Carlos X. Blanco 26 sept 2026
Lecciones de ingeniería social. De las docenas de miles de desahucios que se ejecutan al año en España, elijamos un caso. Los periodistas e ingenieros sociales lo llaman "un testimonio". Será mucho mejor que sea mujer, anciana, enferma, "vulnerable". Omitamos detalles que en este o en otros casos se pudieran dar: las contraofertas para realojar a esa persona, los incumplimientos de pago y otros incumplimientos legales, el lugar más o menos lujoso donde habita, etc. Lo que debe importar en el arte de la manipulación de las masas es un solo y recortado hecho: una anciana desahuciada.
Las jaurías de la Moncloa, entonces, se sueltan. De no sé qué mazmorras profundas salen, pero siempre lo hacen en respuesta cual resorte a una orden precisa y clara; los sabuesos salen con pancartas y camisetas. Aquellos que peinamos canas sabemos que esta "izquierda" de los derechos civiles, el "derecho a techo" y demás monsergas no existe cuando más se la necesita. Son zombis que saca Moncloa cuando le interesa. El muerto viviente solo revive por arte de encantamiento, que acciona "el Partido de Gobierno".
Por ejemplo, hagamos memoria: ya deben estar jubilados todos aquellos maestros y profesores de instituto que se presentaron ante sus alumnos -¡qué lodo para el cuerpo docente!- con las famosas camisetas verdes ("Escuela Pública"). Lo hicieron, y lo harán, únicamente cuando gobierne esa cosa que llaman "la derecha", el "neoliberalismo", nunca con mandato socialista. Todas las agresiones legales contra los docentes cometidas desde los tiempos de Felipe y Marchesi, en cambio, las aceptan con gusto, como rameras que –para colmo- gozan a fondo con su comercio. Leyes estúpidas, "evaluación por competencias", burocracia sin cuento y acumulación de funciones extra-académicas, todo, todo, lo aceptan y se callan los maestros si gobiernan los suyos. Si no, sacarán su camiseta verde apolillada para defender una Escuela Pública adoctrinadora, indisciplinada y borreguil.
Lo mismo sucede con esta gente "anti-desahucios". La oleada de okupas que ha dado tanto negocio a las empresas de alarmas, no les concierne. Nunca tienen en cuenta que la sacrosanta "propiedad privada" no tiene nada de injusto ni malo, especialmente cuando quien posee posee poco: un pisito, el apartamento de la playa, la casita de los abuelos en el pueblo... Pero en situación de vacío estacional, el okupa llega, roba y encima tiene más derechos que el dueño robado. ¿Dónde están los "anti-desahucios"? Dicen atacar a los fondos-buitre, pero ¿hacen algo contra los okupas? ¿No hay algunos de ellos, okupas chulescos, robacasas, precisamente, entre sus jaurías?
Toda una ciudad española, Ceuta, ha sido "okupada". Igual que sucedió con la Marcha Verde, los militares de una potencia invasora y extranjera, aguardan detrás de una masa de civiles invasores. El sultán y su majzén mandan por delante a los parias, a los desgraciados y a la chusma (categorías que no son idénticas), pero detrás vendrán sus fuerzas armadas. Vendrán algún día. Esto que pasó a finales de julio de 2026 sí que ha sido un desahucio. El Gran Desahucio. Las familias españolas están huyendo. Quien puede, busca alojamiento en la Península. Un cuñado, un primo, un amigo, alguien tiene que hacerte sitio en su casa, como si fueras un refugiado de guerra. Los mejor situados, ya tienen cogido un piso en alguna ciudad o pueblo de España, porque saben que –en la práctica- Ceuta ya no es España. El tándem Moncloa-Majzén ha decidido practicar el desahucio. Como en todo desahucio, se puede recurrir al terror, a la amenaza, a la fuerza. "Vete, porque tus hijos e hijas van a ser violados". "Vete, porque aquí tus negocios ya no tendrán futuro". "Vete, porque si eres mujer y te vemos sola, serán presa de las bestias".
Y esa jauría de los derechos "civiles" que suelta con mano maestra la Moncloa, levantando las rejas de sus covachas, ¿dónde está cuando se trata de Ceuta? Malo es que a uno le echen de su casa de manera injusta. Nadie puede negar esto. Pero... Malo, malísimo es que a toda una población la expulsen de su ciudad.
No engañan esas jaurías. La bola burbujeante de la Moncloa, la contrainformación que han fabricado estos días (después de años largos en los que el Estado ha interrumpido la política de vivienda social de tiempos pasados) con los desahucios, es pura ingeniería social. Moncloa y sus jaurías quiere tapar el Gran Desahucio.
Pero estemos alerta. Después de Ceuta, los okupas extranjeros se lanzarán a por otras ciudades.