A propósito del comentario del cro Fernando Moyano
En el No 885 de la Posta el cro F. Moyano hace un detallado comentario, tanto del articulo Intifadas, Dignidades y Sobrevivientes de Jorge Zabalza, así como el articulo de análisis y respuesta que hice con relación al mismo y en particular al planteo del voto PROTESTA o voto Dignidad.
El cro Moyano hace una tercera propuesta, que consiste en plantear el aprovechamiento del periodo electoral y las posibilidades que da la legislación burguesa vigente, para hacer una campaña con un lema y una lista de candidatos puramente formales (incluso propone elegirlos por sorteo, para quitarle toda centralidad a su presencia)
Dicha campaña se centraría en proclamar la inutilidad del Parlamento, para la resolución de los problemas más importantes que sufre el pueblo uruguayo y serviría al mismo tiempo, como elemento de comunicación con los descontentos, para lograr su adhesión y también para organizar a una parte de los mismos en torno a los contenidos políticos que se desarrollen en la campaña y para una perspectiva posterior a la misma, etc.
Se proclamaría además no asumir los cargos que se obtuvieren, no cobrar por dicho trabajo no realizado, etc.
Confieso que tal iniciativa me ha creado perplejidad. No se trata de que uno se cierre a las ideas nuevas, sobre todo en materia de tácticas Nunca esta demás sacudirnos la modorra de hacer siempre lo mismo, las mismas rutinas.
Pero al pensar detenidamente en esta idea encuentro varios cuestionamientos para hacerle:
La idea del cro se contrapone al mismo análisis que el mismo realiza acerca del carácter del descontento, que se está manifestando en estos momentos, con la aparición en las encuestas de un porcentaje de un 13 a 14% de voto en blanco-anulado
El cro manifiesta incluso compartir en términos generales el análisis que hago acerca del perfil general de esa población, salvo en lo referente al señalamiento del carácter relativamente opaco del voto en blanco-anulado.
Moyano reivindica también el voto en Blanco como herramienta indicativa de descontento y protesta ( cosa que yo no rechazo, solo digo que el voto en blanco-salvo que venga acompañado de otros aditamentos que lo identifiquen más en su sentido político- es opaco, si lo comparamos con un voto por una opción política definida como real de izquierda.)
Voy a poner un ejemplo En las elecciones del 2009 se dieron 16 mil votos en blanco, que fueron acompañados de la papeleta rosada para la Anulación de la ley de Impunidad
Queda absolutamente claro el carácter de izquierda más radical de esos votos.
Era gente de izquierda que no voto por supuesto a los PPTT, ni el PI, ni al FA pero tampoco a la AP (la cual saco idéntica cantidad de votos)
En este caso concretono podemos hablar de un voto en blanco opaco.
Tampoco se podría definir como tal, si como consecuencia de una campaña ostensible de un sector de gente organizada para ese fin, el porcentaje, sube a guarismos de dos dígitos y ni que hablar si se llega a un 20% o más Ahí no hay más remedio que correlacionar la acción y los contenidos desarrollados por los impulsores de dicha campaña con tamaño incremento y eso ya definiría el carácter del grueso de dichos votos en blanco y/o anulados.
Pero no creo que ello ocurra.
La única posibilidad de que el conjunto voto en blanco-anulado se solidifique y hasta se incremente (haciéndose duro y hasta militante) es el estallido de una crisis económica brusca y de una conflictividad político social elevada, que no pueda ser controlada por el progresismo y que cuestione al conjunto de los partidos y grupos políticos (incluidos los extraparlamentarios)
O sea que ninguno de ellos de beneficie en particular aumentando su incidencia en la población descontenta y por el contrario, sean visualizados, por las más variadas causas, como ineficaces, ineficientes y/o defensores de sus propios intereses como tales o de intereses de grupos privilegiados de poder.
Si bien podemos afirmar que el año que se avecina con seguridad va a aparejar un mayor nivel de conflictividad social, no podemos por ahora ir más allá de ese pronóstico.
Por supuesto, no se puede descartar que el ciclo de crecimiento inaugurado desde el 2003 a esta parte termine estallando en algún momento, pero no podemos ponerle fecha aun a esa certeza futura.
Por lo tanto y de no alterarse radicalmente el panorama, lo más probable es que una parte de ese porcentaje de voto en blanco-anulado sea recuperado, sobre todo por el FA. A diferencia de Moyano, si creo que Tabaré Vázquez va a ser candidato y que el FA va a aceptar todas las condiciones que el mismo le plantee, aun tragando “sapos y culebras”, porque es el único que le garantiza el triunfo en la próxima contienda.
