Programa El Cernidor 09.10.2025
Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv
Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso
El retorno de Amodio, la rebelión de las bases, el conflicto del puerto, la educación en el Uruguay según Caggiani, los precios en Uruguay y en Suiza y muchos temas más.
Cernidor 233, correspondiente al día 9 de octubre de 2025.
Palabras de Amodio : Aquí estamos, con las baterías a tope. Tienen tanta carga que se ha producido algún inconveniente, como las garrafas de súper gas, cuando vienen con la carga completa.
En el Cernidor del pasado día 4 de septiembre, dije que el 27 de mayo, por la tarde, nos reunimos en el Florida Adolfo Wassen Alaniz, Rodolfo Wolf Valente y quien les habla, para tratar, a propuesta de Wassen Alaniz, la entrega de la Cárcel del Pueblo de la calle Juan Paullier, la última que quedaba, en esos días de 1972.
Dije también que al día siguiente comenzará la historia de la traición de Amodio Pérez, historia que el MLN se vio obligado a escenificar para justificar la debacle de una organización que se creyó invencible y que sin embargo fue desmantelada en pocos meses.
El MLN supo siempre que la idea de la entrega fue de Wassen Alaniz, por la sencilla razón de que Wassen así lo reconoció siempre, a tal punto que Julio Marenales, quien se jactó públicamente de ser el promotor de mi condena, lo reconoció en el programa Cantando las 40, de Gerardo Tagliaferro. Se equivocó el compañero, dijo, refiriéndose a Wassen. A mí, me condenaron a muerte y a Wassen lo perdonaron, para poder justificar mi condena.
Más adelante, cuando la responsabilidad de Wassen trascendió en la interna, se dirá que la condena nada tuvo que ver con la caída de la cárcel, sino que era por otros motivos, como haber salido a la calle a detener a integrantes del MLN y por haber escrito en el mismo Florida un manuscrito que Federico Fasano se negó a publicar si no quitaba los nombres de los políticos que habían tenido relación con el MLN, cuando el mismo Fasano pudo comprobar que varios de los detenidos antes que yo, entre ellos Píriz Budes, Rosencof, Wassen y Manera, ya los habían mencionado.
Esta es la portada de Mate Amargo, del 16 de mayo de 1973, en el que Federico Fasano expone una de las varias versiones acerca de la entrevista que mantuvo conmigo en el Florida, a finales de septiembre de 1972.
En la página 12, la imagen siguiente, del libelo del MLN, se publica una nota del diario Acción, vocero oficial de Jorge Batlle, que en el año 1972 hizo causa común con Wilson Ferreira Aldunate para intentar fundamentar mi supuesta condición de traidor. Ambos contribuyeron a elevar a la categoría de héroe nacional a un personaje como Federico Fasano, que bien supo aprovechar el respaldo que le dieron y que el paso del tiempo lo ha puesto en su sitio, porque ya todos conocemos su catadura moral.
Dijo Acción que en mi comparecencia ante la prensa el 8 de mayo de 1973, manifesté que estaba condenado a muerte. La condena, obviamente, procede de sus ex compañeros del MLN, donde se considera a Amodio un traidor.
Por lo que se sabe, Amodio ha colaborado con las FF.AA., proporcionándoles valiosísima información. Entre esos éxitos se incluye el descubrimiento de la famosa cárcel del pueblo.
Importantes dirigentes de la sedición fueron detenidos una vez que Amodio comenzó a colaborar con las FF.AA. Esta es otra de las mentiras. Wassen, Manera, Marrero, Rosencof y Píriz Budes fueron detenidos antes que yo. Marenales fue detenido porque el capitán Aguirregaray lo confundió con Engler, el que tenía inmunidad, al igual que Martínez Platero, porque Engler formó parte de las negociaciones secretas entre los presos del MLN y los mandos, durante la llamada tregua iniciada el 15 de junio y que finalizó el día 7 del mes de julio, cuando el MLN presentó su contrapropuesta.
Mujica, que había ascendido porque no quedaba casi nadie, fue entregado por Lucía Topolansky y Sendic fue abatido porque un cañero que convivía con él fue detenido en una plaza cercana por el FUSNA, que fue la unidad que mantuvo el tiroteo en la calle Sarandí, concretamente en el 229 de esa calle.
Continúa Acción: Sí se sabe que en momento de su arresto, Amodio ya había sido expulsado del MLN. Esta es otra falsedad: nunca fui expulsado ni dado de baja.
