Héctor G. González Cabrera 4 febrero, 2026 Redacción Contraviento
“Tú con tu boina, yo con barba, ¡viva el Che! Recién conversos a la fe del hombre nuevo”, canta el poeta de Úbeda Joaquín Sabina en su maravillosa obra “Leningrado”, y es que esa canción narra cómo dos jóvenes enamorados terminan en desencanto ante un claro ajuste de cuentas con las utopías del siglo XX.
Paralelamente, la izquierda uruguaya no ha aceptado ni madurado su mentalidad “sesentosa”, mientras con sus acciones transitan una tecnocracia digna del Siglo XXI.
El “hombre nuevo” fue la gran promesa moral de la izquierda revolucionaria. No bastaba con cambiar las estructuras económicas, se debía dar una metamorfosis del individuo, eliminar el afán de lucro y moldearlo en la ética del colectivismo. El mercado y sus reglas eran corrupción espiritual, mientras que el socialismo era redención histórica, justicia.
En 1961, cuando Ernesto “Che” Guevara visitó Montevideo en el marco de la Conferencia del CIES, dejó una frase que aún resuena, “Uruguay no necesitaba una revolución armada como la cubana” ante un paraninfo de la Universidad de la República que padeció en desolación ante tamaña declaración.
Siguió el guerrillero indicando que Uruguay tenía instituciones, partidos, canales políticos.
No era la Sierra Maestra, era una democracia reformista. Aquella afirmación, incómoda para los sectores más radicales, reconocía una singularidad uruguaya, aquí el conflicto no era de selva y fusil, sino de disputa institucional.
Varios de los presentes prefirieron ignorar al ídolo para priorizar sus propios intereses.
Sin embargo, décadas después, quienes se reivindicaban herederos de ese horizonte épico llegaron al poder no para crear al “hombre nuevo”, sino para administrar el mismo sistema que criticaban. Y lo hicieron abrazando con entusiasmo las lógicas que antes denunciaban.
La izquierda uruguaya pasó de condenar al capital extranjero como instrumento de dominación imperial a competir por atraerlo con exoneraciones fiscales, zonas francas y estabilidad regulatoria. Multinacionales forestales, gigantes tecnológicos y fondos de inversión dejaron de ser el enemigo histórico para convertirse en socios estratégicos.
Tan así, que trajeron normativa internacional para proteger a los nuevos amigos, implementaron la bancarización obligatoria, quitándole el efectivo al obrero para entregárselo al capital bancario. El discurso antiimperialista se recicló en buenos modales de promoción país.
El “hombre nuevo”, aquel sujeto austero, desprendido del consumo y movilizado por la conciencia socialista, fue reemplazado por el ciudadano subsidiado y el consumidor integrado. Lo nuevo es gestionar el mercado mejor que la derecha, hacerlo más humano a base de intervencionismo estatal.
Se podrá decir que por estricto pragmatismo la izquierda uruguaya se adaptó a la nueva era, que con la caída del muro de Berlín en 1989 se terminó la revolución y fue el fin de la utopía, pero lo más revelador es la inversión moral.
Lo que antes era explotación hoy es celebrado como inversión. Lo que antes era dependencia hoy es inclusión inteligente. La retórica se mantiene, pero el contenido se vacía. La revolución abandonó la ruptura para instalarse en la gobernanza, la épica mutó en administración.
Aquella visita del Che a Montevideo funciona hoy como ironía histórica. Si Uruguay no necesitaba una revolución armada, la izquierda pareció concluir que tampoco necesitaba una revolución económica o cultural.
Hoy día alcanza con gestionar el capitalismo con conciencia social. El resultado es una fuerza política que conserva símbolos insurgentes mientras en realidad actúa como garante de la estabilidad para el gran capital.
La traición a los principios y la doble moral se hizo en forma silenciosa, pensada, premeditada, al punto tal que se normalizó. Hoy la izquierda mediante marketing social e inclusión terminó consolidando el modelo que decía combatir.
