25.JUL25 | PostaPorteña 2495

Programa EL Cernidor

Por posta

 

Programa El Cernidor 21.07.2025

Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

Próximo libro los editoriales de Amodio en el Cernidor, tema Arazatí, opinión de Huidobro sobre tema aguas. Las democracias diferentes la opinión de la ministra cubana negando la pobreza en Cuba. La persecución de dirigente sindical por el gobierno del FA.

https://www.youtube.com/live/43CbfJxraRQ?si=b-VfJ9XWiHRRw3A5

 

Cernidor 212 Correspondiente al día 21 de julio de 2025

Palabras de Amodio: Como consecuencia de los planteos de varios oyentes del Cernidor, hemos resuelto, una vez que terminemos el nuevo libro de Álvaro, El nazismo en el Río de la Plata, recopilar las presentaciones de El Cernidor para reunirlas en un libro. Todo lo producido de la venta de estos dos libros será para el pago de lo pendiente del documental Bacacay 3570.

En el pasado programa vimos la importancia que para la cohesión interna de los grupos del movimiento tupamaro tuvieron los locales de la calle José María Penco 3461, Carlos Reyles 1525 y el local situado en la esquina de José L Terra y Gustavo Gallinal.

Es así que el panorama en los primeros meses de 1965 era muy auspicioso. Se estaban cumpliendo todos los planes elaborados, la moral y la disciplina internas eran excelentes y los responsables políticos y militares habían llevado adelante una muy buena labor: los primeros se habían preocupado de llevar adelante un acelerado programa de formación política, sobre la base de textos de Marx, Lenin y Mao, se profundizó en el estudio de los materiales elaborados por los cubanos, dándole mucha importancia a  Regis Debray y se incentivó la discusión de temas políticos nacionales. Los responsables militares trabajaron fundamentalmente en lo que tenía que ver con la capacitación técnico-militar, que pese a lo pomposo del nombre, era muy elemental.

A pesar de lo auspicioso del panorama se decidió seguir trabajando "para adentro”, es decir, seguir impulsando las tareas de consolidación. Se entendió que sin una Organización fuerte no se podía, a menos de caer en el aventurerismo, emprender la lucha por la revolución. Para esto, se formaron a iniciativa del Comité Ejecutivo, dos organismos nuevos que se llamaron Coordinadores: uno político y el otro militar, que se integraron con los responsables políticos y militares de cada célula y que funcionaban semanalmente con un miembro del Comité Ejecutivo: Fernández Huidobro en el político y Tabaré Rivero en el militar.

Aproximadamente en la misma, fecha junio de 1965, son liberados Manera, Marenales y Giménez(Alberto Giménez Andrade, músico conocido como Alberto Zapicán) A este último, como se dijo anteriormente, se le dio de baja, por su comportamiento negativo en la policía y en la cárcel. Como hecho circunstancial, hay que destacar que Alberto Giménez era hombre de confianza de Sendic y que cuando se decidió su separación, Sendic se retiró de la reunión, lo que provocó algún resentimiento pasajero, pero que marca el inicio de una actitud que será constante en Sendic: su total ausencia de autocrítica. Pese a esto, la unidad interna es firme, pese a que todo el peso del trabajo interno recae sobre los integrantes del MAC y del Partido Socialista.

Manera y Marenales comenzaron a trabajar en forma legal en el diario “Época” cuyo administrador, Andrés Cultelli, era un integrante de la Organización y facilitó todos los trámites. En la Organización se integraron fundamentalmente al sector Servicios, del que fue responsable Manera Lluveras, que de acuerdo a los planes elaborados se logró poner en funcionamiento, aunque participaron en algunas acciones, pero no de forma directa.

Se pensaba que ante cualquier operación de los Tupamaros estarían en la óptica policial, por lo que en toda circunstancia debían tener una coartada perfecta. Al sector Servicios se le asignó el local alquilado en José L. Terra y Gustavo Gallinal, que funcionó como taller mecánico y de reparación de artefactos eléctricos.

