Programa El Cernidor 15.12.2025
Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv
Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso
Las razones de porqué mataron a Pascasio Báez Los proyectos para permitir que las personas mayores a 75 años tengan prisión domiciliaria. Orsi y las amenazas a los editores por sus chambonadas.
https://www.youtube.com/live/W61s16_QlZs?si=IjdnmixQtd0la9Hp
Cernidor 253, correspondiente al día 15 de diciembre de 2025
El jueves pasado les dije que hoy les daría las razones por las cuales el MLN decidió asesinar a Pascasio Báez. Así que por hoy se suspende la serie Dónde están?
El MLN y todo lo que lo rodea, todo lo que generó, incluso la intervención militar que luego desencadenó la dictadura, la forma en que el MLN fue aniquilado, incluyendo la tortura como arma, son hechos históricos. La muerte de Pascasio Báez es uno de ellos.
Los hechos históricos son aquellos que tienen proyección en el futuro de las sociedades en que esos hechos se dieron. Todo lo que estamos viviendo hoy, que no son hechos nuevos, sobre la violación del estado de derecho y que le da valor al dicho de Mujica de que lo político prevalece sobre lo jurídico, son consecuencia de la prevalencia del relato sobre la verdad, lo que ha sido posible por la complicidad de gran parte de los historiadores y los medios de prensa, que han impuesto lo que llamamos la historia oficial.
Una historia oficial que tiene muchos protagonistas y que ha logrado convertir en figura de renombre internacional, una especie de Mandela blanco, a un personaje siniestro como Mujica, responsable e inspirador de las tupabandas y los ajustes de cuentas internos del MLN.
Creo que los hechos históricos deben ser tratados dentro del contexto en que se produjeron, porque nada se produce por casualidad. La intención no es justificarlos, sino entenderlos. Y en el caso del asesinato de Pascasio Báez, entender por qué un Ejecutivo mayoritariamente moderado, hizo prevalecer el valor de un local sobre la vida de un inocente, tan inocente que formaba parte de la clase social por cuya liberación la organización que lo asesinó se había puesto en marcha, y por qué un hombre esencialmente bueno, como Ismael Bassini, que puso en juego su vida en defensa de los trabajadores, fue capaz de quitarle la suya a un compañero de clase, por el simple hecho de tratar de enmendar un error de la organización que él integraba.
Creo que estamos ante una tremenda paradoja que no estoy en condiciones de analizar en toda su profundidad, porque Bassini ha sido el brazo ejecutor y ha pagado por ello, pero la muerte de Pascasio Báez es un crimen colectivo.
Vamos a situarnos en diciembre de 1971. Tras el Abuso, el MLN estaba abocado a un proceso de división iniciado en Punta Carretas, pero cuya raíz verdadera hay que situarla en julio de 1970, cuando Sendic impidió que Alicia Rey integrara el Ejecutivo en mi sustitución y de esa forma manejar las decisiones del Ejecutivo según su criterio.
Sendic, desde 1968, cuando la división en columnas, confundió la descentralización con la autonomía, lo que fue fuente de enfrentamientos mientras yo integré la Dirección.
Consecuencias de esa manera de actuar son el fracaso de la negociación por el Plan Satán, la caída de Almería, la muerte de Mitrione y el fracaso de la negociación a impulsos del Ministro Fleitas, que incluyó el traslado de Sendic al Penal de Punta Carretas para que desde el mismo Penal se intentara convencer al Ejecutivo provisorio, recientemente formado, de la conveniencia de aceptar la propuesta de Fleitas.
Pero Sendic, consciente de haber violado el acuerdo de pedir el rescate por un número limitado de presos, me dejó fuera de la reunión y de esa forma consiguió el efecto contrario al que buscaba, dado que Marenales, Manera y Huidobro eran ajenos a la real gravedad del momento.
Luego vendrán las discusiones por el Plan Cacao, en el que Sendic intentó hacerme responsable e hizo el ridículo, ya que era el único que había votado en contra de su puesta en marcha y me dejó fuera de las discusiones por el Plan Satán y la caída de Almería, cuando a iniciativa suya el C1, el organismo que era la Dirección dentro del Penal, me sancionó con 8 días sin militancia, por el resultado de la requisa de un libro que Zabalza me había entregado y en cuyo interior había una carta clandestina en la que se mencionaba la posible entrada al Penal de una pistola desarmada.
Apenas llegados al Penal los presos como consecuencia de la caída de Almería, a principios de octubre de 1970, los que pertenecían a la columna del interior comenzaron a reunirse formando grupos de trabajo y comenzaron a elaborar planes que decían eran realizados sobre la base de las experiencias de organizaciones que, como Uruguay, no contaban con la naturaleza propicia a las acciones guerrilleras al uso.