Y así, sin fusiles ni barricadas, el “Sierra Maestra” quedó reducido a mito fundacional, útil para actos partidarios, comités de base, primeros de mayo y aniversarios históricos. En su lugar emergió el gestor responsable, el socio confiable, el administrador prolijo del orden global, muy cómodo y adaptado el poder.
Redacción CXC Cuba X Cuba— 4 de febrero de 2026
Hoy, miércoles 4 de febrero de 2026, se realizó la entrega formal, a la Asamblea Nacional del Poder Popular, de la Petición Ciudadana impulsada por la campaña Por una Amnistía Ya!
La documentación aportada se compone de: un escrito técnico-jurídico de Petición Ciudadana por una Ley de Amnistía, en ejercicio del derecho de queja y petición (Constitución Art. 61; Ley No. 167/2023); la Carta de Petición Ciudadana de una Ley de Amnistía, publicada y suscrita en redes sociales a partir del 11 de enero de 2026, y el listado de las primeras 1535 firmas que suscriben la petición, luego de un proceso de cotejo, completamiento de datos y verificación de las firmas.
El acto de entrega fue realizado por Yenisey Mercedes Taboada Ortiz (madre del preso político Duannis León Taboada), Jenny V. Pantoja Torres y Miryorly García Prieto, dejando la voluntad expresa y los contactos de esta última como representante de esta iniciativa ante las autoridades para recibir respuesta de la Asamblea y dar seguimiento al proceso de petición ante la ciudadanía.
La petición queda abierta para continuar recaudando firmas, las cuales, luego de verificado el completamiento y credibilidad de los datos, serán entregadas paulatinamente a la Asamblea. El listado que se entregó reunía –por declaración expresa de quienes suscribieron mediante formulario–, los siguientes datos: nombres completos de los firmantes, con sus dos apellidos, pues así son registrados los ciudadanos cubanos ante la ley; su número de identidad en Cuba y, en su defecto, su declaración como residentes fuera del territorio nacional. No se incluyó ningún número de identidad emitido en el exterior.
Hasta el lunes 2 de febrero, se habían recogido 2 514 firmas, pero 359 correspondían a firmas duplicadas, por tanto, se registran hasta este corte 2155 firmantes. De ellos, aportaron sus datos completos o fueron completados y verificados 1535, que son las firmas entregadas en este primer momento para asentar la petición ante la Asamblea. Se continuará el proceso de recogida, completamiento, cotejo y entrega para garantizar la credibilidad y confianza en las firmas aportadas por la ciudadanía, que son expresión de la voluntad popular y de la pluralidad que hoy nos caracteriza como sociedad.
Esta petición puede ser suscrita por todo ciudadano cubano, resida o no en el país, en tanto nos asiste a todos el derecho ético y moral de reclamar la libertad de nuestros compatriotas. Aproximadamente, el 59 % del total de firmantes de este primer corte declara que mantiene su residencia permanente en Cuba. Además, el 6 % de los que suscriben son familiares de presos políticos y predominan las madres como vínculo afectivo.
La libertad de nuestros presos políticos, en medio de la crisis humanitaria que vive el país, es un tema urgente que interpela hoy a la responsabilidad, el sentido de justicia y el humanismo de cada cubano, y es, asimismo, un punto que ha logrado articular a un espectro amplísimo de opiniones. Esta no es solo una petición amparada en la ley y el ejercicio de un derecho, sino una acción simbólica y cívica que permite expresar la voluntad de la ciudadanía de acompañar el dolor de cientos de familias e impedir que siga abierta esa herida, por no aceptar el disenso, en el alma de la nación cubana.
El equipo de facilitadores de esta iniciativa se compromete a ser albacea, con confidencialidad y respeto, de los datos personales aportados por la ciudadanía y no dar a conocer en redes sociales ningún dato legal compartido, solo nombre y apellidos o país de residencia de los firmantes, como expresión de un movimiento cívico pro amnistía.
