12.AGO25 | PostaPorteña 2499

Programa EL Cernidor

Por posta

 

Programa El Cernidor 07.08.2025

Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

 La Caída de Almería, se termina el Plan Satán La mentira tiene patas cortas, Ortuño no resiste el archivo. Cámaras de seguridad de particulares. Más empresas cierran, otra empresa láctea cierra en Cardona Colonia.

https://www.youtube.com/live/olu2YVC2kFg?si=9PL98-_D7hh9hLQN

 

Cernidor 217, correspondiente al día 7 de agosto de 2025

 Palabras de Amodio : El 7 de agosto de 1970, se produjo lo que se conoce como la caída de Almería, un procedimiento policial en la calle Almería 4630, en el apartamento 1, en Malvín, y que acabó con las negociaciones del llamado plan Satán.

El viernes 31 de julio el MLN secuestró a Díaz Gomide y Mitrione, pero fracasaron otros, por errores cometidos que Manuel Marx Menéndez, uno de los participantes en los operativos de ese día, relata con lujo de detalles en su libro Ay de los vencidos.

Solo voy a destacar la premura y falta de planificación de los preparativos, a cargo de Candán Grajales, fallos seguramente motivados por la premura con que el Plan Satán se puso en marcha.

La abogada Inés Capuccio, designada enlace oficial con los presos de Punta Carretas y Cabildo por el Ejecutivo, actuaba como defensora de Amodio Pérez y de Alicia rey Morales, los que su vez eran los responsables de las comunicaciones en las respectivas cárceles.

En los primeros días de agosto, el Ejecutivo nos comunicó su intención de realizar un nuevo secuestro, una vez planteado el canje de Díaz Gomide y Mitrione por todos los presos políticos, como forma de presionar al gobierno para conseguir el canje, ya que se especulaba que las presiones de Brasil y de EE.UU., serían lo bastante fuertes como para que un nuevo secuestro incline la balanza de lado del MLN y si eso no sucediera, los secuestros se mantendrían dentro de la línea de hostigamiento al gobierno.

Esta decisión del Ejecutivo, que dejaba de lado el acuerdo primario, pedir el canje por un número entre 20 y 30 presos, es la causa por la que comienzan a producirse una serie de divergencias entre los presos y la Dirección. Los presos teníamos un órgano de dirección que, aunque no tuviera más que facultades internas, su opinión era importante, ya que reflejaba la opinión de 200 presos, aproximadamente.

Ese órgano de dirección interna, estaba formado por Manera, Marenales, Fernández Huidobro y Amodio. Los cuatro coincidimos en que:

1) era muy difícil que tanto los EE.UU. como Brasil no advirtieran que la liberación de 200 tupamaros significaría la caída del gobierno de Pacheco Areco;

2) ante esa posibilidad, la presión que pudieran ejercer, se amortiguaría;

3) no era comparable la calidad de los tupamaros presos con los presos recientemente liberados por el mismo Brasil, ya que éstos habían sido procesados por delitos menores;

4) por todo esto, era conveniente presentar el canje por un lote seleccionado;

5) ante la eventualidad que el Gobierno se negara tajantemente a negociar, era conveniente no plantear el canje, porque sería contraproducente cambiar la finalidad de los secuestros en hostigamiento en vez de canje, convirtiendo el canje en un objetivo fracasado;

6) de ninguna manera presionar con la muerte de los secuestrados;

7) es preferible plantear el canje, y si éste no es aceptado, transformarlo en un objetivo a largo plazo. El Ejecutivo, en carta del propio Sendic nos contestó que no aceptaba las sugerencias y alrededor del 4 de agosto se lanza la propuesta de canje por todos los presos, pero sin dar plazo para su aceptación, utilizando una frase muy ambigua donde se dice «que de no aceptarse la propuesta, se hará justicia».

El miércoles 5, a través del senador Pedro Zabalza, nos llega la noticia de que el gobierno está dividido y que puede producirse un vacío de poder. Nos llegaron noticias acerca de que Peirano Facio, Abdala, Vasconcellos, Wilson Ferreira y Manuel Flores Mora eran partidarios de entablar una negociación con el MLN.

