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Programa EL Cernidor

Por posta

 

Cernidor 184, correspondiente al día 7 de abril de 2025

 

Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

Amodio continúa relatando el plan Hipopótamo

https://www.youtube.com/live/se_kNLD5kog?si=hPjAtnkncCQdEJ4q

PLAN HIPOPÓTAMO

Generalidades

1. En la Tesis Militar del proyecto de Documento 5 hablamos de lo posibilidad de la insurrección como complemento de las otras modalidades de luchas armadas para la toma del poder y para la obtención de otros objetivos. Hablamos también de la necesidad de prepararse para ello. A través de este Plan, trataremos de ajustar y desarrollar lo más concretamente posible nuestro pensamiento al respecto.

2. Para ser bien precisos, digamos que lo que nos preocupa no es lo forma insurreccional típica, consistente en un gran golpe en medio de una situación propicia, destinada a apoderarse del poder, sino que también nos preocupan, por creerlas idóneas, otras formas insurreccionales que se pueden dar en otro contexto y con otros objetivos más limitados.

3. Es decir, pensamos que se pueden usar formas insurreccionales o semi insurreccionales en variados casos y circunstancias. Por ejemplo, para la toma del poder, para pasar a niveles superiores de lucha y definición, para acompañar un auge de las luchas populares, para contestar avances represivos, para oponerse a un golpe de estado de derecha, para enfrentar o precipitar una intervención extranjera, etc.

 Amodio : En reiteradas oportunidades miembros del MLN han pretendido rebajar las aspiraciones, los objetivos del accionar de la Organización, que fue siempre, desde el año 1963, la toma del poder, para hacer en Uruguay nuestra revolución. Quienes más han insistido en este planteo, son dos ex dirigentes con características personales y de militancia muy diferentes, como fueron Julio Marenales y Mauricio Rosencof, cuando pretendieron explicar el cambio de la estrategia del MLN para integrarse al sistema parlamentario.

Al respecto, dijo Rosencof en la página 24 de memorias de insurgencia: Siempre definí al Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros como una organización política en armas. Nunca fuimos partido, siempre movimiento. Sobre la base de una metodología específica, de un programa establecido en líneas generales, que por supuesto apuntaba al socialismo, dábamos cabida a gente de distintas procedencias: nacionalistas, socialistas, comunistas y también una fuerte corriente cristiana. Dentro de esta característica actuamos fundamentalmente como foco armado operante, con la particularidad de que la propuesta de tomar por asalto el poder con las armas estaba presente, tal vez, en nuestras conversaciones, pero no en nuestras de?niciones. No era nuestra propuesta ni nuestro planteo. La falsedad de las palabras de Rosencof surge con total claridad. No solo por el accionar del MLN, sino por la propia documentación del MLN, formulada cuando el mismo Rosencof formaba parte de ella.  Me interesa destacar un párrafo, que viene a desmentir a quienes afirman que la dictadura comenzó en 1968. El párrafo en cuestión dice para oponerse a un golpe de estado de derecha, para enfrentar o precipitar una intervención extranjera, etc. En 1972, año de la puesta en marcha del Plan Hipopótamo, no había dictadura ni se había producido la tan ansiada invasión brasilera, que nunca se produjo.

Dice E Huidobro, 4. Ahora bien, en lo medida que encaremos y preparemos la insurrección máxima, es decir, aquella destinada a la toma del poder, estaremos en condiciones de afrontar, encarar y preparar insurrecciones parciales con objetivos limitados.

5. En suma, la insurrección o insurrecciones pasan a integrar el conjunto de acciones o modalidades de acción posibles, a las cuales puede recurrir la Organización en la lucha de estos nuevos tiempos. Para ser gráficos, pensamos que sería bueno plantearse preguntas como esta: ¿qué distancia político y militar hay entre una acción como la de Pando y una similar en Montevideo? ¿Cuántos hombres se necesitarían? ¿Cuántas armas? ¿Cuántos explosivos y armas de fabricación casera? ¿Qué estructuras orgánicas? ¿Cuánto tiempo precisamos para mover a la Organización hacia uno o varios objetivos?, etc.

Amodio: Este documento tiene fecha marzo de 1972, probablemente podamos señalar posible un día cercano al 16 de marzo, fecha en que se consumó el golpe interno. Todo indica que el 14 de abril fue el día D, lo que nos lleva a pensar que el plan se puso en marcha sin que las preguntas que E Huidobro dejó planteadas, no se contestaron.