Washington Abdala @turkabdala 4/2/26
Vivo en una zona de las lindas en Montevideo, frente al parque Villa Biarritz. No se puede transitar en paz al atardecer. Es un loquero. Lo dejaron tomar por gente que no sé si está falopada o viene de un mundo de violencia congénita. Es un desastre esto. Ya ni una nota en la televisión en paz le pueden hacer a un vecino que se queja, porque alguien en medio de la toma televisiva lo relajó al entrevistado. Y no pasa nada, la violencia está instalada como algo natural. Y se ve bien en la nochecita, de tarde el entrevero parece hacer normal la convivencia.
Se fue todo a la miércoles. Y es raro en este barrio porque hay en medio del parque un establecimiento que es del Estado pero que lo toman los muchachos y listo el pollo, se armaron su quincho. Un delirio demencial típico de Bangladesh. Y después queremos atraer inversiones. ¿No se puede recuperar ese lugar para el ministerio del interior?
Soy de andar mucho por Montevideo, lo hago en todo, en bondi, en bici, en auto. Ya hay barrios a los que evito por miedo. Los de siempre y algunos otros. No puedo hacer cortadas por allí porque el clima de malevaje es imposible. Y no ando con reloj (lo empecé a abandonar por alguna razón y era de plástico), dos monedas y nada para no ser blanco de afanos.
Algo pasó que la policía no está presente o yo no la veo. La republicana se ve que acude a otras zonas (conozco de memoria todo este asunto porque estuve años como abogado del sindicato policial), pero algo pasó y se empeoró todo. No sé dónde están.
El 25 de diciembre pasado, voy desde hace mil años, a un cine en el centro a ver cualquier película con mis hijos y sobrinos, es un juego que tenemos en la familia, ver lo que sea, comer pop y reírnos de lo que sea. Este último 25 (de hace poco más de un mes) era una escena de los zombis vivientes. Aniquilaron a 18 de julio, es imposible ir de noche allí. Es el infierno en vida, entre la decadencia, los grafitis, los comercios que huyeron, los pocos que abrieron… horribles…y la cantidad de gente en la calle como en el infierno del Dante, vayan y vean. No invento nada. Solo estos gobernantes no lo ven. Y Bergara parecería ser mucho mejor que Cosse, a quien todos le importábamos un pito excepto ella misma a sí misma en su loca carrera por el poder. No sé, no advierto que Bergara entienda tampoco el desafío. Lo va a enterrar la Intendencia si sigue en esta nada. Algo pasa que los montevideanos están tomando conciencia del desastre. No es arreglar cuatro pozos y jugar de simpático. Es en serio el desafío de Montevideo. La mugre de la sociedad causa vergüenza y esa mugre nos representa. Somos eso?
Sigo, los robos son en moto, las motos no tienen identificación o sí. Los robos son a mujeres y viejos. ¿Van a decir algo las feministas sobre este asunto o somos iguales siempre los hombres y mujeres? Porque afanan más a mujeres que a hombres. Digo, de paso para advertir que somos distintos y que hay que cuidar más a las mujeres y a los viejos. Es tan simple que solo gente dogmática no advierte lo obvio. Pero claro, como son barras amigas mutis por el foro. Penoso. Indigno. Patético.
Arrebatos, empujones, lesiones, lo que sea anda por Montevideo que sigue siendo un desastre en comparación con el resto del país. Igual, Canelones ya está feo también, a las 8 de la noche el malevaje en varios pueblos que conozco sale a amedrentar. Las Piedras usted camina unas cuadras y es Montevideo de noche. Otro infierno. Estos que son tan vivos para ganar elecciones, son funestos para defendernos de los chorros. No hay caso, el tema los supera. Y si a ellos los supera, a los ciudadanos nos roban y matan. Simple. Estamos jodidos, muy jodidos.
