Cómo funciona la empresa privada de propaganda de Roni Kaplan con la que Israel opera en Uruguay y América Latina
Francisco Claramunt 16 octubre, 2026 en Brecha
Yamandú Orsi, el pastor Jorge Márquez, dirigentes de la oposición y periodistas uruguayos son solo algunos de quienes han visitado Israel de la mano del negocio privado de Roni Kaplan. Con itinerarios diseñados para mostrar «las facetas más atractivas» de ese país, la empresa del uruguayo recibió al menos 10 millones de dólares de la cancillería de Israel en poco más de dos años, y 2026 promete acrecentar la cifra. A partir de documentos oficiales, Brecha reconstruye esta operación de hasbará, parte de la bonanza de fondos públicos que vive la industria de la propaganda israelí desde el 7 de octubre de 2023.
En los medios latinoamericanos, Roni Kaplan es conocido como vocero en español de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), rol que le valió una denuncia penal por crímenes de guerra, lesa humanidad y genocidio ante la Justicia uruguaya. Sin embargo, su actividad económica principal es la de empresario privado, receptor de fondos públicos israelíes destinados a llevar delegaciones extranjeras a Israel. Documentos oficiales de la cancillería israelí a los que accedió Brecha registran la adjudicación de al menos 10,1 millones de dólares a la empresa Conexión Israel de Kaplan entre mediados de 2023 y enero de 2026, tras un período previo de menor actividad en el que Kaplan y Conexión recibieron cerca de 1 millón. El 2026 podría proveer a su empresa con 5 millones de dólares más provenientes de las arcas públicas, sumando un total de al menos 16 millones de dólares desde 2017. Como parte de esta operación comercial, la empresa de Kaplan –que también organiza viajes financiados por organizaciones privadas del lobby proisraelí– declara haber recibido en Israel a más de 100 delegaciones de más de 50 países solo en 2025.
Se trata en su mayoría de viajes encargados por la cancillería de Israel, «parte central» de una ofensiva de propaganda «sin precedentes», «enorme» y que «seguirá creciendo», según dijeron funcionarios de la cartera a The Times of Israel (1-VIII-25).
En Uruguay, donde Conexión está registrada como Bonvider SA, han participado de los viajes de propaganda facturados por Kaplan el hoy presidente Yamandú Orsi, una treintena de dirigentes de la oposición, los canales 12, 10, 4 y VTV, los diarios El País y El Observador, el semanario Búsqueda, líderes cristianos como el pastor Jorge Márquez y su Iglesia Misión Vida, académicos como Ignacio Munyo, empresas vinculadas a la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información y la Cámara de Comercio Uruguayo-Israelí e incluso influencers. A nivel local, las invitaciones y la financiación corren, a veces, a cargo de la cancillería de Israel y su embajada y, otras veces, de organizaciones aliadas como el Congreso Judío Latinoamericano y el Comité Central Israelita del Uruguay. En Israel, la organización y la logística del viaje quedan en manos de empresas licitantes como la de Kaplan. La operación se ejecuta bajo parámetros definidos por la cancillería israelí, cuidadosamente diseñados para «promover los objetivos de hasbará y crear vínculos y cooperaciones de largo plazo», según rezan los documentos oficiales, Hasbará (literalmente «explicación», en hebreo) es el término usado en Israel para la propaganda oficial y las relaciones públicas del Estado.
QUIÉN ES RONI KAPLAN Y QUÉ ES CONEXIÓN ISRAEL
Kaplan nace en Montevideo en 1982 y se cría en Pocitos. Formado en la Escuela Integral Hebreo Uruguaya y en el movimiento sionista Macabi Tzair, con sede en Ciudad Vieja, emigra a Israel en 2003. Allí decide enrolarse en las FDI, que le financian la licenciatura en Economía y Ciencias Políticas en la Universidad Hebrea de Jerusalén a cambio de servir en la unidad del asesor financiero del jefe del Estado Mayor. Más adelante es destinado a la sección de América Latina y África del Departamento de Cooperación Militar Internacional, un cargo que él mismo definirá como de «relaciones públicas y diplomacia pública». Según su propio perfil de Linkedin, en ese rol, entre 2009 y 2012 trabaja «para incrementar las exportaciones de defensa» israelíes al extranjero. En 2012, con el grado de capitán, asume la jefatura de la recién creada sección de prensa hispanohablante, lusófona y asiática de la Unidad del Portavoz de las FDI, cargo en el que debe defender ante la opinión pública internacional el asalto israelí a Gaza de 2014 que deja más de 2 mil muertos (dos tercios de ellos, civiles palestinos, según la ONU). Al asumir el cargo, le dice al Semanario Hebreo (21-IX-12) que su objetivo es «mejorar los canales de comunicación con la prensa hispanoparlante», para que las FDI puedan enfrentar «las mentiras preconcebidas y la, a veces, mala praxis periodística» de algunos medios europeos que causan «un terrible daño a la imagen de Israel».
