26.NOV25 | PostaPorteña 2522

Europa entre la sumisión atlántica y la posibilidad de un nuevo horizonte imperial

Por Cultura Popular

 

Cultura Popular 22/11/25

La Unión Europea atraviesa una crisis de identidad que no puede ocultarse tras los discursos oficiales sobre integración, democracia y progreso. Lo que en sus orígenes fue una comunidad económica con vocación de unidad política continental, se ha convertido en un entramado institucional que parece cada vez más subordinado a la lógica de la OTAN y, por extensión, a los intereses de Washington. La deriva militarista de Bruselas, con el aumento del gasto en defensa y la sombra de un reclutamiento obligatorio, ha encendido las alarmas de filósofos y geopolíticos que denuncian la colonización de Europa por intereses ajenos a su propio destino.

La crítica de los pensadores europeos

Un proyecto alternativo: la Europa imperial

Frente a esta situación, los autores mencionados coinciden en la necesidad de imaginar una Europa distinta. No se trata de un simple repliegue nacionalista, sino de un múltiple fundamento y sustento encaminado hacia nuevas alianzas y horizontes civilizatorios:

El dilema histórico

Europa se encuentra en una encrucijada: seguir siendo el brazo civil de la OTAN, sacrificando su juventud y su soberanía en guerras ajenas, o atreverse a imaginar una unión distinta, capaz de articular sus propias tradiciones, alianzas y proyectos. La elección no es menor: de ella depende que Europa sea un continente colonizado o un sujeto histórico con voz propia en el concierto mundial.

El desafío es inmenso, pero también lo es la oportunidad. La historia enseña que los imperios decadentes arrastran consigo a quienes se aferran a ellos. Si Europa quiere sobrevivir como civilización, debe emanciparse de la tutela atlántica y construir un destino propio. Ese destino, como señalan Steuckers, Fusaro, Blanco, Bravo, Petrosillo y Dugin, pasa por recuperar la dignidad, la pluralidad cultural y la capacidad de decidir en función de sus pueblos, no de intereses ajenos.

La hora de Europa no es la de la sumisión, sino la de la afirmación. Y esa afirmación exige coraje, imaginación y voluntad política. Solo así podrá Europa dejar de ser un peón en el tablero de otro y convertirse en protagonista de su propia historia.

 Publicado por Blogger en Socialismo y Multipolaridad  22 nov 2025,


Comunicate