17.JUN25 | PostaPorteña 2487

Argentina – FIT (U) en interbloque parlamentario con el peronismo

Por ASTARITA/D.Quevedo

 

Rolando Astarita [Blog] jun 16 2025

Por estos días nos enteramos, por medio del Nuevo Partido Socialista de los Trabajadores, de que el FIT-U conformó un interbloque en el Parlamento, el Frente de Izquierdas – Nacional y Popular, con dos diputadas del peronismo en el parlamento nacional. Puede leerse en El FITU se integra al peronismo en el Congreso  :: Nuevo PST

Reproducimos algunos pasajes:

“El 12 de abril del 2025 las diputadas Julia Estrada y Mónica Macha conformaron un bloque llamado “Nacional y Popular”. Tras conformar ese bloque procedieron a conformar un interbloque con los diputados del FIT (U), dando origen de este modo al «interbloque Frente de Izquierda- Nacional y Popular». ¿Las diputadas «nacionales y populares» rompieron con el PJ? No, para nada. Las diputadas del flamante bloque “Nacional y Popular” no se fueron del peronismo sino que llevaron a cabo esta movida parlamentaria en acuerdo con la conducción del Partido Justicialista (PJ). Es decir, la conducción del PJ y la conducción del FITU acordaron esta maniobra parlamentaria para conformar un interbloque en la cámara de diputados. 

 (…) Lo hicieron como parte de una maniobra parlamentaria, propia de los fraudes, las roscas, y trampas políticas de la cueva de bandidos que es el parlamento burgués. En el Parlamento se votó una Comisión de Investigación del caso $Libra, la estafa de cripto-monedas lanzada por el presidente Milei. (…)

Los funcionarios establecieron que la comisión se integra con representante de bloques o interbloques que si suman 5 diputados tienen un representante, si suman más de 5 diputados tienen otro representante, y adicionarán uno más cada 20 diputados. El reglamento de conformación de esta Comisión abrió de par en par las puertas de «rosqueo», negociaciones para el armado de bloques e interbloques con el objetivo de meter en la comisión de investigación la mayor cantidad posible de miembros con el objetivo de «copar» la comisión. (…)

[Los diputados del FIT] Hicieron un acuerdo con la dirección del PJ y se sumaron a la «rosca» y negociaciones para conseguir un lugar en la Comisión, así es como conformaron un interbloque con dos diputadas del peronismo y ganaron dos lugares en la comisión: Uno para Cristian Castillo del PTS, y otro para Julia Strada del peronismo. 

(…) Es una metodología propia de los partidos burgueses. En esas negociaciones se negocian puestos, dinero, favores, y toda organización que se reclama marxista, trotskista, o revolucionaria no debe hacer otra cosa que denunciar estos acuerdos, y nunca ser parte de ellos”. 

Otra fuente

La formación del interbloque también es registrada por parlamentario.com: Con nuevos interbloques, fueron designados los integrantes de la comisión investigadora del caso $Libra – Parlamentario

“El último cambio fue la salida estratégica de Mónica Macha y Julia Strada de Unión por la Patria para conformar una nueva bancada que confluyó con el Frente de Izquierda. De esa manera, la economista se sumó a la designación de Christian Castillo dentro de la comisión investigadora”. (…)

Así las cosas, fue la oposición más férrea la que optó por calcar esa estrategia: con un Frente de Izquierda de 4 integrantes por la salida de Mónica Schlotthauer, Mónica Macha y Julia Strada conformaron una nueva bancada, bajo el nombre Nacional y Popular, para confluir en el interbloque Frente de Izquierda – Unidad y recuperar ese lugar”.

¿Independencia de clase o colaboración con el peronismo?

Hay que decirlo con todas las letras: con la formación de este interbloque se sugiere que el FIT tiene una relación de colaboración con los representantes parlamentarios del PJ. Es lo opuesto del mensaje que debería dar el socialismo, a saber, que no hay sombra de solidaridad entre los marxistas y los partidos burgueses, incluido el peronismo. La única unidad posible de los socialistas con partidos defensores del régimen capitalista es en lucha por reivindicaciones que representen mejoras concretas para los trabajadores o las masas populares, sin por ello fomentar la conciliación de clases con los explotadores. Y para ese tipo de unidad no es necesario formar bloques, o interbloques, con el peronismo, ni con ningún otro partido patronal.

Los defensores del FIT-U dirán que lo suyo es una táctica, una maniobra “técnica” para asegurar tal o cual representación en tal o cual comisión. Pero esto no es así. No hay tal neutralidad táctica, o técnica. Es que en sí misma la formación del FIT (U)-Nacional y Popular, incluso su nombre, es el mensaje: este dice que hay un espíritu de amigable colaboración, a nivel parlamentario, entre trotskistas y peronistas. Mucho mayor que con cualquier otro partido burgués. ¿O acaso sería posible formar un interbloque con PRO o LLA aduciendo “cuestiones tácticas”, o “técnicas”? A nadie se le ocurre semejante cosa. Sin embargo, la dirigencia del FIT (U) encuentra natural hacer un interbloque con el peronismo. Aunque, por otra parte, ha ocultado el asunto a sus militantes y simpatizantes. Por eso nos enteramos del chanchullo por medio del Nuevo PST. Como me escribe un amigo, la dirección del FIT (U) ni siquiera tuvo “un mínimo de transparencia y honestidad hacia la militancia y los votantes”. Viejos métodos que se repiten, sin que a nadie parezca importarle.

