15.MAR26 | PostaPorteña 2542

Programa EL Cernidor

Por posta

 

Programa El Cernidor 9.03.2026

Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

El asesinato de un niño de 15 años, cuántos más habrá en Uruguay en la misma situación. Las leyes por las cuales el BPS le paga a los ex guerrilleros y otros. Manini e Irán.

https://www.youtube.com/live/0ktMv_LcyKs?si=yFJ5c98hsYtXTkOz

Cernidor 263, correspondiente al día 9 de marzo de 2026

Hace unos días un hombre de 30 y pocos años mató a golpes a su hijo de 15. Hoy nos enteramos que sus familiares, amigos, profesores y compañeros de estudios sabían que era maltratado por sus padres de manera continua. Nadie hizo nada. Nadie. Nadie es responsable, junto con el que lo mató.

Observando cómo los que llamamos animales cuidan a sus hijos me pregunto la razón por la cual nos seguimos considerando superiores a los animales. Se llamaba Jhonatan. Me pregunto cuántos Jhonatan hay en este país sin que nadie haga nada por ellos.

Por ellos no hay marchas ni reclamos. Ponemos el grito en el cielo por los seres no nacidos o por los que piden morir en situaciones extremas, y no hacemos nada, ni siquiera nos preocupamos si existen los maltratados por sus familias.

Una noticia que fue muy comentada días pasados fue el sobreseimiento del intendente de Soriano, Guillermo Besozzi y de Gonzalo Castillo, Pedro Besozzi y Germán Cavallero, quienes fueran imputados por varios delitos de corrupción, en fechas muy cercanas a las elecciones municipales del 2025, por la Fiscal Alciaturi y formalizados por la Jueza Letrada Ximena Menchaca

Alciaturi fue apartada del caso y trasladada a otra fiscalía, al conocerse su actividad en las redes sociales, atacando al partido nacional y poniendo de manifiesto su condición de frenteamplista.

La fiscal designada en lugar de Alciaturi, Luisa Vago, tomó el llamado caso Besozzi y luego de estudiarlo, solicitó el sobreseimiento de los imputados por todos los delitos por los que fueron acusados y que en su momento provocaron su procesamiento con prisión domiciliaria.

Ahora bien, el sobreseimiento no significa que no puedan haber existido elementos para el procesamiento, pero es preceptivo cuando a través del proceso, no se ha logrado conformar la plena prueba de los delitos atribuidos, condición indispensable para dictar una sentencia de condena. Y esto es lo que ha dicho la nueva fiscal del caso, Luisa Vago.

Ello no va en desmedro del daño moral que sin duda han sufrido los enjuiciados y sus familias y que pudo haber tenido consecuencias políticas adversas para Guillermo Besozzi, en esos momentos Intendente de Soriano.

Pero me pregunto: ¿es Alciaturi la culpable de esta situación que padecieron Besozzi y demás imputados? Entiendo que no.

La Fiscalía no juzga, no dicta un enjuiciamiento y su pedido de formalización, no obliga al Juez, la jueza en este caso, que es en definitiva quien resolvió su formalización. Pudo haber solicitado el archivo. Y en ese caso, la Fiscalía podría apelar y la situación de los imputados la resolvería un tribunal superior.

El art. 109 del estatuto de los Jueces dice: “Los jueces son responsables ante la ley de toda agresión contra los derechos de las personas…”

O sea que, sin que esto signifique una defensa de la Fiscal Alciaturi, quien con sus manifestaciones políticas y proselitistas violó la Constitución, creo que la responsabilidad en un procesamiento que luego termina en sobreseimiento o absolución, le corresponde al poder judicial, que es quien ejerce la función jurisdiccional.

Hace un par de años se conoció en Uruguay una investigación llamada Política criminal y desarrollo fallido en la América Latina contemporánea, realizada por Juan Pablo Luna y Andreas Feldmann, uruguayo el primero y chileno el segundo, en la que tratan el avance del crimen organizado y el narcotráfico en Perú, Paraguay, Chile y Uruguay.

