21.JUL25 | PostaPorteña 2494

Uruguay - El juego de la mosqueta

Por Alfredo Lara

 

Alfredo Lara @Alfredolara29 18/7/25

 

Al final, ASSE (Administración de los Servicios de Salud del Estado) va a aumentar "un poco menos" los sueldos y a hacer "menos" nombramientos nuevos, según se había anunciado hace unas semanas, en una decisión que provocó indignación y repulsa en la opinión pública. El escándalo se frenó, en principio, con el anuncio casi inmediato de que se suspendía la "reestructura" salarial y la creación de cargos, pero una vez disipados los humos del enojo en amplios sectores de la sociedad, las autoridades anunciaron que se mantendrán los aumentos para ciertos funcionarios y se crearán cargos nuevos, aunque menores a lo anunciado.

La marcha atrás fue, entonces, parcial, tras "las negociaciones entre los distintos sectores políticos del Frente Amplio en puja permanente por ganar lugares y cajas en el gobierno" y las llamadas desde Presidencia y Economía para poner un freno a las "ambiciones alocadas" de algunos dirigentes ante la indignación social que explotó en medios y redes por los anuncios, según las fuentes consultadas. Muchos se preguntan hoy si, los aumentos salariales y cargos nuevos anunciados en principio, fueron una estrategia de disimulo para lograr que pasaran, sin tantos cuestionamientos, los que anunciaron ahora. El vicepresidente de ASSE, Daniel Olesker, señalado por algunas fuentes como alguien acostumbrado a dilapidar los recursos públicos, reconoció a Radio Sarandí que “A los adjuntos a gerencia se les habían aumentado los sueldos. Está claro que eso era una medida desproporcionada, no la evaluamos bien”. “Los gremios, tanto médicos como no médicos, entendieron que no estaba bien, y lo que hicimos ahora fue una medida mucho más razonable: los adjuntos a las gerencias van a ganar igual que los adjuntos al directorio”, agregó. Asimismo, Olesker indico que “eso significa que para algunas personas que se habían aumentado $ 100.000 o $ 60.000, ahora se les va a aumentar $ 26.000”. “Hicimos un aumento, porque $ 176.000 nominales para una persona que es adjunta a una gerencia nos parecía muy bajo. En esa lógica, entendimos que no dimos con la tecla justa, y ahora sí entendimos que la dimos”, señaló Olesker, Las mayores críticas apuntan a que las expresiones de Olesker revelan un "gran desprecio" por la administración del dinero de todos, "una increíble liviandad para referirse a los recursos públicos", según las fuentes. El jerarca "economista" confirmó que del anuncio original se mantuvo la creación de los cargos de subgerente asistencial y subgerente general de ASSE, “que antes no existían”, que percibirán $ 258.874 y $ 357.718, respectivamente, según publicó el diario El País.

Entretanto, el presidente de ASSE, Álvaro Danza, confirmó a la prensa que se mantiene el aumento salarial del gerente general, Federico Martiarena, pues se incrementa su carga laboral de 40 a 48 horas. Martiarena cobrará $ 376.547 (unos $ 73.000 más que antes), cerca del doble de lo que cobra el titular de ASSE ($ 203.940).

En amplios sectores de la opinión pública de nuestro país se ha instalado la percepción que en algunos sectores del gobierno del Frente Amplio se aplica el estilo kirchnerista de administración de los recursos públicos: el clientelismo a ultranza con compañeros y militantes.

Lo sucedido hace un par de meses en el Puerto de Montevideo con la ex directora Alejandra Koch (las decisiones le costaron el puesto), ascendiendo a dedo a su esposo, Ricardo Suárez, funcionario y líder del gremio portuario durante años, y a varios integrantes de su secretaría, también escandalizó a la opinión pública en el mismo sentido. La impresión para observadores económicos y políticos es de un descontrol total en el manejo de los recursos en organismos como ASSE, que tienen presupuestos enormes y erogaciones gigantescas en cantidad de funcionarios jerárquicos, gastos de funcionamiento y polémicas contrataciones de servicios, sin brindar la calidad de atención que reclama y necesita la población.


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