6. En el año 1965, ante los rumores de golpe de estado, la Organización preparó, para su envergadura de aquel entonces, un plan teórico de resistencia inmediata, distribuyó tareas y objetivos concretos en función de ese plan, centro de todos los militantes y células, y llegó a realizar un simulacro sorpresivo del plan. Todo ello sirvió mucho para descubrir fallos, carencias, necesidades, hacer ajustes organizativos y trazar perspectivas claras de trabajo en varios órdenes y niveles.

7. De la misma forma estamos seguros que a poco que nos introduzcamos en la etapa de elaboración teórica del plan hipopótamo, ya hemos logrado resultados positivos porque iremos viendo fallos, necesidades, etc., e iremos obteniendo perspectivas claras de trabajo en todos los frentes (por ejemplo, valor del trabajo político en UTE, ANCAP, AFE, etc., necesidades concretas mínimas de T-1, T-2, minas, etc., ajustes, organizativos imprescindibles a la luz del futuro, valor real de las armas largas, etc.,etc.).

Definición del plan y descripción

1 El plan hipopótamo está destinado a preparar los diversos planes y tareas que desde ya es necesario realizar para la insurrección generalizada destinada a la toma del poder, y para otro tipo de insurrecciones parciales con objetivos limitados.

2. Ejemplo concreto de una opción limitada (este ejemplo persigue solo fines esclarecedores, y por lo tanto cae en esquematismos).

Plan: El 20 de diciembre la Organización comienza a concentrar en locales a esos efectos, diversos grupos de combatientes y materiales. El 1 de enero a las 3 de la madrugada, un contingente se apodera de camiones en depósitos y mercados donde los haya.

Otro se apodera del Platense Patín Club o un local similar, otro corta luz y teléfonos en el Centro, Punta Carretas y barrios claves. Otro corta comunicaciones de las fuerzas represivas o las interfiere en ondas de radio. Otros efectúan una buena razzia de agentes de la dirección represiva (policial y militar) y de la dirección política y los mete en el Platense. 0tro ataca la Guardia Metropolitana para apoderarse de sus armas y destruir sus efectivos materiales. Otro efectúa un ataque el Banco República para apoderarse del Tesoro. Otro ataca Punta Carretas para liberar a los presos. Todo este realizado en forma simultánea y en el menor tiempo posible, replegándose inmediatamente.

 Amodio: Qué fácil, verdad? Quien nunca tuvo a su cargo un grupo de acción nos quiso convencer de que la toma del poder era una cosa sencilla… no contento con eso, agrega:

Este plan puede, según las posibilidades y circunstancias, adornarse con otras acciones; por ejemplo: con grupos periféricos y CATs formar barricadas en barrios claves, regar las calles con miguelitos, levantar las tapas de las cloacas, etc. Provocar grandes incendios de distracción. Hostigar, para neutralizar unidades militares clave y Casa de Gobierno, rodeándolas de minas o bombardeándolas con T1, T2, etc. Volar puentes urbanos clave: Pantanoso, Miguelete, Sierra. Atacar comisarías. Apoderarse de radios (CX 16) y lanzar proclamas, etc. El plan ofrece asimismo variantes de todo tipo: quien dirija las acciones, si está bien informado, podrá continuarlas en lugar de replegarse (¿cuántos combatientes engrosarán las filas si sale lo de Punta Carretas o si hay una buena agitación, etc., etc.).

Pasos concretos inmediatos y algunas ideas

1. Formar una comisión para el plan teórico que esté integrada en primera instancia por gente con tiempo suficiente y si es posible vinculada a los servicios de información. Si hubiera compañeros militares de carrera sería este un buen puesto para ellos.

2. Ordenar y sistematizar la información ya disponible y organizar la obtención de los datos que seguramente faltarán, teniéndolos constantemente el día.

3. Luego, realizar el plan máximo, haciendo caso omiso de las reales posibilidades, como quien hace un presupuesto.

4. Confrontar este plan con las posibilidades y elaborar en consecuencia planes parciales, como así también los ajustes y directivas concretas de trabajo, para ponerse a tono con los planes parciales y máximo. Distribuir tareas y objetivos concretos por columna y hasta por célula, en función de esos planos ya más redondeados. Para esta etapa e las cosas ya es imprescindible la participación e compañeros de la Dirección en el asunto, por razones obvias.

