A medida que se revelan datos de la nueva planta de UPM las cifras de inversión y de empleo aparecen como más negativas y se perciben los altos impactos ambientales sobre el río Negro
Víctor L. Bacchetta para observatoriodelaguaenuruguay.com y sudestada .com.uy 15/04/16
La puesta a consideración pública por la Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA), entre el 27 de febrero y el 27 de marzo últimos, para comunicar el Proyecto de Planta de Celulosa Paso de los Toros, con el fin de obtener la Viabilidad Ambiental de Localización (VAL), permitió acceder por primera vez a datos oficiales provenientes de la empresa UPM sobre las principales características de este proyecto.
Uno de las primeros puntos que llama la atención es la disparidad entre las cifras anunciadas al público por el gobierno nacional y los números posteriores a medida que se va concretando el proyecto. Hay disparidades entre los anuncios del gobierno y el Contrato ROU-UPM firmado posteriormente y existen serias diferencias también entre las cifras del contrato y los datos del proyecto presentado a la DINAMA.
El dato considerado más relevante es el monto de la inversión que harían UPM y el Estado uruguayo. En la conferencia de prensa del 15 de julio de 2016, cuando anunció que esperaba colocar la piedra fundamental de la nueva planta en el segundo semestre de 2018, el presidente Tabaré Vázquez afirmó que "la empresa va a destinar 4 mil millones de dólares y Uruguay va a tener que invertir 1.000 millones de dólares"
El Contrato ROU-UPM firmado el 7 de noviembre de 2017, ya no por el presidente sino por el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Álvaro García, y el prosecretario de Presidencia, Juan Andrés Roballo, señala que "las inversiones que darán lugar a las autorizaciones de la Zona Franca para el Proyecto de Planta de Celulosa serán de aproximadamente € 2.000 millones (sic)". Dos mil millones de euros equivalen a unos 2.500 millones de dólares.
Por el otro lado, si se suma la compra obligatoria por UTE de la energía producida por la planta (un subsidio encubierto de 903 millones de dólares), la construcción del llamado ferrocarril central, del viaducto de ingreso al puerto de Montevideo y de un nuevo puerto pesquero en la zona de Capurro, para dejarle el muelle actual a UPM, la inversión de Uruguay, solo por estos rubros, ascendería a 1.850 millones de dólares (1). Una diferencia del orden de mil millones de dólares en las inversiones, a favor de UPM y en contra de Uruguay, no son para nada despreciables.
Otro aspecto clave de la justificación del proyecto ha sido el trabajo. "El esfuerzo será enorme, pero la planta significa 8 mil puestos de trabajo", manifestó el ministro de Economía, Danilo Astori, el 17 de agosto de 2016. A fines de 2017, al firmarse el llamado Contrato ROU-UPM, las cifras todavía eran similares:
"2.3.5 Las estimaciones preliminares indican que el Proyecto UPM generaría un promedio de 3.000 (tres mil) puestos de trabajo, con picos de 5.000 (cinco mil), durante la construcción de la Planta de Celulosa, y unos 4.000 (cuatro mil) puestos de trabajo directos durante su fase de operación, relacionados con la actividad primaria, industrial y logística" (p. 5)
Pero en el proyecto de este año, más allá de los dos a tres años de la construcción de la planta, las cifras en la etapa de operación son bastante menores:
"El área ya disponible para el abastecimiento de la Planta es del orden de 180 a 220 mil Hectáreas (…) el área de nuevas plantaciones deberá aumentar entre 60 y 90 mil hectáreas en un período de 10 años (p.25)", un tercio del total. Y agrega que "durante la operación de la Planta, se tendrán entre 400 y 500 empleos directos de tiempo completo, incluyendo trabajadores itinerantes, en los tres turnos" (p. 60)
El empleo queda lejos de los 4 mil puestos de trabajo prometidos y la realidad de los hechos suele ser peor. No debería ser novedad; Fray Bentos y Conchillas conocen la realidad del empleo actual de BOTNIA/UPM y Montes del Plata. Es una manipulación de las cifras con fines propagandísticos que ha sido habitual en la presentación de estas "grandes inversiones". La manipulación sigue con otros datos del proyecto