En una entrevista Juan Pablo Luna dijoque El cambio más importante en la geopolítica del narcotráfico es que hubo una multiplicación de las rutas del narcotráfico hacia el sur. Como consecuencia, los puertos y la logística de Uruguay empezaron a tener una inserción internacional que no tenían anteriormente. Una primera consecuencia es que eso genera mucha plata. Otra es que, al convertirse Uruguay en un centro de acopio, aumenta la necesidad de cuidar los depósitos, y eso requiere contar con cierta estructura, que al mismo tiempo requiere armas. Aumentan en paralelo los niveles de violencia y los recursos económicos que genera el narcotráfico.

Además, Uruguay siempre ha tenido, y tiene, una posición importante como plaza de lavado de dinero; es como su rol tradicional. Eso se había logrado mitigar, en cierta medida, pero en los últimos años se descontroló.

Todo este panorama, claramente, tiene múltiples implicancias políticas e institucionales que nos obliga a pensar cómo funciona el sistema político. Una economía que empieza a estar permeada por las economías ilegales genera recursos que empiezan a impactar en la política y en cómo funciona la institucionalidad estatal.

El crimen organizado funciona mejor cuando no está visible, cuando consolida estructuras que no son percibidas, ni perseguidas. Cuando los ojos del Estado no están ahí o están ahí pero miran para el costado. Eso es imposible de alcanzar sin infiltración y colusión, al menos la suficiente como para comprar la distracción estatal. Eso siempre funciona de esa manera.

Cuando hablamos de narcotráfico, muchas veces pensamos en los grandes cárteles, Colombia o México, pero en los últimos años eso cambió y hay una mayor fragmentación de actores. En Uruguay lo vimos, hay mayores niveles de competencia, mayor necesidad de ejercer control territorial y también hay competencia por lograr ventajas en la interacción con el Estado y la política.

Y aquí viene el tema del lavado. El dinero obtenido en el mercado ilícito no sirve para nada si no entra al mercado lícito. Sin eso, el dinero es papel pintado guardado en un búnker. No hay economía ilegal sin un punto de conexión con la economía legal. Desde lo normativo, hay un límite claro entre lo legal y lo ilegal, que en cierta forma es el límite entre lo que está bien y lo que está mal. Al estudiar este tema, lo primero que se nota es que acá -se refiere al Uruguay- hay transiciones bastante fluidas entre un lado y el otro. ¿Por qué?

La respuesta es porque al sistema político le sirve que haya más plata en la economía, porque hay más consumo, más movilidad social, eventualmente menos pobreza, y se pueden generar nuevos negocios. El problema es cuando la interacción se hace visible por el aumento de los episodios violentos. Uruguay tiene niveles de homicidio increíbles desde hace muchos años, es algo que rompe los ojos y que genera mucha tensión.

Y aquí veo, alguna explicación para el dicho del ministro del Interior sobre la guerra con el narcotráfico.Dice Juan Pedro Luna que En Uruguay lo que rompe los ojos es el financiamiento de los partidos. Es un país que muchos perciben como un ejemplo de calidad democrática, y lo es, pero tiene ese punto flojo de cómo se financian la política y las estructuras partidarias. En esa opacidad, siempre se van metiendo vínculos que condicionan la acción política.

 Hoy los políticos enfrentan varios dilemas. Por un lado, la presión ciudadana por bajar los niveles de violencia; por otro lado, la presión internacional del régimen prohibicionista que impulsa Estados Unidos en América Latina. Son dos cosas que generan incentivos cruzados. Entonces, cuando el fenómeno se vuelve más visible, cuando aumenta la plata que circula en la economía, cuando eventualmente miraste durante mucho tiempo para el costado, es que se empieza tener otras consecuencias y otras presiones, porque quizás llegaste de repente al punto en el que es mucho más complicado regular y poner bajo control estas dinámicas.

Mi sensación es que el gran empresariado uruguayo todavía no tiene mucha conciencia de la situación de Uruguay, y se sorprende cuando uno hace este tipo de planteos. Asimismo, el nivel de recursos que manejan estas estructuras vinculadas al narcotráfico empieza a generar incentivos para interactuar con ellos. Porque invierten en tus empresas o porque te pueden hacer un préstamo salvador si estás en la mala. Claro, seguramente va a ser a cambio de que les prestes un galpón para guardar mercadería o que los autorices a aterrizar una avioneta en tu campo.

