Extractos de una nota publicada en posta 23.ABR 2017 | postaporteñ@ 1758
Ronald SCARZELLA (Rony) fue asesinado el 23 de abril de 1993. Y su muerte sigue impune luego de 17 años. Fue dirigente sindical, fue militante activo del MLN y principal militante del "Movimiento por la Tierra" impulsado por Raúl Sendic cuando se separa del MLN
Rony era dirigente sindical e integrante de la central obrera PIT-CNT que, ante su muerte, emitió una declaración el 28 de abril de 1993 en la que:
1) Condena el asesinato, 2) Expresa su repudio a las amenazas, 3) Brinda solidaridad, y 4) Reclama el esclarecimiento del crimen...
Sin embargo, hoy, la organización de los trabajadores guarda un extraño silencio sobre ésta terrible muerte.
Rony había sido, además, militante activo del MLN, destacado integrante del Comité Central y dirigente del Zonal cuatro. Por discrepancias políticas insalvables y bajo graves amenazas de algunos de los actuales dirigentes de esa organización, renunció a continuar con responsabilidades dentro del MLN y se dedicó a desarrollar el Proyecto del "Movimiento Por La Tierra", organizado por Raúl Sendic.
A partir de éste período, las amenazas y balaceras hacia el "Movimiento por la Tierra", se hacen peligrosamente frecuentes. El seguimiento y vigilancia van estrechando el cerco sobre Rony, principal militante del Proyecto Sendic; hasta que por medio de un plan siniestro, llevado a cabo con fría determinación, Rony es emboscado, encapuchado y asesinado en una playa desierta del Departamento de Rocha,
Fue el 23 de abril de 1993. El Presidente era Luis Alberto Lacalle. El Ministro del Interior era Juan Andrés Ramírez. Los inútiles investigadores fueron los policías Saúl Clavería, Julio María Sosa, José Carlos Cal y Wilson Núñez Cal. Actúo un forense y un Juez de Paz.
El aparato ejecutor fueron criminales a sueldo. Hubo un grupo de planificación. Hubo un grupo de vigilancia y seguimiento. Contaron con la superestructura del aparato estatal uruguayo. Tuvieron la infraestructura del Ministerio del Interior, de varias comisarías, de varios vehículos...
El escenario fue una playa desierta en el paraje "Los Moros", en el departamento de Rocha, cerca del balneario Valizas, donde los criminales esperaron la información del grupo de vigilancia. Hubo una emboscada, lo encapucharon y lo asesinaron, con total impunidad. Miles de cartas de repudio y condena inundaron los despachos estatales...
Hoy, 17 años después, en el año 2010, el Ministro del Interior es Eduardo Bonomi y el Ministro de Defensa, Luis Rosadilla, ambos ex compañeros de aquel Comité Central del MLN en el que participaba Ronald SCARZELLA. ¿Este crimen continuará impune?
Ricardo Perdomo
Noviembre 2010
A su vez, Federico Leich recordó en su cuenta de Facebook algunas de los testimonios que Jorge Zabalza le dio para su libro “Cero a la izquierda”, reconociendo las actividades ilegales –ya en democracia– para obtener financiamiento. Un asalto a una distribuidora de diarios en 1991 y contactos con ETA y con el MRTA de Perú para recibir apoyo económico.
“Hablo de un período que abarca de 1985 a 2002. Todo esto fue publicado en libros y artículos, y refrendado por sus propios silencios, contradicciones (y también ofuscaciones). El primero en reconocerlo fue Jorge Zabalza, en un momento de notorio sinceramiento consigo mismo, que luego optó por dejar a un lado. Este libro dio en llamarse Cero a la Izquierda.