También dice Acción que el libro que escribió Amodio contiene críticas y ataques hacia el MLN, y que se escribió en connivencia con algunos oficiales.
En la página 14, la tercera imagen, se entrevista a Fasano. Se dice que Fasano habría participado en una reunión a la que concurrieron altos oficiales, empeñados, según Wilson Ferreira Aldunate, en plantear una conjura contra las instituciones.
También dice Ferreira Aldunate que el sábado 30 de septiembre de 1972 hice entrega al coronel Trabal de la copia de ese documento, el manuscrito, que, agrego yo, era una de las 19 copias que Fasano había distribuido entre el sector político.
En la página 14 se dice que Michelini afirmó que no había, a través del manuscrito, ninguna connivencia de los tupamaros con las FF.AA. sino solamente de Amodio Pérez. Michelini no recordó sus palabras un año antes, cuando en el Parlamento anunció las negociaciones de los presos, encabezados por Huidobro con los altos mandos de las FF.AA.
En la misma página, Paz Aguirre abunda sobre esa cuestión. Hoy sabemos que entre los tupamaros presos y miembros de las FF.AA. se discutió la rendición incondicional del MLN, en medio de una tregua llamada por Huidobro como La tregua armada, conversaciones en que por las propias palabras de Huidobro, Amodio no participó nunca.
También sabemos que Jorge Batlle fue detenido porque el MLN lo acusó de ser el responsable de la infidencia, hecho que Paz Aguirre no menciona.
Más adelante, se transcriben palabras de Ferreira Aldunate. Dice que en esta emergencia, el señor Fasano, no sé por qué motivos, contribuyó eficazmente a desbaratar una conjura contra las instituciones y el sistema político del país.
Aldunate miente, porque se reunía con Huidobro en la casa de Arturo Dubra padre, sabiendo que Huidobro estaba preso, que entraba y salía del cuartel acompañado por el capitán Calcagno y que actuaba como emisario de Trabal, para que Ferreira Aldunate fuera la cabeza civil del golpe bueno que se tramaba.
En el reportaje, Fasano dice que en caso que se concrete un atentado, tengo todo previsto para que se revelen los entretelones del caso Amodio. Ya que todo lo que se ha dicho no es nada comparado con lo que sucedió realmente. De todas maneras, esta presunta sentencia de muerte me honra y no la temo. No es la primera vez que pongo en juego la vida en defensa de la liberación nacional.
Mate Amargo le pregunta qué puede decir sobre los hechos que rodearon la redacción del presunto libro de Amodio. Dice Fasano que sobre este tema he guardado un silencio que no quebraré, salvo que las revelaciones que algunos legisladores concretarían en los próximos días, sean inexactas.Es verdad que adopté una actitud digna y que rechacé una abultadísima suma de dinero. Sobre el complot que desbaraté prefiero no contestar. ( sigue mintiendo)
Fasano, en el correr de los años, ha dado distintas versiones acerca de la entrevista y de cómo se gestó, especialmente a partir del año 2013, cuando aparecieron las cartas que yo enviaba desde España.
Alvar Diez de Medina ha escrito un libro, Mapa de un engaño, en el que analiza la versión publicada, notoriamente falsa, comparándola con la verdadera, de la que guardo copia. La versión falsa fue publicada varias veces y está archivada en la Facultad de Humanidades en el Archivo Cámpora, como las Memorias de Amodio Pérez.
Marenales y Huidobro comentaron en el mismo Mate Amargo la versión falsa, cayendo ambos en el ridículo. Toda la historia acerca del libro, se montó cuando ya Wassen había reconocido su responsabilidad, por lo que la condena sobre mí había que mantenerla a toda costa. Antes de acusarme por el libro se me acusó de haber señalado a compañeros en la calle, cosa que nunca se pudo probar porque no es verdad.
Pese a ser falsa, esa acusación sirvió para que el Cnel. Orosmán Pereira sorteara la acusación que las 28 mujeres hicieron sobre Pereira y el también Cnel. Lucero. Lucero fue procesado, pese a los dos informes médicos que lo declaraban mentalmente incapaz, mientras que Pereira sigue paseando a su perrito, tranquilamente, por haberse prestado a declarar falsamente frente a la jueza Julia Staricco y la fiscal Estela Llorente. Además, ha conseguido que el fiscal Perciballe no lo tenga en cuenta en su cruzada vengadora.
Ayer se cumplieron 56 años de la llamada toma de Pando y hoy se cumplen 58 de la muerte del Ché Guevara. El próximo lunes hablaremos sobre eso.