MARCO RUBIO manifestó eso en el Senado de Estados Unidos:
A continuación un extracto del planteamiento estratégico que desarrolla los EEUU en el caso venezolano.
1 EEUU no impulsa una transición democrática inmediata en Venezuela: administra una estabilización donde el control precede a la legitimidad.
2 El objetivo de Washington es triple: evitar el colapso del Estado, neutralizar amenazas criminales y reinsertar a Venezuela en un orden económico supervisado.
3 El petróleo se usa para impedir el colapso fiscal y social, no para salvar ni legitimar al régimen.
4 La reforma de la Ley de Hidrocarburos marca un quiebre estructural: apertura bajo tutela externa que jamás habría ocurrido sin presión extrema.
5 EEUU coopera con Delcy Rodríguez por necesidad operativa, no por legitimidad política ni absolución moral.
6 Los ingresos petroleros no financian al régimen: quedan bajo control, auditoría y autorización directa de Estados Unidos.
7 La captura de Maduro fue inevitable cuando negociar dejó de ser viable y todas las salidas previas fueron rechazadas.
8 La operación envió un mensaje global: solo EEUU puede ejecutar intervenciones de alta precisión con control total del resultado.
9 La presencia estadounidense en Caracas es real, operativa y en terreno, no simbólica ni diplomática de escaparate.
10 La liberación de presos políticos no es un gesto: es una métrica verificable de cumplimiento bajo presión.
11 La inversión extranjera solo llegará con licencias, seguridad y reglas claras; sin garantías, no hay capital.
12 El uso de la fuerza no es deseable, pero sigue sobre la mesa si la cooperación fracasa.
13 En semanas hubo cambios reales porque la presión funcionó: EEUU juzgará por hechos, no por discursos.
Venezuela no vive una transición moral. Vive una transición administrada por poder duro.
Quien no entienda eso, está leyendo mal el momento histórico.