Aunque luego volverá a ser convocado como reservista (como sucederá tras el 7 de octubre de 2023), Kaplan deja el servicio militar activo en 2015 para enfocarse en su emprendimiento privado. El emigrante uruguayo data la fundación de su empresa, Conexión Israel –de la que figura como cofundador y director ejecutivo–, en abril de 2016. Desde el comienzo, Kaplan se abocará a dos negocios. Por una parte, proveerá a la cancillería con su expertise en las lides de la propaganda digital en español: cómo ajustar la narrativa estatal hebrea de redes al público hispanoparlante. Por otra, incursionará en el más suculento negocio de las «delegaciones»: las visitas a Israel de contingentes de políticos, comunicadores y religiosos extranjeros, consideradas desde siempre como la forma más efectiva de fidelizar a los públicos extranjeros con la causa de Israel.
Según su perfil de Linkedin, a dos meses de fundar Conexión, Kaplan comienza a trabajar para la cancillería. Desde 2017 los registros lo identifican como «asesor de internet y espacio online en español» de la División de Comunicación y Hasbará de la cancillería, un cargo surgido de la licitación pública 23/2015. La labor incluye gestionar la presencia online en español de la cancillería y proveer material de propaganda a las embajadas creando, traduciendo, editando y monitoreando contenidos según las necesidades de hasbará. En 2021, una nueva licitación (03/2021) para la misma tarea quedará adjudicada a su empresa Conexión Israel. De la tarea se harán cargo Kaplan y su socio, el venezolanoisraelí Gabriel Chocrón, hasta 2016 portavoz del órgano militar encargado de administrar la ocupación en Cisjordania.
En total, hasta enero de 2026 la cancillería israelí adjudicará a Kaplan primero y luego a Conexión por esta vía 5,5 millones de séqueles, aproximadamente 1,6 millones de dólares. El contrato vale unos 898 mil séqueles anuales sin IVA (unos 260.500 dólares) por un tope de 4.200 horas de trabajo repartidas entre Kaplan y su socio, lo que equivaldría a unos 130.200 dólares sin IVA facturados al año por cada asesor.
En paralelo, Conexión irá perfilando su otro emprendimiento, que con el tiempo se convertirá en el dominante. En América Latina, Kaplan operará la marca Las Huellas del Cielo –luego subsumida bajo la firma macro Conexión Israel– desde fines de 2015, apenas dejar el servicio militar activo. Presenta a Conexión como organizadora de visitas a Israel con «programas de alto nivel» confeccionados «a la medida» y acceso a «personalidades claves e inspiradoras», destinadas a empresarios, periodistas, influencers y tomadores de decisión. Con Las Huellas del Cielo, mientras tanto, se propone «fortalecer los lazos entre la Tierra de Israel y el mundo cristiano», mediante una «cita divina» en la que los visitantes puedan «caminar sobre los lugares de la biblia con los principales guías hispanoparlantes de Israel», según anuncia su página web.
Estas visitas guiadas tienen el fin oficial de «obtener de ellas el máximo provecho de hasbará al presentar las facetas más atractivas del Estado de Israel en diversos ámbitos como turismo, cultura, tecnología y más», según aclara un protocolo de la Comisión de Exenciones del Contador General del Ministerio de Finanzas, que responde en diciembre de 2022 a un pedido de la cancillería, a la postre la principal contratante de Kaplan y su empresa. Tras el 7 de octubre de 2023, el canciller Gideon Saar ha defendido públicamente estas visitas guiadas como un arma fundamental en la «guerra de conciencias», el «octavo frente» en el que pelea Israel.
YAMANDÚ ORSI Y SU VIAJE CON KAPLAN: «DISFRUTÉ TANTO»
Entre el 3 y el 9 de setiembre de 2023, Yamandú Orsi, entonces intendente de Canelones y precandidato presidencial por el Frente Amplio, visitó Israel invitado por el Congreso Judío Latinoamericano y el Comité Central Israelita del Uruguay. Según informó Semanario Hebreo (3-IX-23), que siguió de cerca esa visita, «la agenda del viaje fue organizada por Conexión Israel, encabezada por el uruguayoisraelí Roni Kaplan».
En repetidas ocasiones, Orsi se mostró maravillado por lo que vivenció. Entrevistado por Semanario Hebreo, sostuvo que la estaba pasando «divino» en Tel Aviv y que «la foto que tus ojos se llevan, que te llevás, es de convivencia normal» entre árabes y judíos. También sostuvo haber vuelto a Uruguay «con contactos a todo nivel que incluso ya empecé a operativizar» (4-IX-23 y 18-IX-23). Un año más tarde, en declaraciones a Orlando Petinatti el 14 de noviembre de 2024, Orsi confesaría sobre su estadía: «Disfruté tanto», recordando sus noches en la playa y su sorpresa por cruzarse con árabes en los restaurantes y hospitales de Tel Aviv, experiencias que lo llevarían a coincidir con el comunicador en que «en Israel no hay apartheid». Hace poco más de un mes, en un encuentro a puerta cerrada del Congreso Judío Latinoamericano en Montevideo, el presidente uruguayo afirmó que aquel viaje «cambió» para bien su perspectiva sobre Israel, según consignó Búsqueda (10-IX-26).
