Cuando me disponía a continuar el artículo sobre las elecciones departamentales llegó la noticia del fallecimiento de Mujica. La semana siguiente nos desconcentró del objetivo, tal fue el impacto más de lo que vendría que de lo irreparable. En medio del velorio dos cosas me pegaron: el espíritu “cisplatino” detrás de la decisión de esperar a Lula y el anuncio de la compra -en homenaje al difunto- de la estancia por parte de Colonización. Durante los días de duelo volvieron a estar presentes las razones de la renuncia de la ministra de Vivienda; el escándalo de la directora del Puerto – la directora y su marido-; las novedades del Dr. – ah, no es doctor- del Ec. Arim; las varias casas, entre ellas una con los impuestos impagos de Pereira, Presidente del FA; la morosidad de la ministra de Defensa; la precariedad impositiva de la mansión del Intendente – por esos días resuelto su elección- de Lavalleja.
Casi todos tienen un denominador común: no pagaron el Impuesto a Primaria, ni las contribuciones al BPS.
Recordemos son dos de los tantos “postulados” por los “más pobres” del FA.
En fin, antes de volver y seguir con las departamentales me pareció oportuno este recordatorio de aquella semana. Será motivo de un próximo artículo, Ahora, con el expresidente ya enterrado volvamos al inicio.
No deparó muchas nuevas las elecciones departamentales. Continúa la hegemonía del Partido Nacional, 13 Intendencias directamente, 1 (Salto) en coalición; 1 del Partido Colorado; y 4 frenteamplistas. Una novedad, en Montevideo que ganó otra vez el FA, el candidato opositor el nacionalista Lema sacó más votos que el Intendente electo Bergara. Otra, en Canelones hubieron 40.000 votos en blanco.
¿Y en Soriano? Bueno, allí el imputado de todos los males habidos y por haber, quien sólo pudo hacer campaña los últimos tres días, sin poder votar (se lo impidieron en contra de la Constitución y de las normas electorales que rigen desde 1924) ganó por amplio, amplísimo margen al FA. La 903 y la candidatura de Besozzi votó por encima que todo el FA. Entonces primero “voz populi, voz Dei”. Al FA, a sus acólitos en la “justicia”, de poco sirvieron el enchastre y las manidas imputaciones de corrupción. Dicho sea, y no sólo de paso, la única corrupta demostrada fue la Presidenta del FA Soriano, tanto que tuvo que renunciar en medio de la campaña electoral a su cargo. Siguió siendo tercera suplente del primer lugar de una lista a la Junta Departamental, sin siquiera ruborizarse está de más.
¿Está resuelta la cuestión en Soriano? Debería… Debería. Desde el puno de vista electoral, no hay dudas. Tamaña paliza… En lo político, bueno, tanto a nivel nacional como departamental, los frentistas harían bien en lamer sus heridas y recapacitar. Pero la lengua la tienen para seguir con el enchastre y sus neuronas le dan para solo crear otro Instituto, éste para “estudiar” porque no pueden ganar en el Interior. Así, como dice la canción, “pasaran más de mil años, pasarán.”
Claro, que todavía tienen la “justicia”. La imputación por variados delitos sigue vigente, el juicio, al que Besozzi se expone porque “soy inocente y lo probaré”; durará entre dos y tres años. El Tribunal de Apelaciones, por mayoría dos en tres, resolvió mantener la imputación. Interrogantes que sólo el transcurso del tiempo ira develando. Mientras mucho tilo, mucho.
A seis meses de ganar el gobierno nacional el FA perdió todo lo que había ganado en Octubre y Noviembre. Un escuálido 39% en todo el país, lo volvió al porcentaje de 2019.
Como en la vida, no hay sólo una explicación. La cercanía y la buena gestión de Intendentes blancos explican un aspecto; pero no explica por qué en Montevideo con una gestión pésima, deficitaria y alejada de la gente sigue ganado después de 35 años. La propuesta de “gobernar con honestidad” le sirvió al FA a nivel nacional (todavía sigo sin explicarme porqué el Partido Nacional le dejó este “cachón” a Orsi), sin embargo en Artigas, por ejemplo, ganaron los herederos de los “corruptos”. Las mismas razones que llevaron a la ciudadanía no votar a los blancos en Río Negro o Lavalleja, desidia, arrogancia, descalificación entre candidatos del mismo partido, están presentes y mucho más en Canelones y Montevideo, que votó al FA.
Es decir, y hay aquí, para sacar punta al lápiz; ¿porque – para expresarlo en términos deportivos – en una fecha unos ganan por goleada y a la siguiente son los otros los que también ganan por la misma goleada? Es verdad que los que juegan no son los mismos. Los equipos sí, PN o FA, pero los jugadores son otros.
De aquí en más, y en los cuatro años y medio que nos quedan, con estos jugadores iremos al campeonato. Se abren otras interrogantes, por ejemplo, que pasará con el Partido Fiscal; podrá el MPP sin Mujica controlar el Gobierno; la vocación totalitaria se llevara a todo el FA; la Coalición Multicolor estará a la altura de las circunstancias; ¿hasta cuándo esperarán los que no son ni unos ni otros para incidir en la realidad? ,… en fin, para ir observando. Y en lo posible, actuando.
Entrega anterior