Pese a las tensas relaciones con la dirección del Partido Socialista, se aceptó el planteo de dar instrucción militar a un sector de las Juventudes Socialistas. El intermediario fue Guillermo Chifflet, que actuó a expreso pedido del Comité Ejecutivo del Partido en un encuentro con Manera en la misma sede de Época.

Chifflet siempre intentó que las relaciones con el Partido Socialista fueran más cordiales de lo que eran, aunque siempre mantuvo sus críticas hacia las posiciones de las dos partes enfrentadas.

A iniciativa de Sendic se propuso su integración al Coordinador y darles los cursos solicitados, en la creencia de que a través de los cursos se podría llegar a un acercamiento y en un futuro, si no era posible su incorporación al grupo Tupamaros, al menos convertirlos en una fuerza aliada.

Quien más convencido estaba de esta posibilidad fue el mismo Sendic, con su teoría de que todas las fuerzas podrían en algún momento actuar de forma mancomunada, pese a las discrepancias políticas. No se tuvo en cuenta que la mayoría de las Juventudes Socialistas ya estaban funcionando como una organización más cercana a las posiciones del MIR -la necesidad de la creación del partido previamente al aparato armado y este subordinado a las decisiones del partido-. La experiencia demostró que quienes se opusieron a los cursos estaban en lo cierto. En un principio el encargado de tales cursos fue Amodio Pérez, pero al adquirir este más responsabilidades en el grupo Tupamaros, su labor fue reforzada con la presencia de Heraclio Rodríguez Recalde,  " el Flaco José"a quien sus alumnos terminaron convenciendo de que los tupamaros eran un grupo de aventureros, putchistas, etc.

Tanto Heraclio como su compañera Edith Moraes Alves resolvieron incorporarse al MUSP, todavía en grado de formación. Poco les duró la experiencia y rápidamente solicitaron el reingreso, que les fue concedido a ambos. El incipiente MUSP consiguió captar a otros miembros de las Juventudes Socialistas cuyo grado de integración al grupo Tupamaros era menor. Entre ellos, Alba Bordoli, los hermanos De Martini y Rafael Mántaras.

Las acciones procesadas en este período seguían siendo de pertrechamiento, que no eran firmadas como "Tupamaros", cosa que se hacía con las acciones que se consideraban de propaganda. Dentro de este tipo de acciones, dada la coyuntura internacional, casi todas eran motivadas por la situación cubana o vietnamita. Todas estas acciones se realizaron mediante uso de explosivos, que eran preparados por Mejías Collazo, que había hecho cursos en Cuba como militante del MRO.

Los cubanos tenían como hombre de confianza a Ariel Collazo, por lo que muchos integrantes del MRO o en su cercanía, habían viajado a Cuba y otros lo harán en el futuro: Jessi Macchi, Ruben Sassano, Jorge Zabalza, Pedro Lerena, Eduardo Trímboli, Líbano Rodríguez, Soledad Barret, entre otros. Todos realizaron cursos de capacitación que serán totalmente inútiles más adelante, ya que consistieron en instrucción de guerrilla rural. Con la excepción de Trímboli y Soledad Barret, todos los restantes se integraron al MLN.

A raíz de esa serie de acciones de tipo "internacional", se realiza un planteo al Comité Ejecutivo, por parte del Coordinador Político, que consistió en:

1) Tupamaros es una Organización que se propone procesar la lucha en el Uruguay;

2) Sin desconocer la importancia de las razones políticas que motivaron los últimos operativos realizados, se entiende que es fundamental realizar acciones que respondan a la problemática interna por:

A) Necesidad de lograr apoyo en la población, fundamentalmente en la clase obrera;

B) Necesidad de una mejor inversión de hombres y medios;

C) Existen en nuestro país motivos suficientes como para realizar acciones simpáticas para importantes sectores de la población. Terminaba dicho planteo proponiendo: acción contra emisora Radio Carve, en conflicto con su personal y contra Manzanares, cadena de almacenes también en conflicto. Dicho planteo fue aceptado por el Comité Ejecutivo y los operativos se realizaron. Ese planteo marca, además, el inicio de una concepción nacionalista para la revolución.

