Tuve ocasión de leer en la última edición de la Posta el articulo de Jorge Croce sobre PLUNA y en particular sobre lo que el llama, en la terminología de Wimpi,”empresas mistas”.
Comparto plenamente lo que se dice en la segunda parte del mismo y en particular la definición grafica y graciosa que da Wimpi de las mismas. Pero discrepo con lo que dice Croce acerca del acierto de no habilitar el funcionamiento de una comisión investigadora parlamentaria.
No es de recibo el argumento de que la oposición “va a montar un circo con ello”.
Este argumento puede dar pie a que se rechace sistemáticamente las comisiones investigadoras no solo en el ámbito parlamentario, sino en cualquier otro ámbito (sindical, social, político sectorial, etc.)
Bastaría que la mayoría circunstancial juzgara que “sequiere montar un circo” en forma más o menos subjetiva o no
Porque la cuestión va mucho más allá del eventual propósito de montar un circo, por parte de los que la solicitan.
La investigación de hechos de impacto publico general o de impacto en un sector de la sociedad es un derecho democrático de todos los ciudadanos
Es el derecho a que las cosas se discutan, se ventilen, se expongan los distintos juicios y pareceres y se determinen las responsabilidades
Incluso lo que importa más no son las conclusiones políticas a que lleguen dichas comisiones: lo más importante es la ilustración que ese eventual debate puede darle al ciudadano corriente para que el mismo haga su propio juicio. Que es lo más importante y que debe ser respetado.
Por eso es que considero en general que siempre se deben votar las comisiones investigadoras, sobre todo si hay elementos para investigar
Y en el caso de PLUNA, vaya si los hay. Por una cuestión de transparencia elemental
Porque además una comisión parlamentaria debate las responsabilidades políticas, que no son sinónimo necesariamente de responsabilidades penales.
Croce sabe que el tomar decisiones políticas y/o administrativas con ligereza, el hacer contratos violatorios de los principios de defensa de la soberanía nacional y hasta hacer normas que establezcan que una parte que tiene el 25% del capital de una sociedad asegure el 60% o más de los aviones comprados: tal vez eso no sea delito, pero si una grave falta política y un hecho nocivo para el país y sus habitantes.
Cuando estuvimos en el MPP en el año 1993 o 94 (no recuerdo exactamente), nos toco discutir esta temática con relación a votar o no comisiones investigadoras en el asunto Casinos y otros casos.
En aquel momento hubieron quienes defendieron no votar las mismas, pues eran promovidas por la oposición Al tiempo estas personas se fueron del MPP por estas y otras discrepancias Y con el tiempo, parece ser que el argumento que sostuvieron se hizo absolutamente mayoritario en el MPP. Tantas cosas que se sostenían en su momento se fueron dejando de lado, que ya nada sorprende...
Lo que sí respaldo, es que una comisión investigadora debería haber abarcado todo el proceso de PLUNA Porque PLUNA brinda una oportunidad como pocas de plantear ante las grandes masas de la población lo que es una privatización
Es una llaga viva en la que están metidos TODOS los partidos con representación parlamentaria, porque todos fueron participes de la misma y ese proceso abarco gobiernos de distinto color político.
Está bien que se hayan remitido los antecedentes a la justicia Penal; pero esta solo juzga delitos, su actuación está regida por el secreto pre sumarial, no es objeto de debate público, salvo cuando se libran sus sentencias.
Y en lo personal y tal como señale en el artículo sobre PLUNA, soy muy escéptico de que se arribe a algo en ese ámbito
Y si no véase cuanta gente ha ido presa en estos años por delitos de “guante blanco” y en los casos contados en que esto se dio, salieron en poco tiempo, sin contar con los privilegios importantes como prisiones vip, entradas y salidas frecuentes y otras ventajas que se reservan a la “gente importante” en esta sociedad capitalista.
Y la actuación judicial puede tardar varios años. Probablemente y para alivio del Frente Amplio, para después de las elecciones.
O sea que desde ahora en adelante, se asegura que nadie y menos la ciudadanía, hablen de las responsabilidades políticas en el caso de PLUNA En este contexto, es una manera de tirar el balón al “outball”. Una hábil jugada.
Por lo tanto estimo como contradictorio que Croce critique con razón los procesos privatizadores y no apoye un mecanismo de investigación que (mas más allá de la parte circense de “cobros de cuentas” entre los distintos protagonistas políticos) puede brindar elementos para que el común del pueblo se pueda ilustrar acerca de ese sórdido proceso