Fue así que Chipre y el libro del Gral. Grivas comenzaron a competir con Mario Puzo y su libro El padrino, del que se extrajo la justificación de la línea de la justicia revolucionaria y a quienes encontrábamos y señalábamos que en todos los documentos del MLN se reconocía las dificultades para el desarrollo de la guerrilla rural se nos decía que sí, pero que tanto en el documento 1 como en las 30 Preguntas a un tupamaro se dejaba abierta la posibilidad de instalar en el interior grupos que en determinado momento realizaran acciones de apoyo a la guerrilla urbana o de distracción a las FF.AA.
Desde la época del Coordinador se había dado una especie de sociedad, de apoyo mutuo, entre Sendic y Huidobro, quien alentado por dos autoproclamados teóricos leninistas, Andrés Cultelli y Jorge Torres, aspiraba a convertirse en el líder teórico del MLN y poco a poco se fue alejando de quienes hasta hacía muy poco eran sus aliados, las columnas de Montevideo, que habían protagonizado las acciones que habían desarrollado al MLN: las acciones que respondían a la línea de la propaganda armada.
Fue así que pronto encontraremos a Huidobro elaborando sus propios planes, que a medida que se planteaban al Ejecutivo recibían la misma respuesta que las propuestas por los compañeros del interior: no estamos de acuerdo, y los argumentos empleados eran coincidentes con los que como integrantes de las columnas de Montevideo formábamos la mayoría dentro del Penal.
Poco a poco, el novel Ejecutivo fue motivo de las críticas, algunas rayanas con la mala fe, por parte de los presos del interior, sobre todo cuando se les hacía ver las contradicciones entre su voluntarismo y la realidad y sus seguidores todavía en libertad, pusieron en marcha, a espaldas del Comité Ejecutivo, la construcción de las Tatuceras, las que, según sus impulsores, serían la Sierra Maestra del Uruguay.
Como bien dice Cámpora en su archivo,…
" La llegada al Penal de Wassen Alanís y Armando Blanco Katras, que si bien sirvió para conseguir el OK definitivo al intento de fuga, también sirvió para que tanto Sendic como Huidobro se convencieran que mientras los criterios de la columna 15 fueran el eje del accionar del MLN, sus planes para aumentar el nivel de los enfrentamientos con las FF.AA., tal como ellos preconizaban, no tendrían andamiento."
Cuando la historia oficial se puso en marcha, quienes fuimos los moderados en el uso de la violencia, que incluso llegamos a ser tachado de derrotistas y patrinqueros, seremos llamados militaristas y cargaremos con las culpas de la derrota, mientras que los voluntaristas y alejados totalmente de la realidad del interior, del que decían formar parte y conocerlo a fondo, los verdaderos responsables de la debacle iniciada inmediatamente tras la fuga, cuando Sendic y Huidobro deciden irse a la base para demostrar en la práctica que sus planes eran viables, serán las víctimas históricas.
La estancia Spartacus fue un local a nombre de la familia Sclavo, pero financiado en gran parte por el MLN. Yo mismo firmé una supuesta compra de una chacra en Pando, propiedad de Sclavo, por valor de 5 millones de pesos que era dinero proveniente del Casino San Rafael, que sirvieron para la compra del campo en Pan de Azúcar y el mismo Manera reconoce en sus declaraciones que el MLN le entregó a Sclavo dinero para hacer frente a unos vales pendientes.
El valor de la familia Sclavo era importante, porque eran pequeños productores lecheros, criadores de una raza, la Jersey, que llamaba la atención incluso en la Rural. La familia era potencialmente una de las mejores coberturas, que en vez de mantenerla, de conservarla, poco a poco se fue dejando de atender y el MLN debió financiarla, a través de la gente del interior, que como nunca fueron demasiado cuidadosos con las normas de seguridad, la fueron descompartimentando, tal como surge de las declaraciones de Manera.
Sin embargo, la Spartaco era considerada la base para el desarrollo del Plan Tatú por la gente del interior, pero dada su cercanía con Montevideo, en uno de los procesos reorganizativos, fue asignada al Plan Collar.
La columna del interior no aceptó el traspaso,
Enrique Osano, dice en la página 122 del libro Caraguatá, y Henry Engler, responsable del Collar en el Ejecutivo, comisionó a Horacio Ramos y a Enrique Osano para tomar por la fuerza dicho local. A juzgar por las declaraciones de Osano, la orden coincidió con la aparición y detención de Pascasio Báez, lo que impidió la ejecución de la orden de Engler.