Se orienta entonces el trabajo del Coordinador Político hacia la elaboración de un plan de estudios para todos los militantes, encaminado hacia la capacitación histórica nacional, con aportes de estudios sociológicos. Esta labor respondía a una necesidad interna muy importante: el 90% de los militantes activos eran de extracción clase media baja, por lo que estaban preocupados por todo lo que fuera de temática nacional, aunque no dejaran totalmente de lado a la situación internacional.

Programa El Cernidor 24.07.2025

Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

La historia del coordinador para llegar al MLN Tupamaro. Arazati. Los pasaportes de Orsi. El Director de salud de 33 recién nombrado, en el 2018 lo echaron por malversar 50.000.000 de pesos. Secundaria viola los derechos de la laicidad. Aumento de cargos en la intendencia de Canelones. La OSE quiere 1000 empleados más.

https://www.youtube.com/live/M_R9YPk881g?si=wJ4ga0cgKzcg_Mw5

Cernidor 213 Correspondiente al día 24 de julio de 2025

Palabras de Amodio: Un oyente pregunta las razones por las que se incendió Sudamtex, en el año 1970. Luego de la caída de la Dirección del MLN en agosto de 1970, para demostrar que la Organización se mantenía activa, en Punta Carretas, Huidobro elaboró el Plan Cacao, que ya hemos mencionado en El Cernidor.

En dicho plan se incluía como posibles objetivos ataques a las empresas extranjeras, a las que se consideraba explotadoras de la mano de obra nacional. Es por esa razón que se incendió el local que ocupaba casi media manzana comprendida entre las calles Av. Rivera, Juan Paullier, Lavalleja y Acevedo Díaz.

El incendio puso en peligro al resto de las viviendas y locales adyacentes y tuvo una repercusión totalmente negativa, porque además atacaba una fuente de trabajo. Fue, junto con la explosión del Bowling de Carrasco, una de las acciones que motivó el abandono del Plan Cacao.

Otro oyente nos pide que hablemos acerca de Carlos Rivera Yic. Fue uno de los impulsores de la formación de la colectividad Eduardo Pinela, con sede en la calle Heredia 4440, en La Teja. Era el dueño de la peluquería El rulo lacio, en Carlos María Ramírez, que tenía un cartel en su interior que decía No se atiende a milicos ni carneros.

Descontento con el rumbo que llevaba el Coordinador y que amenazaba con su desaparición, puso a buen recaudo unas armas provenientes de algunos robos, que entregó cuando en febrero de 1966, en la Primera Convención, abandonaron el Coordinador los integrantes del MIR, de la FAU y de la Juventudes Socialistas.

Se mantuvo alejado de la militancia activa, o por lo menos no tengo constancia de ella hasta pasada la dictadura y se plegó a la historia oficial, la que fue abandonando de forma progresiva, a tal punto que tras su fallecimiento, los familiares echaron del sepelio a Huidobro y José Mujica.

Otro oyente nos pregunta acerca de la veracidad del libro Historia de una nación agredida. Es un libro escrito por la FF.AA. para tratar de justificar su accionar a partir de setiembre de 1971.

Como es lógico, a partir de una serie de hechos realiza análisis y saca conclusiones con ese mismo fin, por lo que se mezclan verdades y mentiras.

Lo único que puedo asegurar que es totalmente cierto es el análisis que se publica de la acción de Pando, porque es la copia del análisis que realicé como el coordinador del operativo. Ese documento fue incautado por las FF.AA., y se publicó como si el análisis lo hubieran hecho ellas.

En el Cernidor del lunes pasado dijimos que el Coordinador político presentó un plan de trabajo que pretendía tener como base la problemática nacional.

Simultáneamente, por esos meses se toma contacto con cuatro argentinos que habían integrado la organización argentina Tacuara. Ellos eran Joe Baxter, Daniel Rodríguez Primón, Andrés Cataldo y José Luis Nell Tachi. La conexión se logró a través del MIR, que tenía conectado a Abraham Guillén, quien a su vez, se había conectado con los argentinos a través del diario Época.