Otro mercado interesante para ellos es el fútbol, desde las canchas de fútbol que usan para el microtráfico hasta los paquetes de inversiones que muchas veces les pueden ofrecer a los jugadores de élite. Ahí entran intereses del narcotráfico todo el tiempo; los pases de los jugadores, el financiamiento de los clubes. Otros rubros con los que interactúan frecuentemente son la construcción y el juego.

Para cerrar, voy a hacer una apreciación personal: me llama muchísimo la atención la proliferación de grandes torres de apartamentos en construcción, los que una vez terminados son muy pocos los ocupados y además teniendo en cuenta las dificultades de los jóvenes para acceder al mercado de trabajo, los bajos salarios de esos mismos jóvenes y la demografía a la baja.

Por otro lado, ha aparecido por parte de algún banco la oferta de hipotecas a largo plazo, 30 años, que fue el inicio de la burbuja inmobiliaria en España. Hipotecas a largo plazo, con el resultado de una cuota de amortización más baja que un alquiler, lo que hizo que aumentara la demanda de apartamentos, con la revalorización que trajo aparejada. Lo que nadie tuvo en cuenta, fue que nadie puede estar seguro que a los 30 años de hacerse propietario, entre comillas, tendría el trabajo o la jubilación para hacer frente a los pagos.

Todo lo relacionado con la construcción vivió una época dorada y creó una sensación de prosperidad ficticia, que llevó a que las intendencias recalificaran como urbanizables terrenos rurales. Esto puede darse en Uruguay, ya que la entrada del Mercosur en la Comunidad Europea terminará por liquidar la escasa producción agropecuaria uruguaya.

Otra observación personal es la proliferación de las apuestas deportivas en toda América del Sur y el gran interés que despertó la transmisión del fútbol uruguayo, con canchas casi vacías, en malas condiciones la mayoría y con espectáculos de muy bajo nivel.

Me da para pensar que el ministro del Interior no dijo lo que dijo porque sí. ¿Cómo va a combatir su ministerio el narcotráfico si casi todo el sistema político, industrial y financiero está penetrado por el crimen organizado?

Creo que deberíamos pedir alguna respuesta.¿ No les parece?

 

Programa El Cernidor 12.03.2026

Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

Carta de 31 diputados de países de la Euro Cámara Europea pidiendo la liberación de los presos de Domingo Arena. El frente privatizará las empresas públicas ¿ Orsi mendigando poder ingresar al Escudo de las Américas?

https://www.youtube.com/live/62vOu03-PDc?si=GBsWfxdlyVe1V5Sd

Cernidor 264, correspondiente al día 12 de marzo de 2026

En el programa pasado, un oyente me pidió que hablara de Nueva Rumasa, una estafa de estructura piramidal, creada en España por la familia Ruiz Mateos a partir del año 2000.

No fue la única, porque la historia de España luego de la vuelta a la democracia está plagada de actos de corrupción, muchos de ellos realizados desde las propias instituciones financieras y por miembros de los dos grandes partidos españoles: el PP y el PSOE.

No quiere decir que durante el franquismo no existiera corrupción. Existía, como los casos Matesa y los realizados por José Banús, pero por la misma estructura política no afloraban a la luz pública. Como tampoco afloraron durante los gobiernos democráticos las andanzas del Rey Juan Carlos I.

Los casos Filesa, Ibercorp, Banca Catalana, Rumasa, Banesto, los negocios de Javier de la Rosa, las fusiones bancarias, la trama Gurtel, son las más conocidas.

