Fue un auténtico desastre ignominioso [caporetto] el que sufrió en Washington el bufón Zelenski, actor de la OTAN, producto in vitro de Washington si no de Hollywood, dictador y actor, en una palabra "dictador".
Fue “bienvenido”, por así decirlo, por Trump, que lo abofeteó metafóricamente de principio a fin, reprochándole, sin edulcorar, toda su maldad y toda su inutilidad política. El bufón de Kiev se había engañado a sí mismo pensando que podía ir a Washington a dictar la línea a seguir, pero Trump lo dejó literalmente inconsciente: “no tienes las cartas”, “no estás en posición de dictar ni una línea”, “te has puesto en una mala posición”, “¿quieres llevarnos a la tercera guerra mundial?”. Estos son algunos de los pasajes más destacados del mordaz discurso pronunciado por el rubio con tupé que vuelve loco al mundo, en presencia del "dictador", efectivamente humillado a los ojos de todos.
La lección que hay que sacar de todo esto, de la fabula docet, es que no se puede confiar en Washington, como se sabe desde hace tiempo: el payaso de Kiev fue producido in vitro por Washington y utilizado por Biden con una finalidad antirrusa, como una especie de ariete utilizado contra Putin, sin ningún resultado, por lo demás. Ahora Donald Trump lo está desechando sin piedad, de manera similar al modus operandi de Mangiafuoco [Comefuego] con sus marionetas en Pinocho de Collodi.
Este es un ejemplo de la Realpolitik más despiadada: Donald Trump se ha dado cuenta de que no se puede derrotar a Rusia, como lo enseña magistralmente la historia de las pasadas campañas rusas. Y luego decidió razonablemente poner fin a la guerra, llegar a un acuerdo con Putin y deshacerse sin piedad del sinvergüenza de Kiev, humillándolo al mismo tiempo delante de todo el mundo en Washington. El payaso de Kiev, lejos de ser un héroe, como algunos han afirmado tontamente en los últimos días, se confirma como lo que siempre ha sido: un títere manipulado por Washington y ahora abandonado por Washington, un títere cobarde controlado a distancia por el imperialismo de colores.
https://www.filosofico.net/diegofusaro/il-guitto-zelensky-umiliato-in-mondovisione-da-trump/
Traducción: Carlos X. Blanco
De una manera completamente insana, la Unión Europea pretende seguir apoyando al payaso de Kiev, el actor de la OTAN Zelensky, en sus estúpidas intenciones de guerra contra Rusia.
Ahora, en lugar de alegrarse por el fin, un fin que ojalá sea inminente, de una guerra que ha dejado miles y miles de muertos en el campo de batalla, la Unión Europea, confirmando de esta manera su propio nihilismo, quiere que la guerra continúe y se pone firmemente del lado del bufón de Kiev contra Donald Trump, ese rubio con tupé que está volviendo loco al mundo, y que en los últimos días lo ha humillado y que se ha burlado de él en la televisión mundial.
Es cierto que ni Trump ni Zelensky tuvieron la honestidad de decirle al mundo que esta guerra era querida por Washington, quien utilizó al bufón y “dictador” como un simple títere, como un mero instrumentum belli, para luego abandonarlo a las llamas como a las marionetas de Tragafuego [Mangiafuoco] en el célebre Pinocho de Collodi. Éste es, si se mira con atención, el perverso destino que corren los sirvientes: sirven mientras son necesarios, y cuando ya no son necesarios quedan abandonados brutalmente y sin piedad.
Lo que la Unión Europea, al seguir defendiendo al canalla de Kiev, obviamente se cuida de no señalar es que ese tipo de ninguna manera representa los valores de la libertad y la democracia: es alguien que cerró los partidos de oposición y persiguió a la Iglesia ortodoxa, impuso un canal único de televisión y apoyó al batallón Azov. Ni siquiera podemos olvidar las imágenes del bufón firmando misiles en una fábrica de Pensilvania, un gesto obsceno y nefasto.
He leído que ahora los euromaníacos de Bruselas están organizando manifestaciones con banderas amarillo-azules por toda Europa para apoyar las razones insostenibles de la guerra de los bufones contra Rusia. Michele Serra lanzó un llamamiento en las páginas de la revista turboglobalista “La Repubblica” para salir juntos a las calles y mostrar apoyo a Ucrania, la marioneta teledirigida por Washington y luego abandonada por Washington sin dignidad.
Como no me canso de subrayar, la Unión Europea se parece hoy, y cada día más, a un tren que se precipita hacia el abismo.
https://www.filosofico.net/diegofusaro/leuropa-vuole-sostenere-zelensky-fino-alla-fine/
Traducción: Carlos X. Blanco