Haberkorn no incluyó en Caraguatá la versión de Manera acerca de la detención y ejecución de Pascasio, considerando que las declaraciones obtenidas bajo apremios o tortura no deben ser tenidas en cuenta. Incluso entrevista a Rosencof, para que este le diga en qué medida es responsable de la ejecución de Pascasio, cuando son bien conocidas sus declaraciones en las que confiesa su participación directa en la decisión y delata al resto de participantes.
Sin embargo, Manera aporta una versión diferente a la conocida oficialmente y distinta a las de Osano y Bassini.
Como puede verse, más del 50% del MLN consideró a la Spartaco una base fundamental. En el Ejecutivo, Engler como responsable del Collar, mientras que a mi juicio, el partidario de mantenerla en la columna del Interior podría ser Mauricio Rosencof.
De manera indirecta se aclara la muerte de Alejandrina Garrido(pareja de Pascasio)
Dice Osano que pese a las malas relaciones de la pareja, Pascasio era quien le proporcionaba todos los días la comida y que al estar secuestrado, Alejandrina murió de hambre, dos días después de la muerte de Pascasio. Es decir, habría estado 12 días sin comer.
Como punto final, voy a referirme a otra de las mentiras de la historia oficial. Se dijo que la columna 15 le negó a Sendic las armas necesarias para poner en marcha el Plan Tatú y se me hizo responsable de eso.
Del libro de Haberkorn surge con claridad que el Caraguatá fue un depósito de armas, explosivos, joyas y dinero. Las armas y los explosivos quedaron inservibles por la desidia de quienes debieron conservarlas, mientras que las joyas y el dinero se lo robaron los militares.
Programa El Cernidor 18.12.2025
Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso
Amodio sigue preguntando en la serie Donde están? Contaminación del Río de la Plata el ministerio de medio ambiente ni se entera. Los gastos del estado ASSE, Cámara de Diputados y otros.
https://www.youtube.com/live/DaGujwStQ4s?si=D0OnGKax5GWdF1vy
Cernidor 254, correspondiente al día 18 de diciembre de 2025
Retomamos la serie Dónde están?, con el programa En Perspectiva, emitido el día 14 de agosto de 2017, con la participación de Ma. Elena Laurnaga, Daniel Supervielle, Hoenir Sarthou y Fernando Scrigna, bajo la batuta de Emiliano Cotelo.
Vamos al programa.
La voz que se escucha en off, me corresponde, pero no fue como resultado de que Cotelo me hubiera llamado, sino que es la grabación de una entrevista que en estos momentos no recuerdo quién la realizó.
Les pido que vean con detenimiento los gestos que intercambian Cotelo y María Elena Laurnaga, algo que yo interpreto como expresando desaprobación a mi anuncio de demandar al Estado.
Cotelo, entre muecas de disgusto, insiste, aunque nadie pudo probarlo nunca, que señalé a ex compañeros para que luego fueran torturados.
La panelista Laurnaga no puede ocultar su enojo. Se va a avivar, dice, y va a demandar por 10 millones de dólares… Se encuentra al borde de un ataque de nervios, casi de histerismo, y no puede menos que volver a acusarme de algo que ni siquiera las propias denunciantes dijeron jamás: que yo las había señalado.
Scrigna se cuida muy bien de dejar claro que tiene un muy mal concepto sobre mí, no sé por qué razón, ya que, si realmente hubiera traicionado a los traidores, como él mismo afirma, debería estarme agradecido. Es uno de tantos que ha hecho lo mismo.
Supervielle insiste con el papanatismo de decir que hay que dejar de hablar del pasado. No sé lo que piensa hoy, pero no me extrañaría que hoy pensara igual que hace 8 años.
Evidentemente no le importa si alguien pudo ser procesado injustamente. Que lo dejen tranquilo, él está para cuestiones más importantes.
El que más cerca está de la realidad es Hoenir Sarthou, aunque por esas fechas dice que le importo muy poco. Está bien, porque el derecho a reclamar por una prisión indebida lo tenemos todos. Hasta Scrigna lo reconoce.
En fin, ese fue un final de etapa y el comienzo de otra, con tantas o mayores dificultades que la recién finalizada.
Luego de más de dos años de litigio, pude cobrar 26.000 dólares, una bagatela con la que el Estado uruguayo resolvió el error inexcusable de la Sra. Julia Staricco. Así se escribió la historia, porque esto también forma parte de la historia.
Y no puedo cerrar el programa, que no la serie, porque seguiremos con ella en febrero, con una intervención de Gerardo Caetano en el Canal 5, con la complicidad de una periodista que acompaña, con su sonrisa bobalicona, la intervención de este devenido otorgador de certificados de ética y moral, un prostituido comentarista político que ha hecho fortuna en un medio en que haciendo honor al viejo refrán, cualquier sorete echa humo.