Y al grito de cerrar filas contra la “derecha”, muchos de estos actuales descontentos apostaran al menos malo (el FA)
Entonces este 13 o 14% no exhibe un perfil antisistema (salvo una minoría) Exhibe insatisfacción, protesta contra las opciones existentes, etc.
Pero no hay un cuestionamiento a las instituciones (como se ha llegado a dar parcialmente en España, donde se ha cuestionado al Parlamento como institución, con manifestaciones frente al mismo al grito de ¡No nos representan! y donde se les ha impedido incluso a políticos de los partidos con representación en el Parlamento, participar en las asambleas de “indignados”)
Hacer una campaña como propone Fernando no solo es contradictorio con el propio perfil de este sector descontento, sino que al no estar presente una alternativa inmediata antisistema, nadie la va a ver utilidad alguna.
El ejercicio práctico de deslegitimación solo va a funcionar en la cabeza de una minoría militante ya convencida ¿cómo hacerle entender la utilidad a un ciudadano corriente de ese conjunto tan numeroso de 200 a 250 mil personas de presentar una lista de candidatos, que después, si es electa, no asume sus cargos?
Creo que el planteo de Zabalza y el de Fernando, tienen, más allá de sus diferencias, un elemento en común y es que se niegan a ver, que la mayoría inmensa del pueblo (incluidos la mayoría de los que se manifiestan por anular o votar en blanco) si bien exhiben distintos grados de descontento, no han llegado ni de cerca de una situación en la que cuestionen la institución Parlamento, como espacio importante de la propia institucionalidad burguesa vigente.
De ello se deduce a mí entender, que lo correcto es utilizar todos los mecanismos que brinda dicha institucionalidad, para ocupar todos los espacios desde donde se pueda hacer propaganda para ir preparando el cambio revolucionario en la Sociedad.
Ocupar todos los espacios posibles, incluidos los parlamentarios, sin considerar sin embargo los mismos, como los centrales en la perspectiva de ganar opinión y organización popular para dicho cambio Ni supeditar ni cambiar los programas, ni tampoco establecer alianzas antagónicas con nuestros principios.
Paso a otro punto. Es a la particular visión del cro Moyano acerca de la invalidez de origen del FA como opción de cambio en un proceso hacia el Socialismo Según el cro, el FA tiene una falla de origen o “de fabrica” que el cro refleja en esta cita textual de sus propias palabras:
“El Frente Amplio, en mi opinión, es la concreción del planteo arismendiano de un Frente Popular reformista que se propone una "acumulación de fuerzas" encausando las demandas populares dentro del sistema, y en base a "amplias alianzas policlasistas" que intentan atraer incluso a algunos sectores burgueses.
Si queremos hacer un "FA-bis", si queremos volver a plantear ese proyecto político ahora, tendríamos que empezar por preguntarnos si hoy tiene sentido, y cuáles son las conclusiones que podemos sacar de su fracaso para los sectores populares y éxito para las clases dominantes.
Preguntarnos si esa estrategia tenía sentido en su momento, y mucho más si lo tiene ahora”
Este planteo es de los más corrientes en los análisis de muchos grupos de la izquierda radical; consiste en predeterminar el fracaso de un proyecto político, derivándolo de una supuesta o real “factura inicial” del mismo (en este caso el carácter arismendiano del planteo que presidio la conformación del FA)
Considero que este planteo nos conduce a la esterilidad política. Y argumentare el porque:
Para ello lo mejor es ver como esta “falla de fabrica” inicial ha estado presente en muchos de los principales procesos revolucionarios que se han dado en el mundo
En el proceso de la Revolución Rusa, desde 1902 a 1917, no es tan sencillo el deslinde de posiciones ni anduvieron siempre por carriles separados los “reformistas” de los revolucionarios
En el Congreso del POSDR ( socialdemócratas obreros) del 2002 se produce una primera gran diferencia entre bolcheviques y mencheviques que da origen a ambas denominaciones, después se llegan a separar en dos ”partidos” con posiciones antagónicas
Después de la Primera Revolución de 1905 y ya fallida la misma, se produce una nueva reunificación sin eliminación de dichas fracciones ( pasaron a actuar como tendencias) hasta la ruptura definitiva de dicha unidad en vísperas de la Revolución del 17.
En China los primeros núcleos comunistas surgen del propio movimiento nacionalista (Kuomintang) derivado de la Revolución antimonárquica y republicana de 1911.
El Partido Comunista realiza en el largo proceso alianzas tácticas (no de unidad orgánica) con los sectores burgueses del Kuomintang e incluso caudillos militares como el Gral. Chiang Kai Sek. Estas alianzas se rompen por parte de los nacionalistas, que reprimen con brutalidad a los comunistas y campesinos y trabajadores adictos.
