Informamos que el día de ayer, miércoles 25 de mayo de 2011, falleció el Compañero Walter David Phillips Treby en la ciudad de Montevideo, a la edad de 61 años.
Walter “el negro” Phillipps (Nº 010 en el EMR Nº1) permaneció recluido varios años en el Penal de Libertad durante el Terrorismo de Estado.
El colectivo de CRYSOL rinde homenaje a este auténtico protagonista de la lucha del pueblo uruguayo y hace llegar sus sinceras condolencias a sus familiares, sus compañer@s y amigos.
¡¡ Hasta siempre, Negro!!
CRYSOL
¡Vamo arriba, Negro!
¡Claro que habrá Patria para Todos por más plomo que sigan prometiendo!!!
Nada más que una anécdota del Negro Phillips, allá por el ´73, cuando uno de los “deportes” predilectos de la honorable oficialidad troglodita destacada en el “penal de Libertad”, consistía en recorrer el celdario para hostigar, provocar y terminar incomunicando presos en la “sala de disciplina”, como parte complementaria de la “guerra psicopolítica” del “proceso cívico-militar” sobre el movimiento popular, que en los cuarteles consistía en seguir aplicando el tacho, la picana y el asesinato más cobarde sobre una juventud que había dicho ¡basta! y echado a andar a pesar de la impresionante desigualdad entre sus fuerzas y las fuerzas de un aparato represivo desalmado y sin moral, que hoy pretende seguir esa misma guerra para frenar el clamor popular por la anulación de su ley de impunidad.
Apareció un tenientecito de Salto de apellido Díaz, muy babosito él y que las iba de “experto en balística”. Alguien le había dicho que el Negro, a su vez, era también un entendido en la misma materia; así que se le metió en la celda, y en una mezcla de interrogatorio y alardes de gran conocedor anti-guerrillero, lo sometió a una troja de preguntas más bobas que fascistas, como buscando que a través de la sobada del supuesto ego “bélico” del preso, éste se zarpara y justificara la consiguiente sanción rumbo a “la isla”.
Mil preguntas y mil respuestas, y el Negro siempre tranqui, sin entrar por el aro, en ese molde obligado que los prisioneros habíamos ido aprendiendo espontáneamente tratando de achicar el paño en un “campo de batalla” minado del antojo garca y maula de los que no habían conocido “la guerra” ni en figuritas.
Cuando ya el Negro las tenía por el piso de tanto bancar al gordito gilún con botoncitos al hombro e ínfulas de gran combatiente, surgió una pregunta tan pero tan onanista, que dio lugar a una respuesta genial, que quedó grabada en la antología de la pequeña resistencia “libertaria” como si fuera una de las diminutas fugas diarias con las que soñábamos sin cesar, día y noche, noche y día, un montón de guachos metidos en la revolución por decisión de la clase dominante que sigue creyendo que todo lo resuelven las balas y las charreteras de adorno.
-- Mire, teniente, lo que más aprendí en mi corta vida, es que las balas, todas las balas, matan a todos los hombres…
Ayer murió el Negro, a los 61 años, y todos los que hoy lo recordamos y lo seguiremos recordando hasta la victoria y más allá de ella, Siempre, lo recordaremos y lo amaremos, no por los tiros que tiró ni las balas que resistió, sino por haber sido un ejemplo humilde, entero y enaltecedor, de juventud inquebrantablemente comprometida con la igualdad, la justicia y la libertad de su pueblo.
(Al oficialito, ahora seguramente en situación de retiro y tratando de eludir los posibles efectos de la anulación de la ley fascista, le siguen llamando con el mote que le puso del Negro: “Dum-Dum”).
¡Vamo arriba, Negro! ¡Claro que habrá Patria para Todos por más plomo que sigan prometiendo!!!
Gabriel –Saracho- Carbajales
CAÑITA DE PESCAR PARA WALTER PHILLIPS
“ALGÚN DÍA NO MORIREMOS JAMÁS”
(grafiti en los muros)
hoy te lloré a solas
-Negro-
de mañana muy temprano me llegó la noticia
apronté un mate
y me tomé un termo mano a mano contigo...
(cada vez voy menos a los velorios...
me cuesta mucho despedir compañeros
en trances tan mortuorios
ya no es como antes:
bandera tupamara sobre el cajón
guardia de honor
y un séquito de viejos combatientes jurando no olvidar...)
hoy te lloré un poquito
-Negro-
pero sólo un poquito
puedo decir que “te reí”
-más bien-
celebrando tu risa de siempre muchacho
tu risa lacazina y pichonera de vamoarriba permanente...
y te canté el cielito
-lo cantamos a dúo-
medio en tiempo de murga
medio en llanto
medio herido en un ala por tu muerte...
cómo iba a ir a tu entierro (¿)
si fui a tu casamiento (¡!)
si te he visto cantar y bailar y brindar y luchar y vivir
y con eso me quedo...
vos le diste pescado a los hambrientos
a la vez que les enseñabas a pescar...
las dos cosas hiciste
entre todo o que hiciste...
(recuerdo tu primera cana casi botija:
venías de volar una planta emisora a orillas del santa lucía
y te agarraron en el puente con unas cañitas de pescar
-de cobertura-
pescador de auroras entre explosiones...
y cómo el viejo marenales te cachaba en joda
y te decía “yo con un hacha hubiera hecho más destrozos en esa radio
que vos con tus bombitas...!”
y nos reíamos todos contigo
y entendíamos por qué ataste flojito con alambre al tipo de la radio
para no lastimarlo...)
eras así
-Negro-
sos así
porque “algún día no moriremos jamás”
y llegó ese día:
los compañeros no mueren
pasan
a una clandestinidad distinta
definitiva/ siempreviva
para seguir peleando...!!
(abrazo
-hermano-
y
hasta pronto...)
miguel ángel olivera “el cristo”
mayo 26/2011