El mismo miércoles por la noche el Ministerio del Interior anuncia una recompensa de un millón de pesos a quien proporcione informes que arrojen resultados positivos.

En la mañana del viernes 7 de agosto, el MLN secuestró a Claude Fly, un experto estadounidense que trabajaba para el Ministerio de Ganadería y Agricultura. Parecía que era el golpe definitivo.

Pero un vecino del mismo edificio de la calle Almería, según se dice un taximetrista, había reconocido a Edith Moraes Alves, una de las ocupantes del apartamento 1 y sus llamadas a la policía no habían sido tenidas en cuenta, por lo que llamó directamente al Ministerio del Interior. Desde el Ministerio ordenaron realizar una vigilancia para comprobar la denuncia del vecino y no solo comprobaron que ahí vivía Edith Moraes, sino que identificaron al mismo Candán Grajales.

A las 14 horas en ese apartamento se reuniría el Ejecutivo para analizar la situación. Era la primera vez que se reuniría allí, por lo que Candán los esperaría en la esquina de Yacó y Almería para darles el OK, porque aunque el resto del Ejecutivo conocía la ubicación, no conocían las señales de alarma.

Pero a las 12, dentro del apartamento ya estaban detenidos Asdrúbal Pereira y Edith Moraes, quienes alcanzaron a colocar la señal de peligro, que fue vista por Candán, quien decidió esperar al resto del Ejecutivo y alejarlos de la zona.

Unos minutos antes de las 14, Candán fue reconocido por la policía y herido en un tiroteo al intentar huir, en momentos en llegaron en una camioneta Bidegain y Picardo, quienes oyeron el tiroteo y al ver a un hombre joven con un arma en la mano le ofrecen ayuda, creyéndolo un tupamaro, y fueron detenidos los dos.

Pocos minutos después llegaron Sendic y Martínez Platero, quienes al ver la camioneta de Bidegain y Picardo rodeada por la policía, piensan que si los dos fueron detenidos, podía producirse un rastrillo en la zona, y deciden ir al apartamento a dar el aviso, siendo detenidos también.

Casi al mismo tiempo llegó Mansilla, quien al ver el despliegue policial abandonó la zona, siendo el único miembro de la Dirección que no es detenido. Al poco rato llegaron Alicia Rey y Gabriela Jorge Pancera, quienes traían los pedidos de contactos de Ferreira Aldunate y Manuel Flores Mora.

Estas tenían como contraseña para entrar al edificio, efectuar una llamada telefónica, sistema que ya no se usaba más, pero que no les había sido comunicado. La policía había bloqueado el teléfono, y Rey y Jorge, pensando en un desperfecto común, al no ver ningún movimiento sospechoso en el lugar (y además agotadas por el trajín de esos días) deciden entrar al edificio siendo detenidas.

Así, sumando casualidades y errores cometidos por los tupamaros, la policía asestó un golpe durísimo al MLN y fortaleció la posición del gobierno. A la misma hora en que se producían las detenciones, Pacheco Areco estaba almorzando con sus allegados y asesores, donde, seguramente, estaba analizando su dimisión, según los informes posteriores.

A las 24.00 del mismo viernes 7, Pacheco Areco se dirigió a la población, anunciando su resolución de no aceptar el canje; al día siguiente, sábado 8, el ejecutivo formado en esas circunstancias: Lucas Mansilla, Samuel Blixen, Manuel Marx Menéndez y Juan José Domínguez, emitió un comunicado concediendo al gobierno un plazo hasta el domingo 9, a las 12.00. De no aceptarse, Mitrione sería ejecutado, lo que se cumplió el domingo. El auto con el cadáver de Mitrione fue hallado el lunes 10,  a las El lunes 10, ante este hecho, se suspenden por 20 días las garantías individuales por un acuerdo parlamentario, desatándose así una campaña propagandística totalmente negativa para el MLN y una dura represión.

