12.ABR26 | PostaPorteña 2547

Programa EL Cernidor

Por posta

 

Programa El Cernidor 6.04.2026

Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

La doble cara del "Culturoso" Caetano. Entrevista al Diputado de la comunidad económica Europea sobre los presos en Uruguay. El precio de la leche uruguaya que se vende en china. Y muchas noticias más.

Cernidor 269, correspondiente al día 4 de abril de 2026

https://youtu.be/cZ0Kf7ewK_4?si=4xigXiOfG_4Pe9kz

 

Programa El Cernidor 9.04.2026

Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv

Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso

Entrevista a Carlos Torterolo, como la prensa amarilla abusa de la desgracia de las personas años y años acosta de la desgracia de las personas. La prensa complaciente por Amodio Pérez. Las tupa bandas y la financiación del MPP. Cuánta plata cuestan las leyes reparatorias a los guerrilleros

https://www.youtube.com/live/WVhHdvkdpTg?si=x8z6KDYXswHN3eN6

Cernidor 270, correspondiente al día 9 de abril de 2026

Aunque el anuncio del programa En Perspectiva del 17 de abril de 2017 se refería a las palabras de Zabalza en el programa Rompekabezas, de El Espectador, en el mismo programa se hace mención al libro de María Urruzola, Fernández Huidobro, sin remordimientos.  Se da por supuesto que es Zabalza la fuente anónima del libro de Urruzola.

Rafael Porzecanski dijo que en las investigaciones de las tupabandas los detenidos fueron torturados y que por tanto, si las vinculaciones con el MLN o el MPP habrían existido, estas se habrían puesto en evidencia.

Según El País de junio de 2017, en un artículo de Paula Barquet, refiriéndose al comisario Vica Font dice Él se quedó con la duda, porque, según declara, cuando se aprestaba a conversar con los jueces para revisar cuentas, una llamada le "cortó el mambo". Provino de una autoridad importante del segundo gobierno de Julio María Sanguinetti, que no se anima a mencionar porque no tiene testigos.

O sea que, como en la canción de Carlos Puebla, llegó el comandante y mandó parar y es por eso que no saltaron las vinculaciones.

Gerardo Caetano recuerda las contradicciones de Zabalza y es verdad, y aprovecha esas contradicciones para descartar el valor de los testimonios. El Dr. Guillermo Fosatti me menciona, como ejemplo de alguien al que se intentó procesar basándose en testimonios, sin que se pudiera aportar una sola prueba, lo que Gerardo Caetano acepta.

Caetano dice que no leyó el libro de Urruzola, pero a continuación dice que las novedades que Urruzola aporta son muy acotadas. ¿Cómo lo sabe si no lo leyó? Clama contra los testimonios obtenidos bajo tortura, pero obvia que esos testimonios, les fueron adjudicados a otros, para beneficio de quienes los dieron realmente y fueron convertidos en mártires, para culpar a otros.

Ataca a quienes publicaron esos testimonios, pero no dice nada de sus compañeros de academia y de la prensa que repitieron acusaciones, sin pruebas, por ejemplo, las mujeres que se prestaron a declarar en mi procesamiento, o el testimonio falso de Orosmán Pereira, o las acusaciones de Clara Aldrighi. Y si hablamos de contradicciones, las de Fernández Huidobro que en Memorias de Insurgencia dice una cosa en la página 76 y la contraria en la 78. A Caetano, que ha leído mucho, se le pasó por alto.

Es evidente que su intervención es una maniobra de distracción para poner en duda las afirmaciones de Zabalza, Urruzola y del mismo Adolfo Garcé, y por tanto, evitar que se hable de las responsabilidades de Huidobro y Mujica Cordano.

Una oyente le dice que sería bueno que él mismo investigara el tema de las tupabandas, con lo que se muestra de acuerdo de manera entusiasta, entusiasmo que le duró muy poco, ya que han pasado nueve años y tal libro no está escrito. Hay que recordar que el tema tupabandas está ligado al tema de la propiedad de las tierras del movimiento creado por Sendic, del que Rony Scarzella formó parte, junto al Tony Rossi Garretano, que salvó su vida porque puso en manos del MPP las escrituras de la chacra que tenía para su administración. Scarzella se negó y lo asesinaron.

Caetano admira la actitud del entonces Fiscal General Jorge Díaz, que ordenó a su subordinada Stella Llorente que reabriera el caso de las tupabandas. Dos años después, en el 2019, Rodríguez Casanova, autor del libro Historia de una tupabanda, nos da datos concretos y abundantes, que sin embargo no motivaron al Fiscal General a actuar en el 2019. Como tampoco, según sabemos, motivó reacción alguna de Caetano, que como pudieron ver, calificó como gravísimas las acciones de las tupabandas en plena democracia, fundamentalmente porque el producto de los asaltos sería para financiar a un partido político, es este caso el MPP.

Desde 2019, por el libro de Rodríguez Casanova, sabemos que el Beto es Luis Alberto Oriol Ronchevich, ex integrante de la columna 15 del MLN. Rodríguez Casanova, en las páginas 12 y 13 dice: En mi plan de trabajo ilegal, el destino me llevó a que eligiera como colaboradores a miembros de una antigua y experiente banda de tupas, con lo cual veía un respaldo contundente para las acciones delictivas a concretar, que, por supuesto, no iban a ser un juego de niños.