5. A título de ideas y sin pretender agotar el tema (que da para mucha imaginación, en el buen sentido de la palabra) van las siguientes:

* Hay que analizar cuidadosamente, en planes como estos, la actitud a asumir frente a las unidades militares. Máxime si se supone que uno de los momentos en que se puede procesar es aquel en que vivimos en un auge de las luchas populares o circunstancias políticas propicias. No es descabellado pensar en la neutralización política de ellas o de su incorporación a la causa del pueblo, en forma total o parcial, ni tampoco es descabellado suponer la inserción de estos planes en el marco de un enfrentamiento de unidades militares regulares. Quizás de ese análisis surjan ideas que contribuyan incluso a esclarecer cuál debe ser nuestra mejor actitud actual hacia esas fuerzas.

* Si se piensa en la agitación paralela de masas a través de los medios de difusión en nuestras manos y en la labor de nuestros militantes en los diversos frentes, hay que pensar también en los problemas que se derivan de la necesidad de conducir y encuadrar grandes contingentes humanos en planes de esta envergadura.

* Se pueden señalar algunas formas nuevas de encuadre y militancia que se abren en planes de este tipo. Cada vez son y serán más los hombres que se nos acerquen dispuestos y aptos para empuñar un arma, pero no aptos para la militancia clandestina constante (gente del Cerro, Teja, plan Cadena, peludos, etc.). En acciones de este tipo se puede concentrar compañeros en lugares al efecto y adjudicarles objetivos en el marco de la acción o reforzar con ellos grupos permanentes, etc., etc., para luego desconcentrarlos a la espera de otra patriada.

* Sean cuales sean los objetivos y los planes que nos tracemos, en todos, absolutamente, habrá de tenerse en cuenta y prepararse adecuadamente la posibilidad del repliegue, ya que se invierten considerables fuerzas que no pueden ni deben arriesgarse totalmente.

* Como vimos en el ejemplo, debe tenerse en cuenta la facultad de optar Es decir, puede lanzarse una acción con objetivos limitados concretos, pero con el objetivo optativo de tomar una situación propicia para profundizar el avance. Tareas como sanidad, coordinación, enlaces, infraestructura, etc., cobran una envergadura que los transforma en nuevos problemas en planes de este tipo, problemas que es necesario ir estudiando.

6. Para finalizar agregamos que este plan no nos parece descabellado y menos de la forma como está planteado (como cosa o problema a ir estudiando y preparando), dada la envergadura de la Orga. Además, en el peor de los casos no perderemos el tiempo, ya que plantearse estas cuestiones obliga a recapitular el hecho y a soñar o imaginar el futuro, y de allí a desprender tareas, perspectivas, ajustes, etc., necesarios y útiles ya. Por otra parte, el proceso nos puede llevar a la vuelta de cualquier esquina, frente a la obligación de llevar adelante acciones como las señaladas acá, y que, como vimos, es muy difícil improvisar. Es bueno, entonces, irse compenetrando de esa necesidad y también de esa posibilidad. Y ese es uno de los objetivos de este trabajo porque en la medida que todos y cada uno de los compañeros vaya peloteando estas cosas corremos menos riesgo de que nos pase como aquel gallego que viendo un hipopótamo decía ese animal no existe. Puede existir y nos puede caminar por el lomo en cualquier momento, si no estamos preparados.

Plan Collar

1 Lo consideramos un plan fundamental. No es uno más de tantos. Porque en un futuro próximo, la lucha armada será el resultado de una buena articulación de tres grandes piezas clave: la urbana, como hasta hoy, pero incrementada, que será el eje principal; la del interior, según planes ya conocidos y la suburbana, en la zona que rodea Montevideo. A ella nos referiremos en este trabajo.

2. Se encuadra en las perspectivas señaladas en el Documento 5 y en otros documentos. Responde concretamente a la situación que se creará en un período de hostigamiento directo, contribuye a llegar a esa etapa.

3. Para emprenderlo es necesario imaginarse cómo será la lucha en el hostigamiento directo, con el brutal aumento represivo, pero a la vez con el consiguiente aumento de objetivos tácticos posibles.

4. Han colaborado en este trabajo compañeros que son de esa zona o han hecho clandestinidad en ella. Recomendamos el librito de Grivas y todo lo relativo a los gusanos en Cuba.

La zona

1 Fijaremos como tal un radio de 70 Kms. Alrededor de Montevideo. Esto es un dato de aproximación y nada más.

 2. Geográficamente es variada: montes, playas, baldíos, rancheríos, chacras, villas, pueblos, ciudades, zonas dormitorio, estancias, zonas densas y poco pobladas, caminos y ruitas de todo tipo. Esto permite variedad de coberturas y movimientos.

