"Hace tres años se nos ocurrió que ese símbolo de violencia podría sufrir una transformación virtuosa de símbolo de unión y paz como es una paloma", dijo Lacalle Pou y elogió que el escultor Pablo Atchugarry aceptó la propuesta de inmediato
Fue el 16 de junio de 2023 cuando el entonces presidente de la República, Luis Lacalle Pou realizó una conferencia de prensa en Presidencia junto a Atchugarry para anunciar la transformación del águila del Graf Spee en una paloma de la paz.
"Pablo aceptó enseguida", resaltó el mandatario, quien contó que la única condición que puso el artista para hacerlo fue que tenía que ser un trabajo honorario, según informó el portal de los medios públicos.
El autor de la idea de la paloma de la paz, que se la habría murmurado al oído al entonces presidente, sería el empresario de la construcción, Sergio Grosskopf, uno de los mecenas de Atchugarry en el museo del escultor y responsable del desarrollo de importantes edificios en Punta del Este, con múltiples excepciones a las normativas vigentes autorizadas por la Intendencia y la Junta Departamental de Maldonado.
48 horas después del anuncio presidencial, en una rueda de prensa en Melo, Lacalle Pou rectificó lo dicho y comunicó que desestimaba el proyecto, ante la "abrumadora mayoría" de voces que se mostraron contrarias a la idea.
En círculos de la colectividad judía se comentó que en el veloz desestimiento del proyecto presidencial, habría tenido una decisiva influencia otro empresario argentino, Daniel Sielecki, un magnate de laboratorios que reside en Uruguay, quien en entrevista con el diario La Nación en enero de 2022 declaró que era partidario de "volar en mil pedazos" ese símbolo del nazismo.
El enfrentamiento entre Sielecki y Grosskopf es un secreto a voces desde hace años en la interna de la colectividad y se ha trasladado, según fuentes confiables, a los asuntos empresariales de ambos.
"Gracias a los Sielecki, aún Grosskopf no ha podido destruir la zona del Golf, en la rambla de la Brava, como está haciendo en la playa Mansa, afirmaron dichas fuentes Actualmente, Grosskopf, con la autorización del anterior gobierno municipal de Maldonado y la Junta Departamental, y asociado entre otros con el arquitecto Néstor Zstrik (ex Weiss-Zstrik-Weiss), encabeza el polémico proyecto edilicio de la Parada 21 de la playa Mansa, que pretende alterar significativamente, una vez más, la ordenanza de la construcción en la zona.
En enero pasado, los vecinos del lugar interpusieron un recurso de apelación ante la Cámara de Diputados para impugnar la resolución del mencionado gobierno municipal que, pese a reconocer que el emprendimiento “excede en la altura, FOT (factor de ocupación total), FOS SS (factor de ocupación de subsuelo) y no alcanza el FOS verde mínimo (factor de ocupación de suelo destinado para pasto)”, igual lo aprobó. Grosskopf es también conocido en Punta del Este por la construcción del edificio Beverly Tower y sus reclamos para demoler el recordado Centro del Espectáculo en la parada 4 de la Mansa, que estaba frente a su edificio.
En la construcción del Centro del Espectáculo tuvo participación el ingeniero Eladio Dieste, por lo que su demolición por parte del Ministerio de Turismo y la Intendencia de Maldonado en julio de 2001, provocó una intensa polémica en la época, según recuerdan vecinos y operadores turísticos.
145 mil dólares cada paloma
En marzo de 2025, el empresario Alfredo Etchegaray, que reclama al Estado uruguayo la mitad del valor del águila del Graf Spee por el hallazgo de la pieza (unos 25 millones de dólares según la tasación), en entrevista con Julio Ríos, contó que el propio Atchugarry le dijo en una cena que compartieron juntos en la época del proyecto desestimado, que "le dio vergüenza decirle que no al presidente de la República, pero al otro día del anuncio fue tal la avalancha de gente del mundo que me decía cualquier disparate que lo tuve que llamar a Luis y decirle 'Luisito, yo no puedo acompañarte'.
"Sin embargo, lo bueno", agregó Etchegaray, "de lo malo sale algo bueno, sólo a un comprador el escultor le vendió ocho palomas a U$S 145.000 cada una, sin derretir el águila. Son palomas de mármol. Todo marketing algún resultado trae", sentenció el conocido relacionista público sobre el gran negocio que, de improviso, se le presentó a Atchugarry, pese al fallido proyecto presidencial. Más cercano en el tiempo, el publicitado regalo de la paloma de mármol de Atchugarry que el presidente Yamandú Orsi le entregó al Papa León XIV en octubre de 2025, así como la insistencia en el negocio de las palomas por parte de Atchugarry, seguramente volvió a tener un efecto de marketing importante sobre la actividad escultórica y las finanzas del artista uruguayo.
Todavía resuenan preguntas sin respuestas en el ambiente artístico: ¿cuántos pedidos de palomas habrá recibido Atchugarry luego de la visita al Vaticano junto al presidente Orsi?
¿Cuál será ahora el precio de cada paloma similar?
Está claro que el valor de las obras de arte es imprevisible. Las obras valen lo que alguien está dispuesto a pagar por ellas. Eso en un mundo en el que circula tanto dinero se presta para cualquier cosa y en relación al arte se dificultan los controles financieros que suelen ser más estrictos en otras áreas de actividad.
La difusión lograda por el arte de Atchugarry ha tenido una mayor exposición a nivel internacional luego de la mencionada entrevista con el máximo pontífice de la Iglesia Católica y de que una de sus palomas quedara como ofrenda de Uruguay en el mismo Vaticano, en una especie de showroom permanente para los visitantes que asistan a futuras entrevistan en la Santa Sede.
Atchugarry es el creador del Museo de Arte Contemporáneo que lleva su apellido, en la ruta 104 de Manantiales en el departamento de Maldonado. A través de la Fundación Atchugarry, con un importante apoyo del Estado uruguayo y el respaldo de conocidos empresarios internacionales como Sergio Grosskoff, Alejandro Bulgheroni, Eduardo Constantini, Cristiano Rattazzi, Alberto Roemmers, Olga Zafra y otros, el artista desarrolla una intensa actividad de exposiciones y eventos como cursos, talleres, además del alquiler para casamientos, en los amplios espacios interiores y exteriores del Museo.