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Argentina Ante Su Realidad

 

SAQUEOS

Comenzaron antes del jueves 20 y el viernes 21 de diciembre.

Esas jornadas dejaron, hasta donde se sabe, dos muertos, un número no especificado de heridos que algunos informes estiman en varios centenares, y más de 500 detenidos en todo el país, la mayoría en la provincia de Buenos Aires.

Pero el saqueo comenzó antes.

No cabe hacer referencia a años y décadas anteriores. Basta con lo inmediato: el 19 de diciembre el gobierno aumentó el 40% las tarifas de transporte; y días antes había pagado 3 mil quinientos millones de dólares al capital financiero, en concepto de «cupón del PBI».

 Eso significa que además de la ilegítima e ilegal deuda externa religiosamente pagada, la refinanciación con supuesta quita supone un plus en función del crecimiento del PBI.

 En síntesis: cuanto más crece el país, más se lleva el capital financiero local e internacional.

Hay algo más: aunque parezca increíble, la falsificación de las estadísticas engordan de manera ficticia el crecimiento (se estima que el alegado casi 9% de 2011 no superó el 6%) y, por tanto engruesa el pago de esa cláusula de llana estafa firmada por Néstor Kirchner y Roberto Lavagna en 2005, para presentar un supuesto éxito en la renegociación de la deuda eterna.

No todas son malas noticias: como en 2012 la economía creció 0%, en 2013 el país sólo deberá pagar capital, por apenas... 4500 millones de dólares.

«Me sigo arremangando todos los días para juntar la plata para pagar la deuda» confesó la presidente a los gritos en acto público, como prólogo a ese pago delincuencial. Y los presentes aplaudieron con gesto gozoso.

Entre ellos, empresarios, sindicalistas venales, conspicuos miembros de la fenecida UCD ahora entronizados en la cima del poder, socialdemócratas con conchabo y hasta miembros de fracciones del Partido Comunista, siempre al acecho.

¿Delincuentes quienes forzaron la entrada en supermercados y en lugar de arroz arrebataron electrodomésticos?

Realidad emergente

«Me sigo arremangando todos los días para juntar la plata para pagar la deuda».

¿A quién le habla Fernández?

Seguramente no al 35% de la población argentina que vive bajo la línea de pobreza.

Seguramente no al millón de jóvenes que no trabaja ni estudia.

Seguramente no al 40% de trabajadores no registrados.

Seguramente no a los trabajadores que, con salarios superiores a 6000 u 8000 pesos según sean solteros o casados, pagan impuesto a la ganancia. Seguramente no a todos quienes tienen cualquier tipo de ingreso y pagan, por IVA, el 21% de lo que reciben.

No: descaradamente, la titular del ejecutivo le habla a banqueros y grandes capitalistas.

Después hace gestos vacíos, de repugnante demagogia y nula consecuencias prácticas, amagando con expropiar el predio de la Sociedad Rural Argentina, SRA.

Ínterin, una porción mínima de la realidad salta al centro del escenario y por 48 hs aparecen los sumergidos, los marginalizados, los negados a todo proyecto o esperanza. La presidente sigue los acontecimientos desde su mansión privada en Calafate y manda a sus esbirros a denunciar como promotores a la CGT y la CTA.

Para que todo quede claro, la fracción oficialista de la CTA se apresura a repetir la infundada y absurda denuncia. Provocadores conocidos por pocos, se han expuesto ante todos. La fracción oficialista de la CGT, en cambio, mantiene algún reflejo y su titular llama a Moyano para ponerse de su lado. Todo a la vista.

Mes a mes Eslabón ha ido describiendo la situación real del país y la verdadera condición de este gobierno desde su asunción, en 2003. No hace falta repetirlo ahora.

Sólo subrayar que lo ocurrido estos días es apenas un ínfimo indicio de la realidad subyacente.

Ahora, llegó el fin de la ilusión pseudodesarrollista y las fracciones gobernantes huyen cada una por su lado. El elenco ejecutivo, con personajes que inspirarían a Armando Discépolo obras mayores de su «grotesco criollo», comete dislates asombrosos, aun para los más prevenidos. Y la «abogada exitosa» se va a Calafate (sitio al cual, aplicando la misma lógica que a la SRA, habría que expropiar de inmediato).

Es la armada Brancaleone en desbandada

Y allí, en los irracionales intentos por reposicionarse frente a una situación que ya no controlan, está la explicación de estos episodios inducidos por facciones desesperadas por mantener un espacio de poder, mediante hombres y mujeres desesperados porque se les ha arrebatado todo.

Manos a la obra

Ahora, con el fin de la ilusión frepasocristinista, llega la urgencia inaplazable de buscar por todos los caminos la unidad social y política de los trabajadores y el pueblo. Cualquier pretensión de desandar los pasos dados en la unidad de acción sindical para resguardar un pedazo de espacio político, provenga de quien provenga, será una daga enfilada al corazón del pueblo argentino, en un momento crucial del país, de América Latina y del mundo.

El imperialismo y sus socios locales están listos para cargar.

El acto del 19 de diciembre en la Plaza de Mayo, capaz de congregar una fuerza social imponente, mostró sin embargo la flaqueza de la convergencia a través de la endeblez de los discursos.

Hay que subrayar, sin embargo, las líneas de unidad social que enhebraron esas intervenciones, contradichas luego por la ausencia de un programa político común.

Pero sea dicho con toda claridad: esas debilidades no son atribuibles a los sindicalistas que hablaron, sino a la ausencia de verdaderas dirigencias políticas.

El hecho es que, si se imponen quienes quieren reimplantar el signo peronista a un conglomerado tan diverso, si queda espacio de acción para quienes no piensan en otra cosa que su próxima candidatura en 2013, ese camino quedará bloqueado.

Nadie que se proclame revolucionario puede eludir la gravedad de la coyuntura ni soslayar la necesidad de ensamblar con precisión la táctica del momento con la estrategia de unidad social y política, unidad latinoamericana antimperialista y definición tajante por el socialismo del siglo XXI.

Desde la UMS no es preciso repetir nuestra propuesta. Sólo insistir en la convocatoria a una construcción real, que ensamble el trabajo de bases con la estrategia revolucionaria, que rechace el infantoizquierdismo y se aparte con igual radicalidad del oportunismo reformista, del pelaje que sea.

Hay incalculables puntos de apoyo social y político, desde grupos barriales hasta activistas y cuadros en todos los niveles, para concretar esa doble tarea de recomponer las fuerzas revolucionarias marxistas y dar pasos decisivos en la unidad social y política de las grandes mayorías.

Se trata de lanzarse a la tarea

Unión de Militantes por el Socialismo

  -Eslabón-

Argentina, 22 de diciembre de 2012