La “falla de fabrica” de dicha alianza no impidió a la larga el triunfo de los comunistas, la toma del Poder, la realización de importantes transformaciones para la conformación de una sociedad igualitaria y solidaria, con al protagonismo de los trabajadores y los campesinos pobres
Aun más clara es la situación en el proceso revolucionario cubano. El Movimiento 26 de Julio tenía en realidad un equivalente en su espectro ideológico no muy diferente al FA del 71. Por supuesto que salvando dos enormes diferencias: al carácter clandestino y armado de gran parte de su organización (tenia además un brazo político que actuaba en una semilegalidad sometida a una brutal represión) y la presencia de la figura de Fidel Castro y su influjo decisivo
Otra diferencia radicaba en que en el 26 de Julio no estaban presentes los comunistas, como si lo estaban en el FA Y al principio calificaron al 26 de Julio de “aventureros pequeño-burgueses”
Pero en el Mov. 26 de Julio (como se rebeló después) no había solo revolucionarios socialistas Había nacionalistas burgueses y demócrata cristianos (Huber Mattos, Eloy Gutiérrez Menoyo, el propio Manuel Artime, que comando la invasión contrarrevolucionaria apoyada por la CIA de Playa Girón)
Pese a esta “falla de fabrica” (¡burgueses liberales en coalición con revolucionarios socialistas!) ello no impidió la radicalización revolucionaria, el desplazamiento de reformistas y “liberales democráticos” del gobierno y la declaración del carácter socialista de la Revolución Cubana Esto ocurrió porque tanto los acontecimientos (choque cada vez más agudo con el imperialismo) como el predominio y la acción del ala revolucionaria, obraron en ese sentido
Puedo todavía mencionar el de la revolución sandinista contra Somoza y también la propia heterogeneidad del Frente Sandinista, pero aquí el desenlace termino siendo adverso, aun considerando la recuperación del gobierno desde hace algunos años por el sandinismo, pero lejos del proyecto inicial.
Traje todo este conjunto de ejemplos (un poco largos) a colación, para señalar que no es cierto que el periplo de degradación seguido por el FA hasta constituirse en un partido más sostenedor del actual sistema, estuviera fatalmente prefigurado en la “falla de fabrica” de su constitución, tal como considera el cro Moyano
Es mucho más pertinente para explicar cómo pudo ocurrir tal fenómeno, analizar cómo se condujo en cada etapa el mismo Frente Amplio Entonces se verá el influjo no solo de los “arismendianos” sino también los “nacionalistas militaristas” que operaban en el MLN ( ambos convergieron en las ilusiones del “peruanismo militar”)
El peso del propio Seregni, los comunistas, socialistas y sectores desgajados de los viejos PPTT. en la salida a la dictadura pactada en el Club Naval, el marco internacional donde cada uno de estos momentos se fueron dando ( porque había grupos dentro del FA como los comunistas, socialistas y democristianos, que integraban internacionales que marcaban las pautas y estaban dirigidas por determinados centros de Poder del capitalismo occidental o de la entonces existente URSS)
La debilidad relativa del ala izquierda de ese entonces (la IDI, su rápida división y luego su transformación en VA)
Después en 1989-90 ocurre la desintegración de la Unión Soviética y del llamado Bloque del Este europeo. Esto quebró al PCU, con una deriva de grupos más a la derecha, que salieron del mismo Luego el propio PCU se derechizo más aun, si cabe.
En 1993-94 comienzan a mostrarse los primeros signos de derechización del MPP, al asumir el sector hegemónico del MLN la necesidad de clausurar el carácter antisistema que tuvo la acción del MPP hasta ese momento.
Hasta el año 1989 figuraban en el Programa del FA la Reforma Agraria, la Nacionalización de la Banca y el no Pago o Moratoria de la Deuda Externa En el Congreso de 1994 (que abre camino al Encuentro Progresista, nuevo intento de ganar espacio político-electoral en el centro político) desaparecen todas estas medidas, así como la mención al rechazo a todas las privatizaciones.
No se puede explicar entonces los cambios regresivos ocurridos en el FA por la teoría de la “falla de fabrica” en el momento de su constitución. Tampoco en la tesis conspirativa de una “traición” orquestada (por más que existieron ciertamente conspiradores).
Hay que buscar la misma en el cambio mundial y local de la correlación de fuerzas entre capitalismo y socialismo.
La mejor prueba de ello es que dicho cambio obro en un sentido regresivo, tanto en contextos de fuerzas o frentes que actuaban en la legalidad como de aquellos que como el sandinismo o el FMLN salvadoreño llevaron adelante la lucha armada.