En fin, la seguridad es lo central. Ayer amigos míos que viven en el exterior y de distinta nacionalidad, a los que yo aliento a que vengan a vivir acá, me empezaron a reprochar estas cosas, más el costo de vida…y me fui al bombo, tuve que admitir que la cosa está mal. Un querido centroamericano me pasó el precio de la Big Mac y como yo no como esa cosa, no entendí, al rato me dijo que era de los lugares del mundo donde salía más cara. País caro con riesgo de seguridad alto, no me jodas turco. Me dijo y me quedé callado por teléfono.
Me importa un pomo si al ministro lo encontraron sin libreta, si se corta el pelo, todo me importa un pito. Es más, soy de los que lo conocí en la función fiscal y lo respeté siempre porque no le daba bola al sindicato de fiscales que creen que representan una voz única y que están investidos por Dios en la tierra para hacer su función. (Este es otro tema). Pero le vengo perdiendo la fe, me asusta que no entienda lo que pasa.
No me va a leer el ministro, pero le paso piques para que ande su función. (Si algún amigo de él, lee esto, que le pase estos piques son por el bien de todos…no se pierde nada).
1 El primero es no creerle a su círculo íntimo, a nadie. Los ministros del Interior suelen depositar confianza en los que los rodean. Error. Usted está solo ministro. Vele por usted. Nadie vela por usted. Y no les crea, lo afilan, lo seducen, le dicen que usted es Gardel y les importa un pito si termina en Fun Fun cantando a la madrugada. No construya confianza con nadie. En tres carteras de gobierno, esta es una, la confianza mata al funcionario. Lo digo con conocimiento de causa. Pregunte si me equivoco. Pregunte a especialistas de su partido. Los hay. Alguno le dirá la verdad. Usted está solo, es más, el presidente es su único jefe pero usted debe resolverle al presidente los temas, tomar los riesgos y no meterlo en el detalle fino del asunto. O entonces usted no está dispuesto a ser un fusible. Si le va bien, gana Orsi, si le va mal: solo pierde usted y algo Orsi… Se entiende?
2 Haga visitas sorpresa y saltando la cadena de mando. No la use. Usted puede hacerlo. Que todo el mundo sienta que está en el aire en su función y al menor desvío, ya sabe qué hacer. Aparezca donde no lo esperan, a horas insensatas y exigiendo rendimientos comprometidos. O eso, o no anda la cosa. O la policía siente que usted se rompe más que ellos o está perdido…la corporación huele cuando hay un pasante.
3 Ya está en tiempo de hacer lo que hay que hacer: armar un plan básico de forma que le ayuden a su gestión en todos los ministerios. Y esto reviste una medición cotidiana. Un enlace en los ministerios del país y una coordinación por zoom diaria. Le repito, diaria. No espere un tratado, o la voz de consenso en el país, no la tendrá, eso no existe. Es usted y solo usted el que combate a la delincuencia. Y -ya la macaneó al decir que no se podía con ellos- aproveche ese error para correrlos de atrás.
4. Usted no se puede tomar vacaciones por tres años o esto termina en Ecuador. Y usted aumentando el nivel de presión, usted ya sabe que termina con riesgo serio de su persona con los narcos del país y de la región. Algunos -ya lo sabe, insisto- dirigen desde las cárceles este asunto. O usted encara esto así o váyase. Ser ministro del Interior implica poner la vida al servicio de la nación. Si no está dispuesto a eso, bórrese. Ya llegamos a un punto en que este viaje es así. Si juega al empate, los que te dije saben y perdimos todo. Suena feo, pero es así. Guarteche-pronósticos, de esos que le gustaban tanto a Pereira, sí, es verdad, ya llegamos a ese punto horrible.
