02.MAY25 | PostaPorteña 2476

Programa El Cernidor lunes 28.04.2025

Por posta

 

Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

https://www.youtube.com/live/opoRN3TaNO8?si=4OCbbGJ62BkqfT9c

Amodio nos cuenta el artículo de Fontana, Los Secretos del MLN. Publicada en Posta Porteña. Informe sobre espías Soviéticos en Uruguay en la década de los años 60. Las irregularidades de Fernando Pereyra con su terreno en Maldonado.

Cernidor 188, correspondiente al día 28 de abril de 2025

 

 AMODIO: Como ustedes saben, la semana pasada estuvimos en Baires. No me voy a referir a nuestras actividades, sino a una impresión personal sobre la actualidad social, al menos bonaerense.

Cada vez encuentro más gente viviendo en la calle, cada vez más son las parejas jóvenes, hijos incluidos, cobijados en portales o zaguanes, cada vez son más las personas que mendigan, cada vez es más alto el costo de vida, aunque comparada con nuestro país, Argentina es más barata.

En Uruguay nos alegramos de que Punta del Este, una vez más, haya sido ocupada por los argentinos de las clases altas, esas a las cuales las crisis sociales y económicas no les afectan.

Los comentarios favorables al gobierno de Milei abundan. Está reconstruyendo la economía argentina, dicen los entendidos, sus medidas van por el buen camino. Yo, como no soy economista, sino un simple observador de la realidad, creo todo lo contrario y que como siempre, en Argentina, en este Uruguay nuestro y en el resto del mundo, quienes pagan los ajustes fiscales son los pobres.

Nosotros seguiremos abriendo nuestras fronteras, seguiremos dando facilidades e incentivos a los argentinos ricos para que nos dejen algunos de sus dólares y los seguiremos incentivando a que blanqueen sus dineros en beneficio de la industria de la construcción.

En realidad, no nos importan los uruguayos pobres, así que no vamos a perder el tiempo con los argentinos pobres.

Aunque tengo que reconocer que algunos uruguayos pobres nos importan, sobre todo si son elegidos como ministros, como fue el caso de la señora Cairo, que no pudo cumplir con sus obligaciones dado su estado de pobreza.

Estado de pobreza causado por su empleador, o sea el partido político que integra, recientemente bautizado por Alfredo Bruno en Contraviento como MPP, Masivo Proxenetismo Político.

Acertadamente, Alfredo Bruno compara al MPP con los explotadores capitalistas, sobre los que se basa Marx para su archiconocida Ley de la Plusvalía, por la que los trabajadores solo reciben un salario que les permite reproducir su fuerza laboral, mientras que el valor adicional generado por su trabajo es apropiado por los capitalistas, en este caso el MPP.

Además, siguiendo a Alfredo Bruno, pudimos saber con fuerza de cosa probada, a raíz del caso Cairo, que los legisladores y jerarcas electos o designados por el MPP, no son ellos en realidad quienes cobran las remuneraciones que la Ley les asigna, sino que las mismas se transfieren directamente a cuentas del MPP, desde las cuales luego se les vuelca una cifra no determinada, en el entorno de un tercio de su salario real, por lo que  no son, en rigor, dependientes del Estado, sino de una organización privada.

Sabiendo como sabemos que es la Sra. Cairo, admiradora del extinto líder del MLN Raúl Sendic Antonaccio y habiendo sido Sendic un abanderado de la lucha contra los explotadores, no se entiende bien su pertenencia al MPP, siendo esta organización política la causa de su pobreza.

Contra los explotadores y contra la corrupción política fue que en 1963 un grupo de gente procedente de varios sectores de la izquierda uruguaya nos nucleamos en torno al mismo Sendic y terminamos formando el MLN y quisimos hacer la revolución en el Uruguay.

Ya se sabe que no pudimos y también sabemos que el mismo Sendic tuvo una gran responsabilidad en nuestro fracaso. También sabemos que el FA, especialmente durante el gobierno de Mujica, incumplió las bases fundamentales establecidas en el documento de constitución del FA en 1971, por no mencionar los preceptos del MLN.

Estamos nuevamente ante sucesos que me llevan a pensar que la historia del pasado reciente, falseada por Fernández Huidobro, José Mujica Cordano. Mauricio Rosencof y sus cientos de cómplices dentro del MLN y fuera de él por los periodistas e historiadores que le dieron validez, sigue condicionando no solo el presente, sino el futuro del Uruguay como país.

No solo se han ignorado las opiniones personales de quienes tuvimos participación directa y que tenemos una versión contraria a la oficial, y que se han ignorado también los escasos documentos que los archivos ofrecen a quienes dicen trabajar para esclarecer la verdadera historia del pasado reciente.