El ejecutivo recientemente formado fue detenido el mismo domingo 9, en una casa de la calle Javier de Viana 955. Se produjo entonces un vacío de dirección en el MLN hasta que dos días después, por un acuerdo de los comandos de columna, se designó a Adolfo Wassen (Columna 15), Mauricio Rosencof (Columna 10) y Simón Berreta (Columna interior) en forma interina, hasta que fuera posible consultar a los miembros de la dirección recientemente detenidos, consulta que recién se realiza en setiembre, cuando aquellos son conducidos al Penal, y se ratificó esa Dirección.

En el ínterin se produce en el MLN una lucha por la dirección, ya que la Columna 1 que no estaba integrada a ese ejecutivo provisional, aunque en el  acuerdo participó un miembro de su comando, resolvió no aceptar a dicha Dirección, propiciando así una división del MLN encabezada por Elida Baldomir, responsable militar columna 1, la que fue detenida poco después, lo que si bien disminuyó el poder de esa fracción, no evitó que ella siguiera existiendo, aumentado la situación de caos interno que la caída de las dos direcciones y varios integrantes de comandos de columnas provocara.

En forma simultánea, aquellos mismos integrantes del sector «sindicalista» luego la micro-fracción, inician una lucha interna contra el nuevo Ejecutivo, aprovechando la caída de los que ellos llaman «vacas sagradas». El martes 11 de agosto, veinticuatro horas después de la suspensión de garantías individuales, y a 72 horas de que Pacheco anunciara su determinación de no negociar con delincuentes, se inicia una negociación entre el gobierno, representado por su Ministro Fleitas y el MLN representado por Sendic.

Aparentemente la iniciativa partió del Juez de Instrucción de 5º turno, Manuel Díaz Romeu, pero la intervención de Fleitas (Ministro de Cultura) y del Ministro del Interior, Antonio Francese, que aunque no apareció vinculado directamente debía estar en conocimiento de todo, ya que Sendic realizó entrevistas en la propia Jefatura con los detenidos en Almería y fue conducido el jueves 13, en un vehículo policial, al Penal de Punta Carretas, custodiado por el 2º. Jefe del Departamento 4 de la Dirección de Inteligencia, subcomisario Pablo Fontana y por el oficial inspector Pedro Panizzolo, le concedieron carácter oficial a la negociación 

En el penal Sendic se reunió con Maneras, Marenales y Fernández Huidobro a solas, mientras en un patio exterior, bajo la lluvia, Fleitas, Fontana, Panizzolo, el Director de Instituciones Penales Coronel Fortunato, esperaban los resultados de la entrevista.

¿Qué había sucedido? Díaz Romeu le planteó a Sendic la posibilidad de que el MLN liberase a Dias Gomide y Claude Fly y la policía pasaría de inmediato a todos los detenidos al Juez, con lo que los detenidos se evitarían todos los problemas derivados de la suspensión de garantías. Sendic, como era lógico, no podía resolver, por lo que consultó con los detenidos junto con él en Almería y entre todos se decidió que Sendic viajara al Penal para consultar a quienes con él habían integrado direcciones anteriores y para que los presos de Punta Carretas se pusieran en contacto con la nueva dirección afuera, recientemente formada

Sendic era partidario de la negociación por considerar que el MLN no estaba en condiciones de soportar la represión que se desataría en medio de la suspensión de garantías; se sabía que eran muchos los detenidos y entre ellos se encontraban quienes conocían todos los lugares donde estaban los secuestrados, los depósitos de armas y del dinero, ignorándose cuántos podrían soportar el pentotal y las torturas con que se les amenazaba.

Manera, Marenales y Fernández Huidobro manifestaron en principio su desacuerdo, lo que motivó que Sendic se retirara disgustado del Penal, no sin antes recordarles a sus compañeros que su opinión era compartida por la gente de Almería Candal , Alicia Rey y demás La discusión suscitada fue muy dura, y al fin de la misma le comunicó a Fleitas lo siguiente: sobre la base de la propuesta traída por Sendic se elaboraría una fórmula de negociación que conformara a las partes; esa fórmula se elaboraría en el Penal, en una reunión más amplia, para lo que se pedía autorización para realizarla; los presos actuarían sólo como intermediarios, ya que la dirección afuera es la única que está en condiciones de decidir.