5. El negocio con los narcos, el diálogo, todo eso es formato Netflix como serie de televisión, al final, esa es la excepción a la regla. La regla general es seriedad con la norma, actuación firme y presencia activa y preventiva. Inteligencia en serio. Los narcos no son bobos, si ven que el asunto viene mal, tampoco se regalan. Donde los corren es donde los acotan, y donde pierden. No se asustan por perder mercadería, no quieren perder dólares. Esto es central. No tiene misterio, o ellos, o los uruguayos. Vuelvo a Ecuador porque lo vi caer, hace ocho años no era esto…hoy es igual que Colombia. Y nosotros estamos adentrándonos en eso.
6. No le tenga miedo a reprimir al narco mediano. En eso sí respalde a la policía, que ellos sientan, los cuadros intermedios que usted dará la vida por ellos. Esos pibes están allí entregando todo, y están regalados.
Se lo digo claro: el gobierno del Tabaré último perdió porque Bonomi era un señor dogmático, convencido de su nada, ensoberbecido por el cargo ministerial y se creía que mandaba, y nos tenía regalados a los uruguayos. Llegó la hora de evaluar, y siendo Tabaré un caudillo tradicional potente, los sacaron a patadas porque nadie aguantaba más este asunto. Este fue el vector de expulsión del gobierno de izquierda, como es un país necio no se recuerda lo obvio, gracias a Bonomi se acumularon puntos en la oposición de la época. Lo escribo de vuelta: hubiese ganado Lacalle Pou sin la inseguridad de la época? Hubiese tenido sentido la frase de Manini: se acabó el recreo? Me explico…hoy estamos mucho, mucho peor.
Ahora está usted en ese lugar. Este Frente Amplio de ahora es duro, errático y sibilino. No tiene líderes de contención. Usted no tiene un voto. Es más, lo compraron por lo que podía hacer por ser un extrapolítico (si estará mal la política que se llega a estos extremos). No viene dando resultados. Usted tiene meses ahora por delante, no tiene un año, creo yo… Si se la arma una gorda, un motín carcelario, una serie de homicidios por razón que no se advierte, lo que sea, hasta un incendio grave en algún lugar, usted está afuera de la cancha al toque. Y lo van a sacar como a un repollo, le van a echar la culpa y será la cabeza de turco. Y los candidatos son los que todos sabemos más o menos quiénes son y andan por los corredores frotándose las manos. Es cruel este negocio…lo sé.
A mí todo esto me importa nada: el internismo político. Solo quiero salir a la calle y que no me pasa nada, que no me digan todos los santos días que afanaron a Juan o Pedro. O que siguen matando a inocentes. Mire, se lo digo para que lo sepa: pocos en este país defendimos a la policía en los estrados fiscales como un servidor, muy pocos. Tengo un record de policías que fueron absueltos de imputación penal ante reproches grandes, si habré vivido en Fiscalía con Juan Gómez encerrado en esos cuartitos…y no siempre fui feliz en esas situaciones. Me minó el alma esa situación. Lo que le estoy diciendo es que hace unos años era horrible la cosa, hoy es muchísimo peor…creo que usted está ingresando a la zona de no dominar el barco.
En una larga charla con Bullrich hace no tanto (cuando era ministra), me criticó todo lo que yo creía que veníamos haciendo bien en el país. Me mató a palos. Un consejo: hable con gente que piensa distinto. No le dé bola a los que creen que va remando. Usted va horrible. Mal, dramáticamente mal, y los que hoy lo respetan son los primeros que lo van a enterrar una tarde en una reunión en el parlamento cuando ya no soporten más. Algo sé de lo que hablo. Y usted se va a enterar por un periodista.
Ojalá cambie de ruta por el bien de todos.
Ya no se soporta más.
Usted debe estar percibiendo esto, timonee y no busque el aplauso de nadie.
Le repito: está solo.
Y yo escribo esto porque el bien del país está primero y la vida de la gente es central. Así que si algún imbécil me reprocha algo o me recrimina, no lo haga, porque no se trata de juntar votos en medio del desastre en que estamos, los liberales no somos así. Yo no soy así.