26.OCT25 | PostaPorteña 2515

Programa EL Cernidor

Por posta

 

Programa El Cernidor 20.10.2025

Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

Hoy con equipo completo, le dimos a todo lo que se movía JeJe

https://www.youtube.com/live/S4yIo0qMNNo?si=0-eCUzRH_Jvk-9ah

 

Cernidor 236, correspondiente al día 20 de octubre de 2025

 Amodio : El Tribunal de Apelaciones confirmó por unanimidad la formalización del ex senador Charles Carrera. Se confirmaron los delitos de fraude y utilización indebida de información privilegiada. Charles Carrera es miembro del MPP. En mi opinión, representa lo más granado de esa agrupación política, que siguiendo las directivas de su extinto líder, cree que lo político debe prevalecer sobre lo jurídico.

Su caso estuvo radicado en la fiscalía a cargo de la fiscal Silvia Porteiro, que durante tres años no avanzó en la investigación. Esta demora provocó el enojo, justificado, a mi entender, de Charles Carrera, que consideró perjudicial para su trayectoria política dicha demora.

La defensa del ex senador había pedido a la fiscal de Corte que la recusara del caso, pero Ferrero se lo negó. Silvia Porteiro pidió ser trasladada y Sandra Fleitas ocupó su lugar, por lo que la investigación se reanudó con rapidez. Curiosamente, en este caso fue la rapidez lo que provocó el malestar del ex senador.

La coherencia entre los dichos y los hechos nunca ha sido el fuerte del MPP, y los enojos del ex senador así lo confirman. Como una coletilla al tema, seguimos sin saber nada del atentado contra el domicilio de la fiscal general, Mónica Ferrero, pese a las varias detenciones y procesamientos por causas que no parecen tener relación con el atentado.

No puedo dejar de referirme al fallecimiento de Daniel Figares. Cuando yo volví en el año 2015 y se me detuvo para intentar procesarme, dentro de la tónica general de los medios de prensa, Figares y su compañero de programa, Carlos Peláez, mostraron algunas dudas acerca de la historia oficial contada por el MLN.

En junio del 2016, me visitó una historiadora chilena, la que me proporcionó la copia de las supuestas Memorias de Amodio Pérez, incluidas en el conocido Archivo Cámpora, que duerme el sueño de los justos en el Archivo interdisciplinario dependiente de la Facultad de Humanidades.

Fue en esos momentos que pude comprobar que todo lo publicado hasta entonces y que se había hecho pasar como mi manuscrito del año 1972, era copia textual de esas supuestas memorias.

Ante esa evidencia, teniendo además ya en mi poder la copia verdadera de mi manuscrito que mi madre había enterrado en el jardín de su casa, y dada la actitud aparentemente menos sesgada de Rompekabezas, el programa de Peláez y Figares en El Espectador, me puse en contacto con Peláez, al que le ofrecí lo que para mí era una primicia en esos momentos: demostrar la falsedad de mis supuestas memorias.

No lo conseguí. Peláez me dio largas larguísimas y ante mis reclamos, me dijo que el programa no dependía de él, que la responsabilidad era de un equipo y que dicho equipo no consideraba de interés lo que para mí era una primicia.

Yo ya estaba en contacto con Diez de Medina, quien creyó que era un tema para ser encarado por Leonardo Haberkorn, quien también rehusó encarar el tema. Finalmente fue el mismo Diez de Medina, con Mapa de un engaño, quien puso en claro las diferencias entre mis dichos y los que aún permanecen en los archivos de Humanidades, sin que nadie se haya tomado la molestia de cotejar uno con otro.

Cuando ya la historia oficial hacía agua por los cuatro costados, Figares me invitó a su programa. Fuera de micrófono hablamos de mi planteo del año 2016 y me aseguró desconocerlo. Me reconoció sí que se habían comportado mal habiendo tomado como cierta por lo menos una parte de la historia oficial sin darme la oportunidad de dar a conocer la mía.

Entrevistamos a  Sergio Lamanna, me dijo, que decía lo mismo que vos. A Partir de ahora va a ser distinto, pero la verdad es que nunca más nos hablamos. Hoy estuve escuchando a Lamanna con Figares en mayo del 2017 pero no pude encontrar la entrevista conmigo. Misterio.

Estuve leyendo el libro La coalición republicana. Pese a que su autor, Francisco Faig dijo que se puede leer sin seguir el orden del índice, empecé por el inicio, que son los prólogos de los ex presidentes Lacalle Herrera y Julio María Sanguinetti.

Ambos coinciden con Faig, lógicamente, en que la Coalición es la herramienta válida para sacar al Uruguay del estancamiento al que lo ha llevado el Frente Amplio, pero a mi juicio sin tener en cuenta que la crisis económica comenzó tras la guerra de Corea y que quienes comenzaron la política de dependencia de los organismos internacionales fueron los partidos tradicionales, cuando las izquierdas uruguayas iban cada cual por su lado.

He notado, en lo poco que he leído, una cierta sensación de victimismo. La coalición fue derrotada por el falso relato. No puedo dejar de recordar que lo mismo decía la izquierda uruguaya en relación a los partidos tradicionales, allá por los años 60, cuando se decía que los niños uruguayos íbamos a ser enviado a Moscú, si el Partido Comunista triunfaba en unas elecciones.

No voy a discutir los análisis que Faig hace para llegar a la conclusión de que hay una esperanza muy amplia, de base popular, que está esperando que esa coalición se consolide, de manera de implementar las reformas que hagan del Uruguay un país próspero y libre donde poder avanzar, superarse y mirar el futuro con optimismo. Esto es textual, página 284.

Esperemos que se nos diga qué reformas son las necesarias y de qué forma la Coalición Republicana las planteará y llevará adelante, sobre todo teniendo en cuenta el estado de dependencia de Uruguay en relación a los organismos internacionales confesado por el ministro Oddone, y que empezó allá por 1959, con el ministro Azzini al frente de la economía nacional.

El Partido Nacional ha iniciado un período de análisis, de autocrítica de los resultados electorales del 2024. Por propia experiencia sé lo que cuesta reconocer los errores y asumir sus consecuencias.

Creo que uno de los errores fue la falta de un programa de gobierno común, que hubiera zanjado las diferencias ante temas puntuales, sin que ello implique abdicar de las características de cada partido miembro de la coalición.

Otro tema a tratar es reconocer que el enfrentamiento iniciático entre blancos y colorados no está resuelto del todo y que si los partidos están para ganar elecciones, el quid de la cuestión es para qué se quiere ganar.

Casi como una anécdota, quiero destacar las palabras de Faig acerca de Aparicio Saravia, que inició sus revoluciones cuando él personalmente gozaba socialmente de los principios por los que se propuso luchar. Esa fue una crítica que se nos hizo a quienes allá por 1963 nos propusimos hacer la revolución en nuestro país: unos burguesitos puestos a hacer la revolución para los pobres. Pero esa misma crítica sirvió para que muchos blancos se hicieran tupamaros y que políticos blancos como los hermanos Heber nos hablaran de irse a las cuchillas…

Y quiero recordar, de pasada, que Diez de Medina, en su libro El voto que el alma pronuncia, nos dice que Aparicio Saravia fue indemnizado por sus levantamientos con dos millones de pesos de su época. Seguramente un antecedente de la PER actual, otorgada por un sistema político que tenía la cola de paja.


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