Todas ellas están tratadas en este libro, El declive de los dioses, escrito por Mariano Guindal, un periodista de economía de gran prestigio. Son 500 páginas que se leen como si fuera una novela policial, con cientos de personajes y a través de ellos se conocen los secretos de la transición económica española a partir de la entrada en la OTAN, que fue la primera espantada del Gobierno de Felipe González a partir de su gobierno en 1982, presionado por los alemanes Herbert Ernst Karl Frahm, más conocido como Willy  Brandt y por Helmuth Smith, ambos miembros del partido socialdemócrata alemán que había financiado al PSOE desde muchos años antes del Congreso de Suresnnes, en 1974, que marcó la renovación del PSOE al imponerse una nueva generación liderada por Felipe González, desplazando a la vieja guardia del exilio. Aunque reafirmó el marxismo para diferenciarse en la transición, el congreso sentó las bases para un giro socialdemócrata alejándose de posturas marxistas ortodoxas. 

Felipe González impulsó la renuncia al marxismo en el XXVIII Congreso del PSOE en mayo de 1979, y al no ser aceptada su propuesta, dimitió como secretario general. A mi juicio fue una maniobra de F.González y de sus apoyos financieros y políticos, porque González no tenía recambio en el PSOE y su renuncia podía favorecer al P. Comunista, liderado entonces por Santiago Carrillo. Se realizó un Congreso Extraordinario en septiembre de 1979, donde se aceptó el abandono del marxismo y Felipe González regresó a la dirección.

El libro lo pueden adquirir por Amazon. Yo voy a leerles las páginas 433 a la 436, porque tratan de la actuación de las empresas españolas en América del Sur.

Fondo de reptiles

Tras la fusión del Banco Central Hispano con el Santander sólo era una cuestión de tiempo la del Bilbao con Argentaria. Sin embargo, en ese momento nadie podía sospechar que los métodos que había utilizado el banco vasco en el pasado iba a suponer la salida de las familias vascas de la nueva entidad.

Todo había empezado en octubre de 1987, el presidente del Vizcaya Pedro de Toledo había creado una serie de cuentas secretas en paraísos fiscales. Cuatro años después cuando el Vizcaya se fusionó con el Bilbao dichas cuentas quedaron durmientes en la nueva entidad fusionada. Emilio Ybarra las utilizó para comprar acciones cuando se privatizó Argentaria de cara a una hipotética fusión. Cuando Rato tuvo conocimiento de dichas participaciones, les ordenó venderlas. Así se hizo y obtuvieron unas plusvalías de 134,4 millones de dólares, que fueron depositadas en las cuentas secretas que la entidad tenía en Jersey y Liechtenstein. Con aquellas cuentas se constituyó un «fondo de reptiles» que fue utilizado para comprar favores políticos en Colombia, Perú, México y Venezuela. «El objetivo final -dice el informe de la ?scalía- era la obtención de posiciones mayoritarias en determinadas entidades financieras de Latinoamérica, ya comprando voluntades políticas, ya legitimando capitales de procedencia ilícita.››

Esta manera de actuar preocupaba cada vez más a la administración norteamericana, ya que no solo lo hacía el BBV sino las principales empresas españolas que estaban aprovechando el repliegue del capital estadounidense para hacerse con el control de sectores estratégicos. En 1997, por primera vez en su historia, España invirtió en el exterior más que lo que recibía. Un año después se convirtió en el primer inversor en el Cono Sur con 10.100 millones de dólares, superando las realizadas por las empresas norteamericanas. En 1999 sobrepasó los 20.500 millones de dólares en una carrera imparable. Como muestra, un botón. En junio de 1999 Repsol se hizo con el control de la petrolera estatal argentina YPF, por la} que pagó 2,1 billones de pesetas. Según se denunció, fue posible gracias a las regalías y a las generosas aportaciones que se hicieron a la campaña electoral del peronista Carlos Menem.

La operación permitió a Repsol multiplicar por cuatro sus reservas de crudo y convertirse en la quinta petrolera del mundo. También se denunció pago de comisiones en la compra de Aerolíneas Argentinas por parte de Iberia; aunque la más sonada fue el pago de 900 millones de dólares en sobornos por parte del presidente de Telefónica Juan Villalonga para hacerse con el control de Telefónica de Argentina.