Guillén fue un militante anarquista en la Guerra Civil Española, Condenado a muerte, le conmutaron la pena por una de cárcel y logró fugarse. Llegó a Argentina y en 1961 fue encarcelado durante unos meses acusado de ser miembro de los Uturuncos, guerrilla peronista, activa en el noroeste de la Argentina. A raíz de este hecho pidió asilo político en Uruguay en 1962. Escribió sobre economía en el diario Acción y Época, donde se conectó con los ex integrantes de Tacuara.

Estos lo conectaron al grupo Tupamaros y llegó a dar unas charlas en el local de José María Penco y es a través de esa relación escribió su teoría de la guerrilla urbana, que los Tupamaros consideramos un plagio.

A todo esto, el movimiento Tupamaros, no había hecho conocer en forma clara su ideología, ya que públicamente había distribuido unos pocos panfletos en relación a las acciones procesadas. Esto hizo que durante mucho tiempo, la ausencia de definición política y el hecho de que los volantes evidenciaban una tendencia nacionalista, hizo que los militantes izquierdistas, acostumbrados a profusas declaraciones marxistas- leninistas, identificaran al movimiento con una corriente de extrema derecha. Esto fue corriente en la militancia comunista, cuyo comité central, alentó deliberadamente esa visión.

Este riesgo había sido previsto por los Tupamaros, pero se había eludido deliberadamente las definiciones teóricas e ideológicas. Se prefirió propagandear un método de acción político militar, inédito en el Uruguay y después hacer las definiciones. Es decir, se optó por el camino contrario al seguido por los partidos tradicionales de la izquierda, que habían navegado en ríos de tinta y montañas de papel.

A finales de 1965, los integrantes del MIR, seguramente conectados con los miembros de las Juventudes Socialistas, insisten con sus planteos de la formación del Partido de la Revolución. Estos dos grupos estaban formados por una corriente con escaso espíritu de sacrificio, descreídos del estilo tupamaro. Hicieron del marxismo un esquema y trataron de explicar la situación nacional, de acuerdo con las experiencias vividas en Rusia y en China, en sus respectivos períodos revolucionarios. Sus planteos además fueron siempre de tono doctoral y muchas veces, con marcado tono divisionista. Los otros sectores, formados por los militantes más sacrificados, cerraron filas ante lo que creían un ataque interno a la Organización y prepararon así su contragolpe. Este fue orquestado por Sendic, Huidobro y Amodio, que se plasmó en la ponencia finalmente aprobada en la Primera Convención. La llama ponencia B.

Al promediar enero del 66, la crisis era evidente, máxime teniendo en cuenta que ninguna de las partes hizo esfuerzos para evitarla. Antes bien, se trabajó de tal forma que los planteos se hicieron francamente irreductibles.

A finales de enero de 1966 se realiza una reunión en un rancho del balneario San Cristóbal, en el Km.28 de la ruta Interbalnearia. Las discusiones duran dos días. El terreno era propiedad de Violeta Setelich y la construcción la habían realizado Sendic y algunos miembros de UTAA.

Ese mismo rancho y los montes cercanos fueron utilizados desde 1964 para realizar reuniones numerosas, pero fundamentalmente para guardar vehículos robados en Montevideo. Allí se repintaban y blindaban, manteniéndolos ocultos. Dicha reunión no arrojó ningún resultado y de manera tácita se dio por disuelto el Coordinador.

Sendic, que no estuvo presente en San Cristóbal, fue informado en Bella Unión por Rodríguez Belletti y regresó a Montevideo.

Se citó a una reunión en Parque del Plata que se reunirá recién el último domingo de febrero, la que se conocerá como Primera convención. Concurrieron Tabaré Rivero y Amodio Pérez por el Partido Socialista, Rodríguez Belletti, Germán Vidal y los hermanos Arizaga, por el MlR, Eleuterio Fernández Huidobro y Gabino Falero Montes de Oca por el MAC, Gerardo y Mauricio Gatti por la FAU, Luján Molins por las Juventudes Socialistas, Mario Navillat como independiente, José Díaz, Secretario del Partido Socialista y Raúl Sendic como miembro nato del Coordinador.


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