Se han ignorado, en aras de dar validez a la historia oficial, a muchas de las contradicciones de esa historia oficial que aparece en los libros publicados, e incluso en los mismos medios periodísticos.

En El Observador, el 25 de noviembre de 2006, Hugo Fontana firmó una entrevista a David Cámpora, titulada Los secretos del MLN.

Como verán, en la entrevista ya se plantean algunas dudas con respecto a la historia oficial, dudas planteadas por alguien que siempre gozó de la confianza de quienes llevaron al MLN a la debacle del año 1972, confianza que se ganó en base a que acompañó las medidas y planteos de Fernández Huidobro, fundamentalmente.

Voy a leerles un resumen de la entrevista. Quienes quieran conocerla en su totalidad, pueden verla en https://infoposta.com.ar/notas/9467/los-secretos-del-mln/

De todos los movimientos armados que hubo en América Latina, el MLN Tupamaros es el que tiene el archivo más voluminoso. Eso es gracias al trabajo de hormiga que hizo David Cámpora, una especie de tupamaro rebelde, obsesionado por documentar la historia de este aún hoy mítico grupo. Lo trancaron, le temieron, lo negaron, pero él siguió adelante, y ahora editará varios libros.

El contador David “Chichi” Cámpora (1934) ingresó al Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros en 1968. En 1972 fue detenido y sentenciado por la Justicia a dos años de cárcel. Permaneció en el Penal de Libertad y en diversos cuarteles hasta ?nes de 1980. Restaurada la democracia, se editó el libro Las manos en el fuego, acaso el primer trabajo testimonial sobre la dictadura, escrito por Ernesto González Bermejo, cuyo protagonista es Cámpora. Casi 20.000 ejemplares vendidos hicieron de él uno de los tupamaros más conocidos.

Estuvo en Alemania hasta 1985 y de allí viajó a Suecia, donde estuvo ocho meses buscando volver a Montevideo “con algo político en las manos. Lo hicimos a escondidas, para que nadie pensara que aquello era un intento de dirección desde el exterior”.

¿La intención era diseñar un proyecto político?

En esos cinco años recorrí Europa teniendo contacto con muchos tupamaros exiliados, y cuando pensaba volver, algunos me invitan a participar en la elaboración de un trabajo que se llamó Rumbo: no línea sino interpretación: ¿qué pasa de ahora en adelante?

¿Ese debate se dio dentro del MLN?

Sí, claro. Retupas, con la vieja línea y un poco desconcertados, como todos se desconciertan ante la derrota: políticamente queda un vacío que se supera mediante la autocrítica. Cuando volví a Montevideo en mayo de 1985, me estaban esperando mi mujer y mis hijos.

Y allí también me esperaban, discretamente, tres compañeros enviados por Eleuterio Fernández Huidobro y Julio Marenales. “Chichí, te venís con nosotros, tenemos que laburar”. Le digo al Ñato que necesito discutir políticamente, entender qué pasó y adónde vamos. “Dejate de discutir, hay que organizar”, me contesta. Toda la convicción que tenía cuando ingresé al MLN se había transformado en un montón de preguntas.

¿Ahí comienza la reorganización?

En marzo de 1985; Conventuales es el primer acto de la reorganización. Para entonces se consideraba que los compañeros que estaban en la cárcel y los que estábamos en el exilio no podíamos ser dirección

¿Se puede trazar una cronología de esos hechos?

Tanto en el Ejecutivo como en el Comité Central se van acumulando trabajos. En una reunión del Central surgen muchas críticas al trabajo sobre los ilícitos económicos, que se había empezado en 1972 en el Batallón Florida. Un día el Ñato dice: “Ya que tanto critican, que levanten la mano los que conocen el tema”. Fuimos cinco en treinta.

Entonces planteo que hay cantidad de cosas que tampoco sé. Todos estábamos igual. El Ñato, en su Historia de los tupamaros, llega hasta el 68 y dice que lo siguiente debe ser escrito entre varios. Surge la necesidad de difundir la actividad interna del MLN entre los compañeros para explicarnos qué fue lo que nos pasó. De allí sale la idea de hacer un racconto de los principales sucesos, definiendo el dibujo que hace una organización en su desarrollo, y el Comité me encarga la tarea para su comunicación interna.

En una primera instancia ese archivo tiene carácter oficial.

Exactamente; se resuelve en la Convención. En agosto de 1987 armo el primer equipo y empezamos a discutir un plan de trabajo que se mantiene. A fines de 1993 presenté un informe en el que consideraba culminada la primera etapa: consecución, acondicionamiento, clasificación, listado y archivo del material escrito. El procesamiento de la información se ata con mi idea de hacer una cronología, que me terminan bochando. Trabaje años en eso: 400 páginas, un trabajo chino.

