Programa El Cernidor 01. 06.2026
Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv
Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso
Las distintas varas del Juez Luis Charles. Invitado Dr. Federico Casaretto, médico y diputado Partido Nacional de Maldonado, corrupción en ASSE y el Dr. Álvaro Danza, Casupá y más
https://www.youtube.com/live/0gPgqXQu2l0?si=nWHBSz0yGU_Crk5D
Cernidor 287, correspondiente al día 1 de junio de 2026
Hace unos días en este mismo programa dijimos que como el Uruguay, no hay. No sin asombro, hemos escuchado al presidente Orsi tratar de explicar lo inexplicable acerca de la compra que realizó en condiciones realmente excepcionales de un vehículo cuyo precio de mercado ronda los 80.000 dólares y que él tuvo la suerte de adquirirlo por solo 54.000.
También hemos dicho que debemos cuidar la institucionalidad y no caer en la campaña de desprestigio que desde el mismo Frente Amplio se ha puesto en marcha para convertirlo en una suerte de monigote de feria expuesto a burlas y manoseos.
Pero tengo que reconocer que el Señor presidente no nos ayuda en nuestra tarea y cada vez que se refiere a la famosa compra favorece a quienes lo atacan.
Ahora resulta que nos enteramos que cada vez que se entera de una oferta de descuentos se tira de cabeza. Lo que no nos explica es cómo él y solo él se enteró de que la automotora ofertaba la famosa camioneta a precio de ganga.
También nos enteramos que la Suprema Corte destituyó a la jueza letrada de Toledo Sylvia Recarey porque cometió “una gravísima falta administrativa, incumplió normas éticas y morales que comprometen severamente la imagen del ministerio e incurrió en abuso de funciones”
Dicha jueza aprovechó que subrogaba a su colega en el Juzgado de 1° Turno, en marzo de este año, para armar un expediente que pedía información sobre un demandado que era su exesposo. Esto llamó la atención de otros funcionarios que debían participar en el procedimiento y la maniobra fue descubierta.
En consecuencia, la Corte decidió iniciarle un proceso disciplinario y fue suspendida en el cargo por seis meses. El fiscal de Toledo, Luis Álvez, consideró que no existía delito de abuso de funciones, pero El ministro del Tribunal de Apelaciones en lo Penal de 4to. Turno, Luis Charles, dictaminó que la jueza cometió falta grave y aconsejó la destitución.
Los ministros de la SCJ por unanimidad consideraron que la jueza “armó un plan para obtener un beneficio personal (...) lo cual resulta inaceptable, reprochable e inexcusable”.
¿Qué tiene que ver este caso con el eslogan como el Uruguay no hay? Veamos: el 9 de septiembre de 2016, el Dr. Luis Charles, fue el ministro redactor de la sentencia 410, que a fojas 1823 dice Revocase la providencia impugnada, en su mérito decretase la libertad provisional de Héctor Amodio Pérez bajo caución juratoria, cometiéndose su cumplimiento al juzgado que corresponda, la que vendré definitiva ejecutariada la presente, clausurándose las actuaciones al respecto.
Ahora bien, en la misma sentencia, en fojas 1816 a 1822, cuestiona la conducta tanto de la jueza como de la fiscal actuante, las Sras. Julia Staricco y Stella Llorente, respectivamente, quienes se negaron a considerar mi condición de amnistiado.
Pero en las mismas fojas, hace una serie de consideraciones sobre mí, haciendo suyas las acusaciones de mis ex compañeros, ninguna de las cuales pudo probarse su veracidad, al mismo tiempo que emite sobre mí una serie de juicios de valor que nada tienen que ver con mi procesamiento que anula de forma clara.
El Sr. Luis Charles asume para sí las falsas acusaciones, como si fuera un integrante más del MLN. Sin embargo, en la misma foja 1822, se contradice a sí mismo, al dejar establecido lo siguiente.
Punto 10. En fin, la revocación de la decisión de enjuiciamiento es sin perjuicio de la valoración que deberá hacerse de las declaraciones realizadas por Héctor Amodio Pérez, así como de todos los demás declarantes, en cuanto corresponda, para aclarar los hechos investigados en autos.
O sea que ninguna de las acusaciones ha sido probada, ninguna de las apreciaciones de valor e insultos que se permite emitir el Sr. Luis Charles no solo están fuera de lugar, sino que tampoco han sido probados.
Sin embargo, en este caso y pese a la gravedad de los errores jurídicos que surgen de la actuación de las Sras. Staricco, Llorente, y que el mismo Sr. Luis Charles se excediera en sus funciones, tal como dejó estampada en su sentencia, no tomó medidas contra ellos.
Posteriormente, un año después, la Corte Suprema declaró mi libertad definitiva. Demandado el Estado por mi prisión indebida, la misma Corte de Justicia, actuando como juez y parte interpuso toda serie de impedimentos a mis reclamos, actuando como un vulgar mercader, hasta conseguir que diera por buenos los 26.000 dólares que aceptaban pagar.
Hay, evidentemente, distintas varas de medir.