Consumo de agua y efluentes |
|
Según la comunicación del proyecto de UPM, la planta de Paso de los Toros producirá 2,1 millones de toneladas anuales de celulosa, con posibilidad de aumentar un 11% en el futuro. Inicialmente, la planta extraerá diariamente del río Negro 125 mil metros cúbicos (125 millones de litros) de agua y devolverá 106.500 metros cúbicos (106,5 millones de litros) de efluentes tratados para cumplir la norma vigente. El ecologista e investigador Eduardo Gudynas hizo el siguiente cálculo: "Tomando en cuenta que en Uruguay la OSE establece que el promedio de consumo de agua es de 130 litros por persona por día, la demanda de agua de UPM-2 es equivalente a la de unas 900 mil personas. O lo que es lo mismo, a la suma de lo que consumen todas las ciudades medianas de Uruguay (excepto la metrópoli, Montevideo)" (2) En el foro Ecología y Política en Uruguay (UruEcoPol), una lista de Internet moderada por el Centro Latino Americano de Ecología Social (CLAES), el ingeniero Carlos Amorín, responsable técnico del informe presentado a la DINAMA por UPM, minimizó el impacto de la planta diciendo que "la mayoría del agua que se extrae, retorna al río como efluente tratado" y que "el volumen de agua realmente que consume el emprendimiento es de 22.000 m3/ día (sic)" |
La afirmación de Amorín es engañosa, porque ese efluente tratado contiene elementos orgánicos y químicos que no son inocuos. Entre los elementos químicos del efluente de UPM que irán al río Negro, el más relevante es el fósforo por estar asociado a la eutrofización, el crecimiento explosivo de algas microscópicas, las cianobacterias tóxicas, que dan un color verde característico al agua de ríos y arroyos.
Según lo establecido por el Decreto 253/79, la concentración de fósforo en un efluente no debe pasar de 5 miligramos por litro. Según UPM, la concentración de Fósforo Total (PT) en esta planta sería, en condiciones normales, menor de 1 (un) miligramo por litro y, como máximo, llegaría a 2 miligramos por litro. Los 106,5 millones de litros de efluentes llevarán entonces hasta 213 kilogramos de fósforo por día.
Si se tiene en cuenta que la media de fósforo en los efluentes domésticos es de 10 miligramos por litro y que esos efluentes representan un 70% del consumo de agua, 130 litros diarios de agua por persona generan efluentes con 0,91 gramos de fósforo. Si se dividen 213 kilos por 0,91 gramos resulta que la descarga de UPM equivale a los efluentes cloacales sin tratar de una ciudad de más de 230 mil habitantes.
Aunque el compromiso de UPM es que el fósforo de sus efluentes se encontrará por debajo de lo exigido en el decreto, el problema inmediato posterior es si el río Negro tiene la capacidad como para diluirlos a un nivel aceptable. La normativa uruguaya establece que la máxima concentración de fósforo admisible en los cursos de agua del país es de 25 microgramos (0,025 miligramos) por litro.
Entonces, una de las cuestiones centrales para la localización de la planta de UPM es si el río Negro puede soportar la carga de esos efluentes. Para resolverlo debe tenerse en cuenta el caudal del río y la calidad del agua que está transportando. El problema con el río Negro no es solo que el caudal es muy variable y pequeño en determinados momentos, sino que ya se encuentra muy contaminado.
(1) Cifras presentadas por el Dr. William Yohai en la Mesa Redonda de Economistas sobre los impactos del Contrato ROU-UPM, realizada el 14 de marzo pasado en la Facultad de Sicología de la Universidad de la República, organizada por el Movimiento por un Uruguay Sustentable (Movus).
(2) “Los números de la nueva planta de celulosa”, por Eduardo Gudynas, en Montevideo Portal (http://columnistas.montevideo.com.uy/uc_303166_1.html)
(3) “Monitoreo calidad del agua del Río Negro 2015”, MVOTMA, mayo de 2016. (Observatorio Ambiental Nacional – https://www.dinama.gub.uy/oan/)