 Y al mismo tiempo hice una cronología básica de unas 35 páginas. La tercera etapa propone recoger testimonios para rellenar con sangre viva los espacios vacíos, y empezar la investigación de los sucesos oscuros. Y hay una cuarta, la comunicación de la historia del MLN. Una olla muy rica.

El MLN parece generar una narración cada vez más voluminosa.

El primer libro será sobre el Casino San Rafael, seis meses antes y seis después del asalto, para explicar el contexto interno del MLN, el de Uruguay y el internacional.

¿Por qué se empieza por el Casino San Rafael, que fue un operativo exitoso?

Es que ya en el Casino San Rafael hay una tremenda crítica política. El operativo se hace a dos días de la Financiera Monty. Está el marketing de la Financiera, esto es propaganda armada, y asaltamos el San Rafael porque precisamos plata. Somos unos tarados políticos, por impacientes, y nadie se dio cuenta. Hoy nos damos cuenta, y con todo amor hay que exponerlo.

¿En qué momento ese archivo oficial se transforma en oficioso?

Hasta 1993 trabajo orgánicamente, hago informes y rindo cuentas. Mi impresión es que el MLN comenzó a sentir un poco de temor con respecto a lo que yo estaba haciendo.

Chichi está averiguando mucho. En el medio está lo que digo sobre el caso del peón Pascasio Báez en Las manos en el fuego, libro que fue rechazado por el Ejecutivo. El MLN no vendió un ejemplar pero todos los derechos de autor de González Bermejo y míos fueron donados al MLN. También está el tema de Mario Píriz Budes, un episodio que investigo con quien entonces era mi compañera, Gaby Weber, en Asunción del Paraguay y aquí. Quiero entender cómo surge, de la materia prima de un revolucionario, un traidor. ¿Qué es un traidor? Quiero entender; déjenme investigar. Redacté un artículo. Me lo vetaron.

La versión oficial del caso Píriz Budes sostiene que se trataba de un doble agente, un infiltrado.

No es así. En lugar de mi artículo, publican uno del Ñato en Mate Amargo, sosteniendo que después de un largo trabajo de investigación el asunto está cerrado. El MLN, de 1985 en adelante, apoya sus pies políticos en el prestigio de la época dura, tiene buena opinión pública, y lo que hoy tiene el MPP es el mismo fruto anterior, más la figura del Pepe.

¿Eso qué le pasó se puede entender como una censura ideológica?

Soy enemigo de las etiquetas, prefiero usar más palabras. En determinado momento Chichi, que es muy leal y muy disciplinado pero que labura a fondo, empieza a destapar algunos tarros desagradables. Jamás pensé darlos a publicidad. Pero revuelvo una olla muy rica donde hay una cantidad de cosas que huelen muy bien y otras que huelen ha podrido. A mi entender, la reacción del colectivo fue “no me empañen esta estatua, el pueblo me está mirando”. Por ejemplo, la idea de las mateadas me pareció espléndida, pero la gente hacía preguntas y uno no podía ir a mentir ni a callarse la boca. Y se hicieron las dos cosas.

¿El MLN le quita apoyo orgánico?

No. Fue como una especie de nadie sabe nada, se disolvió en el aire, como decía Marx. Pero fui a Alemania a buscar unos papeles y cuando volví la gente que estaba rentada no había cobrado un peso.

Pero yo quiero que esto se entienda bien, porque no hay ninguna mala intención; creo que es un gesto político, colectivo. El Ejecutivo pensó: Chichi está por hacer alguna cagada. No me trabaron las manos, pero de hecho eso se fue disolviendo, fui dejando de militar y dedicándome cada vez más al archivo.  (continúa el reportaje completo en el enlace de arriba)

AMODIO: Como pueden ver, Cámpora, que destapó varias ollas que olían a podrido, no pensó en ningún momento darlas a conocer. Es cuando me pregunto entonces para qué las destapó. Pero sobre todas las cosas, qué contenían esas ollas.

La actitud de Cámpora es la misma de todo el MLN tras la dictadura: no hagamos olas, que estamos con el agua al cuello.Voy a poner un solo ejemplo: en el archivo que lleva su nombre, Cámpora guardó las comunicaciones con el poder judicial en agosto de 2015 para darle información para contribuir a mi procesamiento. Así se dice, con toda claridad.

Entre esa información, el mismo Cámpora dice que en su casa de la calle Laguna Merín había un berretín y que Amodio Pérez dio la ubicación para encontrarlo. En el libro Las manos en el fuego, insinúa que la ubicación la dio Pablo Blanco Mazzara.

Pero en el libro Amazonas 1440, una de las hijas de Cámpora, Silvia, en la página 219, reconoce que fue el mismo Cámpora el que entregó dicho berretín. En resumen, otra falsa acusación que se me hizo en su momento y que aparece desmentida por los mismos que la pusieron en circulación.

Así se escribió la historia.


Comunicate