El viaje de Orsi siguió en su agenda y características los lineamientos habituales de la cancillería para estas excursiones, que priorizan las mencionadas «facetas atractivas» del país y evitan todo lo posible cualquier itinerario que evidencie las realidades de la ocupación militar, la marginación y la violencia contra los palestinos. Además de las visitas de rigor a instituciones políticas, científicas y high-tech, la web uruguaya de Conexión Israel ofrece salidas al «barrio más trendy y nuevo de Tel Aviv, con pubs, locales boutique, galerías de arte en el corazón de la ciudad», visitas a «experiencias entrepreneur», paseos «en segway por la franja costera», y almuerzos especiales «donde se conversará sobre la situación actual en Israel y el Medio Oriente» con «figuras de la geopolítica israelí». La gira de Orsi fue financiada por fondos privados, presumiblemente de las propias organizaciones que lo invitaron o de donantes particulares a esos organismos del lobby proisraelí, un mecanismo tradicional en estos casos.
GAZA Y LA BONANZA
Fue en julio de 2023 cuando Conexión quedó entre las cuatro empresas elegidas por la cancillería de Israel para organizar las visitas de delegaciones extranjeras que esa cartera financia con fondos públicos. Desde entonces y hasta enero de 2026, entre ese contrato y la renovación periódica de la asesoría digital Conexión recibió adjudicaciones por unos 34,9 millones de séqueles (10,1 millones de dólares). La cartera le encargó durante ese período los viajes de 103 delegaciones provenientes de América Latina, Europa, India, Estados Unidos y Oceanía. El grueso del negocio se concentra en 2025, cuando llegaron 95 de esas delegaciones y la cancillería le adjudicó hasta 9,4 millones de dólares. Como parte de esa racha fue que cancillería pagó a Conexión por los viajes de los citados medios de comunicación uruguayos –del 28 de julio al 4 de agosto de 2025– y por el viaje de 15 legisladores de la oposición –del 28 de noviembre al 4 de diciembre de ese año–. Según un acta de la Comisión de Licitaciones del ministerio, entre enero y octubre de 2025 Conexión fue la empresa que más facturó de las cuatro adjudicatarias.
El período coincide con la bonanza vivida por la industria de la propaganda israelí tras el 7 de octubre de 2023. Con la necesidad de justificar su accionar en Gaza ante una opinión pública internacional desfavorable, todos los años Israel anuncia un nuevo incremento al presupuesto de diplomacia pública. En agosto de 2025, Saar anunció que 400 delegaciones con más de 5 mil participantes visitarían Israel antes de fin de año (Ynetnews, 21-VIII-25), contra un promedio anterior de solo 25 delegaciones por año. En diciembre, presentó un presupuesto de hasbará de 2.350 millones de séqueles (730 millones de dólares) para 2026, cuatro veces superior al del año anterior. Según anunció la cancillería, este monto se estaría usando para financiar campañas en redes sociales, colaborar con organizaciones de la sociedad civil y traer delegaciones de personalidades influyentes a Israel (The Jerusalem Post, 6-XII-25). La inversión estatal en propaganda desde el 7 de octubre supera los 1.000 millones de dólares, estima el Quincy Institute de Estados Unidos.
Sobre los pormenores del gasto en delegaciones de 2026 todavía no hay registros oficiales disponibles. La cancillería prorrogó el contrato para delegaciones del que participa Conexión hasta fin de año con un techo de 150 millones de séqueles (49 millones de dólares) para repartir entre las cuatro empresas adjudicatarias, y en abril abrió una nueva licitación (14/2026) para sumar proveedores. En sus redes, Conexión anunció en setiembre haber recibido 107 delegaciones durante el último año judío. De ellas, unas 52 corresponderían a 2026. Si esas delegaciones mantuvieron el costo promedio de 2025, se puede estimar que la empresa habría recibido 5 millones de dólares entre enero y setiembre del año en curso. El último trimestre, que corresponde a octubre-diciembre, en tanto, suele ser la zafra más intensa de viajes. El 9 de octubre, Kaplan publicó en sus redes: «Está semanas [sic] recibimos y organizamos el viaje a Israel de unas 1.000 personas». En el pliego de la licitación complementaria de abril, la cancillería ya había advertido que «prevé un crecimiento significativo en el volumen de las delegaciones que llegan a Israel». Tiempo de vacas gordas para nuestro compatriota.