En menos de una década, las empresas españolas se hicieron con gran parte del sistema financiero latinoamericano; controlaron el mercado eléctrico, de las telecomunicaciones, de las líneas aéreas, de los seguros, de la construcción, del petróleo y del gas, del agua y un largo etcétera. En aquellos años se invirtieron más de 100.000 millones de dólares, el doble de lo que habían invertido los países de la Unión Europea (UE), práctica-mente lo mismo que los norteamericanos. Por eso cuando constataron que el BBVA estaba pagando comisiones a políticos como Hugo Chávez, Carlos Menem y Alberto Fujimori, empezó a ser investigado por los servicios de inteligencia norteamericanos.

Para ello, el FBI utilizó a un testigo protegido llamado Nelson Rodríguez, un exdirectivo del BBVV en Puerto Rico. Desde aquella filial se dirigía toda la operativa en Latinoamérica. También se pagaban importantes comisiones a las autoridades mexicanas para facilitar la compra del Bancomer.

El redactor jefe de La Vanguardia Manuel Pérez tuvo acceso al informe del fiscal y publicó una amplia historia, en la que estaban implicados el entonces secretario de Estado de Hacienda Estanislao Rodríguez-Ponga, como autor de un manual para facilitar la evasión fiscal, y ]osé Ignacio Goirigolzarri responsable delos pagos ilegales a los políticos latinoamericanos. Lo que investigó la justicia española no fueron tanto los sobornos como la evasión fiscal. El banco lo negó, pero unas semanas después quedó confirmado cuando se levantó el secreto del sumario. Las acusaciones fueron muy graves por estar relacionadas con el narcotráfico, y se llegó a temer por la viabilidad de la entidad.

Pero las cuentas secretas del BBVA no solamente se utilizaron para expandirse en Latinoamérica. Existía una opinión muy generalizada que además se pudieron utilizar para financiar a partidos políticos españoles o incluso para crear un fondo con el que se pagarían los rescates en caso de secuestros.

Nunca se ha podido demostrar, aunque siempre existieron sospechas. Era un secreto a voces que la gran banca realizaba aportaciones a los partidos, como se puso de manifiesto en el caso Filesa y en el pago de comisiones ilegales en la Expo de Sevilla. Ángel Gómez Escorial, que durante mucho tiempo estuvo en la organización del Central como hombre de confianza de Alfonso Escámez, asegura en Banca 15 que «el uso de cuentas discretas era generalizado y no tanto por evadir al fisco, sino para tener capacidad de maniobra». De hecho, la Policía Judicial, la Fiscalía Anticorrupción, la Agencia Tributaria y la Guardia Civil se presentaron en el paseo de la Castellana, en el domicilio madrileño de Privanza, y en el centro informático del BBVA para hacer un registro y buscar la financiación ilegal tanto del PSOE como de otros partidos.

Respecto al pago del impuesto revolucionario a ETA, siempre ha habido un pacto de silencio. El secuestro y posterior asesinato de Javier Ybarra en 1977, tío de Emilio Ybarra, dejó una huella suficientemente profunda en Neguri para evitar que volviera a repetirse. Según declaró Juan Antonio Ybarra, hijo del secuestrado y primo del que fuese presidente del BBVA, Emilio Ybarra, a Casimiro García-Abadillo veinticinco años después: «El Bilbao y el Vizcaya valoraron a mi padre en sólo 50 millones de pesetas. Tuvimos que firmar una póliza solidaria. Recuerdo que una hermana mía escupió en el documento [...]. Mi primo Emilio Ybarra dijo que no se le podía dar un crédito a un secuestrado [...]. Con el asesinato de mi padre se rompió la unidad de nuestra familia para acometer grandes empresas [...]. Sería estremecedor que tras lo que pasó con mi padre se hubiera pagado a ETA el impuesto revolucionario. Esa música está rondando por todas partes [...]. Algunas personas han funcionado en Bilbao sin ningún tipo de protección y han hecho alarde de ello. Eso induce a sospechas.›› Se abrió una investigación para saber en qué se utilizaron aquellas cuentas, que llegaron a tener más de 37.000 millones de pesetas, pero concluyó sin resultados.

En el libro no se menciona a Uruguay, pero es lógico que las empresas españolas hayan intentado lo mismo en Uruguay.


Comunicate