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El MISTERIO de Trump, Ucrania y Rusia

Por Jacob G. Hornberger

 

Jacob G. Hornberger 18/09/25 Blog de Hornberger - FFF Daily

 

Casi nadie en la prensa general aborda el misterio de cómo Trump pasó de ser un supuesto agente secreto ruso a un ferviente opositor ruso en la guerra entre Ucrania y Rusia. Tengo la impresión de que los comentaristas de la prensa general están tan entusiasmados con que Trump se haya vuelto pro Ucrania que no les importa que, no hace mucho, lo acusaran de ser un agente secreto ruso.

Después de todo, ¿quién puede olvidar el estribillo diario durante el primer mandato de Trump? "¡Robert Mueller nos va a salvar!". Tuvimos que soportar ese estribillo tanto de los demócratas como de la prensa convencional durante más de un año. La idea era que Trump, como presidente de USA, servía en secreto a los intereses de Rusia. Los demócratas y la mayor parte de la prensa convencional estaban convencidos de que Robert Mueller, un abogado designado como fiscal especial para investigar el asunto, nos salvaría a todos al concluir que Trump, de hecho, actuaba como agente secreto de Rusia, lo que resultaría en su destitución mediante un juicio político.

Como todos sabemos, Robert Mueller no nos salvó porque no había nada de qué salvarnos. Todo el asunto fue una enorme y ridícula teoría conspirativa de la prensa convencional y los demócratas. Tras un año de exhaustiva investigación por parte de un equipo numeroso y muy costoso de abogados, Robert Mueller concluyó que la acusación era falsa.

Sin embargo, casi todos creían que Trump haría todo lo posible por establecer relaciones amistosas y pacíficas con Rusia. Tal política, por supuesto, no lo convertiría en un agente secreto de Rusia, como tampoco lo hicieron los esfuerzos del presidente Kennedy en ese sentido.

Sin embargo, en su primer mandato, Trump terminó adoptando una postura bastante hostil hacia Rusia. Era razonable concluir, sin embargo, que una de las razones fue su esfuerzo por demostrar que las acusaciones de agentes secretos eran completamente falsas.

Sin embargo, esta vez como presidente, Trump no tenía nada que demostrar. Durante su campaña de 2024, dejó claro que pretendía poner fin a la guerra entre Ucrania y Rusia tan pronto como asumiera el cargo. Por supuesto, la forma más fácil y rápida de lograrlo era cortar de inmediato toda la ayuda exterior estadounidense a Ucrania. Durante un tiempo, pareció que eso era precisamente lo que Trump iba a hacer. Cuando el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, visitó a Trump y al vicepresidente Vance en la Casa Blanca, ambos reprendieron, insultaron, humillaron y reprendieron a Zelensky en público. Zelensky terminó saliendo de esa reunión con el rabo entre las piernas. Trump incluso afirmó que fue Ucrania quien inició la guerra. El mensaje parecía claro: la ayuda estadounidense a Ucrania iba a terminar, lo que, por supuesto, habría sido la medida lógica dada la convicción de Trump de que fue Ucrania quien inició la guerra

Sin embargo, tiempo después, Trump dio un giro radical y comenzó a reprender a Rusia y al presidente ruso, Vladimir Putin, por no hacer lo suficiente para poner fin a la guerra. Empezó a amenazar a Putin con más sanciones económicas. Dejó claro que el gobierno estadounidense seguiría apoyando a Ucrania, especialmente con armamento. También ha adoptado una postura cada vez más agresiva hacia Rusia y Putin.

La prensa convencional trata todo esto con total normalidad. Yo mismo lo encuentro sumamente misterioso. ¿Cómo es posible que alguien acusado de ser agente ruso llegue a convertirse en adversario ruso? Para mí, es un cambio radical.

A continuación, presento mi opinión sobre lo que ha provocado este cambio radical. Como saben los lectores habituales de mi blog, siempre he mantenido que es la rama de seguridad nacional del gobierno federal, el establishment —es decir, el Pentágono, la CIA y la NSA—(N.del T: Agencia de Seguridad Nacional  en inglés:   National Security Agency o, por sus siglas, NSAla que está a cargo del gobierno federal, especialmente en asuntos exteriores, y que las otras tres ramas simplemente operan en apoyo de la rama de seguridad nacional.

Fue el establishment,  la rama de seguridad nacional la que utilizó a la OTAN para provocar con éxito a Rusia a atacar Ucrania. Lo logró al hacer que la OTAN, una vieja reliquia del chamuyo de la Guerra Fría, avanzara hacia el este, hacia las fronteras rusas, a sabiendas de que Rusia se opondría y, en última instancia, invadiría Ucrania, tras lo cual podrían condenar a Rusia por su "agresión". El objetivo era usar una guerra con Rusia para "degradar" a Rusia, darle su propio "Afganistán" y provocar un cambio de régimen dentro de Rusia. Estados Unidos proporcionaría a Ucrania las armas y el dinero necesarios para lograrlo. Solo morirían soldados ucranianos, no yanquis , y por lo tanto, al pueblo estadounidense no le importaría lo que la rama de seguridad nacional había hecho para provocar la guerra.

Lo que el Pentágono, la CIA y la NSA no lograron afrontar fue la clara posibilidad de que Rusia terminara ganando la guerra, lo que necesariamente significaría la derrota de USA. Tras el mortífero fiasco de 20 años de la guerra estadounidense en Afganistán y la instauración de un régimen proiraní en la guerra de agresión estadounidense contra Irak, lo último que desea el departamento de seguridad nacional (DHS, sigla en inglés) es la humillación de otra derrota militar, especialmente a manos de Rusia, su adversario en la antigua travesura de la Guerra Fría.

En mi opinión, el establishment de la seguridad nacional ha presionado a Trump y le ha hecho ver lo importante que es para la "seguridad nacional" que no se permita que Rusia gane esta guerra. Considero que Trump ha cedido a dicha presión, al igual que el Congreso y los tribunales federales han cedido durante mucho tiempo al establishment, rama de seguridad nacional. Para mí, esa es una explicación lógica del cambio radical de postura de Trump respecto a Rusia y también de por qué ya no insiste tanto en la necesidad de "drenar el pantano" y acabar con el "Estado profundo".

Jacob G. Hornberger es fundador y presidente de The Future of Freedom Foundation. Nació y creció en Laredo, Texas, y obtuvo su licenciatura en economía en el Instituto Militar de Virginia y su título en derecho en la Universidad de Texas. Fue abogado litigante durante doce años en Texas. También fue profesor adjunto en la Universidad de Dallas, donde enseñó derecho y economía. En 1987, el Sr. Hornberger dejó el ejercicio de la abogacía para convertirse en director de programas en la Fundación para la Educación Económica. Ha promovido la libertad y el libre mercado en emisoras de radio de todo el país, así como en los programas de Neil Cavuto y Greta van Susteren de Fox News, y apareció como comentarista habitual en el programa Freedom Watch del juez Andrew Napolitano

https://www.fff.org/2025/09/18/the-mystery-of-trump-ukraine-and-russia/

traducción PostaPorteña


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