Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv
Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso
Programa El Cernidor 207 30.06.2025
Hoy nos acompaña el Dr. Eduardo Lust
https://www.youtube.com/live/dyA89YFltqo?si=k9Y2zcWPpdVxGvLO
Cernidor 207 del lunes 30 de junio 2025
Palabras de Amodio: El 30 de junio de 1970, fui detenido por primera vez. Iba a una reunión con el comando de la columna 1, integrado entonces por Élida Baldomir, Graciela Jorge Panzera y Andrés Cultelli.
Minutos antes había pasado por el local que entonces ocupaba la Escuela de Policía, en la calle San Martín casi esquina Vilardebó, al volante de un Land Rover. Pude observar que un grupo de hombres que estaban en la puerta de la Escuela, me miraron con mucha atención. Un exceso de confianza me hizo continuar por San Martín, para encontrarme con un muchacho que entonces tenía 14 años y era hijo de la Flaca Teresa, una mujer que junto a Alicia Rey y yo mismo daba cobertura, en la chacra que la columna 15 le había comprado a Néstor Sclavo, en Pando, con dinero proveniente del asalto al casino de San Rafael.
La noche del 29 de junio, en Av. Italia y Comercio, Raúl Sendic me había entregado una bolsa con libras esterlinas, para guardarlas en el berretín construido en el subsuelo del dormitorio principal. Como era mi costumbre, estacioné el Land Rover debajo de un grupo de eucaliptos, para protegerlo de las heladas, y olvidé la bolsa con las libras.
La mañana del 30, una avería en el motor del molino que nos proporcionaba el agua, me hizo demorar la salida para la reunión con el comando de la columna 1. Cuando llegué al Land Rover me encontré la bolsa con las libras, y al no tener tiempo para guardarlas en el berretín, las escondí, a la vista de Teresa, en los restos de una conejera en desuso.
Cuando fui trasladado a Punta Carretas, envié un mensaje con La ubicación de las libras. Un año después, a través de Adolfo Wassen, que había sido detenido el 7 de julio, pude saber que las libras no se habían encontrado. Ya estaba en marcha el Abuso y con Wassen acordamos que una vez en libertad, iría hasta la chacra para tratar de encontrar las libras.
Efectivamente, una tarde me llevaron hasta la chacra y una vez superada la entrada, comprobé que salvo el molino, no existían los restos de la conejera y que el terreno había sido arado, por lo que no se tenía ningún punto de referencia. Informé acerca del resultado y no se habló más del tema.
Será en 1986, cuando el MLN puso en marcha la falsa historia, cuando se dijo que yo me había quedado con las libras y que con ellas había pagado el salvoconducto que nos puso en libertad a Alicia y a mí. Lo cierto es que nunca se supo si las libras las recogió la Flaca Teresa, si se las entregó a alguien del MLN o si, como aventuraron algunos, se las apropió ella, ya que al poco tiempo desapareció.
En el momento que fui detenido, intenté sobornar a quienes me habían detenido, ofreciéndoles el dinero que estaba escondido en una mesa con doble fondo, que estaba en el comedor del apartamento que ocupaba, en la calle Aconcagua 4794.
La respuesta que recibí fue que ya se había dado aviso de mi detención, por lo que no aceptaron mi oferta. Luego uno de ellos me dijo que habían hecho una gran macana…
Esa mesa no formaba parte del mobiliario del apartamento, que se había alquilado con muebles, y cuando se le entregó el apartamento a sus dueños, estos no hicieron mención a la mesa.
Junto con la ubicación de las libras, informé que en la mesa estaban 6 revólveres del robo a la Marina y 1.500.000 pesos.
Luego de varios intentos, el MLN recobró la mesa. Hoy sabemos, por las declaraciones de uno de los participantes en el primer intento, un periodista de El Debate, de apellido Dans, que junto con Lucas Mansilla Calleros fueron hasta el edifico de la calle Aconcagua en un coche VW, propiedad de Héctor Gutiérrez Ruiz, que desde unos meses antes había tomado contacto con el MLN, precisamente a través de Mansilla, entonces miembro del Ejecutivo, junto a Sendic, Martínez Platero y yo.
Pocos días antes de mi detención, el MLN había decidido poner en marcha el plan Satán, elaborado por los presos en Punta Carretas y que consistía en el secuestra de personal de los EE.UU. para canjearlos por un número reducido de presos, entre 20 y 30, entre hombres y mujeres.
Mi falta en el Ejecutivo debía ser cubierta por Alicia Rey, y Sendic, para evitarlo y así actuar con mayor libertad, planteó en el Ejecutivo asignarle la atención de los políticos entonces conectado con el MLN: el mismo Gutiérrez Ruiz, Manuel Flores Mora, Enrique Erro, Alba Roballo y Wilson Ferreira Aldunate.
Al Ejecutivo llegó entonces Candán Grajales, que junto al mismo Sendic, Mansilla y Martínez Platero, decidieron pedir el canje por todos los presos políticos. El MLN entró en una fase de actuaciones descontroladas, lo que llevó a la caída del local de Almería 4630, donde fueron detenidos quienes ocupaban la Dirección salvo Mansilla Calleros y los organismos intermedios.
Uno de los comunicados del MLN decía que de no aceptarse el canje, se haría justicia. La Dirección que tomó la dirección del MLN, integrada por el mismo Mansilla, Samuel Blixen, Manuel Marx Menéndez y Juan José Domínguez, entendió que hacer justicia era ajusticiar a los secuestrados, lo que provocó la muerte de Dan Mitrione.