Allí se cuenta como a fines de abril de 1991 un grupo de miembros del MLN asaltó una distribuidora de diarios y revistas de Eddie Espert. Se revelan los contactos políticos y financieros de los Tupamaros con ETA (España) y el MRTA (Perú), y como en 1993 Zabalza trasladó 30 mil dólares provenientes del grupo peruano para financiar al MLN-T. Por cierto, en 1996 “estuvo a punto de tomar parte” en la toma de la embajada de Japón en Lima. El libro da cuenta del estrecho vínculo con los militares y con ciertos sectores de Inteligencia del Ministerio del Interior, con quienes el MLN actuó en connivencia. En las entrevistas para ese libro, el propio Marenales contó que durante los encuentros con los viejos dirigentes del MLN, los militares Eduardo Radaelli y Wellington Sarli les pidieron asesoramiento para mantener al químico Eugenio Berríos “en cautiverio”
En Cero a la izquierda también se narra como el ex secretario de Fernández Huidobro (entonces titular del Ministerio de Defensa) Luis Rosadilla, junto con Arturo Dubra, Julio Marenales y el propio Zabalza, viajaron a Libia en procura de nuevas fuentes de financiamiento. Esto refrendó lo antes publicado por Adolfo Garcé en su libro: Donde hubo fuego. En ese momento, José Mujica, al ser consultado sobre estas revelaciones dijo: “Yo no me dedico a pelearme con mis viejos compañeros. Usted me puede preguntar 4.000 veces, y no va a conseguir un carajo. Tengo cosas dentro mío que son sagradas". Eleuterio Fernández Huidobro en cambio, fue un poco más directo. Al ser cuestionado sobre el Grupo de los 17, en su despacho del Palacio Legislativo (entonces senador) optó por tirar el grabador al piso de un manotazo -quedó grabando- y repreguntarme violentamente: “¿Vos querés mandarme preso a mí? ¿No te das cuenta que si te respondo eso voy en cana?”. ¿Habrá que esperar mucho tiempo para que los actuales ministros, senadores, diputados y jerarcas de la administración pública cuenten la verdad?*
Cita:
“Mientras se llevaban adelante las discusiones públicas en el comité central y se hacían las mateadas para tomar contacto con la gente en los barrios, se iniciaron las primeras reuniones secretas del Grupo de los 17, convocado por Julio Marenales, Raúl Sendic, José Mujica, Eleuterio Fernández, Jorge Manera y Jorge Zabalza. ** (...)
Ninguno de los convocados al grupo renunciaba a la carta en la manga de la izquierda, eufemismo para referirse a la práctica revolucionaria en el marco de la legalidad. (...)
Se discutieron las relaciones internacionales con el movimiento revolucionario, las formas concretas de solidaridad, entre ellas las financieras. Nadie dentro del creciente aparato de masas del MLN tenía conocimiento de la existencia de este grupo (...) sobre todo –y teniendo en cuenta la inevitable merma del apoyo económico solidario proveniente del exterior– se planteaba resolver el problema de las finanzas necesarias para cumplir con sus dos objetivos más urgentes: la puesta en marcha de un semanario (Mate Amargo) y de una radio (CX 44 Panamericana). (...)
Ambas herramientas eran fundamentales, tanto para el crecimiento político como para el desarrollo del horizonte revolucionario que mediante la denuncia buscaría socavar los cimientos del régimen político burgués. Pero para financiar la política comunicacional del MLN no se podía recurrir solo a lo que venía del pueblo y a la solidaridad internacional, eso era un hecho. —La guita la tienen los ricos, entonces la financiación de una política revolucionaria tiene que venir de los ricos –llegó a decir Mujica, en tono pícaro y con sus clásicas guiñadas, en reuniones y asambleas internas y también en alguna mateada. Las expropiaciones eran algo que estaba presente en el aire de la interna, aunque el MLN también se financiaría con dinero proveniente de otras organizaciones revolucionarias que contribuían solidariamente: El Movimiento Todos por la Patria (MTP), de Enrique Gorriarán Merlo, y la Euskadi Ta Askatasuna (ETA). De esta manera se iban tejiendo compromisos que más tarde o más temprano los tupamaros retribuirían, también solidariamente”
fuente Correo de los Viernes 666