Envíopostaporteñ@ nº 572

CONTRA EPITAFIO PARA WALTER SANTI

QUE VIVAN LOS COMPAÑEROS!!!

Envío esto que escribió Jorge Brioso -  MARCIA

A UN PADRE

Compañer@s y amig@s:

En este día, triste para mí, comparto un boniatito que escribí por el Negro Walter Santi, que se murió de cáncer esta semana en un pueblito sueco, sin justicia ni paz, quien, sin haber tenido relación familiar, fue para mí un verdadero padre afectivo, moral, ideológico e intelectual.

Compañero Walter Santi:

Hasta la victoria, siempre

Como una paz me ocupa

cuando más quiero rabia,

si la serenidad de tu mirada

rompe en silencio mi silencio ajado

 

No se puede arreglar con cuatro versos

que la calamidad te haya arrancado

tan luego a vos,

que fuiste una retama de Isla Mala

incapaz de vivir lejos de tu alma.

 

Pero no hay paz, y miente tu mirada

y no olvidamos la milica ‘buena’

que avisó que en el water llegaba limpia el agua

cuando el plantón se estaba haciendo eterno

y la lengua pesaba como llaga,

ni a aquél otro milico menos bueno

que te mostró unos ojos celestes arrancados

y te dijo que eran los de Clara

cuando el cuartel ya te había demostrado

que hasta de eso era capaz la bestia,

el ser humano como mamarracho

que se había enseñoreado en el estado

 

Claro, no hay que olvidar tu andar gracejo,

tu calma azul, tu risa luminaria,

tu charla interminable y coloreada,

tu comprensión cargada de coherencia,

tu teoría tan inútil e intrincada

sobre la responsabilidad y el sexo,

ni esa capacidad de estar solemne

y festejar con ganas las cargadas

 

Pero tu desolvido no es de adorno,

ni está sereno como tu mirada.

No olvidaremos que moriste lejos,

Que no hay razón, que el Uruguay impuna.

Como la murga promete volver,

y a veces vuelve, y hasta a veces gana,

va a volver tu sonrisa luminaria

a alumbrar las cuchillas de la patria.

 

Vamos a recordar cada traición

de las que te llevaron a andar lejos,

a morir sin justicia, a no hallar paz,

a no callar la sórdida miseria

del que se agacha frente a las infamias

Tu memoria es más fuerte que el destino