La autorización se consiguió y Fleitas pidió que la respuesta estuviera pronta en 24 horas, a lo que se respondió que era imposible: se precisarían por lo menos 3 días, con lo que la respuesta estaría el viernes por la noche. En la celda 281 se reunieron entonces Marenales, Manera, Fernández Huidobro, Amodio, Mujica, Leonel Martínez Platero, Falero Montes de Oca, Pablo Blanco, Heraclio Rodríguez, Bassini, Zabalza, informando Huidobro y Marenales lo discutido con Sendic y fundamentalmente su discrepancia, la que fue más tarde la opinión mayoritaria.

Yo me manifesté de acuerdo con lo propuesto por Sendic, porque era consciente de lo grave de la situación, y si precisamente temía el desarrollo de los acontecimientos, era necesario aconsejar a la Dirección afuera que la propuesta se aceptara. Lo que se resolvió fue informar todo lo desarrollado en las discusiones, la opinión de los presos de Jefatura y la de los presos de Punta Carretas, esta última, las mujeres de la cárcel de Cabildo , quedaron afuera,  desarrollada y fundamentada extensamente, terminando con la frase siguiente: «la Dirección son Uds. y a Uds. les corresponde decidir».

Tal como era lógico esperar, la Dirección nueva, con mucho desconocimiento de la real situación interna del MLN, pagando tributo a su inexperiencia de dirección y fundamentalmente motivada afectivamente, rechazó la propuesta. Durante esos 20 días de suspensión de garantías se detuvieron 43 militantes, 20 de ellos de primera línea y pese a las insinuaciones sobre el posible uso de la tortura y del pentotal, nada de eso se hizo.

El MLN quedó en una situación muy precaria. Los presos en Punta Carretas, a propuesta de Huidobro, enviamos a la novel dirección un plan, el Plan Cacao, para intentar demostrar que el MLN no estaba destruido.

La puesta en marcha de dicho plan será otro punto de enfrentamientos internos, que se pondrán en evidencia a finales de setiembre, cuando la llegada a Punta Carretas de los detenidos en agosto, en Almería y todo el resto de ese agosto

Programa El Cernidor 11.08.2025

Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

La Caída de Almería y la nueva dirección del MLN. Las leyes de la dictadura que fueron refrendadas por la democracia. Los gastos de Carolina Cosse. La Ley de aborto y la ley de Eutanasia. Los pedidos de información pública que solicitamos. Los documentos reservados. El documental Bacacay 3570

https://youtu.be/odToUnZO9jY?si=OA-Yy16E2CwLu6GP

Cernidor 218. Correspondiente al día 11 de agosto de 2025

Como dije en el programa anterior, la caída de Almería fue el golpe más duro que el MLN había soportado en toda su historia y la nueva dirección asumía la responsabilidad de dirigir una organización caótica, dividida y desconcertada.

Los miembros de la nueva dirección, (Donato Marrero, Wassen, Rosencof y Simón Berreta)  eran inexpertos y resistidos por amplios sectores, tenía la responsabilidad de sacar al MLN del tembladeral que la improvisación del Ejecutivo anterior lo había metido.

Hacia el 20 de agosto, Rosencof, en nombre del Ejecutivo, en una carta informó sobre la situación del MLN, informe que trasuntaba un optimismo exagerado dadas las circunstancias.

En esa misma carta plantea las dificultades que como dirección nueva tienen, proponiendo que los presos de Punta Carretas actúen como «asesores». Era, evidentemente, una contradicción con el tono general de la carta.

Esa asesoría que en principio parecía lógica y hasta indispensable, se transformó luego en total dependencia, lo que motivaría que: 1) desde setiembre hasta fines de 1970, la orientación político-militar se desarrolló en el Penal, haciendo que el MLN cometiera gruesos errores y se plantearan marchas y contramarchas y 2) a partir de enero de 1971, en que esa dependencia se comienza a romper por parte de la Dirección,(un ejemplo secuestro  Geoffrey Jackson 8/1/71), de  muchos de los exdirigentes intermedios, como Zabalza, Bidegain, Picardo Estévez, y alguno del Ejecutivo, como Sendic y Mansilla, comenzarán a mirar con desconfianza lo actuado por «los nuevos»,  así se les decía, discreparán más adelante y terminarán por retirarles la confianza.