3. Demográficamente es variada, pero la mayoría son obreros de Montevideo y de los más jodidos. Hay desocupados totales y parciales, estudiantes, pequeños productores. Se supone que viven ya compañeros periféricos, simpatizantes, gremialistas, izquierdistas, etc. Posee la más alta densidad (con la capital supera largo el 60% de la población total).

4. Económica y militarmente: aparato represivo muy débil en relación a Montevideo; pasa todo el ramillete de carreteras, vías férreas, energía, comunicaciones telefónicas y telegráficas, puentes clave, pasan todos los suministros hacia y desde la capital. Importantes guarniciones militares y unidades industriales se asientan en ella, infinidad de pueblitos relativamente aislados la salpican, viven y tienen propiedades en allí muchos oligarcas, canteras y fábricas de explosivos, armerías y bancos.

5. Lugares especiales: balnearios. Base principal al principio del plan: baratura de terrenos, alquileres y edificación; facilidades para instalarse; población flotante que admite movimientos raros; zona muy arbolada y una buena vegetación; piso de arena, fácilmente usable para berretines de todo tipo; gran variedad de coberturas posibles; muchos terrenos públicos (toda la costa, por ejemplo) muchos izquierdistas, etc. Las Piedras, con su creciente cordón de barrios y villas satélite, es la segunda población del país. Canelones, Santa Lucía, Pando, montes de Santa Lucía y Pando.

6. Loa arrabales de Montevideo son un buen punto de apoyo y conexión: Cerro, La Teja, La Paloma, Colón, Melilla, Camino Maldonado, etc.

Ventajas, inconvenientes y modus operandi

1.- La experiencia ha demostrado la dificultad de asentar cobertura en la zona. Explica cuáles fueron las fallas principales. Estamos medio resabiados con ella, pero esa actitud es incorrecta, ya que no se respetaron las leyes propias de le zona.  Hay todo un saldo positivo que a veces se olvida: en 1966, cuando la cosa venía brava, tuvimos que rajar de la ciudad y fue esa zona la que nos salvó. Seguro que cuando se avivaron la cosa se tornó difícil, pero nosotros no modificamos los criterios y ese fue el error. Las coberturas deben ser legales y bien asentadas; ese asentamiento lleva tiempo. La clandestinidad debe ser cerrada, en esas tres cosas reside la dificultad y el quid de todo el plan. Por eso pensamos que hay que empezar ya con legales exclusivamente, y si es posible con compañeros de la zona.

2. Los buenos berretines para la clandestinidad cerrada serán el arma principal y eso lleva tiempo y mano de obra.

3. Debemos respetar todos estos preceptos, sino los fracasos nos van a desanimar y van a impedir crear la mística del Plan Collar. Esa mística debe crear una actitud similar a la que hay hoy con los berretines. Pensamos que con el Collar va a pasar lo mismo: al principio solo unos pocos lo veían claro y se entusiasmaban, ahora lo ve todo el mundo. Sería jodido que hoy tuviera que ser otra vez la experiencia la que nos obligara a un Collar de apuro.

4. Teniendo buenos berretines y coberturas estamos seguros que se puede mover grupos de combate de cuatro o cinco compañeros, de noche, en todo tipo de vehículos, a pie y con todo tipo de armas, incluso largas. Pensamos que éste es uno de los mejores modos de militancia para los clandestinos buscados, si queremos que rindan al máximo y no quemen a los legales.

5. Todo el sistema enemigo de comunicaciones pierde eficacia en estos espacios más grandes y más alejados de sus centros neurálgicos. No dependemos tanto los vehículos, ¿cuánto tardaría en concentrar su gente para responder a una incursión nocturna en la comisaría de Soca? ¿Cuántos hombres necesitaría para cercar a dos grupos de cinco que se alejaron primero en vehículos y luego a pie, atravesando campos conocidos hacia sus refugios permanentes o circunstanciales?

6. Son posibles las coberturas y berretines variados: casas, chacras, quintas, ranchos, casas el fin de semana o abandonadas, obras en construcción, pozos en zonas apropiadas y sin cobertura arriba. Berretines para grupos o individuos o materiales, etc., etc. En última instancia, la cobertura legal sirve para tapar la boca del berretín, por lo cual se puede prescindir de ella en algunos lugares.

7. La cobertura legal debe ser el 75% de la inversión humana y su labor comprenderá una serie de servicios para los grupos de acción: enlaces, informes tácticos, vigilancia de objetivos, de refugios muertos, comestibles, etc.

8. Organizativamente este plan debe comprender una columna especial con su Dirección


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