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Agosto de 2009, cuando Cristina profundizó la entrega del campo a Monsanto

 

Por Juan Giglio Convergencia Socialista 8/8/25

Todavía muchos piensan, que, durante el "Conflicto del Campo” de 2008, Cristina enfrentó a los grandes intereses relacionados a la producción agrícola ganadera. Si bien es cierto, que el gobierno mantuvo una dura pulseada con la Sociedad Rural, la Federación Agraria y otras fuerzas menores del sector, los grandes monopolios productores de semillas transgénicas y agrotóxicos y los dueños de pooles de siembra -como Grobocopatel- se alinearon con el ejecutivo nacional, ya que Cristina les garantizaba la realización de fabulosos negocios.

En ese sentido, tampoco es casual, que, un año después del conflicto -en agosto de 2009- la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, haya anunciado, frente a los representantes del Club de las Américas de Nueva York, un plan del capo máximo de las semillas transgénicas y del glifosato, Monsanto. Esta multinacional controla el 87 por ciento de las plantaciones transgénicas de algodón, maíz y soja del mundo, que usan sus semillas y herbicidas.

Este anuncio, propalado por un gobierno que, a lo largo de su mandato, entregó amplios territorios a las megaminerías y las petroleras imperialistas, se da de bruces con el “relato” kirchnerista. Pero, como siempre, los “nacionales y populares”, hacen como el tero, que, mientras grita en un lugar pone los huevos en otro, para engañar a sus depredadores.

En ese momento, los altos precios de los granos, fueron, retenciones mediante, el pilar de la fortaleza del gobierno kirchnerista. Un punto de apoyo que no fue utilizado para industrializar y diversificar la economía nacional, sino para profundizar su carácter primario y dependiente. Una situación, que, con la caída de los precios de los commodities, empujó al país a la decadencia y la crisis que actualmente sufre.

En junio de 2009, casi al mismo tiempo que la “jefa” de la banda peronista acordaba con Monsanto, comenzaba en Córdoba el primer juicio oral y público contra Monsanto por un caso de envenenamiento por fumigación con glifosato. En un suburbio cordobés -muy expuesto a las fumigaciones- se detectaron más de 200 casos de cáncer, dentro de una población de 5000 habitantes. ¡Cristina es cómplice de estos envenenamientos!

En ese mismo período sucedió otro hecho trágico, cuando tres maestras de una escuela rural cercana al río Paraná -cerco de varios campos fumigados con Glifosato- dieron a luz bebés con TDK (autismo), una situación repetitiva que estadísticamente es muy improbable. ¡Estas son apenas muestras de lo que significó la política de entrega del campo de Monsanto y sus secuaces!

Actualización de “La vida es bella”

Digo yo: siguiendo la línea de La vida es bella, (¿se acuerda?), ¿qué cuento podrían inventarles, a sus hijos pequeños, los gazatíes de estos tiempos? ¡Sería bueno decirles a los chicos que lo que pasa no es más que una broma: que los cuerpos de los despedazados por las bombas, así sean los de su madre o los de sus hermanitos, después los rejuntan y los arman con repuestos nuevos y quedan mejor que antes! Lo mismo con las casas: las destruyen porque van a hacer otras más lindas y más grandes.

Pensémoslo, escribámoslo: no es difícil. Solo hace falta ser imbécil o infame (mejor, ambas cosas), pero, ¡eso sí!, en rango insuperable.

Como Benigni.

Juan Carlos 


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