En este cambio, por supuesto que tuvo un papel fundamental la perversión de los experimentos socialistas, la burocratización y deriva autoritaria de los mismos y la sustitución de la hegemonía del proletariado por una nueva burocracia que actuó a su nombre mientras convino a sus intereses.
Fortaleza y debilidad son pares de un mismo componentes de fuerzas antagónicas
La fortaleza del capitalismo que emergió de los 90 es relativa, como lo vemos hoy con la crisis en su propia cuna de gestación (Europa) Pero tuvo la gran fortuna que el sistema llamado a antagonizarle y a más largo plazo sustituirle, agoto su primera ola de desarrollo, por sus propias insuficiencias. Ello creo desmoralización y desmovilización en los militantes más honestos
Y permitió de rebote que afloraran todos los acicates y justificaciones para el desarrollo del oportunismo y el reformismo más abierto y rampante
La Historia no tiene un desarrollo lineal y entra dentro de lo posible una segunda ola del Socialismo. Algunos gérmenes pugnan por desarrollarse y coincido con Fernando, que es necesario superar los defectos revelados por la propia experiencia de los procesos de construcción socialista del siglo XX.
Pero sería un error esperar que todos y cada uno de los componentes de todas las fuerzas de izquierda del mundo lo hagamos a través de una autocrítica, para recién después actuar políticamente y establecer, al menos ciertas líneas para una acción unitaria contra los gobiernos y las políticas al servicio del gran Capital y en contra del imperialismo.
Ya han pasado más de 23 años de la desintegración de la URSS, y los grupos que quisieron hacer un balance autocritico, han tenido tiempo de hacerlo de sobra y el que no lo hizo hasta ahora, no lo va a hacer.
Balances críticos pueden haber muchos Con relación a la URSS hay quienes ven solo la traición de Gorbachov-Yeltsin ( sin explicarse la génesis de dicha “traición” y como el pueblo soviético permitió que la misma triunfara sin rebelarse) hay quienes ven solo el inicio de la degradación de la URSS en el periodo abierto por el XXIII Congreso con la entronización de Kruschev y su tesis de coexistencia pacífica de los dos sistemas y otros la vemos en sus gérmenes en la eliminación temprana de la autonomía de los soviets y la centralización autoritaria impuesta por el estalinismo, como expresión del poder de la naciente burocracia, sin negar todo lo concerniente al periodo de Kruschev en adelante.
Los balances no se procesan para atrás solamente. Son realmente útiles si se procesan para adelante.
Muchos ya estamos advertidos de los riesgos a que se enfrenta todo proceso revolucionario y hemos hecho un aprendizaje acerca de lo que es necesario evitar, lo que no debe hacerse. Hemos redefinido conceptos como la relación entre organización política y la clase y tratado de esclarecernos contra los peligros del sustituismo, el aparatismo, la anulación de la participación democrática de la gente, la eliminación de la crítica y su asimilación a la “herejía”, los conceptos estrechos de supuesto carácter “socialista” en el terreno de las cuestiones de género, étnicas, diversidad sexual, cultura, arte, etc.
Ello no nos convierte en clarividentes ni nos inhibe en caer en nuevos errores, pero ya es algo.
Nuestra apelación a la necesidad de la unidad de la izquierda revolucionaria no hace tabla rasa ni ignora las diferencias existentes, ni tampoco el hecho de que según como se lleguen a resolver las mismas, podemos triunfar o nuevamente fracasar. PERO parte del hecho elemental de que no podemos sentar a lamernos las heridas ni eternizarnos en requerimientos mutuos de autocríticas.
En el caso de la Unidad Popular, donde el cro Fernando duda que los grupos que se han integrado tengan la capacidad de superar los límites a que aludíamos con relación a la Asamblea Popular, cabe también preguntarse:
¿Porqué no se tratan de integrar otros, para superar dicha situación y nos ayudan, así no somos tres o cuatro como él dice?
Si no lo quieren hacer ahora, porque entienden que hay obstáculos aun insalvables ¿porqué no constituyen otro frente o conglomerado unitario con otros grupos que tengan idénticas visiones y que pueda actuar como un interlocutor válido de la Coordinación de la Unidad Popular en aras de una conformación unitaria de un único espacio a un más largo plazo? Y mientras tanto, para la ejecución de acuerdos puntuales.
Las elecciones del 2014 pasaran y la necesidad de la unidad de la izquierda estará AUN más planteada como tarea Por eso, si se conformara un frente de organizaciones políticas al margen de la Coordinación que integramos, lo veríamos como un avance en el más largo plazo, siempre y cuando se exhiba desde ambos polos idéntica voluntad para llegar a una única alternativa
Porque para nosotros las organizaciones políticas (y en eso coincido con Moyano) y los conglomerados unitarios son medios y no fines en sí mismos