publicado en nº anterior
Estimados lectores de Posta:
A fuerza de ver determinadas cosas uno se acostumbra a pasarlas por alto, si ve que no vale la pena estar contestando todas las expresiones impertinentes o desubicadas que se formulan en los más diversos medios
La libertad de expresarse implica también que puedan difundirse opiniones de ese talante Pero de idéntica manera, quienes participamos de otra forma de expresarnos o polemizar, no tenemos más remedio que hacer oír nuestra voz cuando leemos expresiones de la soberbia de un Sr. que firma Aragón Tercero, recomendándonos (a los “oscurantistas sesentistas” como pretende calificarnos) desde su olímpica sapiencia, determinadas lecturas
Me molesta la gente que insulta; me molestan los soberbios, me molestan los que creen que lo saben todo, los que se creen poseedores de la última “originalidad” en materia de pensamiento político, filosófico, científico, etc. y desde su pedantería miran con conmiseración a los demás
Me molesta la gente que se escuda en seudónimos, sobre todo si va a descalificar a otros o va a polemizar con alguien oculta atrás de ese escudo, sin dar la cara
Al autor de la nota, le digo que se quede tranquilo Ya leí el texto del intercambio entre Holloway y Negri (con cuyas tesis centrales no estoy de acuerdo) y lo leo, porque aun el pensador mas equivocado puede decir alguna verdad que pueda ayudarnos
No porque el ignoto Sr. Aragón Tercero nos haya” conminado” a hacerlo
FTTE.