09.JUN26 | PostaPorteña 2557

LA GRAN TRAICIÓN: el Vaticano como brazo ejecutor del Globalismo y la criminal Agenda 2030

Por C.Garcés/J.CastroSoto

 

La historia recordará los últimos años como el periodo de la mayor apostasía institucional jamás vista. En una época de confusión absoluta, donde la humanidad necesitaba más que nunca un faro moral y espiritual, la cúpula del Vaticano decidió apagar las luces del Cielo para encender los focos de los despachos de Davos, de la ONU y de las corporaciones financieras. No estamos ante una simple crisis de fe, sino ante una infiltración geopolítica en toda regla donde los líderes de Roma han preferido actuar como embajadores del pensamiento único antes que como servidores de Dios.

=1. El teatro del miedo y la rendición espiritual (2020):

=Todo comenzó con la llamada "pandemia" del falso COVID-19, el escenario perfecto para ensayar el control social global. La primera gran barbaridad de la cúpula eclesiástica fue de carácter pastoral:

=2. El chantaje farmacéutico y el "Apartheid" sanitario:

=La cúpula vaticana traspasó todas las líneas rojas de la libertad individual y de la propia doctrina católica al convertirse en el departamento de marketing gratuito de las multinacionales farmacéuticas:

=3. Los pactos oscuros con el Capitalismo Inclusivo y el Foro de Davos:

=Mientras los templos permanecían cerrados, la diplomacia vaticana firmaba la entrega de la institución a los amos del dinero:

=4. La deriva actual: Respaldos al aborto y la agenda LGTBI:

=La traición no se ha detenido; al contrario, se ha acelerado de forma descarada con las acciones de la cúpula vaticana y los gestos del Papa actual, León XIV, alineándose completamente con las corrientes más destructivas de Occidente:

=5. Canarias y el plan de sustitución poblacional:

=El último eslabón de esta cadena de sumisión es la manipulación del concepto de "caridad" para justificar los planes de sustitución demográfica del sistema:

=Conclusión:

=Las estructuras de Roma han decidido arrodillarse ante el César y servir al padre de todas las mentiras en la Tierra. Han cambiado la cruz por el pin de colores de la criminal y genocida AGENDA 2030. Sin embargo, se equivocan si creen que van a pastorear a todo el mundo hacia el matadero globalista. La fe verdadera no habita en los palacios corruptos de la burocracia vaticana ni en los discursos sumisos de sus obispos; la fe real, la eterna, resiste firme en la mente, en el hogar y en el corazón de los hombres y mujeres libres que mantenemos los ojos bien abiertos. ¡Huyan de Babilonia!

Carlos Garcés.
6 de junio de 2026.     
"SENATOR". Carlos Garcés.

https://senatorcarlos.blogspot.com/?m=1

 

Signos de los tiempos

 

JUAN CASTRO SOTO

 Editorial KGOSNI el Volador n° 439 PRENSA POPULAR DEL TOTONACAPAN Y LA HUASTECA junio 2026 México 

La reciente encíclica papal Magnifica Humanitas invita a reflexionar “los signos de los tiempos”, esos momentos cruciales de la historia.

Esta vez, sobre la irrupción de la omnipresente Inteligencia Artificial (IA).

¿Será usada para el bien común o para someter a los pueblos?

Al igual que en la encíclica Laudato del Papa Francisco, León XIV cuida de no mentar la palabra capitalismo.  Tampoco socialismo ni comunismo. 

No es casual. Es preciso superar esa dicotomía que divide a los pueblos, hacia un nuevo paradigma social. Es evidente que los avances tecnológicos son impulsados por la voracidad capitalista -y socialista- de acaparar la riqueza, desechar a los “inútiles” y controlar a la especie humana. Hoy se fusionan lo peor de ambos modelos y el ser humano entra en una metamorfosis inversa, deshumanizante, debido a la IA. Pero lo llaman evolución del ser humano, con la salvaje premisa de la competencia, la sobrevivencia del más fuerte o del que mejor se adapta a los cambios. León XIV compara esta carrera tecnológica con la Torre de Babel para alcanzar el Cielo, que obnubiló las mentes en los tiempos bíblicos.  En vez de competir, propone la cooperación de Nehemías para alcanzar el “bien común”, que es el primer principio de la Doctrina Social de la Iglesia y sí se menciona en la encíclica hasta en 69 ocasiones.

Pero… ¿Y si las máquinas se diseñasen para el bien común, para amar, sin envidias ni egoísmos, sin temores, sin  soberbia… más éticas y virtuosas que  los propios seres humanos, éstos  deben ser reemplazados por ellas?  Vaya, ¿una máquina buena debe sustituir a una persona mala? Desde el evangelio, naturalmente no: no le interesa lo perfecto sino los pobres y pecadores. Lo que urge mejorar no son las personas

Más aún, la IA suplanta y atrofia por desuso las funciones naturales del cuerpo humano - como las “medicinas” que suplantan la capacidad de extraer y sintetizar nutrientes de los alimentos, creando dependencia.

KGOSNI 439-MAGNIFICA HUMANITAS.pdf


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