Nunca tuve el propósito de apoyar a un partido político o a cualquier grupo u organización política. Ni tampoco estaba de acuerdo en compartir el 20% de cada botín con el Movimiento 26 de Marzo, o con ningún otro, si no ponían, como yo, el lomo, la cara y la vida para llegar al ?n buscado, que, como dije antes, era hacer justicia social. ¡Sí! Para mí, en aquel entonces, era lograr la revancha tan ansiada. Mi objetivo no lo veía del modo en que lo planteaba Jorge Zabalza, con ese cinismo y su afán de hacer expropiaciones para llegar a la revolución.

Así fue que me acerqué y reuní, para lograr mi objetivo, a hombres audaces, conocedores y ambiciosos, pero con objetivos diferentes al mío: a Alberto Oriol Ronchevich, a Augusto Maffei Morlán, a Carlos Otero, a Esmir Lorenzo Moreno Vaz y más tarde al Laco, que era el recaudador del dinero para el Movimiento 26 de Marzo, y al que había conocido casualmente antes, en mi barrio, el Barrio Sur, sin imaginar siquiera lo que nos depararía el futuro que estaba pronto a acontecer. Y el contacto con ellos me llevó a conocer a los líderes para los cuales estos hombres hacían su trabajo por encargo. Y según nos dice Rodríguez Casanova, esos eran Fernández Huidobro y José Mujica Cordano, a los que veía en el bar Pedrín, en el Cerro.

Recordarán que se discutió si podían ser muchos los 20 millones que se dijo en el libro de Urruzola. En la página 15, dice Rodríguez Casanova: Lo que buscaban aquellos policías, sea cual fuere el cargo que ocuparan en aquel momento -jefe de Policía, comisario, subcomisario o simples o?ciales-, no era esclarecer lo ocurrido, sino hacerse con los 30 millones de dólares que se esfumaron como por arte de magia ante sus narices, de todos los operativos que se hicieron en aquella época. Los buscaban desesperadamente para robarlos, para quedárselos.

En la página 58, Rodríguez Casanova nos dice El bar era solo una cortina de humo. Solo se levantaba quiniela por la ventanilla, que daba a la vereda. Pero un día de esos, al estar conversando tranquilos, entraron dos parroquianos veteranos. Pidieron un par de whiskies, y Cacho Oriol se levantó y saludó efusivamente a uno con unas palmadas por la espalda: “¡Qué hacés, Pepe!”.

Se dirigió al otro y le dijo: “Ñato, por fin aparecen por acá, che; los esperaba hace días”. El viejito, más jovial, le contestó: “¡No sea nabo, mijo, no ve que con usted nos quemamos!”. Y todos largaron la risa. Y se fueron a charlar a la trastienda. Estuvieron allí un buen rato. Mientras tanto, los demás conversábamos de balística, rutas de escape, en ?n, lo que era propio del o?cio de un hampón. Luego de un rato, salieron los veteranos a las risas y saludaron, dando la mano a todos. Al irse, el viejito encaja: -¡¿Somos o no somos?! -¡Somos! -respondimos, como era lógico.-¡¿Vamos o no vamos?! '-¡Vamos!

-Eso quería oír, gurises. Nos abrazó a todos, y los dos se fueron a paso lento por República Argentina hacia Grecia. Yo no lo podía creer, había conocido a Pepe Mujica y a Eleuterio Fernández Huidobro, leyendas de la lucha popular...

Rodríguez Casanova nos da un dato más, sobre el Laco. Era hijo de un diputado del Frente que vivía en el edi?cio de la rambla República Argentina, el Edi?cio Argos, con el número 1225, pegado al Cementerio Central. En la página 91, se dice: Antes de irnos, Oriol me pidió si lo podía llevar hasta el Centro en mi auto, que estaba caracterizado como de la Marina y pasaba más desapercibido. Tenía que llevar “él encargue”. Era un paquete envuelto en diario de 20 centímetros por 40, más o menos. Y, por supuesto, era todo dinero. “Vamos”, respondí, y salimos rumbo al Centro, hasta el comité de base del Movimiento 26 de Marzo de la calle Durazno, entre Paraguay e Ibicuy.

Bajó Oriol, estuvo cinco minutos y salió sin el paquete. No queríamos que fueran al bar a buscar el dinero, y por eso volvimos allí en varias oportunidades; en algunas de esas vi a Zabalza allá, a lo lejos. Ese hombre no le caía bien a nadie del grupo. Se le habían subido los humos, ya que era edil de la Junta Departamental, que también sería asaltada al poco tiempo, mientras el blindado retiraba dinero. En ese robo los guardias fueron sorprendidos al subir una escalera, y se sustrajo una cifra nada despreciable de varios cientos de miles de dólares. Sin ninguna duda, debe haber sido Zabalza quien entregó el dato, ya que entre los asaltantes se volvía a encontrar la ?gura de Mafei Morlán. Mafei Morlán es el que Vica Font, en el artículo de El País que mencionamos anteriormente, identifica como M.M.

Ante la publicación del libro, solo el 26 de Marzo reaccionó, para dejar claro que el actual 26 de Marzo nada tiene que ver con el que recibía los porcentajes de los asaltos. Lo supe por el mismo Rodríguez Casanova, que viajó a Montevideo para acordar con el 26 de Marzo en Fiscalía la salvedad que el 26 de Marzo le exigió en esos momentos. El que hizo mutis fue Mujica. No sabemos si Caetano en esos momentos le aconsejó presentarse a la Justicia y denunciar a R. Casanova por calumnias, como dijo que haría él, si alguien lo acusara falsamente.


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