En el correr de esa última semana de agosto y dentro del marco de la «dirección compartida» se elaboró en el Penal un documento donde se desarrollaba la línea que a juicio de la Dirección dentro del Penal debía procesarse en lo inmediato y se concretó en un plan de acciones que se dio en llamar «Plan Cacao»

Ese documento se elaboró fundamentalmente con el aporte de Fernández Huidobro y contó con la aprobación de Manera y Marenales. No lo voté,  ya que yo  integraba la dirección del Penal , por considerar que dicho plan se apartaba de la línea que el MLN venía procesando y que no existían posibilidades materiales de concretarlo.

Con el Cacao se trata de convertir, se dice en el documento, al MLN en una organización ofensiva, luego del golpe del 7 de agosto, y como objetivos a largo plazo se plantea la dualidad de poderes y la posibilidad de que el Cacao sea la futura base del canje.

Decía textualmente el documento: «es evidente que los rehenes (los secuestrados) no les resultaron suficientes para el canje o la amnistía. Si no les alcanza y no negocian, no perdemos nada. Habremos avanzado en la línea de hostigamiento y habremos dado una condigna respuesta al régimen».

La influencia en la elaboración del plan del libro «Argelia año 0» era innegable, ya que las acciones propuestas son las mismas que en dicho libro se indican como las realizadas por los grupos guerrilleros argelinos en sus inicios, y se hacía por parte de Fernández Huidobro un paralelismo entre la situación política argelina en 1954 y la del Uruguay en 1970. Dejaba de lado que Argelia era una colonia y Uruguay un país indeoendiente

Mis discrepancias eran:1) es un error replantearse el canje como objetivo, después de la experiencia del «Plan Satán» y del indudable fortalecimiento del gobierno de Pacheco Areco; 2) los medios por los que se plantea llegar al caos terminarán por enajenar el resto de apoyo popular que aún se conserve, ya que las acciones que se proponen son sabotajes a las líneas de alta tensión, voladuras de puentes y vías férreas, incendios de locales y depósitos de empresas extranjeras, voladuras de centros de reunión de la oligarquía, etc.

El ejecutivo ( edl de los “inexpertos”) del MLN aprobó dicho plan y lo puso en práctica. Los resultados fueron desastrosos: la quema de Sudamtex trajo aparejada una campaña propagandística negativa y creó a nivel popular un gran desconcierto, a tal punto que los simpatizantes sindicales del MLN pensaban que el incendio había sido provocado por la policía.

El caso del Bowling de Carrasco es un ejemplo de la incapacidad y desaprensión acerca del uso de los explosivos. El Comando de la columna 15 en esos momentos, Gabriel Schoeder, Armando Blanco Katras y Rodolfo Wolf, elaboraron este informe interno acerca de ese operativo.

INFORME TECNICO SOBRE LA OPERACIÓN DEL BOWLING

La operación estaba planificada en forma tal que permitiera, a través de la utilización de dos tipos de elementos para el sabotaje (fuego y explosivo), inutilizar totalmente las instalaciones y pistas del objetivo.

Para ello se contaba en cuanto a explosivos con dos cartuchos de FEDEL de 1/4 de libra (aproximadamente 115 gramos c/u), 30 o 40 litros de nafta y 3 MOLOTOV en bolsitas como iniciador del incendio.

Los explosivos estaban confinados en dos tubos de linterna y como iniciador tenían un sistema de encendido mecánico (clorato, azúcar impalpable, ácido sulfúrico) y mecha BICFORD de 90 centímetros de largo (tiempo 1'30").

El iniciador mecánico era para un tiempo que actuaba entre los 3'30” y 5' minutos Es decir que transcurrida la etapa de encendido, normalmente la explosión debía producirse a los 5' o 6'30" minutos de puesto en marcha el mecanismo. Aun fallando totalmente el iniciador mecánico, la explosión nunca podría producirse antes de 1'30", tiempo que tardaba la mecha en consumirse.