Para terminar, subrayamos: hay un abismo de clase entre el socialismo y el peronismo. Pero el interbloque FIT (U) Nacional y Popular sugiere que las diferencias no son tan dramáticas. En especial si, además, se agrega una indispensable dosis de nacionalismo (del tipo “defender a los corruptos nacionales es parte del combate por la liberación nacional”). Es lo opuesto de lo que marca la tradición del socialismo revolucionario: la crítica tiene que llegar a la raíz, y la raíz es de clase.

 

PTS, del embellecimiento de Cristina a la propuesta de plantear

una "salida al ajuste" junto al PJ

 

El PTS, con sus aliados del FIT (U), en las puertas de la casa de Cristina Kirchner, un gesto que expresa claramente la capitulación de estas organizaciones frente al peronismo

Por Damián Quevedo Convergencia Socialista 15/6/25

La declaración del Frente de Izquierda sobre el fallo contra Cristina y su participación en una reunión con dirigentes del PJ, constituyeron la mayor capitulación de la izquierda trotskista en décadas. Sin embargo, las resoluciones del último congreso del PTS, no solo reafirmaron ese derrape, sino que lo profundizan, a través de una orientación frente populista y pro peronista. 

El proyecto de resolución de este evento, centra su análisis en el fallo contra la ex presidenta, cuestiona a la dirigencia peronista por no defender a su jefa, y, desde esa ubicación, le exige que impulse la movilización en todo el país. Lo peor de todo, es que alienta la posibilidad de avanzar con el PJ, no sólo en ese plano, sino en cuanto a la posibilidad de plantear “una salida a la crisis”. 

Que la posición del PTS-Frente de Izquierda y de sus principales referentes, rechazando sin especulaciones el ataque antidemocrático a pesar de ser duros opositores al peronismo, ha tenido una enorme repercusión política y ha generado simpatía en amplísimos sectores del peronismo que reconocen nuestro posicionamiento consecuente, dejando abierto un diálogo muy grande con esos sectores para discutir cómo continuar la lucha, pero también cómo enfrentar los planes de ajuste y plantear una salida a la crisis [1]

Podemos discutir si es correcto o no exigirle a la CGT que llame a parar, pero este debate no deja de ser táctico, porque, más allá de las diferencias profundas que tenemos sobre el misma la mayoría de la izquierda, no es una cuestión de principios. Es que, más allá de la mafia que la conduce, la CGT continúa siendo una institución encargada de organizar sindicatos obreros. 

Muy distinto es trasladar la exigencia a un partido patronal, una de las herramientas principales que tiene el régimen “democrático” para sostener al capitalismo, aquí y en todo el mundo. Peor aún, cuando se trata del Partido Justicialista, que a lo largo de su extensa historia ha funcionado como garante de la aplicación de los peores planes políticos, económicos y represivos. 

El PTS va mucho más allá, porque dice que, con ciertos sectores del PJ, no solo es posible “discutir cómo continuar la lucha…”, sino también, avanzar en acuerdos para “enfrentar los planes de ajuste y plantear una salida a la crisis”. ¡Construir una “salida a la crisis” significa poner en pie un programa de gobierno, algo que los trotskistas combatimos desde siempre, porque constituye un frente de conciliación con los verdugos de la clase trabajadora!    .

Las resoluciones del PTS que abonan esta teoría parecen formar parte del realismo mágico, ya que este partido sostiene que la persecución a Cristina es el producto de la presión del imperialismo yanqui, a través de su polea de transmisión, el “partido judicial”. La idea de que podría existir cierto grado de anti imperialismo en el PJ es total y absolutamente equivocada. No existen elementos serios para sostener esa caracterización, ni que la de que el imperialismo yanqui tendría, como línea exclusiva, la extensión continental de gobiernos parecidos a Milei, cuando la realidad demuestra todo lo contrario. 

¡Los yanquis, como cualquier otra potencia imperialista, no tienen prejuicios ideológicos o morales a la hora de bancar gobiernos de distintos signos ideológicos o “relatos”, sostienen a quien mejor defienda sus intereses, desde la derecha a la “izquierda”! Por eso, y solo para dar un ejemplo de este pragmatismo, en su “patio trasero” mexicano, EEUU sostiene al gobierno de MORENA, que, ideológicamente, está en las antípodas de la experiencia libertaria. 

La idea, más gramsciana que trotskista, de que existen campos burgueses progresistas, empuja a la dirección del PTS a capitularles a la mayoría de los gobiernos latinoamericanos, porque la mayoría de estos son mucho más afines al kirchnerismo que a Milei. Así ocurre en países importante, como México, Colombia, Chile, Brasil y Perú (entre otros), sin contar las dictaduras de Venezuela y Nicaragua. 

Una cuestión es disputar la conciencia de los sectores obreros que aún confían en el peronismo -que ya no son la mayoría- otra muy distinta es buscar un diálogo con la conducción peronista. El PJ es un partido burgués, que se apoya en sectores de la pequeña burguesía progre y la “casta” sindical. Una organización contrarrevolucionaria que dedica buena parte de su tiempo a combatir a la izquierda, incluso con patotas armadas, como la que asesinó a Mariano Ferreyra.   

El PTS, que, desde hace tiempo viene profundizando su adaptación al régimen democrático burgués, acaba de dar un salto de calidad, votando un documento que lo lleva a perder lo más valioso que tenía, su independencia política con respecto a las organizaciones capitalistas. Este proceso, que es lamentable, debería ser enfrentado y derrotado por su militancia más consecuente.

[1] https://www.laizquierdadiario.com/Politica-12


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