Como ya he subrayado, es demasiado pronto para dar un juicio detallado y definitivo sobre la figura del Papa León XIV. Solo podremos evaluarlo con el tiempo, cuando se vaya revelando y muestre con gestos y palabras su verdadera orientación. Por ahora, como decía, sólo podemos conjeturar a partir de sus posiciones anteriores y de su lugar en relación a los grandes temas de nuestro tiempo.
Prevost dijo que eligió el nombre de León XIV porque, a diferencia de Francisco, que dialogaba con lobos, el león caza lobos: ¿entonces Prevost luchará contra los lobos del nihilismo financiero que quieren evaporar el cristianismo?
Es de esperar sinceramente que así sea. Si este fuera el caso, Prevost continuaría la línea heroica de Ratzinger de defensa del cristianismo desde su evaporación funcional a la civilización de la nada de la tecnología y el capital. Sin embargo, no podemos olvidar el hecho de que Prevost era un fiel partidario de Bergoglio. Y esto lleva a sospechar que en realidad podría ser el Papa Bergoglio II.
En este sentido, no es ocioso preguntarse cómo se posicionó Prevost respecto a la emergencia terapéutica de los últimos años. Hay un vídeo del 20 de agosto de 2021 que arroja luz sobre su posicionamiento real. Estas son las palabras del video: «Quiero invitarlos a todos a reflexionar sobre la importancia de cuidar su salud. Y quiero animarlos a todos a participar en las campañas de vacunación». En un pasaje posterior, Prevost también dijo: “como dijo el Papa Francisco, es un acto de amor, un pequeño gesto, que significa mucho”. Por lo tanto, la continuidad con Bergoglio está también en el modo de concebir las bendiciones de las masas con el santísimo suero como un “gesto de amor”: y como ya hemos señalado en su momento, es verdaderamente un curioso “gesto de amor” que se impone coercitivamente o con chantaje, como de hecho ocurrió con el santísimo suero en el momento de la emergencia.
Para ponerlo en una fórmula, un acto de amor forzado se llama técnicamente “violación”. En este sentido, si bien es pronto para juzgar plenamente la figura de Prevost, sí podemos afirmar que no faltan pistas para vislumbrar, no sin preocupación, sus trayectorias fundamentales. Existe de hecho el riesgo concreto de que Prevost prosiga con diligencia el debilitamiento del cristianismo ya iniciado por Bergoglio en antítesis de la línea de Ratzinger. Lo sabremos pronto y, como dije, espero sinceramente equivocarme al interpretar la figura del nuevo Papa. Las premisas, sin embargo, no son las mejores.
https://www.filosofico.net/diegofusaro/prevost-sul-vaccino-covid-come-atto-damore/
traducción: Carlos X. Blanco