Colocadas las cargas en el sistema de motores que elevaban las bolas, luego de rociadas las pistas con nafta, se procedió a poner en marcha el iniciador de la carga y luego a tirar las Molotov sobre las pistas. El primero rebotó en la pista y no se rompió (los compañeros no sabían que las pistas eran elásticas). El segundo se tiró contra una pared y tampoco se rompió. El tercero fue tirado con más fuerza sobre una pista y rebotando, sin romperse, se deslizó por ésta cayendo por el agujero que va a las máquinas que estaban minadas.

Esta tercera botella cayó sobre el temporizador y se produjo la mezcla de los elementos. Parte debió afectar la casi totalidad de la mecha encendiéndola en el entronque de éstos con la carga y produciendo una explosión instantánea.

Es de hacer notar que quienes tiraban los Molotov eran dos compañeros, "DIOCLES" y "PABLO" los que en esta operación no podrían tardar más de 10" o 15" segundos. Por lo tanto debemos concluir que la acción ?nalizó de la manera conocida por causas accidentales. ( las botellas eran fuerte y no sabían de las pistas elásticas)

Cabe señalar que la explosión causada por los 230 gramos de FEDEL, no podía nunca haber causado el derrumbe del edi?cio, a no ser que este se  hubiera visto favorecido por alguna posible ?sura de la estructura, y/o por la volatilización y encendido instantáneo de la nafta derramada sobre las pistas, dándose además condiciones especiales del confinamiento. ( fin del informe)

Hacia fines de septiembre ya se vislumbraban los resultados negativos del Cacao, dentro y fuera del MLN. Internamente se comenzó a notar que dicho plan es una desviación metodológica, lo que aumentó la desconfianza que muchos tenían ante el nuevo Comité Ejecutivo, y éste no encontró mejores argumentos que admitir que se elaboró en Punta Carretas, y que no lo habían hecho ellos, lo que si bien conformó a algunos a otros les afirmó y aumentó  en la desconfianza, hecho que «los  llamados sindicalistas» supieron aprovechar, ahora secundados por María Elia Topolansky,quien aspiraba a integrar el Comité Ejecutivo, continuaron internamente trabajando para lo que luego sería la Microfracción; otros se marcharon a la OPR 33

Fuera del MLN se nota un bajón evidente en el apoyo popular. En los primeros días de octubre Sendic pide una reunión para discutir y analizar el «Plan Cacao». A esa reunión concurre él, Mansilla, Candán, Huidobro, Manera, Marenales, Efraín Martínez Platero y Amodio, se hizo en la cancha del penal

¿Qué plantea Sendic? El Cacao es un plan que se aparta de la línea del MLN, es impopular y debe abandonarse de inmediato y encarar un plan de acciones que reconquiste el apoyo perdido.

Sendic hizo su planteo sin dejar de mirarme, como si yo fuera el único presente. Yo ya estaba bastante alterado, molesto, caliente, porque no había conseguido que se analizara la conducción de las negociaciones durante el Plan Satán. A eso había que agregar que al no haberme citado cuando la ida al Penal por el planteo del ministro Fleitas, él mismo había evitado que yo le diera mi apoyo, lo que habría incidido en la resolución final.

Así que con malos modos le dije ¿qué me mirás a mí si fui el único que voté en contra…? Con la sonrisa socarrona que esbozaba cada vez que se quedaba sin argumentos, me dijo te miro porque te tengo adelante…

Adelante estamos varios y empezó una discusión que hizo suspender la reunión, para continuarla por la tarde. Camino a las celdas, Zabalza me entregó un libro en el que había unas hojillas escritas en las que se decía algo acerca de las posibilidades de entrar una pistola desarmada al Penal. Esa nota era por un plan de fuga que se había elaborado tiempo atrás y que se había dejado de lado. Antes del almuerzo, se produjo una requisa, uno de los guardias encontró la nota, preguntó de quién era el libro y yo, ignorando la existencia de la nota, dije que era mío.

Las autoridades me sancionaron con cinco días sin recreo y mis compañeros le agregaron 8 días sin militancia por no defender las pertenencias de la Organización frente a las autoridades. ¿Quién planteó la sanción de mis compañeros? El mismo Sendic.

Continuaremos en el próximo programa.


Comunicate