a “La navaja de Hitchens”,una episteme jurídica que dice que la carga de la prueba, se remite a quien la enuncia ,y  de no tener sustento, el acusado no tiene necesidad de refutarla, sin embargo, omite lo que el acusado asume como causal de su colaboración, a la cual EFH, hace seguimiento celoso, emanado de directivas del Gral. Cristi de “depurar los archivos”, extremo en lo que Amodio es infalible, tiene una disciplina y memoria, que sería equiparable con la de Funes el memorioso, puede recordar al Capitán Calcagno del 24 de agosto, y al del 25, con ropa de civil y hedor a grapa, luego de una de las reuniones con Raúl Sendic.

A EFH y la camarilla, le resultaba contraproducente la presencia de Amodio, no era necesario eliminarlo físicamente tampoco, más bien “que ocupara el triste puesto de la triste telaraña, así como necesitaba un Raúl Sendic muerto, “un canario terco, que no quería negociar su entrega, ni quería irse del país”.

Pero por esos caprichos que tiene un hombre, o vaya a saber, a veces tenemos que hacer algo para descubrir su razón o quizás nuestras acciones son preguntas, no respuestas, decide regresar por fuera de lo pactado.

En septiembre de 2015, se produce un hecho bochornoso, la jueza Penal de 16º Turno, Julia Staricco, dispuso el procesamiento con prisión de Amodio Pérez como autor responsable de “reiterados delitos de privación de libertad”. Pero meses después, el Tribunal de Apelaciones en lo Penal (Tap) de 4º Turno revocó el fallo y dispuso el sobreseimiento del ex militante tupamaro.

Una ordalía sin precedentes, donde se junta tropa de testigos para acusarlo de los delitos más aberrantes, torturar, interrogar,. Y porque no violar…? a 23 mujeres testigos, tropeadas con premura, más testigos de último momento.

Sigo teniendo la convicción de que el Estado de Derecho dentro de la sociedad actual, tiene un carácter sesgado de clase y su” independencia” es bastante opaca, y que protege la propiedad privada por encima la vida, no obstante estas consideraciones, deben de respetar un conjunto de procedimientos codificados ,aunque sea para enmascarar omisiones, pero esta burda retaliación del Estado de Derecho, implica una regresión, que ni siquiera en el Derecho Germánico antiguo, que se ordenaba por una ordalía o una prueba donde no  existía el sistema de indagatoria y terminaba  siempre de una batalla para saber quién es el más fuerte: en el viejo Derecho Germánico, el proceso es sólo una continuación reglamentada, ritualizada de la guerra, la prueba era un operador que permitía el derecho, un modificador de la fuerza por el derecho, .sin tener una función apofántica, era tan brutal, pero menos hipócrita que este sincretismo infame. que perpetraron contra Héctor Amodio Pérez., Sin perjuicio de ser desestimados o no, ante la corte suprema

Se trata de cada uno de nosotros, mucho más de quienes creen, o creyeron que puede existir una sociedad más justa, cometiendo esos abusos ramplones de poder, ante esta mirada, es subsidiario Amodio Pérez y la “opinión pública” manipulada por emociones.

Yo no soy nadie para hacer afirmaciones categóricas, me referiré a un entrañable amigo y compañero, Enrique Gorriaran que señalaba que en la guerra se vulneran con exceso los derechos individuales y colectivos, pero la perpetuación  prepotente, que sobrevivía  al cese de la confrontación militar , y la incapacidad de restituir un nuevo Estado de Derecho, lo reconocía como una de las causales constitutivas de la parálisis y regresión en un proyecto que se postula revolucionario .¿Qué  decir de estos cooptados, que asumen de manera prepotente, luego de agacharse ante sus viejos enemigos al servicio sumiso del sistema que combatieron, usar la mentira y la prepotencia de las que fueron víctimas?

Quizás Cesar Vallejo, exprese mejor el repudio y desazón que me provocan: estos procedimientos infames

“¡Y si después de tantas palabras, no sobrevive la palabra!¡Si después de las alas de los pájaros, no sobrevive el pájaro parado!¡Más valdría, en verdad, que se lo coman todo y acabemos!”

 notas

 5)  Libro de Stefan Zweig acerca de la vida del influyente político francés Joseph Fouché, que desempeñó un papel importante en la Francia de finales del siglo XVIII y principios del XIX, es decir, en el convulso periodo que media entre la revolución francesa y el imperio napoleónico, y la vuelta a la monarquía por la que el estado francés pasó durante esos años  

  6) El Monstruo está en Primera Plana, filme de Mario Bellochio (1972) La clave de la película y lo que la mantiene tan vigente hoy día es su acertada crítica al mundo periodístico y los intereses que defiende. El filme es bastante claro (puede que incluso demasiado) a la hora de mostrar cómo una noticia sensacionalista puede utilizarse con propósitos políticos y la necesidad del público de este tipo de material.    

Tato López -

Uruguay marzo 2025


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